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«Hildegarda», de Anne Lise Marstrand-Jørgensen (con entrevista a la autora)

«Con la novela «Hildegarda», Anne Lise Marstrand-Jørgensen ha escrito un drama psicológico sobre una de las mujeres más importantes de la Edad Media, Hildegard af Bingen (1098-1179)»

Como Santa Teresa, Sor Juana Inés de la Cruz o Juana de Arco, Hildegarda de Bingen se revela como una de las personalidades más emblemáticas de la historia occidental y un referente imprescindible del feminismo contemporáneo: una novela histórica ambientada en una Edad Media sin precedentes, tan realista como mágica.

Cubierta de 'Hildegarda'

Cubierta de: ‘Hildegarda’

21 de julio de 1098, Bermersheim, sur de Alemania. Hildegarda de Bingen nace durante el verano más caluroso jamás conocido. Es la última de una larga serie de hijos, nueve nacidos vivos y otros muertos a los pocos días. Su madre, Mechthild, está agotada. La niña es frágil y todos los asistentes al parto vaticinan que no pasará de la noche; sin embargo, Hildegarda sobrevive, y este no será más que uno de los hitos de su prodigiosa existencia. Sus hermanos, su cuidadora y su madre descubren muy pronto que Hildegarda no es como las demás niñas: se pasa las tardes contemplando la belleza que despliega la naturaleza y hablando con la Luz.

Ya cuando tenía tres años, Hildegarda experimentó sus primeras visiones. Rápidamente se dio cuenta de que estaba viendo algo que otras personas no podían ver y mantuvo sus experiencias ocultas. Porque, ¿cómo reaccionarían otras personas si ella les dijera que escuchó la voz de Dios y que podía vislumbrar el futuro? ¿Qué iba a hacer su propia madre con su décimo hijo, que era delicado y diferente y casi siempre enfermo? ¿Y quién podría distinguir el habla de Dios y el diablo entre sí? Hildegarda tenía solo ocho años cuando la enviaron lejos de casa. Primero con la piadosa y joven Jutta von Sponheim —una aspirante a monja de la nobleza local—, que la prepararía para la vida monástica. Dos años más tarde, se mudaron juntas a una celda aislada en el monasterio de Disibodenberg. Hildegarda se vio obligada a vivir en silencio. Tenía poco contacto con los monjes, pero tenía un confidente. Una amistad inusual se desarrolló entre Hildegard y su maestro, el casi incomparable monje Volmar. La niña, se convirtió en monja, médica, escritora y visionaria. Ella compuso música que todavía se toca hasta el día de hoy.
Todo cambia cuando, tras muchos meses de penitencias físicas y fiebres místicas, Jutta fallece en 1136, venerada como una santa. Hildegarda, que la quería igual que una hermana, se convierte en abadesa. En ese momento intuye que tiene la oportunidad de actuar de otra manera: seguir siempre las instrucciones de la Luz. Decide, con la ayuda de su fiel asistenta Richardis —una monja prima de Jutta— trabajar para ampliar el número de mujeres devotas en el monasterio y crear una orden benedictina de monjas. Para ello, Hildegarda estuvo al frente del monasterio de Bingen; creó una orden de religiosas vestidas de blanco y sin velo, que durante las oraciones bailaban en círculos con flores en el pelo; se codeó con la nobleza, y arriesgó su vida desafiando a la Iglesia y hasta al emperador Barbarroja.

«Hildegarda fue nombrada oficialmente Doctora de la Iglesia en el año 2012 por el papa Benedicto XVI. Solo hay cuatro mujeres Doctoras de la Iglesia católica: santa Teresa de Ávila, santa Teresa de Lisieux, santa Catalina de Siena e Hildegarda de Bingen, siendo esta la más antigua y la última en recibir el nombramiento».

