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Como dijo el sabio, quien desconoce su historia está obligado a repetirla.

“Hijas de Esparta”, de Claire Heywood

«… le gustaba sentarse en el regazo de su padre. Solía abrazarla, hacerla reír y contarle todo tipo de historias sobre lo que se cocía en palacio. Pero si su madre estaba también cerca… Helena nunca estaba cómoda con su madre cerca… () … había días en que se comportaba con frialdad y hostilidad…»

MaudyReseña escrita por Maudy Ventosa.

Claire Heywood, académica de historia antigua, acaba de publicar su primera novela, Hijas de Esparta, –Editorial Planeta–

Cubierta de: 'Hilas de Esparta'

Cubierta de: ‘Hijas de Esparta’

Experta en Civilización Clásica, se acerca a la obra de Homero, La Ilíada -considerada una de las creaciones literarias más importantes de la Antigua Grecia junto con la Odisea– con un planteamiento distinto al original poema épico. La guerra entre troyanos y una coalición de griegos aqueos sigue siendo la consecuencia del deshonor que sufre Menelao cuando su mujer, Helena, la joven más bella de Grecia, huye con el hermoso Paris, príncipe de Troya. Pero no es la furia del héroe Aquiles la que desata una carnicería que duraría diez años. Según la novela de Claire Heywood es, sobre todo, la ambición desmedida de Agamenón la que obliga a sus aliados a secundar un conflicto del que espera obtener más poder y, a la vez, lavar la ofensa sufrida por su hermano. Según esta historia, Helena no es raptada; cruza el mar Egeo por el amor que profesa a París y por la infelicidad derivada de su matrimonio con Menelao. Huye de su deber como esposa que debe parir un heredero y de su marido que yace con una esclava; traiciona a Esparta a la vez que condena a muerte a los troyanos, que acabarían derrotados y aniquilados… Presenta a una Helena infeliz, nunca querida por su madre; comportamiento que reproduce rechazando a su vez a su hija; no desea tener más descendientes, no quiere pasar otra vez por un parto doloroso que casi acaba con su vida. Huye porque quiere dejar de ser la Helena ramera, la Helena decepción, La Helena no deseada a convertirse en Helena la deseada, Helena la amada, en definitiva, en Helena de Troya. Sabe que su madre la odia y su esposo no la desea. Y su padre ha muerto. Nada la retiene en Esparta.

La Guerra de Troya, según los expertos, está datada hacia mediados del siglo XIII a. de C.; Hijas de Esparta comienza su historia a finales del mismo siglo para corresponderse con la cronología arqueológica y se ubica en la civilización micénica de la Edad de Bronce tardía, como explica la autora al final del libro. La Ilíada está poblada de héroes de la antigüedad –Aquiles, Héctor…-, de mitos, de súplicas y ofrendas a los dioses; la novela de Claire Heywood conserva los personajes y tradiciones, pero su objetivo es recrear la vida de las mujeres en aquella época, en concreto la de las hermanas Clitemnestra y Helena, hijas de Tíndaro, rey de Esparta y de la reina Leda. ¿O como se rumoreaba en Esparta era Helena hija de Zeus por sus cabellos de oro?

Estructurada en cuatro partes, los capítulos se suceden alternando la vida de las dos princesas desde la más tierna infancia. Están educadas en una ciega obediencia; primero al padre y más adelante al marido que ellas no eligen. Tienen que hacerlo sin protestar para honrar la voluntad del rey y saben que, cuando sean desposadas, tendrán que abandonar el hogar paterno, su familia, su tierra, sus paisajes… lo que les da seguridad. Habrán de convertirla modestia en un hábito y la obediencia en una rutina. Nunca volverán al hogar que conocen; están destinadas desde que nacieron. Vivirán solas en tierra extraña para siempre, con un marido al que ni conocen ni aman… las mujeres casadas de la nobleza no viajaban…

Pasarán sus días en la estancia de las mujeres, tejiendo con las esclavas, iluminadas por teas y lejos del sol para mantener la piel blanca… Las manos de una mujer nunca paraban quietas. Incluso las reinas debían devanar, tejer y coser. Pero era la reina quien devanaba las mejores lanas y quien tejía las prendas más importantes: los atuendos del rey.

