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«Nos crecen los enanos», de César Pérez Gellida

«Un circo… hace días que no encuentro mejor imagen con la que comparar la que tenemos montada que la de un gigantesco circo gobernado por la improvisación y donde cada espectáculo empeora el anterior hasta que al final las fieras se zampan al público.»

MaudyReseña escrita por Maudy Ventosa.

El escritor vallisoletano, quizá el autor más importante de novela negra en España, César Pérez Gellida, acaba de publicar en Suma de Letras un nuevo thriller, Nos crecen los enanos. Una novela estremecedora, brutal y adictiva, características propias de las obras de este autor.

Cubierta de 'Nos crecen los enanos'

Cubierta de: ‘Nos crecen los enanos’

Un escritor de éxito, se convierte en narrador protagonista, haciéndonos partícipes de lo que piensa y siente en cada momento, mientras que a través del omnisciente conoceremos el resto de la trama, una sucesión de acontecimientos macabros que se desbordan cuando un perro descubre dos cadáveres en un pinar cerca de Ureña. Es el detonante para que el asesino dormido que se creía a salvo despierte y actúe de nuevo dando rienda suelta a todas las perversiones de índole sexual que padece, elevando el grado de violencia al máximo a medida que vaya satisfaciéndolas.

Las señas de identidad de Gellida son inconfundibles: un ritmo trepidante y ágil —todo transcurre en un mes—, con lo que consigue la implicación del lector para que no pueda abandonar la novela y se posicione frente a los personajes; el comienzo de cada capítulo con una definición muy particular del sustantivo que adelanta, a modo de sinopsis, la esencia de lo que viene a continuación —a la altura del mejor académico—; cambiar de personajes, situación y emplazamiento comenzando el párrafo con las palabras con las que acabó el anterior; documentación excelente sobre fisiología, añadiendo un realismo exagerado y unas dosis de tensión brutales porque es capaz de explicar perfectamente, por ejemplo, qué ocurre en el globo ocular cuando es reventado por un picahielos y, lo más importante, un perfecto conocimiento sobre los trastornos de personalidad que caracterizan a los psicópatas y los alejan de la realidad. Algo que muchos profesionales que luchan para atrapar a los malos y los colegas psicólogos pueden llegar a envidiar. ¡Magnífico Gellida!

En el terreno onírico no se puede tener el control de ninguna situación. La doctora Velasco tenía mucha razón: en el subconsciente no hay ninguna norma que impida fantasear con los deseos primarios…

Los personajes de la novela son viejos conocidos de los lectores, la mayoría provienen de Astillas en la piel y La suerte del enano, pero también tienen su momento otros más antiguos, como Otto Bauer o Erika Lopategui, que aparecen en Todo lo mejor y Todo lo peor. Gellida, de esta manera, mantiene a los actores vivos, prestos a mostrarse de nuevo en historias paralelas sin alejarse de la trama principal.

El vocabulario que utiliza el autor es riguroso y preciso, dado que muchas veces es complicado definir con precisión estados de ánimo o diferenciar y poner nombre a las emociones que sienten los seres humanos. Maneja la culpa y el dolor que arrastra Sara; el terror y la esperanza como calamidad a la que se agarran los débiles pensando que no van a morir; la ausencia de empatía, la deshumanización  y el egocentrismo del asesino; el deseo de quitarte la vida cuando te conviertes en tu peor enemigo; amplía la pista del circo para que los personajes discurran por el cual malabaristas bajo la batuta de un psicópata que los lleva al límite; desciende a lo más sórdido del comportamiento humano, a las miserias y el dolor que conlleva un comportamiento tan cruel como obtener gratificación sexual mediante el sufrimiento atroz de otra persona. Y nos pone frente al espejo demostrando que es mejor que atemos corto y no dejemos salir al demonio que llevamos dentro.

Como la mujer de goma, Gellida estira el suspense hasta el final, con giros sorprendentes e inesperados, porque al final importa el resultado, aunque suponga contravenir las leyes. Decía el escritor que no hay mejor modo de conocerse que experimentar… Pero cuidado, que eso no es solo potestad de los malos.

Aunque suene a tópico, la realidad y la ficción se funden y se confunden cuando uno es lo bastante hábil para elegir los ingredientes a conveniencia y agitarlos bien antes de servir el cóctel.