Nunca abandonó la vida monástica, pero finalmente se puso en contacto con los hombres más poderosos, incluido el Papa en Roma. La historia de Hildegarda va más allá de sus escritos y contemporáneos. Es un retrato matizado de una mujer que sigue fascinando a lo largo de los siglos y que en su obra tomó en consideración importantes temas existenciales: la fe, la duda, la vocación y la renuncia.

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Pregunta.- ¿Crees que con tu novela has hecho comprensible en el siglo XXI una figura tan extraña como Hildegarda de Bingen?
Respuesta.Espero que sí. De hecho cuando empecé mis investigaciones lo primero que noté fue las diferencias que existían entre nosotras, entre su vida y la mía. La manera de vivir era tan dispar que trate de ver el mundo a través de sus ojos en la medida de lo posible. No quería escribir una novela donde la colocaba en un museo y la miraba desde distintos ángulos. Lo que quería era estar en su mundo y tuve que trabajar mucho para entenderla. Las cosas de repente me parecieron más obvias y eso lo quería transmitir y espero que los lectores tengan esa misma experiencia y vayan entendiendo a alguien que parece exótica.

P.- ¿Cuánto tiempo le llevo comprender a Hildegarda para poder escribir este libro?
R.- Iba escribiendo e intentando entenderla al mismo tiempo pero me llevó año y medio aproximadamente y decidí desde el principio que necesitaba investigar el contexto histórico, como era la sociedad entonces, como vivía la gente, como vestía, como era la iglesia, como estaba organizada y también intentaba entrar en sus visiones, en su mundo espiritual al mismo tiempo que yo escribía. No podía esperar a entenderlo todo y luego escribir. Tuve que hacerlo a la vez porque al escribirlo era una manera de ir entendiéndola y podía fusionar su lenguaje con mi lenguaje y eso fue creando otro entendimiento de Hildegarda en mi propio mundo.

P.- ¿Es Hildegarga una mujer que convierte la debilidad en fuerza y la adversidad en progreso?
R.- Es la historia también de la niña malentendida, que presenta una visión al mundo que nadie más entiende. Hildegarda era del tipo de personas que van creciendo y las van silenciando sin dejarlas florecer, pero ella encuentra su fuerza y mantiene su fuerza en esas circunstancias.

«En su célebre obra ‘Scivias’ encontramos una de las primeras descripciones del planeta Tierra como un cuerpo esférico rodeado de estrellas y visto desde el espacio».
[Editorial Trotta, 1999]

P.- Su biografía de Hildegarda se publicó en dos partes 2009 y 2010. En la primera parte solo cuenta sus primeros 50 años que es cuando el Papa le concedió el poder de explicar a todo el mundo sus visiones. ¿Por qué?
R.- Esta primera parte es la más oscura, la más silenciada por todo el mundo. Si se hubiera muerto con 45 años nunca la habríamos conocido como la conocemos hoy.
En la segunda parte ella sale al mundo, tiene la aprobación del papa. No solo se le da la aprobación de poder hablar al mundo, sino que se la obliga a contar todo lo que ella oye y ve, y esto produjo un cambio radical en su vida. Ella no solo puede hablar sino que puede hablar en contra del poder, en contra del abuso del poder y me pareció una historia muy bonita el tener ese derecho de hablar y como utilizó la voz.

P.- ¿Quién es el monje Volmar?
R.- Es el monje que escribe para ella. Cuando ella tiene 14 años el celibato es algo muy importante y tiene como profesor a un monje no mucho mayor que ella y debió de ser una relación muy polémica, pero en mi libro él se convierte en su amigo y es la primera persona que realmente confía en ella. Cree que lo que ella cuenta es cierto. Se pone a su servicio escribiendo lo que dice, transmitiendo su mensaje y al mismo tiempo en el primer libro antes de tener la aceptación del papa probablemente tendría miedo porque ella era muy poderosa y también porque si el Papa dijera que no eran visiones de Dios que transmitía fielmente sus preguntas pues si ella se caía el también se caería, pero más adelante sus vidas están entrelazadas. Al principio están en el mismo convento, pero ella se va a otro convento y el la sigue y muere unos años antes que ella. En alguna de las cartas privadas no sobre temas religiosos, escribe –cuando ya son mayores- que está triste al pensar que él ya no va a estar porque va a morir y ella sabe que esto está mal pensarlo  porque cuando el muera va a estar con Dios y es mejor que esta vida; pero a nivel personal él es como su marido espiritual, un amigo muy íntimo que casi llevaban una vida de casados pero no lo que simboliza un matrimonio en nuestro mundo.
Es un personaje muy importante en la vida de Hildegarda. Y en mi libro dejo que sea él el que ilustra las visiones de Hildegarda pues en la realidad no sabemos quien fue; fueron las monjas, quizá fuera Hildegarda pues para ilustrar las visiones de otra persona tienes que tener un conocimiento muy profundo de esas palabras y de la persona.

