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«Cuando el monarca espera», de Javier Vela

♦XI Premio Iberoamericano de Poesía Hermanos Machado♦

El jurado ha reconocido en la obra ganadora que se trata de “un libro de profunda unidad, escrito en versículos de corte aforístico y lleno de imágenes poderosas, abstractas, de fondo hermético o metafísico, que inquiere en el oficio y la condición de poeta, la identidad, la tensión entre el silencio y la palabra creadora”.

Cubierta de 'Cuando el monarca espera'

Cubierta de: ‘Cuando el monarca espera’

Compuesto por un único poema dividido en fragmentos de cuño autobiográfico, Cuando el monarca espera abre una reflexión abarcadora sobre el oficio mismo del poeta en un mundo cambiante y azorado por la velocidad con que se alternan sus ciclos naturales, sociales y tecnológicos. A lo largo del libro, perteneciente al género de los «escritos sobre la escritura» y articulado mediante versículos de cariz aforístico y gran expresividad plástica, la imagen del monarca se dibuja como una vacilante proyección del destino del que nacemos súbditos y contra el que, más tarde o más temprano, hemos de rebelarnos.

En el intento de escudriñar su memoria y de dar testimonio de una vivencia íntima al tiempo que universal, Javier Vela restaura un flujo de diálogo con otras tradiciones literarias –de Giacomo Leopardi a Saint-Pol-Roux, de T. S. Eliot a Theresa Cha– que hace vibrar las potencialidades míticas y simbólicas de la palabra poética a fin de liberarla de las limitaciones que lo real le impone, recordando al poeta el cometido de su ejercicio creador.

Pregunta.- ¿Cómo surge este libro y cuándo toma la decisión de presentarlo al Premio Iberoamericano Hermanos Machado?
Respuesta.- El germen del libro surgió a principios de 2017 como extensión natural de un ciclo poético anterior, ‘Fábula’, cuya última secuencia estaba consagrada a la reflexión en torno a la experiencia y las posibilidades de la palabra creadora. Siempre he creído que buena parte de mi vida puede explicarse a la luz de un puñado de textos a los que vuelvo a menudo y cuya síntesis se encuentra en el origen de mi propia poesía y del modo en que esta ha ido desplegándose como un fenómeno orgánico dentro de mí. El poema dilata en todo caso nuestro concepto de la realidad, iluminándola, y nos ayuda a interpretar míticamente ciertas claves biográficas que de otro modo terminarían por obsesionarnos.

P.- Puede explicarnos el título, ¿quién es ese monarca que espera, y qué espera?
R.- La imagen de monarca es simplemente una figuración simbólica del destino o de esa serie de circunstancias diarias que componen lo que llamamos destino, de la que somos súbditos y contra la que es nuestra obligación rebelarnos. Espera, desde luego, el día futuro en que cada persona haya de encabezar su propia revolución, que es un proceso que sólo puede operarse en la conciencia íntima del individuo y que por lo común cristaliza como una transformación paulatina de su identidad. El creador debe siempre substraerse de las inhibiciones que lo real le impone. También de los excesos. Su ámbito de expansión es a república de un lenguaje prohibido o arrumbado en los márgenes que él mismo ha de fundar. El monarca es su némesis; mejor, su antagonista. Su presencia alimenta la voluntad a veces obsesiva de quebrantar su esfera de poder, que en muchos casos puede llegar a angustiarlo.

P.- ¿Qué temas están presentes? Parece ser que destaca una reflexión sobre el propio oficio del poeta.
R.- Si, el libro ahonda en cierta medida en nuestra forja como poetas, de la que no se logra salir indemne a mi juicio, cuando la experiencia poética arraiga en uno con autenticidad. Hoy asistimos a ese ruidillo de fondo, especialmente molesto, que como los cascabeles del gorro del bufón, trata de hipnotizarnos para que entremos sin oponer resistencia a formar parte de esa enorme cadena de producción sobre la que el mundo sigue instalado, y de la que ciertos autores participan se diría que sin empacho. Impera la dicción elemental, el texto plano, el pensamiento vago e impermanente: poesía de un solo uso, en fin. Es en ese contexto de general descreimiento en torno al hecho lírico donde hay que situarse para abordar este libro. Cuando el monarca espera intenta abrir un cauce de diálogo con otras tradiciones que restaure las potencialidades míticas y simbólicas de la palabra poética y recuerde al poeta el cometido de su ejercicio creador.

P.- También hay cierta rebeldía al intentar liberar la palabra poética de sus limitaciones y actuar como un creador total…
R.- Así es. En el libro, el sujeto poético tiende a manifestarse en tercera persona, huyendo de la enunciación tradicional que emplea la confesión como recurso y que hace que todo autor, mas tarde o más temprano, acabe por enlodarse en el odioso revolcadero del yo. Este es sin duda mi poema más ‘personal’ hasta la fecha, literalmente hablando; también más turbador, desde el punto de vista autobiográfico. Uno siempre está abierto a la canción de los otros. Toda poesía verdadera se contagia del espíritu de su tiempo, aun cuando se desvíe del estilo y el pensamiento imperantes.

P.- ¿Por dónde caminan sus lecturas, sus gustos, sus escritores de referencia…?
R.- Mientras escribía este libro en particular tenía aún muy presente la atmósfera de ‘Génesis’, de Saint-Pol-Roux, del ‘Prufrock’ de Eliot o de ‘Dictée’ de Theresa Cha, entre otros; sería dificil hacer un recuento exhaustivo de los textos que me acompañaron durante todo el proceso. Al fin y al cabo, la poesía no solo se nutre de lecturas, sino también y sobre todo de vivencias: lo que vemos y oímos, lo que experimentamos, soñamos o imaginamos, todo eso orbita a un tiempo en nuestro ánimo como planetas en una misma galaxia.

Lee y disfruta de las primeras páginas del libro.

©Luis Serrano

©Luis Serrano

El autor:
Javier Vela (Madrid, 1981) se dio a conocer en 2003 con la concesión del Premio Adonais. Licenciado en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la Universidad Complutense de Madrid, es autor de los libros de poemas Tiempo adentro (2006); Imaginario (2009), por el que recibió el Premio Loewe a la Joven Creación y el Premio de la Crítica de Madrid; Ofelia y otras lunas (2012), Hotel Origen (2015) y Fábula (2017), así como de la novela La tierra es para siempre (2019). Suyos son asimismo tres volúmenes que exploran y diluyen las fronteras entre distintos géneros por lo común estancos: el libro de ficciones hiperbreves Pequeñas sediciones (2017); Libro de las máscaras (2019), conjunto de aforismos y mistificaciones de tradición apócrifa, y Revelaciones de la maestra del arco (2021), a mitad de camino entre la narrativa y el ensayo de ficción. En su faceta como traductor, ha traído a nuestra lengua obras en verso y prosa de diversos autores como Paul Valéry, Neel Doff o Jules Laforgue, entre otros.

El libro:
Cuando el monarca espera, ha sido publicado por la Editorial Fundación José Manuel Lara en su Colección Vandalia. Encuadernado en rústica, tiene 74 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo el vídeo de Marpoética 2021 con Guillermo Carnero y Javier Vela realizado por Radio Televisión Marbella.

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Para saber más:
Javier Vela en Wikipedia.

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