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«Indira. Entrevista a Santiago Díaz»

«Si es interesante poder charlar con un escritor de su obra, hacerlo con Santiago Díaz es, además, un placer. Cercano y agradable, transmite pasión por su trabajo, se atropella, cuenta… pero no podemos decírselo todo Guillermo Loren y una servidora, porque sabrían tanto como nosotros y tienen que leer su novela, Indira, la tercera de la trilogía que cierra el ciclo de la inspectora Indira Ramos. Publicada por RESERVOIR BOOKS, pueden adquirirla ya en su librería habitual. Agradecerán el consejo.

MaudyEntrevista escrita por Maudy Ventosa.

Santiago Díaz

Pregunta.- ¿Cómo se tomarán los lectores el desenlace de Indira? Comienzas con un flashback…
Santiago.- Estamos ante la evolución natural de una protagonista, recta, honesta… no cabía otro. Quería que los lectores fueran pensando en cómo sería ese final. Es una salida digna y honorable para un gran personaje.
Yo intento entretener, que lo pasen bien pero también hago una pregunta directamente, ¿Tú qué harías en el lugar de ese personaje? En Talión, ¿qué harías si te quedan dos meses de vida y no tienes nada que perder?, en El Buen padre ¿qué harías si la persona que más quieres en el mundo está encarcelada injustamente?, en Indira, ¿tú qué harías…?

P.- Introduce muchos conceptos morales, pero la moralidad siempre está en el filo de la navaja. Da tarea al lector.
S.- Es lo que procuro, hacer preguntas en todas las tramas. ¿Qué harías si te ocurre… y tienes dos posibilidades? ¿Lo oculto y sigo con mi vida o lo afronto con la posibilidad de que me juzguen? ¿Pasas o asumes el sentimiento de culpa que tal vez hará que no lo soportes y tomes otra decisión?

P.- Obliga a que el lector se posicione. La presencia de Indira es menor en esta novela, a pesar de seguir siendo el centro de la trama; aparece de manera más lineal…
S.- Es cierto, su presencia es menos intensa, pero potente. También es importante para mi que no falte el humor además de las rarezas de los personajes.

P.- Algo que quiero destacar es lo bien que adapta el lenguaje a los personajes, los colombianos hablan como colombianos, los gitanos hablan como gitanos…
S.- Es lo que más me gusta y lo que creo que se me da mejor, los diálogos y cómo utilizarlos. Creo los personajes y los analizo. Llevo muchos años trabajando como guionista. Me gusta escribir, disfruto haciéndolo. Quiero que los lectores, con Indira en la mano, digan ¡es un pedazo de trilogía!, aunque te guste más o menos, pero es una trilogía honesta y me quedan muchas cosas por contar aún.

P.Ha creado tantas historias paralelas, que cada una puede ser una novela.
S.- En efecto, cada personaje puede contar su propia historia, pero que lo cuenten también dependerá de los lectores. Tengo un nuevo proyecto en camino, en el que cambio de género, que verá la luz en el 2024 si todo va bien. Mientras tanto, tengo tiempo de escribir otras novelas, pero eso ya no depende de mí, sino de vosotros…

P.- Uno de los personajes más auténticos de Indira es Jotadé. Es fresco, tiene personalidad, ¿para cuándo una novela con este protagonista?
S.- Tal vez, quizá… yo lo que espero es la respuesta de los lectores porque lo que me gusta es que la novela no solo entretenga y ya está, voy más allá.

P.- Se documenta muy bien antes de ponerse a escribir. ¿Hay más racismo en el mundo de los payos o en el de los gitanos? ¿Son dos sociedades condenadas a encontrarse o son mundos irreconciliables?

Hay tanto racismo desde el payo, o exclusión quizá, o miedo hacia el mundo gitano como de los gitanos hacia el mundo payo. Es una guerra constante.