P.- ¿Qué significo para la joven Hildegarda que a los 8 años la envíen a vivir con la joven JUTTA en el monasterio de Disibodenberg?
R.- No es difícil imaginar lo difícil que fue para ella vivir alejada de sus padres  y de todo lo que ella conocía, pues donde ella vivía antes había mucho ruido: mercados, animales, fiestas, sirvientes y allí está confinada en un convento con silencio total y Jutta tiene una manera de practicar el cristianismo de una forma muy estricta, se autocastiga y ve que el castigo del cuerpo y la negación del cuerpo es una manera de entregarse a Dios, por lo que imagino que debió de ser unos momentos muy difíciles para Hildegarda y es interesante pues cuando es un poco más mayor empieza a desarrollar otra manera de practicar el cristianismo interactuando más con el mundo, con la belleza del mundo, no niega e cuerpo sino que llega a un equilibrio entre cuerpo y espíritu y eso es una visión más moderna.

P.- Como crees que Hildegarda convenció al Papa de que su discurso provenía de Dios en una época en que la mujer estaba muy limitada en sus facultades hacia el exterior.
R.- Ella se posiciona como mística, como una persona que recibe el mensaje de Dios de forma distinta a una persona que estudia la Biblia. Los místicos están fuera, están solos, viven solos, son personas que no están dentro de la Iglesia. Por otro lado la pasión que tiene, tiene que ser muy sabia para ser aceptada, entonces es una mezcla de ser alguien de fuera, que puede vivir en un convento de manera muy estricta insistiendo sobre sus visiones, visiones que van en algunas ocasiones en contra de doctrinas de la Iglesia pero no se rebela contra la Iglesia pues es muy leal al Papa, bastante conservadora en ese sentido, el lenguaje que utiliza y la manera de proseguir esas visiones son distintas pero se entera de ellas porque conoce el lenguaje, sabe como trasmitirlo y se considera  como “una vasija” esperando ser llenada con la palabra de Dios y así puede ser aceptada como alguien de dentro siendo ella alguien de fuera.

P.- ¿Fue Bernardo de Claraval importante para ella?
R.- Cuando ella intenta conseguir que el Papa la acepte muestra el otro lado, esa capacidad de ponerse en contacto con personas que eran muy importantes, que puedan defender su posición en sitios importantes. Ella no conoce a Bernardo de Claraval personalmente pero le escribe una carta personal en la que le cuenta sus experiencias desde que era muy joven y le pregunta con gran  humildad que es lo que debe hacer, y la respuesta que recibe es la respuesta de un hombre muy ocupado (las cruzadas) . Pero poco tiempo después sus visiones se mencionan en una reunión en una iglesia y como que se planta una semilla en él que declara que sus visiones deben ser aceptadas.

Carta de Bernardo, abad de Claraval a Hildegarda (1146-1147)
(…) Por lo demás, ¿qué podemos aconsejar o enseñar donde hay un conocimiento interior y una unción que todo lo enseña? Más bien te rogamos y pedimos humildemente que nos tengas junto a Dios en la memoria y también a aquellos que están unidos a nosotros en la comunidad espiritual en Dios”.

