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Sigue el rastro de sangre…

“La madre”, de Fiona Barton

“Me interesan las personas y sus historias”

Reseña escrita por Maudy Ventosa.

Nos cuenta Fiona Barton que, cuando trabajaba como periodista, a menudo recortaba noticias de los periódicos para leerlas tranquilamente más adelante. Sentía atracción por ellas porque siempre había preguntas sin respuesta. Como la del cadáver del bebé encontrado que rondaba en el fondo de su bolso…

Cubierta de La Madre

Cubierta de: ‘La Madre’

En este thriller se nota su oficio y su pasión por el periodismo de investigación, por esos profesionales que se hacen preguntas y quieren llegar al fondo de la historia; quieren encontrar la verdad. Y por eso tenía que ser Kate Waters, protagonista de “La Viuda”, su anterior novela, la periodista que investigue esta noticia de solo seis palabras “encontrados los restos de un bebé” que publica el Evening Standard. Sobre ella va a pivotar esta historia, es quien la va a vertebrar. Lidera este nuevo drama.

Dice la autora que cuando escribe una novela se sumerge en la historia y es fascinante sentirse en la piel de Jude, de Emma… y que es entonces cuando se hace  preguntas. Tiene que ser duro hacerlo con personajes tan intensos, añado yo.

Es una novela de personajes femeninos fuertes, con una fuerza interior vital. Una novela de misterio en el entorno más próximo. Misterios enterrados. Emma narra en primera persona porque era la voz que escuché primero en mi mente. Para el resto de los personales utiliza el narrador omnisciente.

Los capítulos son cortos y van apareciendo los personajes poco a poco, alternándose, a ritmo lento, pero dibujados con trazos gruesos. La descripción empieza a ser tan  precisa, tan detallista, que el lector se ve metido de lleno es la vida de cada uno de ellos, en sus angustias, en sus fracasos, en sus miedos… Nos identificamos con la constancia y la decisión de Kate; con la vulnerabilidad de Emma; con el dolor y el sentimiento de culpa de Ángela… La narración va ganando en intensidad e interés y el ritmo ya no es tan lento. La vorágine del desenlace te acaba envolviendo.

Es una novela de sentimientos donde las mujeres son las protagonistas indiscutibles, pero en la que no quería hacer de los hombres villanos. Constantemente se busca la verdad, que es lo que impulsa a la infatigable Kate; pagar su error y depositar la enorme carga que lleva a la espalda desde que tenía quince años, en el caso de la vulnerable Emma; Ángela necesita certezas y que se aleje esa culpa que la asfixia y no la da respiro para cerrar el capítulo más amargo de su vida… Historia de mentiras, de verdades a medias, de dolor, de abandono, de miedo. También de amor, de superación, de introspección, de búsqueda, de amistad… Ah! Y también de becarios!

Se exploran las relaciones entre madres e hijos, que no son idílicas si las muestras reales. Se pregunta la autora  ¿hasta dónde estaría dispuesta a llegar una madre por proteger la vida de su hijo? Algo en lo que quería profundizar.

“La Viuda”, “La Madre”
Fiona, ¿para cuándo  la tercera?

PERSONAJES

  • Kate Waters, reportera de Daily Post desde hace muchos años. Lee un titular corto sobre la aparición de los restos de un bebé al Este de Londres. Piensa en sus hijos, en su vulnerabilidad cuando son tan pequeños. Ella tiene dos hijos y un marido abnegado, Steve,  que trabaja en oncología, en el Hospital. Tiene que averiguar quién es ese bebé. Puro periodismo de investigación hasta llegar a la verdad. Es inteligente, perseverante y con mucha intuición. Y sensible.
  • Emma Simmonds, su marido Paul, profesor universitario y mayor que ella ha traído a casa un ejemplar del Evening Standard. Ve un párrafo que dice “Encontrados los restos de un bebé” en una zona de Woolwich, justo donde ella vivía con su madre. Se apodera de ella el pánico. Está enferma desde hace años. Toma tranquilizantes y se siente sola a pesar de haberse reconciliado, en parte, con su madre Jude que la echo de casa a los 14 años. Es la narradora principal, primera persona. Nos hace notar su dolor sordo.
  • Ángela Irving, el 20 de marzo era el cumpleaños de Alice Irving, el bebé que le robaron del hospital cuando salió de la habitación para ducharse. Nunca se ha olvidado de ella. Revive con intensidad el momento en que volvió a la habitación y encontró la cuna vacía.  Se siente culpable por haberla dejado sola unos minutos y su vida ha sido una constante búsqueda, junto a Nick Irving, su marido que trabaja en el ejército, que  también lleva su carga por más cosas. Tienen otros dos hijos, Louis y Patrick.
  • Judith Massingham, Jude. La madre de Emma. Abogada ya jubilada. Muy inteligente. Su primera historia de amor fue con Charlie, músico. La segunda con Will.
  • Will Burnside el novio de Jude. Guapo, embaucador, mujeriego. Sin escrúpulos. Profesor de universidad.
  • Joe Jackson, chaval de baja, estatura, flequillo, y la camisa por fuera de los pantalones. Su madre es la directora del Heraldo on Sunday (“la tirana de las bragas”). Es el becario de Kate, y al final, tendrá ganas de abrazarle.
  • Bob Sparkes, inspector de policía. Concienzudo y profesional.
  • Andy Sinclair, inspector de policía.
  • Alistair Soames, Al. Sucio, desaliñado. Viejo y solo ahora. Sigue siendo un pervertido. Tuvo casas e inquilinos.
  • Mick, fotógrafo del periódico; Bárbara Walker, compañera de piso de Jude y Emma; Suzanne Harrison, la señora Thornton, Harry, la mejor amiga se Emma, y alguno más…