Esta epopeya griega, compuesta en hexámetros dactílicos que consta de 24 cantos o rapsodias y que ha sido tema popular recurrente en literatura, teatro, cerámica… durante cientos de años, pasa a convertirse de la mano de Claire Heywooden una reimaginación del mito de la guerra de Troya reformulada a través de la realidad arqueológica, mezclada con la tradición mitológica, imaginando a la vez, una nueva historia que pueda dar respuesta a ambos marcos, según manifiesta su autora. Considera que ambas princesas han sido tratadas de manera injusta o inadecuada por la historia e intenta reivindicar su importancia.

Utiliza un lenguaje absolutamente coloquial que puede resultar un tanto chocante a los amantes de la literatura clásica; incluso puede conseguir que el mismo Homero se quede ojiplático cuando se dé cuenta de que se acabó lo que se daba…

PERSONAJES:

  • Helena, trabaja la lana en la rueca junto a las otras mujeres desde niña. Tiene una voz preciosa y cabellos de oro. Su padre hace correr la noticia de que es hija de Zeus… tal vez de esta manera se acallen otros rumores… Es desposada por Menelao -hermano de Agamenón; príncipe de Micenas, hijo de Atreo-; tienen una hija, Hermíone.
  • Clitemnestra, Nestra, fue su hermana Helena, dos años menor, quien le acortó el nombre. Tiene 11 años cuando está en edad de casarse. Es la heredera de Esparta y ha sido educada desde que nació con un fin: proteger su hogar y el linaje de su padre; asegurar el futuro de Esparta. Es inteligente, moderada y obediente. Eligen a Agamenón, recién coronado rey de Micenas; un gran líder y un hombre formidable que ansía el poder. Con él tiene tres hijas: Ifigenia -bondadosa y comprensiva-, Electra -de espíritu fuete y terca- y Crisótemis; y un hijo, Orestes, príncipe de Micenas…
  • Cástor y Pólux, los hermanos gemelos de Helena y Clitemnestra
  • Tíndaro, el padre. Rey de Esparta. Un buen hombre y un buen guerrero.
  • La reina Leda, la madre, hermosa y elegante. A veces fría y hostil. Conocida por su belleza y por su cabello negro como el carbón, igual que su padre, sus hermanos y Nestra
  • Paris, príncipe de Troya. Tiene unos ojos avellana con tonos dorados que hechizan, viste de manera extravagante con abundantes joyas de oro. Es un hombre muy bello y atrevido.
  • Teseo, de Atenas, viene de visita…
  • Tecla, es la nodriza.
  • Ágata, sirvienta y amiga de juegos en la infancia; también Adraste y Alcipe, dos nobles capturadas durante la campaña micénica y convertidas en sirvientas. Más adelante, será Ágata la encargada de amamantar a la hija de Helena, Hermíone; yace con Menelao y le da un hijo varón, Megapentes.
  • Odiseo, hijo de Laertes. Inteligente
  • Hector, hermano de Paris y heredero de Troya, casado con Andrómaca. Un gran héroe…
  • Egisto, cariñoso e inteligente, segundo marido de Clitemnestra y padre de Aletes.
  • Aquiles, otro gran héroe … y tantos más…

Sinopsis de la editorial.
Durante milenios, los hombres han relatado la historia de Helena de Troya, la mujer que originó una guerra entre imperios y dividió al mundo. Ahora ha llegado el momento de escuchar su propia versión de la historia.