Este párrafo lo he extraído del libro «Hildegard von Bingen. Vida y visiones»; edición de Victoria Cirlot (Siruela, 1997) [Pág. 125]

Lee y disfruta de un fragmento de la novela.

La autora:Anne Lise Marstrand-Jørgensen
Anne Lise Marstrand-Jørgensen (Frederiksberg, Dinamarca, 1971) inició su carrera como escritora en 1998, cuando publicó su primer poemario. Hildegarda, su biografía novelada de la célebre monja, médico y compositora alemana Hildegarda de Bingen, recibió el Premio de Literatura Weekendavisen, fue elegida mejor libro del año en Dinamarca dos años seguidos y la convirtió en una de las autoras más conocidas de su país. También ha publicado una apasionada historia de amor ambientada en Copenhague en 1959, Det man inte vet (‘Lo que uno no sabe’), y la biografía novelada Margarete I, centrada en la figura de la reina Margarita I de Dinamarca. Marstrand-Jørgensen también ha cosechado un gran éxito de público y de crítica en Noruega, Suecia, Hungría, Alemania e Italia.

El libro:
Hildegarda (título original: Hildegard I, 2009) ha sido publicado por la Editorial Lumen en su Colección Narrativa. Traducción del danés de Blanca J. De Carranza y Queirós, 2021. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 486 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo en el que Anne Lise Marstrand-Jørgensen nos haba de su novela Hildegarda.

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Para saber más:
Hildegarda de Bingen en Wikipedia.

 

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«La marca del agua», de Montserrat Iglesias

«No es que no vea cada día el avance del agua, pero esas primeras horas son el peor momento para contemplarlo. Cuando le da la luz, el agua aún espejea y parece menos muerta; pero cuando ya la luna ha desaparecido y el sol todavía no ha asomado por los cortados del este, la lámina del agua no puede brillar, es una capa inmóvil, estancada, y el pantano parece aún más un monstruo quieto que se traga las casas, las tierras, las vidas y hasta los muertos…»

MaudyReseña escrita por Maudy Ventosa.

La Editorial Lumen/Narrativa –Penguin Random House Grupo Editorial–, acaba de publicar la primera novela larga de Montserrat Iglesias, La marca del agua.

Una novela impactante por la belleza, el realismo y la tristeza que la impregna; el dolor de una España muy cercana en el tiempo que obligó al desarraigo de muchas personas que vieron como el pueblo donde nacieron era inundado por las aguas del progreso. Perdieron sus raíces y, en esta historia, hasta sus muertos. Incluso Noble sabe que el agua no es un problema. Son los de fuera los que han convencido a todos de que hay que cercarla como a las gallinas para que no nos dé mal vivir… Vista a través de sus ojos, es tan clara, tan fría, tan suya que ha nacido para no estar sujeta.

Cubierta de 'La marca del agua'

Cubierta de ‘La marca del agua’

¿Es una voz poderosa la de Montserrat Iglesias? Sin duda, porque su manera de narrar es impresionante, deliciosa, directa, dura y exacta; conoce muy bien el lenguaje que se utilizaba en los pueblos; es el lenguaje rico y preciso de la gente del campo que sabía cómo se llamaban todas las cosas aunque apenas supiera leer; que me retrotrae a mi pequeño pueblo castellano –candil, despensa, machón, zangolotino, perneras…–; que despierta los sentidos por las descripciones que hace de las hoces, de las cortadas, de los buitres, del parto de la oveja…. Tremendamente sensorial porque te hace percibir la hierba, como una enorme alfombra recién nacida; darte cuenta de que el páramo semeja un mantel gigante a cuadros verdes y marrones con alguna mancha oscura; los árboles están reventando de cagurrias y la tierra tan verde y morada que parece que es el color el que huele a espliego; y el olor… en el campo lo tapa todo el incienso verde de la encina y el tomillo…La percepción es subjetiva,porque Marcos ve las hoces como son, el único lugar en el mundo en el que la mentira no tiene grieta en la que ocultarse, mientras que para su madre tan solo son rocas secas.