S.- No sé si hay más en una o en otra, pero lo que sé es que hay en las dos. Hay tanto racismo desde el payo, o exclusión quizá, o miedo hacia el mundo gitano como de los gitanos hacia el mundo payo. Es una guerra constante. Lo trato de retratar a través de Paco, el padre de Jotadé, honesto y que quiere unir esos dos mundos, pero se da cuenta de que en el mundo payo es Paco, el botones, y en el mundo gitano es el tío Francisco, el patriarca. Es complicado y me apellido Cortés, de Murcia… me atrae muchísimo el mundo gitano, tan cerrado, tan distinto, tan cercano y tan lejano a la vez que tiene cosas que me apetecía mucho contar; el respeto por los mayores, es algo bonito, pero también tiene otras cosas indefendibles. Contrastes que me lo hacen muy atractivo, y no me invento nada. En Indira quería retratar a alguien que, a través del esfuerzo, consigue integrarse, el padre. Y Jotadé es policía, ¿con una moral distraída?, pero es un buen policía. Me lo he pasado muy bien escribiendo cuando le dan la pistola en la Academia de Ávila…

P.- Con cada nuevo libro, ¿nota su evolución como escritor?
S.- Voy aprendiendo con cada historia, con cada libro; es inevitable. Indira, de mis cinco novelas es la única a la que he podido dedicarme en exclusiva, aunque siga haciendo series.

P.- ¿Le ha quedado algo por tratar en su novela? Hay policías buenos, policías malos, drogadictos, camellos, traficantes, asesinos, motines carcelarios, un colombiano de mala sangre, políticos corruptos, horcas y tiburones… y amor, mucho amor.
S.-Y amistad, y lealtad, por eso dudé mucho como narrar determinados capítulos, por ejemplo con Lucía, cuyos sentimientos de culpa no la dejan seguir adelante. Son todos esos sentimientos que me ha gustado ir explorando.

P.- ¿Los límites están para traspasarlos?

Siempre hay una línea que si la traspasas puedes causar rechazo, depende de la historia que estés contando…

S.- Hay veces que si los traspasas te puedes meter en un lío. Siempre hay una línea que si la traspasas puedes causar rechazo, depende de la historia que estés contando… esto lo hablo mucho con Gellida, que me dijo, los escritores tenemos que andar por caminos poco transitados. Lo que sí debemos conocer, es dónde están nuestros límites como lectores, porque vas aprendiendo sobre ellos, y jugar con ello.

P.- Con esto de traspasar los límites constantemente, está haciendo que la gente ponga los pies en el suelo, porque la mayoría de los mortales, actuaríamos de una manera similar.
S.- Yo creo que sí; ante las mismas situaciones actuaríamos de manera muy parecida a cómo lo hacen los protagonistas. Yo quiero que, todo el mundo en esta tesitura, piense cómo se comportaría.

Me emocioné mucho escribiendo el final, me río, lloro. En dos páginas estás buscando la esencia de ese personaje, la desnudé.

P.- ¿La verdad importa? Poli bueno que oculta un asesinato… juega mucho con la ética profesional y el ocultar para protegerse. ¿Nadie es nadie para juzgar a nadie?

En una novela tienes la posibilidad de hacer todo lo que quieras, montar un motín en la cárcel, un paseo en barco en Nueva Zelanda…; licencias narrativas para que mi historia te haga sentir más.

S.- Yo creo que sí y en la vida real es distinto, por supuesto, porque entran otro tipo de reglas morales y en la ficción tenemos personajes que se merecen morir y tienen que pagar, he matado a este, ¿se lo merecía? Pues bien muerto está; en la realidad es más complicado. En una novela tienes la posibilidad de hacer todo lo que quieras, montar un motín en la cárcel, un paseo en barco en Nueva Zelanda…; licencias narrativas para que mi historia te haga sentir más.

P.- ¿Ambición y poder son las fuerzas que mueven el mundo?
S.– En efecto. La cara más visible de la ambición y el poder es el dinero; el que tiene dinero, en determinados ambientes se salva o tiene posibilidad de salvarse, y el que no, pues no lo tiene tan fácil. El que tiene dinero es el más poderoso de la cárcel. Sin dinero el poder desaparece. En el mundo real, el dinero y el poder marcan mucho, pero en los bajos fondos lo son todo. Alguien arruinado, está muerto.