El asesino se creía impune, y eso fue su perdición. No valoró convenientemente al personaje al que el autor le enfrentaba. Digno rival. Que nos dará todavía muchas sorpresas. ¿En Valladolid o por otros lares? Estamos preparados y ansiosos ¿O aterrorizados?

César Pérez Gellida con Maudy Ventosa

César Pérez Gellida con Maudy Ventosa

PERSONAJES:

  • Sara Robles, ácida, almibarada, mordiente y divertida; tremendamente sensual pero fría e impenetrable. Incapaz de controlar el sexo. Cuando era pequeña se refugiaba en su mundo interior. Ahí era inmune.
  • Álvaro Rodríguez López, escritor de fama. Talibán del autocontrol y con una magnífica memoria fotográfica.
  • Ramiro Sancho, de barba pelirroja, alto, ciento noventa centímetros de humanidad, espalda ancha, cabeza rapada. Jefe de una de las Transnational Operating Cells de la Interpol.
  • Paz Velasco, doctora psicóloga y criminalista experta en trastornos de la personalidad. Atiende al escritor desde hace cuatro años.
  • El teniente Bittor Balenziaga es el jefe del Grupo de Homicidios de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial adscrita a la Comandancia de la Guardia Civil de Valladolid, está separado y los niños están con su mujer en Bilbao. Sus ojos son verde oliva.

Y la Sargento Verónica Quiñones; y el Comisario Herranz-Alfageme, Copito por su tez nívea; y el subinspector Álvaro Peteira, compañero de Sara; y Ruth Domínguez Cazón, redactora jefe de nacional, de Actualidad Digital; y el alemán Otto Bauer, presidente de una de las organizaciones más importantes del mundo; y el nigeriano Azubuike Makila, responsable del TOC, inspector general; y un padre, ex guarida civil que tiene mucho amor por dar a su hija y brazos protectores… y todos los demás.

Sinopsis:
Un asesino sádico e inteligente con un único objetivo: no ser atrapado jamás.
Dos cadáveres han aparecido en un pinar de Valladolid. Según la autopsia uno de ellos es el principal sospechoso de unos crímenes acaecidos en el municipio de Urueña varios años atrás. Este giro de guion pone en alerta a Bittor Balenziaga y Sara Robles, los policías y guardias civiles encargados de aquel caso, sobre todo cuando empiezan a aparecer otros cadáveres por distintos puntos de la geografía nacional. Y todos con el rostro desfigurado tras practicarles la sonrisa de Glasgow.

César Pérez Gellida construye con maestría una trama escalofriante llena de giros y personajes memorables. Nos crecen los enanos es una novela brutal y afilada que trasciende los límites de lo policial y nos ofrece un fresco de relaciones humanas inquietante.

Lee y disfruta de un fragmento de la novela.

Cesar Pérez Gellida

César Pérez Gellida

El autor:
César Pérez Gellida nació en Valladolid en 1974. Es licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Valladolid y máster en Dirección Comercial y Marketing por la Cámara de Comercio de Valladolid. Ha desarrollado su carrera profesional en distintos puestos de dirección comercial, marketing y comunicación, hasta que en 2011 decidió dejarlo todo para comenzar una carrera profesional en la escritura. Hasta ahora ha escrito 13 libros y ha recibido varios premios por su tarea literaria. Es uno de los escritores de novela negra más importantes de España.

El libro:
Nos crecen los enanos ha sido publicado por la Editorial Suma de Letras en su Colección Suma. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 616 páginas.

Como complemento pongo el booktrailer del libro Nos crecen los enanos, de César Pérez Gellida.

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Para saber más:
https://perezgellida.es/
https://www.facebook.com/cesar.perezgellida

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Archivado bajo Literatura, Literatura, Narrativa, Literatura. Novela Negra, Por Maudy Ventosa

«Astillas en la piel», de César Pérez Gellida

«Te dije que nadie sale indemne después de hacer negocios con la muerte, pero tú, que eres tan inteligente, pensabas que ibas a ser capaz de burlarla, ¿eh? ¡Paleto de los cojones!»

MaudyReseña escrita por Maudy Ventosa.