Como princesas de Esparta, Helena y su hermana mayor, Clitemnestra, no han conocido más que lujo y abundancia. Sin embargo, todo privilegio conlleva un alto precio: siendoaún niñas, serán separadas y casadas con el rey de Micenas, Agamenón, y su hermano Menelao, para no volver a verse nunca más. Su deber es ahora dar a luz a herederos y ser las reinas sumisas que esperan sus maridos. Pero cuando el peso de la crueldad y ambición se vuelva insoportable, deberán luchar contra todo para forjarse una nueva vida y, al hacerlo, provocarán una transformación del mundo que durará tres mil años.
Hijas de Esparta es una fascinante recreación del mundo antiguo y de los orígenes de la guerra de Troya. Una emocionante historia que relata las vidas de dos de las mujeres más odiadas de la mitología.

Lee y disfruta de las primeras páginas de la novela.

La autora:Claire Heywood
Claire Heywood es una joven y reputada académica de historia antigua, graduada con honores en Civilización Clásica por la Universidad de Warwick. Su profundo conocimiento del mundo antiguo, junto por su fascinación por las voces olvidadas de las mujeres, la inspiró para contar esta versión de la leyenda de la guerra de Troya desde la perspectiva de dos personajes femeninos clave en la historia. Hijas de Esparta es su primera novela.

El libro:
Hijas de Esparta (título original: Daughters of Sparta, 2021) ha sido publicado por Editorial Planeta en su Colección Planeta Internacional. Traducción de Víctor Ruiz Aldana. Encuadernado en tapa dura con sobrecubierta, tiene 432 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo en inglés en el que Claire Heywood habla sobre las mujeres homéricas que inspiraron su novela Hijas de Esparta.

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Para saber más:
https://www.facebook.com/claire.heywood.58
https://twitter.com/ClaireEHeywood

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“Cuentos y leyendas de las matemáticas”, de Vicente Muñoz Puelles

A partir de 12 años

«Un viaje alucinante por la historia de los números»
“Los idiomas mueren, pero las ideas matemáticas sobreviven” [G. H. Hardy]

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Cubierta de 'Cuentos y leyendas de las matemáticas'

Cubierta de: ‘Cuentos y leyendas de las matemáticas’

Las matemáticas aparecieron en diferentes lugares y épocas por la necesidad de llevar cuentas y medir tierras. Hoy constituyen un lenguaje universal y están presentes en todos los campos del conocimiento científico.
Es probable que si alguna vez nos llega un mensaje procedente de otra galaxia esté expresado de forma matemática, y que, algún día, las definiciones matemáticas que hemos enviado en las sondas espaciales sean interceptadas e interpretadas por inteligencias no humanas.
Las matemáticas empezaron con la invención de los números. Al vivir en pequeños grupos familiares y con pocas posesiones, la necesidad de contar de los hombres de la prehistoria era limitada. Pero, hace unos 10.000 años, cuando el hombre dejó de ser nómada y se asentó, se hizo evidente la necesidad de contar los días, de dividir las tierras, de comercializar… Las obligaciones requerían dar nombre a los números.
Al principio utilizaban guijarros para representar los números en las transacciones, pero esto era algo efímero, se perdía, así que estas operaciones comenzaron a registrarse en papiros o en piedras. Comienza así la aritmética y el álgebra. Para muchos, incluso ahora, los números tienen cualidades mágicas. Los primeros místicos judíos sostenían que Dios había creado el mundo basándose en números y letras.

«En este libro encontramos historias sobre el origen de los números, la invención del ajedrez…, y también leyendas como la de Hans, el caballo calculador, o la de Bourbaki, el matemático que nunca existió.»

La invención de los números.