SINOPSIS
Un escueto párrafo en el periódico anuncia el hallazgo de unos restos antiguos de un bebé en una zona en construcción de Londres. Muy pocos lectores siquiera le echarán un vistazo.

Para tres mujeres, sin embargo, la noticia es imposible de ignorar. Para la primera, es el recuerdo de lo peor que le ha pasado en la vida. Para la segunda, la peligrosa posibilidad de que su secreto más oculto sea revelado. Para la tercera, la periodista Kate Waters, la primera pista en una carrera para descubrir la verdad.
Secretos guardados durante años, enterrados bajo tierra y en el fondo del corazón, saldrán a la luz para cambiar tres vidas para siempre.

«Fiona Barton vuelve con su protagonista Kate Waters en un nuevo thriller imposible de olvidar.»

Lee y disfruta de un fragmento de la novela.

Fiona Barton y Maudy Ventosa

Fiona Barton y Maudy Ventosa

La autora:
Fiona Barton (Cambridge, Reino Unido, 1957) cuenta con una dilatada carrera en el mundo del periodismo, el Daily Mail, el Mail on Sunday, y ex redactora de sucesos del Daily Telegraphy y ha trabajado en muchos juicios, incluyendo la desaparición de Madeline McCann. Fue galardonada con el prestigioso Premio Nacional de la Prensa británica. Desde 2008 trabaja formando a periodistas exiliados y amenazados en todo el mundo.
Fiona Barton reside actualmente en el sur de Francia con su marido.

El libro:
La madre (título original: The Child, 2017) ha sido publicado por Editorial Planeta en su Colección Planeta Internacional – Serie Volumen independiente. Traducción del inglés de Albert Vitó i Godina, 2018. Encuadernado en tapa dura con sobrecubierta, tiene 540 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo en el que Fiona Barton nos habla de su libro La madre.

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Para saber más:

http://www.fionabartonauthor.com/index.html

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“Fluye el Sena. Tres casos del comisario Adamsberg”, de Fred Vargas (seudónimo)

«Salud y libertad», «La noche de los brutos» «Cinco francos unidad»

Por Ricardo Martínez.

Cubierta de Fluye el Sena

Cubierta de: ‘Fluye el Sena’

Los fenómenos literarios que irradian con la fuerza de (casi obligados) best seller se convierten para el lector atento, tanto en objetos de curiosidad como en objetos de sospecha. Quiere en ello decirse que no caben, no, de pronto, excelencias obvias inmediatas en un tema literario (menos en la novela negra, con tan digna historia detrás) ni, por extensión, autores presentados como si fuesen unos ‘clásicos de nacimiento’. Otra cosa es que el comercio editorial haya de invertir en una novedad –mejor si es femenina, al parecer- para mostrársenos como reflejo de una verdad social, de una acaso audacia expresiva como testimonio de un tiempo determinado.

