“La diseñadora Luisa María Benito Lobato a punto de que vea la luz su primer libro… ‘Los Idus de marzo'”

«Entrevista realizada por Maudy Ventosa»

Y VOLVIERON LOS IDUS DE MARZO…

Luisa

Foto 1Estamos en el Año Cero, el veinte veinte –2020–, y como en el antiguo calendario romano, los Idus de Marzo coincidieron con los primeros días de la luna llena. Esta vez no traían buenos augurios, sino sufrimiento, soledad y muerte. La frase que llevó a la fama William Shakespeare sigue teniendo vigencia este año maldito: “cuídate de los idus de marzo”, y también la respuesta del augur a Julio César cuando este, sonriendo, le dijo “los idus de marzo ya han llegado”“sí, pero aún no han acabado”. Después, el dictador sería asesinado.

El catorce de marzo empezó el confinamiento de manera oficial y es la fecha que elige Luisa María Benito para dar nombre a su obra: Los Idus de marzo, que muy pronto verá la luz. Estoy con su autora en la Plaza Mayor, donde los comerciantes se afanan en preparar las tiendas navideñas que abrirán en breve. El azul del cielo es espléndido y el sol se cuela entre los toldos de las terrazas. Siempre hay momentos para disfrutar de la belleza si sabes dónde mirar. Por eso quiero que esta mujer, creativa, sensible e inteligente nos hable de su libro.

Maudy.- Textura, estética, color, dolor… ¿todo eso se puede reflejar en un libro? ¿Cómo es el libro que estás haciendo?
Luisa María.- Estoy recopilando todas las ilustraciones y collages que he estado haciendo durante, e incluso antes, de empezar el confinamiento; comencé cuatro o cinco días antes porque intuí que tenía que hacer algo que estuviese relacionado con el momento que estábamos viviendo.
El primer domingo, el día 15 de marzo, al hacer un collage, le pedí a mi madre que me ayudara a recordar el número de infectados; durante el tiempo que duró el trabajo, ese número iba subiendo progresivamente. Entonces pensé que era necesario hacer un collage cada día. Y así ha sido desde entonces.

M.- Y ¿por qué un collage para expresarte? Podrías pintar, hacer otro tipo de cosas. ¿Qué tiene de especial el collage para ti?
LM.- Creo que fue a finales de 2019 cuando, no se exactamente por qué –a lo mejor fue una intuición muy fuerte–, comencé a trabajar con el collage para expresarme y dio la casualidad de que me presenté a un festival, Festivalia, y me seleccionaron como artista emergente para hacer una exposición. Desde ahí comencé a hacer toda la serie de mujeres nacidas en los años 20 del siglo XX, que se llama “Mujeres, damas inteligentes”.

M.- Esas mujeres ¿están incluidas en tu libro?
LM.- No, porque son una serie anterior. En el libro solamente recojo todo lo que está relacionado con la pandemia y con toda su evolución; todo lo que sucedió dentro de todos esos días que estuvimos encerrados.

M.-. Significa que es un libro intimista, un libro muy de sentimientos… ¿de mirar hacia dentro o de sacar hacia fuera lo que llevamos dentro?
LM.- Las dos cosas, porque yo creo que fue este…

M.- Es una necesidad, entonces…
LM.- Si, es una necesidad, totalmente; pero creo que el infinito más grande es ese, el que tenemos hacia dentro. Entonces, me di cuento de que lo que sentía no era una cosa privada o particular. Era una cosa absolutamente globalizada, algo del mundo entero y empezaron a conectar conmigo gente de otros continentes, de otros países…