  • El relato de «El bastón de Ishango», cuya significación real aún se desconoce, es apenas un apunte, una viñeta que nos ayuda a atisbar los primeros balbuceos científicos de los humanos y su pasión por la medición y el cálculo.
  • La historia de los azande («Al principio no había números») sobre la avispa alfarera, los números y el reloj de sol procede de la vasta mitología africana. Es un cuento típico sobre los primeros tiempos, cuando los hombres aún éramos demasiado torpes y los animales tenían que ayudarnos para recuperar el fuego o interceder por nosotros ante los dioses.
  • «La niña que convirtió los guijarros en números» es una variación de un relato de Rudyard Kipling (1865-1936), titulado «Cómo se escribió la primera carta» e incluido en la antología Solo cuentos. Trata de una niña muy ingeniosa, Akala, que imita las huellas de los pájaros en la arena de la playa para dibujar los primeros guarismos. Cabe suponer, pero el relato no lo dice, que su padre y el resto de la tribu cavernícola la imitarán y poblarán las paredes de la cueva de huellas estrelladas.
  • «Los pájaros que silbaban los números» está inspirado en el cuento «Uno, dos, tres, cuatro», del libro Cuando el mundo era joven todavía del escritor suizo Jürg Schubiger (1936-2014). En el nuestro, a diferencia del original, los pájaros matemáticos desaparecen, y el protagonista, que tiene reputación de fabulador, los busca desesperadamente para demostrar que existieron.

El orden de los números.

  • «La torre del dios Tot» habla de este inquieto dios egipcio, inventor de números y de palabras y creador de varios tipos de escritura, que inspiró a dioses de otros imperios para hacer lo mismo.
  • La numeración romana, que deriva del alfabeto latino, tiene algunos inconvenientes, como la excesiva extensión de algunas cifras. En «Una simplificación necesaria», el alumno Minucio Rufo idea una manera de reducir esa extensión, mientras su profesor de matemáticas, Quinto Livio, da una cabezada en clase.
  • La India ha dado al mundo al menos dos contribuciones matemáticas extraordinarias, la notación posicional, en la que la posición de cada dígito en una sucesión de números indica su valor, y el cero como símbolo necesario. En «La leyenda del cero», Gautama Buda tiene la revelación de ese número, pero teme no ser entendido y la guarda para sí. Un historiador de las matemáticas, Amir Aczel, persigue la primera representación del cero en una piedra, en el relato «En busca del cero».

Instrumentos matemáticos.

  • En este capítulo se habla de diferentes medios que las personas han utilizado, además de la escritura, para contar, medir y retener los datos («Nudos, quipus y ábacos») y en «Concurso de velocidad», basado en un hecho real, se cuenta la historia de la competición que el 12 de noviembre de 1946 enfrentó a Kiyoshi Matsuzaki, del ministerio japonés de comunicaciones, que usaba un ábaco tradicional o sorobán, con una calculadora electromecánica, manejada por el estadounidense Thomas Nathan Wood, de la armada de ocupación de Estados Unidos, y en el que el ábaco se impuso en cuatro de las cinco pruebas. Para aumentar el interés de la historia, el funcionario del ministerio ha sido sustituido por un estudiante de secundaria, llamado Gaikokugo Gakko.

Números mágicos.

  • Pitágoras y sus seguidores adoraban a los números como si fuesen dioses. Creían que podían comunicarse con ellos, en una especie de contacto telepático, y les atribuían cualidades mágicas y poderes extraordinarios. En «Pitágoras y las habas» se refieren algunas de esas propiedades. «Tres, siete y trece» trata de las supersticiones de que son objeto algunos números, como el tres, el siete y el trece. El temor a este último tiene un nombre propio, triscaidecafobia.
  • «Los siete bogatirs» es un cuento de esa vieja Rusia a la que casi nadie recuerda ya, en el que la protección del número siete no sirve de nada para evitar la proliferación del enemigo, que se multiplica a golpe de espada.

Cálculos geométricos.

  • «El misterioso número pi» se refiere a la constante matemática más famosa de nuestro planeta y a sus cifras infinitas, que seguimos completando y para las que no hemos encontrado un patrón ordenado.
  • «La cuadratura del círculo» trata de la audacia de un tal Goodwin, que un buen día decidió que él tenía razón, y no Arquímedes. Respaldado por la cámara de Representantes de la Asamblea General de Indiana, estuvo a punto de conseguir imponer su criterio.
  • «El papiro Rhind» es acaso el más famoso de los papiros matemáticos de Egipto. Uno de los problemas que propone, el relativo a unos gatos, es muy parecido a una canción inglesa actual.