«Una nueva y poderosa voz. Una novela sobre nuestro pasado»

Es una novela de sentimientos: rabia, dolor, resignación, impotencia; el coraje del agravio; el amargor que provoca la nostalgia; el sentirse desterrados; la desgana que estimula la melancolía… Pone en evidencia las cuentas pendientes que siempre hay en un pueblo, las envidias, las habladurías, los cuchicheos de los vecinos; como los caciques siempre roban si la ocasión se presenta, no solo aprovechando la desgracia, sino también la buena fe del otro. En las ganas de salir del terruño se esconde lo que significa progresar, porque quieren marcharse los que tienen sueños. Como Sara, que siempre se quiso ir del pueblo, pero sus sueños los mata la ambición de una madre que solo quiere para ella una buena boda con alguien que no sea de aquí… es posible que sea la única manera de que eso la reconcilie con el pasado.

«Una historia que da voz a los que la perdieron y sentido a su emoción desde la literatura. Una novela muy especial.»
[Julio Llamazares]

Todo transcurre en una mañana. Marcos recorre el camino que va al pueblo nuevo con Noble, el mejor animal que ha tenido y con Sara en el carro, muerta, envuelta en la colcha que ella misma bordó para su ajuar. Sobrevolando, los acompañan los buitres, que son los únicos que de verdad saben su nombre. Y ese camino se llena de recuerdos y de la historia de un hombre que aprendió a escuchar, a mirar, a entender cuando nació su hermana que lo llenó todo; es el desgarro de Marcos por quererla con el alma y las tripas, por un amor que le ha llenado la vida y porque Sara nunca lo eligió a él que la ha dado todo, dolor porque le gusten más los de fuera que él, por ti había roto las bridas que me unían a madre… dejó de querer a todos para quererla solo a ella. Él la perdona, pero pide a Dios que no lo haga. Y recuerda que a veces le dice a la Vitoria que quiere demasiado a Juan y ella le contesta que no, que nunca se quiere demasiado a nadie. Pero sabe que eso es mentira.

Absolutamente estremecida y emocionada, con el estómago encogido porque sientes el dolor de Marcos, de Gabriel, de Sara…; y el amor de Marcos, de Gabriel, de Sara, de la Vitoria… Una mañana; todo transcurre en una mañana cuando el agua ya ha llegado a la marca de la piedra, cuando no hay vuelta atrás y cuando no solo abandonan el pueblo, sino también a los muertos que no tienen cabida en el pueblo nuevo. Una historia tan perfectamente enlazada que la autora no necesita acabar un capítulo para que el tiempo de la narración sea otro; no despista al lector porque ya lo tiene dentro y porque ha conseguido enredarle de tal manera que no podrá dejar el libro.

“No se trata de que un sitio te pertenezca, sino de ser parte de ese sitio. De que ese sitio te diga: “Tú eres mío”.

Montserrat Iglesias, a la altura de los mejores.

Personajes:

