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Como dijo el sabio, quien desconoce su historia está obligado a repetirla.

“Querido Diario: hoy ha empezado la guerra”, de Pilar Duaygües. Edición de Tánia Balló y Gonzalo Berger

«El día a día de una adolescente durante la Guerra Civil en Barcelona. Un conmovedor documento oculto durante más de 80 años y recuperado ahora por Tània Balló y Gonzalo Berger.»

 

«Un gran testimonio sobre la Guerra Civil»

“Todo hallazgo tiene una historia y la que hizo posible que hoy estemos leyendo este libro merece ser compartida. Si encontrar un diario inédito, escrito por una niña durante la Guerra Civil española, es de por sí un inmenso regalo para cualquier documentalista e historiador, el modo en que este llega a tus manos forma parte intrínseca del relato que estás a punto de conocer.”  [De la introducción]

Cubierta de Querido Diario hoy ha empezado la guerra

Cubierta de: ‘Querido Diario hoy ha empezado la guerra’

Pilar Duaygües Nebot comenzó su diario el 28 de enero de 1936, cuando contaba con catorce años, el cual estuvo oculto durante más de ochenta años: “Actualmente habito en la calle Padre Claret, 94, 6º, 1º, en Barcelona. Muy aburrida en casa, sin ninguna novedad, como siempre. Puede ser que luego vaya con mamá a casa de Aurora. Cuando vuelva cenaré y a dormir”.
Pilar nació el 26 de febrero de 1921 en la Seu d’Urgell. La pequeña de cuatro hermanas: Mary (1911), Rosa (1913) y Teresa (1916). Sus padres eran Francesc Duaygües Flix (1887) y María Nebot Nebot (1982). Su familia era propietaria de una pequeña empresa de harina y pasta en Lleida. El inicio de la guerra supuso la incautación por parte de los fascistas del negocio familiar en Melilla (la familia residía entonces en Barcelona).

Eran una familia burguesa, republicana y de izquierdas. Las cuatro hijas tuvieron la oportunidad de estudiar. Teresa fue miliciana de la columna del capitán Bayo, tras regresar del frente balear, trabajó en la organización de la defensa pasiva de la ciudad. Mary era periodista en El Diluvio, un periódico republicano de ámbito local. Rosa era enfermera y fue destinada al frente donde trabajó en distintos hospitales de sangre.

“Domingo, 5 de marzo de 1939
Me da rabia ir al cine porque obligan a saludar con el brazo tendido, o sea, el saludo fascista. En la pantalla aparece el rostro del «idiota» de Franco mientras que tocan el himno de ellos y todo el mundo ha de ponerse en pie y saludar. Si no se hace, los soldados que vigilan pegan a aquellos que no obedecen. A veces suele salir peor la coartada porque se los llevan presos, así es que es una cosa asquerosa por demás. A mí, el primer día, me cogió una pasión de reír al ver a tantas personas con el brazo horizontal que parecía que mirasen si llovía. Me fijo en el rostro de la gente y en algunos se conoce que son rojos por el aspecto descontentadillo que ofrecen.”

Como hiciera Ana Frank durante la Segunda Guerra Mundial, Pilar Duaygües nos cuenta a través de las páginas de su diario uno de los acontecimientos históricos más importantes y cruentos de nuestra historia: la Guerra Civil Española. Desde 1936 a 1939, la joven nos relata con una visión de niña a mujer cómo vivieron aquellos años ella y su familia.
El 29 de enero de 1936, Pilar inició su diario sin ser consciente de que se convertiría en un testimonio directo de la historia de España. Su familia, de ideas republicanas, había llegado a Barcelona procedente de Melilla, donde habían montado el negocio familiar. Ciudad a la que no volverían tras el estallido del conflicto y la toma de poder por parte de los fascistas, quienes se apoderaron del mismo. Pilar y sus hermanas mayores, a diferencia de muchas mujeres de la época, tuvieron la oportunidad de estudiar. Además, las mayores, como he escrito antes, participaron en el conflicto de primera mano: Mary como periodista en un periódico republicano, Rosa como enfermera en el frente y Teresa como miliciana en la columna del capitán Bayo. Cuando la guerra hubo finalizado, las tres se exiliaron fueran del país, regresando años más tarde.

Pilar Duaygües junto a sus hermanas. Imágenes del archivo personal de la familia Duaygües incluidas

Pilar Duaygües junto a sus hermanas. Imágenes del archivo personal de la familia Duaygües

El diario de Pilar nos ofrece una visión minuciosa y detallada de cómo era la vida en la Barcelona de los años 30. Una ciudad en la que podía asistirse a varios pases de cine, ¡tres películas en sesión continua! (en los diarios encontramos más de cien películas llegadas de Hollywood), disfrutar del teatro, acudir a los cafés con las amigas, a los bailes al aire libre o salas de fiestas.