M.- ¿Conectaron a través de tus dibujos, de tus collages? ¿Los compartías en redes sociales? ¿Facebook, Instagram…?
LM.- Los únicos medios a través de los que podíamos comunicarnos todos, eran las redes. Instagram fundamentalmente. En Facebook yo creo que lo trabajaba menos pero a través de Instagram empezaron a ponerse en contacto conmigo; el Museo de Arte Covid empezó a publicitar, mi trabajo; luego empezó a crecer…, empecé a ponerme en contacto con gente y ellos se ponían en contacto conmigo. En realidad no he sabido muy bien el país de donde provenían y otras veces pensaba que cómo era posible que se pusieran en contacto conmigo. Estabas durmiendo y había personas que estaban dando like… ¡Si están en el otro lado de la tierra!, (risas) si, me hacía gracia. Y luego de día, yo tenía una estrecha relación con gente de Portugal, que tenían aficiones similares, y eso me llamó muchísimo la atención, que sin necesidad de conocer el mismo idioma, ni expresarnos con el mismo lenguaje, fuéramos capaces de sentir lo mismo.

M.- El collage si puede ser un lenguaje universal, expresa sentimientos…
LM.- Si, claro que lo es. Yo creo que cualquier lenguaje creativo, cualquier manifestación artística, une mucho. Nos hemos unido mucho; muchas personas de distintos lugares, así, de esa forma.

M.Y este libro recopilatorio, ¿cuándo verá la luz?
LM.- Yo espero que antes de que acabe el año… el Año Cero (risas); es el Año Cero porque es cuando empieza y acaba todo. El Año Cero es el Idus de marzo; el año en el que asesinaron a César. Todos ellos pensaban que eran buen augurio los 15 de marzo, 15 de octubre, 15 de junio, que eran los Idus en la antigua Roma; pero desde el momento en que mataron a César, entonces ya lo decía Shakespeare, “cuídate de los idus de marzo”.

Parece que todo iba a ser muy bonito, glorioso, justamente en marzo… fue el día 15… aunque fue el 14, que era sábado, cuando se sugería, por parte del estado, que nos mantuviéramos todos dentro de casa… y el día 15 fue el primer día, y era domingo, lo recuerdo perfectamente. Quince de marzo, Idus de marzo, Año Cero. Ahí empezó todo.

M.¿Cómo está estructurado el libro? ¿Hay grandes bloques, series…?
LM.- Hay bloques, sobre todo de las series que fui haciendo, porque cada momento llevaba su propia reflexión. Era cada día como si fuese un mes… al final como si hubiera transcurrido un año… cantidad de cosas que sucedían y la cantidad de transformaciones como montañas rusas que pasaban. ¡Alguien está enfermo!, ¡no, no está enfermo!, ¡qué sucede, ahora hay otra novedad!… La primera estructura es: “Serie Covid 2020”, es Covid porque está en el año veinte veinte; luego venía la reflexión de “Las ventanas”, de cómo nos relacionábamos entre nosotros, de cómo era posible que nosotros, seres humanos enjaulados pudiéramos conectar con otros. Y solamente lo hacíamos con ventanas; la ventanas del móvil, con Skype, la ventana del ordenador, por Messenger… estamos en contacto con la familia, con los amigos. Únicamente los grupos de Whatsapp estaban constantemente funcionando. Eran otras ventanas. Y luego, finamente, la ventana de las ocho de la tarde donde aplaudíamos, donde nos conectábamos con la gente que estaba en nuestro entorno cercano, los vecinos… unos ponían música, otros cantaban, o gritaban cómo están ustedes, en fin, al final resultaba una situación muy entrañable pero era la única conexión que teníamos: las ventanas. A ese bloque le di bastante importancia.

Bloque “Postcovid”…; la “Fase Uno” y la “Fase Cero”, corresponden a series que tienen una identidad propia.