P.- ¿El alma es para los que pueden permitírsela?
S.- Eso lo dice un personaje que está en el lado malo, porque valora más el beneficio de no tener alma que el de tenerla. No quiero ser así, pero el mundo malo mola más que el mundo bueno, en la ficción. Es más divertido.

P.- ¿No siempre ganan los buenos?
S.- Ni en la ficción, ni en la vida, aunque en la primera tienes la posibilidad de hacer que paguen.

Las novelas son siempre reflejo de muchas cosas, de una sociedad decadente que va perdiendo los valores, donde la ambición y el dinero priman por encima de todo, pero también tienen cabida la generosidad y el amor sin límites. Todos estos ingredientes, y más, están en la nueva novela de Santiago Cortés, Indira. Absorbente, adictiva. Sin duda.

Santiago Díaz con Maudy Ventosa

Santiago Díaz con Maudy Ventosa

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«LETRAS DE PLATA. EL NUEVO SELLO DE FICCIÓN LITERARIA DE EDICIONES URANO»

MaudyReseña escrita por Maudy Ventosa.

Martes, 19 de enero. Ediciones Urano cumple 40 años y es un momento excelente para presentar a prensa y libreros su nuevo sello editorial: LETRAS DE PLATA. El acto tuvo lugar en el Café Comercial, donde un entusiasta editor, Leo Teti, acompañado por la responsable de prensa de Madrid, Patricia Perales, cuenta con qué objetivo nace este nuevo sello: dar paso a otro tipo de literatura, a una ficción de calidad que rompe con su estrategia editorial.

Apuestan por una ficción más literaria lanzando unos veinte libros al año, con dos o tres novedades por mes al principio para generar marca, tanto con los encargados de vender los libros como con la prensa que los da a conocer.

Apuestan por historias de calidad y prestigio, por temas que llamen la atención a los lectores actuales, que aborden temas importantes y, por supuesto, que estén bien escritos porque están convencidos de que hay muchas voces que pueden contar historias de manera diferente.

Plata es una opción diferente para el lector de hoy. No solo publicarán ficción estadounidense y británica, sino que acometerán nuevos retos abriéndose a la tan en boga literatura japonesa, por ejemplo, además de contar con autores pakistanís, italianos… Han cuidado la estética para que el lector identifique rápidamente la colección: todos los libros tienen un marco blanco, Letras de Plata que es el eslogan y el sello, que es Plata.

Leo Teti

Leo Teti nos habla también de los primeros autores con los que cuenta Letras de Plata, elegidos porque escriben con gran destreza y con emoción de lo cotidiano, de lo real.

Mis días en la librería Morisaki, es la primera novela del japonés Satoshi Yagisawa. Es el libro ganador del Premio de Literatura Chiyoda y adaptado a la gran pantalla; ha sido traducido a veinte idiomas. Se trata de una novela sobre los nuevos comienzos y el consuelo que encontramos en los libros.

También en enero verá la luz otra opera prima, el libro de Fiona Scarlett, “Los hombres no lloran, una historia especial, poderosa, emotiva y bellamente escrita sobre el amor fraternal en el seno de una familia destrozada por el crimen organizado.

La tercera novela que publicará Letras de Plata este mes, lleva por título “Cleopatra & Frankestein, de Coco Mellors, una autora mordaz, ingeniosa y sofisticada a la vez que, de manera excepcional, tierna, devastadora y divertida, explora el amor, la amistad y las sorpresas que nos llevamos al tomar determinadas decisiones.

Por último, adelantar una de las obras con la que disfrutaremos en febrero. Se trata de “Errantes”, la segunda novela del italiano Marco Amerighi, en la que narra una historia que plasma la complejidad de una generación herida, decepcionada y desarraigada del mundo, pero que aún no está dispuesta a rendirse.

Letras de plata supone un reto, un desafío que todo el equipo afronta con ilusión y ganas. Un gran trabajo que solo puede ser compensado con buena aceptación por lectores ávidos de buenas historias, bien escritas.

¡Larga vida a Letras de Plata! Seguro que nos hará disfrutar cada mes con unas publicaciones bien elegidas.

Como complemento pongo el vídeo de la presentación del sello ‘Letras de Plata’ por su editor Leo Teti.

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