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«Las palabras que confiamos al viento», de Laura Imai Messina

«Una novela sobre el duelo y la alegría de vivir
que se ha convertido en un fenómeno internacional»

En las primeras páginas de la novela y después de una ‘Advertencia’ para la transcripción de los términos japoneses, Laura Imai Messina nos cuenta que “Esta historia está inspirada en un lugar que existe realmente en el nordeste de japón”, por lo que creo que para que comprendáis perfectamente la novela voy a hacer un poco de historia.
Corría el año 2010 cuando Itaru Sasaki no podía superar la muerte de su primo por lo que para poder sentir que seguía en comunicación con él restauró una vieja cabina telefónica y la colocó en el jardín de su casa en Ōtsuchi. Era como si a través de ese teléfono antiguo pudiera comunicarse con su primo fallecido. al año siguiente en marzo de 2011 un terrible terremoto seguido de un gigantesco tsunami arraso la costa oriental de Japón lo que causó miles de muertos, centenares solo en Ōtsuchi. Sasaki decidió entonces poner su «teléfono del viento« a disposición de todo el mundo, de modo que cualquier persona pudiera acercarse a esta particular cabina pintada de blanco y resguardada bajo las ramas de un cerezo para hablar, a través de un viejo teléfono negro sin conexión, que transporta las voces en el viento hacia sus seres queridos que ya no estaban allí. 

Y que nos cuenta la autora: “Descubrí el Teléfono del Viento en un artículo de un periódico japonés. En 2011, inmediatamente después del desastre de Tōhoku, comencé a frecuentar la red para informarme activamente. Primero vi la fotografía de la cabina en una revista, luego leí la historia de su guardián y después la del viaje que emprendían los sobrevivientes que querían hablar con sus seres queridos. Era una historia fascinante.”

Cubierta de 'Las palabras que confiamos al viento'

Cubierta de: ‘Las palabras que confiamos al viento’

La protagonista de esta novela, Yui, una joven locutora de radio, tiene un «abismo en su interior» desde la desaparición de su madre y su hija durante el tsunami. Cuando se entera de que, en una de las zonas más afectadas por la catástrofe, alguien ha instalado una cabina blanca con la puerta plegable y un teléfono negro a través del cual se puede hablar con los muertos, emprende un viaje que le permitirá no sólo hacer las paces con el pasado, sino también levantar la mirada para vislumbrar un nuevo futuro. Se trata del Teléfono del Viento y lo instaló un hombre, Suzuki-san, en un inmenso jardín de Bell Gardia colindante con un acantilado cercano a su propiedad.

Pronto Yui trabará amistad con Takeshi, un cirujano de treinta y cinco años cuya hija de apenas tres enmudeció tras la muerte de su madre. Yui y Takeshi residen en la capital japonesa y viajan regularmente hasta el jardín de Bell Gardia para visitar el Teléfono del Viento, y, mientras él llama a su mujer, ella lo observa en silencio. Y pronto también iniciarán una relación sentimental que, a la postre, acabará constituyendo un nuevo núcleo familiar para la pequeña Hana, quien recuperará la voz en el momento en que alcance la edad de comprender que la civilización ha creado rituales como el Teléfono del Viento para superar el duelo. El día que Hana levante el auricular de ese teléfono de disco no sólo recobrará la voz, sino también las ganas de vivir.

Pero Yui y Takeshi son los protagonistas de Las palabras que confiamos al viento, pero no sus únicos personajes, porque Laura Imai Messina no escatima detalles conmovedores a la hora de describir a algunos de los peregrinos que cada año viajan hasta el Teléfono del Viento para hablar con sus seres queridos. Así, por ejemplo, es muy destacable el personaje de Shio, cuyo padre, un pescador arrastrado por la ola gigantesca que «en aquel viaje desorbitado del mar a la tierra, había acabado cortado por la mitad» y con quien el chico inicia una conversación a través de la cabina. Porque lo cierto es que la autora no se ha limitado a contar tan sólo la historia de dos personas que se consuelan mutuamente, sino que despliega ante nosotros un auténtico fresco en el que se describen todas las actitudes humanas ante el mayor de los dolores: el de la pérdida de aquellos a quienes amamos con todo nuestro corazón.