“Domingo, 19 de julio de 1936
Hoy ha sido un día horrible. El 19 de julio del año 1936 quedará grabado en la historia. Por la mañana me despertaron unos tiros a las cinco, pues teníamos que ir a la playa y mamá no nos dejó. Es natural, pues se presentaba el día malo y tan malo. Las ametralladoras iban, bombas por aquí, tiros por allá, etc. Se oía muy bien cómo se derrumbaban las casas en donde las tiraban, dicen que fue peor que el año 1909, que fue fenomenal, y el doble que el 6 de octubre del año 1934. Esta guerra ha sido a causa de que no quieren al Gobierno, quieren otra vez la monarquía.”

Leer las páginas del diario nos permite hacernos una idea de cómo era vivir en la España de 1936. Pilar redactó con gran naturalidad como se oían los disparos desde su casa mientras su familia y vecinos se escondían en el edificio; las noches sin luz observando los bombardeos desde la ventana de su habitación; las alarmas avisando de ataques mientras estaba en el cine o en clase y se escondían en los refugios o como con el avance del conflicto escaseaban los alimentos y combustibles, las largas colas para conseguir algo de comida se convertían en luchas entre hombres y mujeres por un pedazo de pan.

Pilar, de ideas republicanas, soñaba firmemente con la derrota del bando franquista, sin embargo, las noticias que comenzaron a llegar no eran nada alentadoras. Las tropas de Franco estaban consiguiendo entrar en la ciudad y muchos de amigos, algunos de ellos movilizados en el frente, cruzaban la frontera con Francia por miedo a ser apresados. Pilar y su familia tuvieron que aceptar dolorosamente la victoria de los fascistas, siempre con la esperanza de ver una España republicana y con libertades.

“Miércoles, 29 de marzo de 1939
¡La guerra ha terminado! Lo dice todo el mundo y los periódicos. Ayer se rindió Madrid y aquí en Barcelona no cesaron de tocar las sirenas en señal de alegría y del final de la guerra. Toda la gente ponía colgaduras en los balcones, aunque a la mayoría les obligaban. Yo tenía un humor pésimo, hemos perdido. Lloré con mucho dolor al ver que esos criminales fascistas se han llevado la victoria. Mas no les aguantaremos mucho tiempo porque volverá a haber un levantamiento, esta vez por parte nuestra y quedaría quedará entonces enterrado para siempre el odioso fascismo, aunque a lo mejor  tardaremos algunos años en lograrlo. Este pensamiento, que todos los rojos tenemos y del cual no nos engañamos,me da un poco de alegría.”

Son de agradecer las ocho páginas con fotografías tanto de la familia, como de Barcelona durante el periodo de la guerra.

La autora del diario:
Pilar Duaygües Nebot, nace el 26 de febrero de 1921, en la Seu d’Urgell (Lérida). Fue la menor de las cuatro hijas del del matrimonio formado por Maria Nebot Nebot y Francesc Duaygües Flix. Tanto la madre como el padre dedicaron muchos esfuerzos a la educación de sus cuatro hijas, que crecieron en un entorno culto y educado. Debido a la expansión de la empresa familiar, una fábrica de harina, la familia se ve obligada a constantes cambios de residencia: Lérida, Anna (Valencia) y Melilla. A principios de 1936, la familia se traslada a vivir  Barcelona, ciudad que ya no abandonaran. Pilar, que por aquel entonces ya tiene 14 años, iniciará entonces un diario personal, donde dejará testimonio  del mundo que le rodea. El inicio de la guerra en julio de 1936, trastorna la vida de la joven Pilar al igual que la de toda su familia, Francesc Duaygües pierde la fábrica de Melilla y con ello toda su riqueza. A pesar de ello, Pilar,  no dejará de plasmar en sus libretas sus impresiones sobre su día a día, que inevitablemente y con el avance de la guerra, se van politizando y endureciendo, convirtiendo su testimonio en un relato único. Finalizada la guerra, Pilar conoce a Emili Prats Vilanova, con el que iniciará un largo noviazgo. Testimonio de ello, son las páginas del diario de Pilar y las más de 150 cartas que los dos jóvenes se escriben en 1941 mientras Emili, se encuentra ejerciendo el servicio militar obligatorio en Vigo. El miedo por posibles represalias por la participación de él en la guerra como soldado del ejército republicano es patente en dicha correspondencia. Ese año Pilar terminará de escribir su diario. Han pasado 5 años, desde que lo inició.  Finalmente Pilar y Emili se casan en Barcelona en 1945. Su primera hija, María Pilar nacerá en 1948 y Francesc en 1952. Pilar Duaygües Nebot morirá en junio de 1998, su marido, Emili, en junio de 1999. 