Cubierta de 'Astillas en la piel'

Cubierta de: ‘Astillas en la piel’

El vallisoletano, maestro del thriller, César Pérez Gellida, acaba de publicar su último libro con la Editorial Suma de Letras, Astillas en a piel.
Me sorprenden varias cosas de esta novela, y cuando llego al final me doy cuenta de que el mismo autor se encarga de explicarlas. Está narrada en primera persona por dos protagonistas; uno –Mateo– habla del pasado, cuando le clavaron esas astillas en la piel de las que no ha sabido desprenderse aún; el otro –Álvaro– nos trae a un presente exitoso y tóxico marcado por otra fecha también que cambia la vida adulta de ambos: la boda de Felipe. Tenemos pues, dos narradores, y dos tiempos narrativos. En un momento crucial, cuando ambos casi pierden el oremus, una voz omnisciente nos contará lo que está ocurriendo.

La cadencia de la novela es lenta. Casi hasta el final, a pesar de que todo transcurre en unas horas; pero hay que ser Gellida para conseguir que el lector siga con él. Te lleva y te trae como quiere. Porque va introduciéndote en el delicado y difícil mundo de las interrelaciones humanas. ¿Cómo se relacionan los niños en un internado? La familia, que da seguridad –casi siempre y que pasaremos de puntillas por ella– es sustituida por el grupo social que tiene que aceptarte y en el que tienes que integrarte. Es una etapa fundamental que puede estar llena de peligros, debido a la posición que ocupes dentro de ese grupo y como interactúes. Todos los miembros tienen su rol, unos son positivos y otros tan negativos que harán la vida imposible del chivo expiatorio que elija el chulo de turno. ¿Qué tiene que ver la amistad entonces? La responsabilidad se diluye en el grupo, se trata de supervivencia… y de cobardía. Y de mentir. Es ahí donde empieza el calvario de Mateo.

HAY ASTILLAS DEL PASADO QUE CONVIENE NO EXTRAER JAMÁS

Dos amigos de la niñez con una deuda pendiente.

Un forzado reencuentro en la amurallada localidad vallisoletana de Urueña.

Y Gellida introduce entonces el tema de los abusos a menores, porque cuando algo puede ir mal, irá mucho peor. Analiza ambos papeles, el del niño abusado y el del adulto abusador. Habla del castigo para modificar una conducta y, sobre todo, de la culpa, que te marcará para siempre si no tienes ayuda… el sentimiento de culpabilidad no existe, existe la responsabilidad. Porque asumir que eres culpable implica aceptar una condena, mejor dicho, una penitencia… ()…ha tenido la oportunidad de elegir su camino, de escoger entre enfrentarse a un problema o dejarse arrastrar por él. Es la falta de arrojo la que le ha llevado a transgredir las normas… ni siquiera los cobardes están exentos de cumplir con las leyes establecidas. El abusador, al igual que el maltratador, racionaliza su acción siempre. Lo explica a través de la cultura griega, justificando que el éxito de esas relaciones se basaba en el equilibrio y el respeto. Equilibrio entre lo que obtenían las partes: el crecimiento intelectual por parte del erómeno y la satisfacción del deseo sexual del erastés. Pero, ojo, no entendido como satisfacción física, sino más bien espiritual. Mateo no tiene quién le proteja. Hasta que acabe la tortura.

Van desfilando por la novela casi todas las emociones básicas: tristeza, asco, miedo, sorpresa, ira, dolor… No aparece la felicidad, pero sí un sentimiento que arrasa con todo: la venganza. Para caminar ligero hay que vaciarse de la carga emocional que nos atrapa como un lastre, dice el autor. Es la debilidad lo que nos hace negar la realidad y regresar al pasado. Que no se puede cambiar.

Gellida maneja de manera admirable ese mundo complicado que habita dentro de nosotros, que nos enfrenta a los demás y nos pone frente al espejo. Asusta creer al protagonista cuando afirma que todos estamos capacitados para matar en determinadas circunstancias, pero nos diferencia el hecho de poder hacerlo a sangre fría… y si se prueba, es peor que la peor de las drogas… Dejemos que sigan matando sus protagonistas (que lo hacen muy bien) y nosotros vamos a disfrutar de su prosa rica y culta, de sus conocimientos amplios de fisiología, psicología, literatura, cultura clásica… De su tierra de la vieja Castilla. Y también de su humor.

Álvaro me ha ganado con una despedida que implica un deseo: “que la tierra te sea leve”. Conozco un cementerio, en un pequeño pueblo de Castilla, donde solo en las lápidas de una familia se leen las siglas S.T.T.L. (Sit tibi terra levis). ¡Gracias!