Particularmente a mí me ha parecido observar, sí, un ritmo muy dinámico en la narración de estos relatos, pero, a la vez, de escasa altura literaria, de riqueza expresiva cuestionable. Hay, por el contrario, ese ritmo imparable que exige un lenguaje muy a ras de calle, tan intenso como perecedero: “Ése caminaba mucho, sonreía a menudo, hablaba de buena gana, pero no parecía llevar mucho dinero en el bolsillo”. Este fragmento, como tantos otros del libro, refleja más, desde luego, un dinamismo cinematográfico que no un discurso medido, elaborado, donde la acción o lo descriptivo no tiene por qué estar ausente (En ocasiones, al leer estos textos tan dinámicos y un si es no es ansiosos, me pregunto cómo lo escribiría, para expresar la misma idea, un autor como Thomas Mann, o Cartarescu, por ejemplo)

Alguien dirá, y eso es cierto, que cada voz nueva es una forma de decir distinta, una forma de comunicación renovadora, pero, hablando de literatura, alguien ha llegado a decir que el discurso implicador y de gusto ha de ser como la tortilla: o lleva huevo o no lo lleva. Y si no lo lleva ‘como ingrediente’, se parecerá a tortilla, pero será otra cosa de lo entendido como tal.

No quisiera dar la impresión de denostar sin más un ejercicio literario que tiene agilidad, cierta capacidad de sugerencia, un leve tic de ingenio que recuerda al sentido del humor, pero, en lo esencial del nudo dramático, la resolución de la casuística –sobre todo en títulos como ‘Salud y libertad’ y ‘Cinco francos por unidad’–  la conclusión repentina y fugaz respecto de toda la trama montada hasta ese momento en torno al ‘problema’ viene cogida tan por los pelos, es tan electrica como difícil de sostener en una situación normal. Ni Vasco ni ‘Pi’ tendrían, considero, motivos hondos suficientes para convertirse, de pronto, en colaboradores obedientes de la policía. No, se advierte aquí un ejercicio literario que sería como subir los peldaños bailando, trastabillando a la vez; algo así, al decir de algún crítico, como una cierta forma epiléptica de narrar, de establecer la lógica, material y humana, de los casos, que no está asentada. Un texto, pues, entretenido, pero anecdótico, circunstancial; tal vez el hecho de que hayan aparecido como colaboraciones en revistas suponga una justificación de un apriorismo excesivo, sin elaboración suficiente.

Señalaría, como una convención bienintencionada, los guiños que se hacen, más o menos indirectos, a la figura de Maigret (ironía, observación del agua –río o lluvia-, una cierta propensión a la comprensión en favor del desheredado) pero ahí queda todo. Repito, demasiada repentización, una casuística traída de una manera narrativa nerviosa.

Una escritura virtual en sentido técnico; diríase, de ordenador: apresurada, no mesurada, de quita y pon con su aquel trivial y, desde luego, un lenguaje perversamente directo por desnudo, para causar exageración, exceso de llamada: “Te lo aseguro, cara de cabrón. Es pálido, con el pelo muy fino y muy negro, y unos dientes que no se ven. Viste bastante bien, pero el corte no es inglés”. ¡Ay, si doña Agatha hubiera de esgrimir su pluma en una descripción similar! O bien, ¿se imaginan la cara de asombro del relamido Poirot aludiendo a un personaje así como una forma de personalidad, de definición humana, de ‘contenido trágico’

Repito, los lenguajes descriptivos, emocionales, cambian como cambian los tiempos y con ello los autores, pero todo bípedo lector sigue yendo dotado de una ontología que se debería reflejar, como trasfondo,  más conscientemente  a fin de sentirse implicado, comprometido incluso.  Lectura es amistosa compañía, entretenimiento inteligente con su aquel de trasfondo, de gravedad incluso

Lee y disfruta de un fragmento de la novela.

Fred Vargas

Fred Vargas

La autora:
Fred Vargas (seudónimo de Frédérique Audoin-Rouzeau, París, 1957), arqueóloga de formación, es mundialmente conocida como autora de novelas policíacas; hasta el momento ha escrito catorce (todas ellas publicadas por Siruela). Además del Premio Princesa de Asturias de las Letras 2018, ha ganado los más importantes galardones, incluido el prestigioso International Dagger, que le ha sido concedido en tres ocasiones consecutivas. También ha recibido, entre otros, el Prix mystère de la critique (1996 y 2000), el Gran premio de novela negra del Festival de Cognac (1999), el Trofeo 813 o el Giallo Grinzane (2006). Sus novelas han sido traducidas a múltiples idiomas con un gran éxito de ventas, alguna de ellas incluso se ha llevado al cine.

El libro:
Fluye el Sena. Tres casos del comisario Adamsberg (título original: Coule la Seine, 2005) ha sido publicado por Ediciones Siruela en su Colección Nuevos Tiempos 231. Traducción del francés de Anne-Hélène Suárez Girard. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 136 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo en francés de Le mur d’après cinq francs pièce de Fred Vargas.

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Para saber más:

Fred Vargas en Wikipedia
Fred Vargas en Wikipedia (en francés).

 

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