  • Marcos, el narrador. El mudo, el metido pa´dentro. Es rubio, pero parece mayor. Siente que es un fraude. Su mujer le dice que no es listo. Sigue siendo un niño de ciudad a pesar de sus treinta años. Tiene un rebaño de ovejas y piensa atender también las tierras que ha comprado.
  • Don Rufino Fonseca, párroco de Hontanar, no es un cura muy leído. Nunca está ni donde debe ni donde se le espera. Nunca está a tiempo, será porque no lleva reloj. De barba encanecida, larga y poblada. Cipri, el ama dice que no está bien, que está perdiendo el oremus.
  • Noble, un caballo al que le gusta mirar; es un macho joven y fuerte que quiere sentirse útil.
  • La Vitoria, la mujer que cree que no le han dado su sitio en la casa porque su habitación está en la planta baja, cerca del corral y los animales. Su cuerpo es sólido y prieto, como la tierra buena.
  • Sara, la hermana. Cuando se desvela, se levanta a coser. Y ya ha terminado la colcha, los últimos flecos. Ahora pesa mucho más que un sueño. Alta y morena, como madre. Siempre ha confiado en Marcos, aunque obedeciera a madre. Tiene una larga trenza negra. Quería ser maestra. En el sanatorio de Madrid la trataban como a una loca cuando solo era desgana… Desprende luz, pero solo quiere salir de aquí.
  • Madre, María Valle, viuda de Cristóbal y dueña de la fonda, que disfruta viendo sufrir a Vitoria. Se equivoca en todo excepto cuando se trata de dinero. Es muy viva. No es guapa ni fea, es una madre. Alta y morena. Sabe de modales sociales, de telas, de sombreros. Se hizo lista cuando volvió al pueblo. Tiene criterio.
  • Gabriel de los Cobos, se ha comprometido con Sara. Es todo un ingeniero. Lo anunciaron los rumores, el retrato de la escuela… Es un buen mozo. Seguro y bien plantado. Madre alemana y padre segoviano. Era capaz de pintar la pena de Sara sin haberla visto. No sabe que ha estado queriendo a una mujer que está de retorno.
  • Y Cristóbal, rubio, como Marcos: para madre era solo Cristóbal, para Marcos el tío Cristóbal, para la Patro –blanca y seca y que olía a sudor viejo– don Cristóbal. Era parte de la casa de Madrid solo por las tardes, cuando llegaba a la casa de María Valle; y Juan, el hijo de Marcos y Vitoria, pajizo y blanco, como su padre. Es listo, muy pronto le enseñó a leer su tía. Y el tío Joaquín y la tía Aquilina; y Basilio, el Herrero que se desdice de su apodo de Cantamañanas, que dice que este pueblo de cobardes merece que lo ahoguen después del asesinato de su padre. Y los Corrales, a los que siempre se les ha dejado hacer, como si cada tajada que cortasen se saliera de nuestras costillas. El Satur, que tiene unas orejas que solo se las pone coloradas Gabriel; y Justo Gil… y las ovejas, y los buitres, y los cortados. Y el agua, que lo va a cubrir todo… Hasta a los muertos.

Sinopsis.
19 de abril de 1950. El agua ya ha alcanzado la piedra que sirve de testigo: en menos de diez días Hontanar desaparecerá para siempre inundado por el pantano. Todos están celebrando la inauguración del pueblo nuevo, solo quedan allí los hermanos Cristóbal. Pero un suceso terrible les obliga a emprender precipitadamente el viaje: Marcos descubre a su hermana Sara colgada de un machón de la cuadra. Envuelta en la colcha que bordó durante años para un ajuar que ya nunca será utilizado y oculta entre sacos de patatas, Sara recorre ese camino en el carro de su hermano. Después de todo, siempre quiso irse del pueblo.

Durante el trayecto por un territorio que es ya un páramo, Marcos recuerda la historia de la familia, sus sombras y silencios: la llegada siendo unos niños cuyo origen su madre quiso esconder, los deseos de Sara por construirse una vida propia, la obsesión de la madre por el pretendiente perfecto que le procurase una buena boda, los sentimientos e impulsos no confesados, las traiciones y la relación con el ingeniero falangista encargado de las obras del pantano…

Lee y disfruta de un fragmento de la novela.

La autora:Montserrat Iglesias
Montserrat Iglesias (Madrid, 1976) es licenciada en Periodismo y Filología Hispánica, y profesora de Lengua y Literatura en Secundaria. Ha publicado artículos y crítica literaria en diferentes revistas. En 2019 consiguió una beca para el máster de Narrativa de la Escuela de Escritores y ganó el I Premio Alma Negra Ediciones por su novela corta El terraplén. Lectora compulsiva desde los seis años, La marca del agua es su primera novela larga.

El libro:
La marca del agua ha sido publicado por la Editorial Lumen en su Colección Narrativa. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 272 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo el vídeo de la presentación de «La marca del agua» de Montserrat Iglesias en conversación con Julio Llamazares.

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