M.Hablando de las cosas que te han inspirado, sabemos en torno a qué gira la idea principal, pero ¿dónde surge la chispa, dónde surge la idea?, ¿dónde te iluminas?
LM.- Cada día tenía montones de cosas que quería contar. Montones, y no era algo que fuese únicamente mío, particular mío. Al ponerme en contacto con otras personas que también tenían un trabajo creativo y que lo estaban desarrollando en ese momento, a todos, se nos ha desarrollado la creatividad y esa necesidad expresiva de una manera exponencial. Creo que teníamos más ideas en un día, o en una semana, que en todo un año. La capacidad de trabajo ha sido impresionante, pero era como necesario, no era vamos a hacerlo por hacer ¡tenía que expresar tantas cosas!, porque sucedían millones de cosas al día y todo aquello lo quería reflejar. Qué es lo que estamos pensando, por qué estamos encerrados, qué sucede fuera… Constantemente la reflexión…

M.¿Qué sentimientos quieres provocar en el lector con estas imágenes?
LM.- Algo así como el Alka Seltzer…, una cosa parecida, porque constantemente hablo de reflexión pero de una manera indirecta, y siempre estoy diciendo, ¿y si yo? ¿y si hacemos? Como en genérico. La reflexión es para profundizar en que no es un pensamiento único de una persona sino que nos está pasando a todos, ha pasado a todos. Todos hemos pasado miedo, todos hemos, en algún momento, llorado…

M.- Son sentimientos que nos están uniendo…
LM.- Totalmente. No hay absolutamente nada que exprese que sea únicamente particular mío, porque he entendido que es algo que le corresponde a todo el mundo, y algo que está ahí, en la sociedad.

M.¿Ha habido personas que te han influido, en las que te has inspirado? Que tengas más cercanas, que quieras más… Tú eres una persona que quiere mucho; eres una persona muy afectiva. ¿Qué personas cercanas han estado siempre ahí?
LM.- ¡Totalmente! Me ha influido muchísimo, muchísimo la persona con la que finalmente me fui a vivir. Yo me fui a casa de mi madre antes de que fuera necesario ir a ningún sitio. Yo pensé, ella me va a necesitar, yo me voy por lo que pueda suceder y ahí me quedé confinada con ella; entonces, el hecho de estar confinada con una persona dependiente, que necesita ayuda pero que tiene ayuda… primero me supuso muchísimo esfuerzo. Esfuerzo físico, también psicológico… también agotamiento. Y por otro lado, yo que no soy muy de cocinar nada de esto, pues tuve que aprender no a cocinar para mi, es que cocinar para ella… buhhhh ¡nunca en mi vida he cocinado tanto! (risas)

M.- Eso le ha pasado a la mayoría de la gente…han salido muchos cocinillas
LM.- Tremendo, ha sido tremendo; pero ella si me ha influenciado muchísimo, porque yo cada vez que hacía algo siempre me importaba su opinión. Le decía, ¿este te gusta? Y hacia si… y depende de cómo miraba… si decía sí… qué raro, ¡si nunca le gusta nada! Entonces decía, buhh, pues debe estar bien; y ella cuando decía no, sabía que era que no…

M.- Tu mayor crítica, entonces…
LM.- Totalmente. Impresionante. Pero lo que más me influenciaba era que decía cosas increíbles, una persona muy mayor, muy sabia… Yo siempre los lunes, miércoles y viernes le proponía ver la televisión, el Consejo de Ministros… que nos va a cambiar la vida todo esto… y me acuerdo que ella siempre lo decía, ¡esto son tonterías, nadie sabe nada!, y decía, solamente si rezamos, Dios va a ser el único que nos ayude. De ahí viene la serie de “Los doce frutos del espíritu”. Por la absoluta desesperación…

Foto 5

M.- Influenciados por tu madre
LM.- ¡Totalmente! Aprendí los doce, de los que no tenía ni idea… y ¿ahora la alegría, y la paz y la mansedumbre, y la longanimidad?, o algo así, que no se ni lo que es… (risas); y todo eso es influenciado totalmente por ella, porque no tenemos en la tierra nada, ni la inteligencia, ni la ciencia… que nos pueda ayudar… entonces, levantemos la vista al cielo porque es lo único que nos queda. Y de ahí viene lo de “Frutos del Espíritu”, Fe, Esperanza y Caridad

