Archivo de la etiqueta: Leonardo da Vinci

“Leonardo da Vinci. La biografía”, de Walter Isaacson

«Walter Isaacson nos vuelve a cautivar con la vida del genio más creativo de la historia en esta fascinante biografía.»
.

Cubierta de Leonardo da Vinci. La biografía

Cubierta de: ‘Leonardo da Vinci. La biografía’

En 1501, desesperada por que Leonardo pintara su retrato, la inmensamente rica Isabel de Este, primera dama de Mantua, empleó a un fraile, Pietro da Novellana, para actuar como intermediario. El fraile se encontró con Leonardo en Florencia pero descubrió que su estilo de vida era “irregular e incierto” y no pudo convencerlo. “Los experimentos matemáticos han absorbido sus pensamientos tan completamente que no puede soportar la vista de un pincel”, le dijo a Isabel. Con promesas de que eventualmente llegaría a él, Leonardo la mantuvo esperando durante otros tres años. Irritante hasta el final, ella cambió de rumbo y le pidió una pintura de Jesús adolescente en su lugar. Huelga decir que Leonardo no lo realizó.
La historia nos revela versiones contradictorias de Leonardo que han estado en juego desde que Vasari lo ensalzó en su Vidas de los Artistas. Por un lado, el noble genio que no se doblegaría ante los patrones adinerados; por el otro, el fantasma irresponsable que no cumplió con sus compromisos. Por un lado, el hombre del Renacimiento para quien las matemáticas y la ciencia eran tan importantes como la pintura; por otro lado, el artista que “dejó a la posteridad más pobre” (frase de Kenneth Clark) al dedicarse a pasatiempos -ingeniería, arquitectura, esplendor, estrategia militar, cartografía, etc.- en los que “desperdició” sus talentos. Él logró mucho. Pero, ¿la multitarea le impidió lograr más?

En la introducción Isaacson nos aclara que su punto de partida para este libro no fueron las obras maestras de Leonardo, sino sus cuadernos. El autor cree que la mente de Leonardo se refleja mejor en las más de siete mil doscientas páginas de notas y garabatos suyos que, de forma milagrosa se han conservado hasta hoy. El papel resulta ser una magnífica tecnología de almacenamiento de datos, aún legible después de quinientos años, algo que nuestros tuits quizá no serán.
Para completar, Isaacson se basa en tres grandes biografías antiguas de Leonardo escritas por autores que fueron casi contemporáneos. El pintor Giorgio Vasari, nacido en 1511 (ocho años antes de la muerte de Leonardo), escribió en 1550 el primer libro de historia del arte, Las vidas de los más excelsos arquitectos, pintores y escultores italianos desde Cimabue a nuesrtos días, de la que publicó una versión revisada en 1568 que introducía correcciones basadas en entrevistas con personas que habían conocido a Leonardo, como su discípulo Francesco Melzi.
Un manuscrito anónimo escrito en la década de 1540, conocido como Anónimo Gaddiano debido a la familia  a la que perteneció, contiene sabrosas anécdotas sobre Leonardo y otros florentinos.
Y una tercera fuente temprana es Giovani Paolo Lomazzo, un pintor que se convirtió en escritor tras quedarse ciego. En 1560 escribió un libro que no llegó a publicar, titulado Gli sogni e ragionamenti, y, más adelante, en 1584, vio la luz un voluminoso tratado sobre arte. Lomazzo era discípulo de un pintor que había conocido a Leonardo y entrevistó a Melzi, por lo que tuvo acceso a algunas anécdotas de primara mano. Lomazzo resulta muy elocuente al hablar de las preferencias sexuales de Leonardo.

Leonardo da Vinci repasa la vida del visionario más importante de todos los tiempos, incidiendo en las tres características de su personalidad que lo llevaros a la cima del arte, del pensamiento y las ciencias: la curiosidad insaciable, la observación cuidadosa y la imaginación juguetona. A estos elementos da Vinci supo añadir su obsesión por por entrecruzar la tecnología y las humanidades (algo que queda especialmente patente en su todavía enigmático Hombre de Vitruvio), lo que demuestra que para él, ciencia y arte eran la misma cosa. Despellejó y estudió el rostro de numerosos cadáveres, dibujó los músculos que configuran el movimiento de los labios y pintó la sonrisa más enigmática de la historia, la de la Mona Lisa. Exploró las leyes de la óptica, demostró como la luz incidía en la córnea y logró producir esa ilusión de profundidad en la Última cena.

“La apasionante vida de este gran hombre debe recordarnos la importancia de inculcar el conocimiento, pero sobre todo la voluntad contagiosa de cuestionarlo: ser imaginativos y pensar de manera diferente.”

Isaacson no pretende hacer ningún descubrimiento nuevo, pero su libro está inteligentemente organizado, simplemente escrito y bellamente ilustrado (más de cien fotografías enriquecen la obra), y termina con un tipo de programa de gimnasia mental que sugiere cómo podemos aprender de Leonardo (Sea curioso, Piense visualmente, Conserve la capacidad de asombro de un niño, Disfrute de la fantasía, Respete los hechos, etc.).