Los editores:
Tània Ballò (Barcelona, 1977). Escritora, gestora cultural, productora y directora de cine. Estudió en el Centre de Estudios Cinematográficos de Cataluña (CECC) y cursó un posgrado sobre Documental, Investigación y Desarrollo en la Universidad de Nueva York.
Sus primeros proyectos fueron dos obras colectivas, 200 km (2003), presentada en el Festival de San Sebastián, y Entre el dictador y yo (2005), un film donde varios directores nacidos tras la muerte de Franco reflexionan sobre su memoria perdida. Produce también el film argentino Infancia clandestina (2013), de Benjamín Ávila, largometraje de ficción estrenado en el Festival de Cannes. En 2015 produce el documental Oleg y las raras artes de Andres Duque, que resulta premiado en numerosos festivales nacionales e internacionales. Ese mismo año aborda la dirección de proyecto transmedia Las Sinsombrero coproducido por TVE y con la participación entre otros de AC/E que logra amplia repercusión social y cultural. En 2016 publica su primer libro, Las Sinsombrero, sin ellas la historia no está completa, alcanzando un gran éxito de crítica y ventas.

Tània Balló y Gonzalo Berger durante la entrevista

Tània Balló y Gonzalo Berger durante la entrevista

Gonzalo Berger (Barcelona, 1977). Historiador y docente universitario. Doctor en Historia por la Universidad de Barcelona. Especialista en la guerra del 36 y las milicias antifascistas. Ha publicado diversos artículos y trabajos de investigación. En la actualidad está asociado a diferentes proyectos de investigación y forma parte del equipo del proyecto SIDBRINT, memoria histórica de las Brigadas Internacionales de la UB. Es profesor en el Tecnocampus UPF. Tiene una larga experiencia en la gestión cultural vinculada a la producción expositiva, gestión de museos y equipamientos culturales.

El libro:
Querido Diario: hoy ha empezado la guerra ha sido publicado por la Editorial Espasa en su Colección Espasa Narrativa. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 340 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo en el que Arturo Pérez-Reverte habla sin tapujos por primera vez sobre la Guerra Civil Española, en el marco de las jornadas LETRAS EN SEVILLA – LITERATURA Y GUERRA CIVIL.

Para saber más:
La Guerra Civil Española en Wikipedia.

 

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“Mientras embalo mi biblioteca”, de Alberto Manguel

«Una elegía y diez digresiones»

“Cuando abro Siete cuentos góticos de Isak Dinesen o los primeros poemas de Blas de Otero, la impresión que tengo no es la de estar leyendo yo el libro sino de que me lo están leyendo en voz alta. Esta es una de las razones por las que jamás me siento solo en mi biblioteca.”    [Pág. 23]

Cubierta de Mientras embalo mi biblioteca

Cubierta de: ‘Mientras embalo mi biblioteca’

Creo que para algunos puede ser difícil de entender el subtítulo del libro y como siempre en estos casos recurro al diccionario de la Real Academia y nos dice que Elegía es una composición lírica en que se lamenta cualquier acontecimiento infortunado. En este caso el traslado de la biblioteca. Y de digresiones el DRAE nos comenta que Digresión es la acción y efecto de romper el hilo del discurso y de introducir en él cosas que no tengan aparente relación directa con el asunto principal.
Y en esas cosas que no tienen relación directa con el asunto principal vamos a encontrar temas como la venganza y el rencor, la biblioteca de Alejandría, los límites de la creación (el Golem), los sueños, Borges o los diccionarios.

En relación a los diccionarios, Manguel nos cuenta una anécdota de Noah Webster (el creador de su famoso diccionario) a quien su esposa atrapó en brazos de la criada.  «Doctor Webster — exclamó—, ¡estoy sorprendida!» «No, señora —la corrigió él—. Yo estoy sorprendido. Usted está asombrada.» Como se ve, hay que mantener el buen uso del lenguaje incluso en los momentos más problemáticos.