M.- Qué maravilla y qué paz transmite todo lo que estás diciendo… (risas). Estás deseando que tu libro salga ya, que lo podamos compartir y que lo podamos disfrutar…que podamos extasiarnos ante esas imágenes tan delicadas…porque los tonos que utilizas son tonos pastel, son tonos suaves… ¿por qué?
LM.- Si, esa es una pregunta muy buena ¿eh? A nivel estético, el uso de los colores simboliza muchas cosas. Yo expresaba no solamente lo que quería poner; también analizaba cómo lo componía, el uso de los colores; lo trataba con una cierta delicadeza porque no quería que fuera estridente. Ya teníamos bastante dolor. He intentado utilizar dos colores que son complementarios, que son el verde agua y el rosa empolvado; colores muy suaves y complementarios. Y algo así, quería expresar como si fuese un grito fuerte pero bajito. Como si quisieras decir una palabrota, pero bajita… para que no ofenda. Entonces vamos a guardar las formas, no vamos a perder las maneras, pero tengo que decirlo… como pegar un golpe en la mesa o algo así, que sutilmente se puede notar… Son colores complementarios casi todos.

M.- Tú sabes mucho de colores, y sabes mucho de composición… ¿quién es Luisa María?
LM.- ¡Tú me conoces bien! (risas). Profesionalmente, yo creo que me he sentido muy orgullosa de todos los sitios en los que he estado trabajando, porque han sido lugares, mirando hacia atrás, de ensueño te digo, maravillosos. Desde trabajar con Paco Muñoz en “Casa y Jardín”, yo que se, a dirigir “Gastón y Daniela”… El color, la textura y la estética forman parte de todo lo que hacía, pero sobre todo, el estar trabajando en el Departamento de Formación de El Corte Inglés –que por eso nos conocemos–, en el Área de Producto, y después en el Área de Hogar, Decoración, Decoración Textil, en fin, es absolutamente necesario conocer todo el mundo de la estética paran transmitir eso…

M.Tu formación académica, ¿cuál es?
LM.- Además de estudiar en la Escuela de Artes Aplicadas, primero estudié Diseño, Diseño y Moda… después hice Arquitectura de Interior, un Master de Diseño en el ESERP y después me hice otro master que era un MBA… también Escenografía. Siempre estuve compaginando trabajo con estudio…

Foto 6

M.– Siempre has sido una mujer muy inquieta, y te has movido en torno a todo lo que tiene que ver con la Decoración, con las artes, con la Casa, con el Hogar, con los colores, con las texturas…
LM.- Con el Diseño, si constantemente… si, yo creo que desde pequeña estaba haciendo diseños y dibujando… desde que nací. Aunque, lo he tenido oculto al exterior, pero en casa… me acuerdo que mi hermano abría el escritorio y cogía montones de papeles que eran todos dibujos míos, los tiraba a la basura y después él, tranquilamente se ponía a estudiar. Esto lo hacía de una manera bastante habitual, y un día le dije: oye, ¿tú no te das cuenta, que esto que tiras, a lo mejor alguna vez pueden servir y pueden ser interesantes? Y él me dijo, no importa, porque tú seguirías haciendo más, así que, no pasa nada (risas).

M.- Es decir, que eras prolífica… (risas)… ¡el nivel de producción era altísimo!
LM.- Le daba igual, no le importaba

M.- Tu proyecto ahora mismo es la edición del libro, el poder distribuirlo bien, el que tenga visibilidad, que lo conozca la gente… y de eso nos vamos a encargar muchas personas que te queremos…
LM.- ¡Muchísimas gracias!

M.Que creemos en ti fundamentalmente, y luego ya nos irás contando más cosas, porque esto es un primer avance…
LM.- Espero, será el principio del Año Cero, luego vendrá el Año Uno (risas)…

M.- Por supuesto Luisa María. ¡Muchas gracias!
L. M.- ¡A ti!

Deja un comentario

Archivado bajo Arte, Biografías, Efemérides, Ensayo - Crítica literaria, Historia, Literatura, Literatura, Narrativa, Por Maudy Ventosa

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s