La obra se complementa con cien páginas dedicadas a Notas, Agradecimientos, Créditos de las ilustraciones y un magnífico y completo Índice alfabético.

Lee y disfruta de un fragmento del libro.

Walter Isaacson

Walter Isaacson

El autor:
Walter Isaacson (Nueva Orleans, 20 de mayo de 1952), es periodista, escritor y biógrafo. Profesor de Historia en la Universidad de Tulane en Nueva Orleans. Presidente del Instituto Aspen, un centro de estudios políticos y educativos en Washington, D.C. ; ha sido presidente de la CNN y director ejecutivo de la revista Time. Es autor de Einstein, su vida y su universo (Debate, 2008); Steve Jobs (Debate, 2011); The Innovators (2014); American Sketches (2009);  Benjamin Franklin: An American Life (2003) y Kissinger: A Biography (1992), y es coautor, con Evan Thomas, de The Wise Men: Six Friends and the World They Made (1986). Vive con su mujer en Washington, D.C.

El libro:
Leonardo da Vinci. La biografía (título original: Leonardo Da Vinci, 2017) ha sido publicado por la Editorial Debate en su Colección Biografías. Traducido del inglés por Jordi Ainaud i Escudero. Encuadernado en tapa dura con sobrecubierta, tiene 584 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo de Canal Historia titulado Da Vinci y su código de vida.

Para saber más:
https://www.aspeninstitute.org/our-people/walter-isaacson/
Walter Isaacson en Wikipedia.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Biografías, Ensayo - Crítica literaria, Historia, Literatura

“Leonardo da Vinci -cara a cara-“, de Christian Gálvez

¿Cuál era el verdadero rostro del maestro?

Leonardo da Vinci, h. 1513

Leonardo da Vinci, h. 1513 Biblioteca Real de Turín

 “No hay ninguna evidencia científica de que este retrato represente a Leonardo Da Vinci

Cubierta de Leonardo da Vinci -cara a cara-

Cubierta de: ‘Leonardo da Vinci -cara a cara-‘

De esta forma tan contundente lo ha puesto de manifiesto Christian Gálvez en el marco de la presentación del citado ensayo, que ha tenido lugar en la Biblioteca Nacional de España (BNE) en Madrid.
El ‘Autorretrato’ de la Biblioteca Real de Turín está datado entre 1513 y 1516, lo que supone “representar a un hombre de 61 a 64 años”. “La primera noticia y esto es lo que llama muchísimo la atención, surge por primera vez en 1810 y surge como copia. El original llega a Turín en 1839”, comentó en la presentación del libro.
Leonardo da Vinci —cara a cara— es un fascinante análisis, profusamente ilustrado, de las teorías existentes acerca del verdadero rostro del artista toscano. Apoyándose en las opiniones de reconocidos expertos, Christian Gálvez nos va guiando en una búsqueda que demuestra que muy poco acerca de la apariencia física de Leonardo es indiscutible.
Si bien la mayoría de nosotros tenemos en mente una imagen aproximada del genio renacentista —pelo largo, coronilla calva, barba ondulada, cejas gruesas y mirada penetrante—, esa idea se basa en gran medida en el dibujo custodiado en la Biblioteca Real de Turín, un presunto autorretrato que, sin embargo, muchos especialistas ponen en duda.
Por este motivo, el autor ha decidido analizar en profundidad dicha obra, así como el retrato atribuido a su discípulo Francesco Melzi y la llamada Tavola Lucana, principalmente, además de otras imágenes de las que se ha venido argumentando que podrían considerarse retratos o autorretratos de Leonardo. Siguiendo el método del propio florentino, Christian Gálvez aplica la observación visual y la investigación científica a fin de despejar algunas de las muchas incógnitas existentes a este respecto.
Con la intención de explicar los motivos por los que el presunto autorretrato turinés cuenta con tanta aceptación popular, el libro recrea el contexto histórico del siglo XIX, concretamente la época del Romanticismo, momento en el que dicha imagen cobró fuerza como icono leonardiano. El autor nos explica que fue entonces cuando surgieron los mitos visuales, debido a la necesidad del individuo romántico de reflejarse en el espejo del otro, convirtiendo al ser humano en un icono construido a imagen y semejanza de una nueva sensibilidad. Sin embargo, desde un punto de vista más científico y riguroso, muchos especialistas se resisten a otorgarle credibilidad a esta obra, de la que apenas se conoce siquiera la procedencia.

Retrato de Leonardo posterior al año 1510, realizado en sanguina sobre papel por su discípulo Francesco Melzi (1493-1570). Biblioteca Real de Windsor, Inglaterra.

Retrato de Leonardo posterior al año 1510, realizado en sanguina sobre papel por su discípulo Francesco Melzi (1493-1570). Biblioteca Real de Windsor, Inglaterra.