Alternando capítulos narrativos con textos breves donde proporciona detalles íntimos y llenos de colorido acerca de los protagonistas, Laura Imai Messina nos ofrece un relato conmovedor sobre la necesidad del ser humano de comunicarse con quienes se han ido para sobrellevar la pérdida y el dolor que ha cautivado a miles de lectores en todo el mundo.

Lee y disfruta de un fragmento de la novela.

Laura Imai Messina

Laura Imai Messina

La autora:
Laura Imai Messina nació en Roma y desde los veintitrés años reside en Japón, donde cursó estudios de doctorado en la Tokyo University of Foreign Studies y donde ejerce la docencia universitaria. Se dio a conocer con la novela Tokyo Orizzontale y recibió una gran acogida internacional con Las palabras que confiamos al viento (Salamandra, 2022), cuyos derechos de traducción se han vendido a veinticinco idiomas y que la productora Cattleya (ITV Studios) llevará a la gran pantalla. Su prosa delicada y su visión privilegiada del país del sol naciente han convertido a la autora en una voz inconfundible del panorama literario actual.

El libro:
Las palabras que confiamos al viento (título original: Quel che affidiamo al vento, 2020) ha sido publicado por Ediciones Salamandra en su Colección Salamandra Narrativa. Traducción de Irene Oliva Luque. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 269 páginas.

Como complemento pongo un vídeo con subtítulos en italiano de Presentazione del libro «Quel che affidiamo al vento» nel corso dell’edizione 2020 della Fiera Slovena del Libro, in collaborazione con l’Istituto Italiano di Cultura di Lubiana.

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Para saber más:
https://www.lauraimaimessina.com/
https://www.facebook.com/lauraimaimessina.writer

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«La historia de Aria», de Nazanine Hozar

«Una novela épica y extraordinariamente bella
sobre el devenir
de una niña abandonada
en tiempos de la Revolución iraní de 1979.»

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Cubierta de 'La historia de Aria'

Cubierta de: ‘La historia de Aria’

Conocido hasta 1935 como Persia, Irán —crisol de civilizaciones, culturas y tradiciones milenarias— ha ejercido una profunda fascinación en Occidente, redoblada en el siglo XX por sus importantes yacimientos y recursos petrolíferos. Su historia reciente, con constantes injerencias de los gobiernos occidentales, se ha visto marcada por dos sucesos de enorme trascendencia política, económica, social y cultural: primero, la instauración de la dictadura monárquica del sah Mohamed Reza Pahlevi en 1953, tras un golpe de estado instigado por la CIA; segundo, la Revolución de 1979, dirigida por el ayatolá Jomeini tras su regreso del exilio en París, y el establecimiento de la república islámica.

La historia de Aria reconstruye la transición vivida en Irán en apenas un cuarto de siglo, de 1953 a 1979, es decir, durante el momento en que las supersticiones que dominaban a la población dejaron paso a la modernidad. Fueron años de agitación en los que el sah fue perdiendo el respeto de su pueblo y en los que Jomeini fue preparando su regreso a un país brutalmente dividido entre ricos y pobres, cultos y analfabetos, musulmanes chiitas y feligreses de otras religiones (cristianos, judíos, zoroastrianos y bahaíes, sobre todo).

En 1953, en un acaudalado barrio del norte de Teherán, una mujer sumida en la pobreza abandona a su hija apenas tres días después de su nacimiento. La deja en un callejón, junto a una morera y una jauría de perros famélicos, pero, antes de que la inanición o la voracidad canina acaben con la vida de la recién nacida, Behruz Bakhtiar, un militar que trabaja como conductor para el ejército iraní, la rescata. Cuando coge al bebé en brazos, este hombre de una gran bondad descubre que es una niña y, tras llevársela a casa, decide ponerle el nombre de ese tipo de música que tanto le gusta: Aria.
Aria tiene los ojos azules con ligeros toques verduzcos, lo que hace que algunas personas crean que es un dyinn, esto es, un diablo llegado al mundo para engañar y perjudicar a la gente. De hecho, la primera en creer esto será Zahra, la esposa de Behruz. Se trata de una mujer profundamente amargada que, viéndose obligada a criar a la huérfana, la someterá a todo tipo de vejaciones y castigos físicos.