He jugado al crucigrama contigo, y al llegar a la última definición me ha encantado encontrar al equipo de la inspectora Robles. Supongo que es una promesa, ¿no? La respuesta es ¡suerte! Esa era fácil.

VERTICAL (OCHO LETRAS): HABITANTES DEL CIELO… ¿Quién se atreve a seguir jugando?

PERSONAJES:

  • Álvaro Rodríguez López, Súster por el jugador; controla el tráfico de las revistas porno en el colegio. Ahora es escritor de ficción. Tiene un precioso ático en la calle Velázquez. No empatiza con las emociones ajenas. Le costó valerse solo de la mano izquierda cuando sufrió rotura del nervio cubital, -lo que le causó una parálisis severa desde el codo hasta la mano- en la boda de Felipe de la Fuente. Entonces se hizo escritor. Rubio, ojos verdes y tiene pasta. Publica con el seudónimo de Vázquez de Aro.
  • MateoCabrera Nogal es el único amigo que conserva de la infancia; estuvieron juntos en el internado de Guadarrama y más tarde en la Facultad de Derecho de Valladolid. Padece migrañas que le aíslan del presente y le hacen olvidar el pasado. Diseña crucigramas y autodefinidos. Es hijo de un rígido y frío militar, siempre recto y moralmente intachable.
  • Carlos Cabrera Sánchez, el tío de Mateo, es actor. Cuida de él, y es una buena persona. Sin hijos.
  • Don Teófilo Sanz del Amo, profesor de Lengua española. Le llaman El Sapo, por sus abultados ojos de azul electrizante, de mirada fría y lasciva.
  • Darío Gallardo, el Joker, coincide con Álvaro y Mateo en el internado. Es odioso. Amigo de Carmelo el Babas.
  • Y Felipe de la Fuente, un buen amigo de Álvaro en el cole; y el padre Garabito, director del colegio; y el padre Remigio, que era casi ciego; y tambiénSonia, que es preciosa por dentro y por fuera, de conversación interesante y divertida y que tiene dos hijos; y Susana, que es fácil de manipular, aunque arriesgada en el sexo; y Rosa, su agente…
  • Y cómo no, Bittor Balenziaga, teniente, de noventa y tres kg, que es el jefe del Grupo de Homicidios de la Guardia Civil para la demarcación provincial de Valladolid, que nació en Algorta y que es paciente y, por tanto, buen investigador; y Verónica Quiñones, sargento, compañera de Bittor, y el equipo de Valladolid que asoma al final… la inspectora Robles, atractiva como siempre, con su sonrisa de niña malcriada acostumbrada a no perder nunca. Y todo su equipo que amenaza desde la distancia…
  • Y, por supuesto, Eusebio de Frutos, El Loco Eusebio, que es zurdo y había sido legionario. Y tiene antecedentes psiquiátricos.

Sinopsis.
Álvaro, un exitoso escritor, y Mateo, un crucigramista en números rojos, acabarán atrapados en el caótico trazado medieval de la villa y bajo una impenitente cencellada. Ambos serán parte de un macabro juego en el que la sed de venganza los llevará a tomar decisiones que condicionarán sus vidas en el caso en el que alguno logre superar la jornada.
Astillas en la piel es un absorbente thriller psicológico en el que se confirma que César Pérez Gellida es el auténtico mago del engaño de nuestras letras. Una novela con una trama adictiva y asfixiante al más puro estilo cinematográfico y al servicio de la literatura de calidad.

Lee y disfruta de un fragmento de la novela.

Cesar Pérez Gellida con Maudy Ventosa

César Pérez Gellida con Maudy Ventosa

El autor:
César Pérez Gellida nació en Valladolid en 1974. Es Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Valladolid y máster en Dirección Comercial y Marketing por la Cámara de Comercio de Valladolid. Ha desarrollado su carrera profesional en distintos puestos de dirección comercia, marketing y comunicación, hasta que en 2011 decidió dejarlo todo para comenzar una carrera profesional en la escritura. Hasta ahora ha escrito 12 libros y ha recibido varios premios por su tarea literaria. Es uno de los escritores de novela negra más importantes de España.

El libro:
Astillas en la piel ha sido publicado por la Editorial Suma de Letras en su Colección Suma. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 456 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo el booktrailer del libro.

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Para saber más:
https://perezgellida.es/
https://www.facebook.com/cesar.perezgellida

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