Con la ayuda de las autorizadas intervenciones de numerosos expertos en diversas materias, el autor comienza entonces un análisis detallado de las principales obras que somete a juicio: el ya mencionado presunto autorretrato turinés, el retrato atribuido al discípulo Francesco Melzi y el David de Verrocchio, para el que pudo haber servido de modelo un joven Leonardo. De todas ellas se realiza un completo estudio que abarca cuestiones cronológicas y de datación de las obras, así como la justificación histórica de las mismas en textos de épocas cercanas; aspectos de técnica pictórica y artística; argumentos de fisonomía y fisiognomía; una amplia comparación que corrobora la compatibilidad entre unas y otras obras; su relación con los planteamientos filosóficos y anteriores efigies de pensadores griegos; o su influencia en representaciones posteriores.

Siguiendo este mismo esquema, Christian Gálvez analiza a continuación una serie de obras que en ocasiones se han considerado eventuales retratos o autorretratos de Leonardo, pero que él descarta como tales. Entre ellas se encuentran imágenes tan conocidas como la Sábana Santa, el Hombre de Vitruvio, La última cena, La Escuela de Atenas o La Gioconda, y el autor las somete a un estudio multidisciplinar en el que toca temas tan dispares como la influencia en ellas de la ausencia de la figura paterna de Leonardo, sus creencias religiosas, su relación con la naturaleza, sus conocimientos de óptica, geometría y perspectiva o incluso sus tendencias sexuales.

LEONARDO:GENIO CHE SOGNO' IL VOLO, MOSTRA A AEROPORTO ROMA

Tavola Lucana

Finalmente, el autor examina en profundidad la llamada Tavola Lucana, último de los posibles retratos de Leonardo en haber salido a la luz, y quizá aquel destinado a modificar las convicciones existentes hasta la fecha.
En la parte destinada a valoraciones y conclusiones, se nos ofrecen dos amplios estudios, uno morfopsicológico y otro maxilofacial, de los rostros que se han barajado como posibles imágenes de Leonardo. La conclusión de Christian Gálvez es que existen similitudes y diferencias entre el David y el Santo Tomás de Verrocchio, el retrato atribuido a Melzi y la Tavola Lucana, si bien no puede descartarse que representen a la misma persona. Lo que sí tiene claro el autor es que la morfología de los anteriores no es compatible con la del presunto autorretrato turinés.

Posteriormente, la obra se ocupa de relatar cómo se llevó a cabo en el siglo XIX la búsqueda y exhumación del presunto cadáver de Leonardo da Vinci, un proceso a todas luces poco riguroso y que hace pensar que los restos que actualmente se encuentran en el castillo de Amboise pueden no corresponderse con los del genio florentino.
A modo de reflexión final, y una vez expuestas todas las pruebas, Christian Gálvez insta al lector a que se deje guiar por su propia percepción y mantenga una opinión propia sobre el tema. A fin de cuentas, cada uno desea encontrar la imagen que a él le suponga una respuesta y, en el fondo, tal vez lo importante no sea el rostro en sí, sino la curiosidad, observación, perseverancia, sacrificio y pasión que le hayan llevado a buscarlo.
Como todo estudio científico que se precie, la obra se cierra con unos completos apéndices que incluyen apuntes de distintas biografías históricas de Leonardo, la reproducción de su testamento, una serie de páginas autógrafas y apócrifas del maestro florentino, un esbozo de la situación política en el Renacimiento de Leonardo, una tabla cronológica en la que se emparejan la vida y obras del maestro toscano con los sucesos históricos del momento, cientos de notas explicativas y una extensa bibliografía en cuatro idiomas.

Lee y disfruta de un fragmento de la obra.

Christian Gálvez

Christian Gálvez

El autor:
Christian Gálvez (Madrid, 1980) compagina su trabajo en televisión —donde conduce con éxito el concurso cultural Pasapalabra desde hace diez años— con la investigación de las grandes figuras del Renacimiento —como Leonardo, que es el tema estrella de sus conferencias—, motivo por el que vive a caballo entre Madrid y la Toscana. De su curiosidad y afán investigadores, surgió Matar a Leonardo da Vinci, su debut literario, que obtuvo gran éxito de venta y crítica. La novela, primer volumen de sus Crónicas del Renacimiento, alcanzó las cinco ediciones y lleva más de 50.000 ejemplares vendidos. Rezar por Miguel Ángel fue la segunda entrega de una trilogía que aúna thriller histórico con literatura de aventuras y los extensos conocimientos del autor sobre el mundo artístico de la Italia de la época. Leonardo da Vinci —cara a cara— es su cuarto libro de no ficción.
Para dar forma a este estudio, y sobre todo para la ardua tarea de buscar fuentes, datos, imágenes y contactos, el autor se ha querido rodear de un equipo cualificado en el que figuran algunos de los mejores especialistas

El libro:
Leonardo da Vinci —cara a cara— ha sido publicado por el Sello Aguilar. Encuadernado en tapa dura con sobrecubierta, tiene 672 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo el vídeo de la presentación del libro Leonardo da Vinci —cara a cara— en la Biblioteca Nacional de España.

Para saber más:
http://christiangalvez.com/

Deja un comentario

Archivado bajo Biografías, Ensayo - Crítica literaria, Historia, Literatura, Literatura, Narrativa