Cuando a comienzos de este siglo Alberto Manguel instaló su biblioteca en un viejo presbiterio del Valle del Loira, sintió finalmente que, al igual que sus libros, había hallado su lugar en el mundo. Pero la vida le desdijo y su biblioteca está ahora guardada en cajas en un depósito en Canadá.
Eco inverso del breve ensayo de Walter Benjamin, Mientras embalo mi biblioteca es casi un manifiesto, un gesto de rebeldía frente a la amenaza de olvido que supone vaciar los estantes. En esta elegía (acompañada de diez digresiones), Manguel reivindica con lucidez y sabiduría la biblioteca que sigue existiendo en la mente del lector, el poder de la palabra y los juegos de asociaciones y recuerdos que los libros, aun encerrados, producen. Una biblioteca, dice Manguel, es una autobiografía de muchas capas: esa es la noción que explora este nuevo texto del autor, Premio Formentor 2017, quien tanto ha contribuido, a lo largo de todos sus escritos, al placer de la lectura.

“El denominado oficio de escribir que consiste en una compulsión morbosa de inventar historias para reconocer nuestra condición humana, a pesar de saber que su herramienta es poco fiable, que su percepción de las cosas es borrosa, que su comprensión del mundo es confusa y que su confianza en la buena voluntad del lector es muchas veces injustificada.”    [Pág. 135]

Creo que este es el libro más intimista de Alberto Manguel. En esta especie de autobiografía en la que convive con, para y por los libros en un maridaje perfecto.
“Mi biblioteca, nos cuenta Manguel, por más reciente que fuera su construcción, era, en esencia, un lugar muy antiguo: sus libros protagonizaron nuestra literatura desde sus principios. La épica de Gilgamesh no se inicia con un rey aventurero sino con una caja en lo alto de una torre que contiene el libro lapislázuli en el que el poema está escrito, y en las primeras páginas del Majabhárata, el bardo Ugrásravas habla de los volúmenes de los sagrados Vedas y de los relatos en el Bhárata que ilustrarán a su audiencia. En los primeros ejemplares del Libro de los Muertos egipcio, se ve llevando a las almas llevando ese mismo libro en su trayecto al otro mundo, una de las primeras mise-en-abîme de la historia. Desde aquellos lejanos días, los libros han definido a los personajes que los leen o los poseen, y el libro dentro del libro se convierte en un espejo del protagonista, que es un espejo del lector, como la obra dentro de la obra que monta Hamlet para atrapar a su incestuoso tío y que también, implícitamente, relata al propio príncipe.”

No quiero terminar esta reseña sin incluir un poema galés del siglo VI que Mangel redescubrió por casualidad en uno de los puestos callejeros de Broadway:

«He adoptado multitud de aspectos
Antes de adquirir mi forma definitiva
He sido una esbelta lanza dorada
Creo, porque es evidente,
Que he sido gota de lluvia en los aires,
He sido la más profunda de las estrellas,
He sido palabra entre las letras,
He sido libro.»     [Pág. 114]

Mientras embalo mi biblioteca, como he dicho antes, es tal vez, el más personal de todos los de Alberto Manguel, concluye con su toma de posesión del cargo que ejerció su admirado Jorge Luis Borges, la dirección de la Biblioteca Nacional de Argentina.

Alberto Manguel, en Mondion en Francia en 2013. GETTY

Alberto Manguel en su biblioteca, en Mondion en Francia en 2013. GETTY

El autor:
Alberto Manguel (Buenos Aires, Argentina, 13 de marzo​ de 1948) es un escritor, traductor y editor argentino-canadiense que escribe generalmente en inglés, aunque a veces lo hace también en español. Pasó su niñez en Israel, donde su padre era embajador, y de vuelta a Argentina estudió en el Colegio Nacional de Buenos Aires e inició estudios de Filosofía y letras en la Universidad de Buenos aires, que abandonó. Comenzó a trabajar en una editorial y viajó por Europa con trabajos editoriales en París y Londres, que continuó en Haití. Se estableció en Toronto adquiriendo la nacionalidad canadiense, trabajando desde allí en diversos periódicos como The Washington Post y The New York Times, compaginándolo con su labor literaria, traductora y editora.

El libro:
Mientras embalo mi biblioteca. Una elegía y diez digresiones (título original: Packing My Library: An Elegy and Ten Digressions, 2017) ha sido publicado por la Alianza Editorial en su Colección Alianza Literaria (AL). Traducido del inglés por Eduardo Hojman (2017). Encuadernado en tapa dura con funda, tiene 206 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo grabado en la Biblioteca Nacional de España en Madrid en el que Alberto Manguel diserta sobre El libro como universo. Una conferencia realmente interesante. Publicado el 12 jun. 2012.

Para saber más:
http://manguel.com/

 

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