Juegos de reyes.

  • En «El juego real de Ur» se cuenta la historia de un juego de mesa antiquísimo, expuesto en el Museo Británico, cuyas reglas nadie conoce, salvo un chico pelirrojo de mente despierta, que no ve en ellas ninguna dificultad.
  • «Tres en raya» narra la evolución del que es, acaso, el más popular y primitivo de los juegos.
  • Una de las leyendas más conocidas es la de la invención del ajedrez, que se cuenta en todos los países de Oriente. Las versiones difieren en los nombres de los protagonistas, pero en todas ellas figura la misma petición, la de multiplicar por dos el número de la casilla precedente, una petición que nadie ha conseguido ni conseguirá nunca cumplir. Una sucesión de números como esta, en la que cada uno es un múltiplo fijo del anterior, se llama progresión geométrica, y el proceso se denomina crecimiento exponencial. Se ha calculado que, si el ajedrez hubiera sido inventado con 100 casillas en vez de con 64, la deuda en granos de trigo del rey Selam habría pesado tanto como la Tierra.

Historias de matemáticos.

  • Hipatia fue la primera mujer matemática de la historia. En «La leyenda de Hipatia» se cuentan sus logros matemáticos y el papel que se le atribuyó tras su trágica muerte, como protectora de los libros y las bibliotecas. Ramanujan fue un matemático indio excepcionalmente brillante, de corta vida, que creía que una diosa le susurraba al oído fórmulas imposibles. «El matemático que nunca existió» narra la pintoresca historia de Nicolas Bourbaki, un general fracasado, que tuvo una segunda existencia más provechosa cuando, invocado por un grupo de jóvenes franceses, se reencarnó como matemático.

Números en el espacio.

  • Este último capítulo versa sobre nuestra eventual comunicación con los seres extraterrestres, y habla de las posibilidades de relacionarnos con ellos mediante las matemáticas y las formas musicales. En «Un mensaje en una sonda espacial» se especula con la reacción de esos extraterrestres cuando, dentro de unos 40 000 años, reciban el disco gramofónico de las sondas Voyager, que les enviamos en 1977. ¿Podrán encontrar un gramófono en las estrellas para escucharnos cuando ya no estemos?

Lee y disfruta de las primeras páginas del libro.

El autor:Vicente Muñoz Puelles
Vicente Muñoz Puelles nació en 1948 en Valencia. Desde muy joven se dedicó a la literatura. Su abundante producción abarca distintos géneros (novelas, relatos, ensayos…). Ha recibido, entre otros, el Premio Azorín (1993) con La emperatriz Eugenia en Zululandia, y el Premio Alfons el Magnánim de narrativa (2002), con Las desventuras de un escritor en provincias. De sus incursiones en la literatura infantil y juvenil, podemos destacar, el Premio Nacional (1999) con Óscar y el león de Correos, el Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil que obtuvo dos veces, con El arca y yo (2004) y La voz del árbol, (2014), y el Premio Libreros de Asturias con La perrona (2005). Ha publicado biografías de ColónGoyaRamón y Cajal, DarwinDickensMarie CurieEinstein y Shakespeare. Estudioso del Quijote y traductor, ha realizado ediciones críticas y ha sido traducido a numerosos idiomas.

El libro:
Cuentos y leyendas de las matemáticas ha sido publicado por la Editorial Anaya en su Colección  Cuentos y Leyendas. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 128 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo educativo para ejercitar la mente, en la que se plantean dos divertidos y complicados desafíos mentales. De esta manera, a través de la lógica, niños y mayores podrán resolver los dos acertijos planteados en el vídeo.

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Para saber más:
Vicente Muñoz Puelles en Wikipedia.

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