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“No es lo mismo ostentoso que ostentóreo. La azarosa vida de las palabras” de José Antonio Pascual Rodríguez

Un libro inteligente y divertido sobre el uso, y el abuso, que hacemos de las palabras.

Cubierta de: No es lo mismo ostentoso que ostentóreo

Cubierta de: No es lo mismo ostentoso que ostentóreo

José Antonio Pascual lo define como una especie de manual de autoayuda, ya que aumenta la seguridad del que utiliza las palabras. Vicedirector de la Real Academia Española, Catedrático de filología, aúna en el trato, en sus clases y en sus obras, la inteligencia con la simpatía. Su última obra No es lo mismo ostentoso que ostentóreo así lo demuestra ya que consigue escribir con humor, un verdadero ensayo lingüístico. Ameno, divertido, interesante y apto para todos los públicos, pero con el rigor y la inteligencia que caracterizan al académico.

También es un homenaje a su hermana Carmina (una purista de la lengua), recientemente fallecida y con la que el autor compartía la mayoría de las conversaciones sobre las palabras y la lengua española. Para encontrar el verdadero uso de las palabras, se puede desde acudir a la literatura, como al nuevo Diccionario histórico del español, dirigido por Pascual y cuyo corpus inicial se puede consultar en la página web de la RAE. Pero aquí su autor se decanta por no dar a veces demasiada importancia a los errores. Pascual se fija en Juan Benet que utilizaba en su libro Don Tertuliano, “su ostentórea presencia y más tarde, el empresario y político Gil y Gil. Benet “cruzó esos términos a conciencia. ¡Qué bonita idea!”, dice Pascual. “Yo creo que voy a decir “ostentóreo” en el futuro”, añade el filólogo.

A lo largo de esta obra late el convencimiento de su autor de que no hay que darle demasiada importancia a algunos errores, como el “ostentóreo” que figura en el título y que utilizaba el empresario y político español Jesús Gil y Gil tras mezclar los adjetivos “ostentoso” y “estentóreo”, manteniendo el significado del primero (“llamativo por su apariencia lujosa o aparatosa”).

 Lo curioso es que también el excelente novelista Juan Benet decía en un libro suyo: “Don Tertuliano, con su ostentórea presencia…”, y lo hacía antes que Gil y Gil. 
 “Benet cruzó esos términos a conciencia. ¡Qué bonita idea!”, afirma Pascual. “Yo creo que voy a decir ‘ostentóreo’ en el futuro”, añade con humor este filólogo salmantino.
     Y, si de errores se trata, el autor se detiene en otro que también comete mucha gente: utilizar “escuchar” con el significado de “oír”. Es tan frecuente que caen en ello escritores como Vargas Llosa, Benedetti, Ricardo Piglia, Pérez-Reverte, Miguel Delibes, Juan Marsé, Rosa Montero o Manuel Vicent, y el libro contiene ejemplos de todos ellos.

 También algunos autores confunden mirar y ver: “Mirando llover por los vidrios”, dice Piglia.
 “Hasta escritores de primera fila –son humanos también”–confunden pavés (un escudo) con pavesa (partículas ardientes que se desprenden de un fuego); égida (un tipo de escudo con que se representa a Júpiter) con hégira, la era de los musulmanes”.
 En la azarosa vida de las palabras que cuenta el autor, el lector verá que “recordar” fue sinónimo de “despertar”, y de ahí el comienzo de las Coplas a la muerte de su padre , de Jorge Manrique: “Recuerde el alma dormida,/ avive el seso y despierte”). 
 Ese “recordar” por despertar se oye hoy en algunos pueblos españoles y americanos, y está en Borges (“Hubiera preferido recordarse con el sol ya bien alto”).
“Y es que las palabras van cambiando. Hoy se “adereza” una ensalada, pero en el Quijote se podía “aderezar” una lanza que estuviera estropeada, o “aderezar” a un niño para que saliese presentable a la calle”, comenta Pascual.

Pascual habla de escritores como Benedetti, Ricardo Piglia, Pérez-Reverte, Miguel Delibes, Juan Marsé, Rosa Montero o Manuel Vicent, que utilizan palabras de forma errónea, como “escuchar” en lugar de “oír”, o “mirar” en lugar de “ver”.

Y para terminar con la errónea utilización de las palabras comentaré que el propio autor me reconoció un gazapo en la página 65. Dejo a los lectores la intriga por saber cual es.

José Antonio Pascual y Guillermo Lorén

José Antonio Pascual y Guillermo Lorén

Pascual subraya que la clave para solucionar todos los problemas de las palabras está en la lectura, la lectura y la lectura.

Curiosa evolución es la de “avieso”, que procede del latín “aversus” (desviado, apartado, torcido) y ese desvío es el que explica que hoy signifique “malo”. O la del adjetivo “ejido” (el terreno que está a la salida del pueblo) cuando adquiere el significado de “loco”, es decir “el que está fuera de sí mismo”.

Quiere esta obra contribuir a una mejor comprensión de algunas palabras del español en cuyo uso tropezamos a menudo. Aunque su verdadera intención es orientar al lector sobre los medios que tiene a su disposición para aumentar su seguridad en el uso del léxico.La lengua está siempre a nuestra disposición. Podemos maltratarla o llenarla, por el contrario, de todos nuestros cuidados y lograr así que suene lo mejor posible. No es una enemiga a la que debamos combatir por sus normas extrañas, sino un entrañable instrumento que hemos de tratar de manejar cada vez mejor a lo largo de nuestra vida. Así podremos llegar a entender a los demás y entendernos a nosotros mismos.

Lee las primeras páginas

José Antonio Pascual Rodríguez nació en Salamanca, España, el  29 de marzo de 1942. Lingüista y Catedrático de Lengua

José Antonio Pascual. Fotografía de Guillermo Lorén

José Antonio Pascual. Fotografía de Guillermo Lorén

española de la Universidad Carlos III de Madrid. Miembro de la Real Academia Española donde ocupa el sillón “k” minúscula, es vicedirector desde diciembre de 2007, cuando sustituyó a Gregorio Salvador Caja.

En el año 1973 le fue otorgado el premio “Conde de Cartagena” de la Real Academia Española y en 2006 el Premio Nacional de Investigación Ramón Menéndez Pidal.  Dirige desde su creación el Instituto de Historia de la Lengua, dentro del Centro Internacional de Investigación de la Lengua Española -“Cilengua”-, del Gobierno de La Rioja.

No es lo mismo ostentoso que ostentóreo esta publicado por la Editorial Espasa. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 240 páginas.

Como complemento y ya que no dispongo de ningún vídeo relacionado con el libro, pongo uno grabado por Castillayleontv (CLTV) con motivo del Premio Castilla y León de las Ciencias Sociales 2008

PREMIO CASTILLA Y LEÓN DE LAS CIENCIAS SOCIALES 2008

Para saber más:

http://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Antonio_Pascual

http://www.uc3m.es/portal/page/portal/departamento_humanidades_fltlecem/lenguaje/miembros/joseantoniopascualrodriguez

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