Consciente de que la situación no puede seguir así, Behruz buscará una segunda tutora para su hija, que en esta ocasión será una acaudalada mujer (Fereshté) que le dará la educación que merece y que estará a su lado mientras se va convirtiendo en toda una adolescente. En el liceo francés donde la matricula, Aria hará amistad con dos chicos (Mitra y Hamlet) cuyos padres representan la polarización de la sociedad iraní a principios de los años setenta. Así, mientras el padre de uno de esos compañeros será perseguido por sus ideales comunistas, el del otro sufrirá la furia popular por sus vínculos con el imperialismo occidental representado por el sah.
Fereshté no sólo procurará una educación académica a Aria, sino también otra de carácter moral. Y por esta razón la empujará a hacer una obra de beneficencia consistente en enseñar a leer a las hijas de un matrimonio muy pobre: los Shirazí. Paradójicamente, la madre de esas chiquillas, Mehri, dará a Aria una lección de vida de un valor fabuloso, además de desvelarle algunos secretos sobre sus propios orígenes.

Pero La historia de Aria no narra únicamente el desarrollo personal e intelectual de su protagonista, sino también los cambios de la sociedad iraní durante tres décadas, desde 1953 hasta 1979, dividida entre los defensores de un sah que parecía más empeñado en regalar el país a los ingleses que en convertirlo en una gran nación y los partidarios de un tal Jomeini, un sacerdote exiliado en París que, según ellos, podría traer la paz social a un territorio marcado por grandes diferencias de clase.
Aria crecerá en un Teherán dividido en dos grandes estratos sociales: al sur de la ciudad sobreviven los pobres, mientras que al norte disfrutan los ricos. Además, la capital también está fragmentada por la religión. De hecho, La historia de Aria despliega una enorme cantidad de personajes de credos muy distintos. Hay musulmanes, kalimis (judíos), cristianos, bahaíes y zoroastrianos, entre otros, y todos están abocados a convivir en un país que, lenta pero inexorablemente, se va acercando hacia la radicalización chiita.

Sin embargo, si la novela arranca con la llegada al poder del sah, termina con las asonadas en favor de Jomeini. Así pues, Aria habrá sido testigo de dos realidades en gran medida contrapuestas que, sin embargo, se suceden a una velocidad de vértigo. Nazanine Hozar relata de un modo extraordinario el proceso de gestación de ese cambio y borda escenas memorables, como las que describen la venta clandestina de cintas de casetes con los discursos de Jomeini y las últimas canciones de Julio Iglesias, Abba o los Beatles.

A través de los ojos de una recién nacida, conoceremos a tres mujeres muy distintas obligadas por el azar a hacer de madre de esta niña huérfana: la irresponsable y ensimismada Zahra, casada con Behruz; la acaudalada y compasiva Fereshté, que tras acogerla en su hogar la adopta y nombra heredera; y finalmente la enigmática y menesterosa Mehri, que resulta ser a la vez una bendición y una carga.

Lee y disfruta de un fragmento de la novela.

Nazanine Hozar

Nazanine Hozar

La autora:
Nazanine Hozar nació en Teherán a comienzos de la Revolución iraní de 1979. Durante la guerra entre Irán e Irak se trasladó a Canadá, donde obtuvo un máster en Escritura Creativa por la Universidad de
British Columbia y donde colabora regularmente en medios como The Vancouver Observer y Prairie Fire. Tras el éxito de La historia de Aria —uno de los diez libros más vendidos de 2020 según The Globe and
Mail, finalista del Ethel Wilson Fiction Prize y del Amazon Canada First Novel Award, seleccionada en Francia para el Prix Médicis étranger y el Prix Femina étranger, y en curso de traducción a más de una decena de idiomas—, Hozar trabaja en su segunda novela.

El libro:
La historia de Aria (título original: Aria, 2020) ha sido publicado por Ediciones Salamandra en su Colección Salamandra Narrativa. Traducción de Victoria Alonso Blanco. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 448 páginas.

Como complemento pongo un vídeo en inglés con subtítulos en español en el que Nazanine Hozar habla de su novela La historia de Aria.

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