Archivo de la etiqueta: Miguel Ángel Pérez Pérez

“Dos en una torre”, de Thomas Hardy

«Dos en una torre, traducida por primera vez al español nos presenta a Thomas Hardy como el único autor victoriano que permitió a sus personajes femeninos actuar por su cuenta y, en la medida de lo posible, satisfacer sus deseos.»

“Este romance de liviana composición resultó del deseo de contrastar la historia emocional de dos vidas infinitésimas con el formidable trasfondo del universo estelar, y de transmitir a los lectores el sentir de que, entre tan distintas magnitudes, la más pequeña pudiera ser la que como personas les resultase más grande.
No obstante, son estas páginas las que deben hablar por sí mismas. Poniéndonos más serios, confío en que este imperfecto relato recuerde a unos cuantos lectores, de un modo que sea beneficioso para el aumento de las simpatías sociales, el patetismo, suplicio, largo sufrimiento y divina ternura que en la vida real acostumbran a acompañar a la pasión de una mujer como Viviette por un enamorado varios años más joven que ella.”   [Del prefacio de 1895]

Cubierta de Dos en una torre

Cubierta de: ‘Dos en una torre’

Dos en una torre fue publicado originalmente en el año 1882 y es una historia de amor en la que Hardy pone la vida emocional de sus dos amantes en el contexto del ‘universo estelar’. La infelizmente casada (y muy aburrida) Lady Viviette Constantine rompe todas las reglas del decoro social cuando se enamora de Swithin St. Cleeve, un joven astrónomo que es ocho años menor que ella. Debido a que el libro desafiaba las normas sociales de la época, en el momento de su publicación causó verdadero impacto y fue calificado de repulsivo.
Hardy escribió en una carta a Edmund Gosse (poeta y crítico inglés) el 10 de diciembre de 1882: “Recibo las críticas más extraordinarias de T. en un T. Los críticos eminentes me escriben y me dicen en privado que es lo más original que he hecho…, mientras que otros eminentes críticos (me pregunto si son los mismos) imprimen los reproches más severos que puedas concebir; muestran (para mi asombro) que soy una persona inmoral…”

A Thomas Hardy no le quedó más remedio que escribir un prefacio al libro que se publicó en la edición de 1895 para tranquilizar las ‘almas victorianas’ que le acusaban de ser una persona inmoral.

“La curiosa yuxtaposición de ardor juvenil y desesperación madura que había advertido en el muchacho lo habrían vuelto de por sí interesante para una mujer perspicaz…”       [Pág. 47]

Sinopsis de la editorial:
Lady Constantine se aburre en su finca del suroeste de Inglaterra por la ausencia de su marido, hasta que un día, en una torre de la heredad, conoce a Swithin St Cleeve, ocho años más joven que ella, de posición social inferior, muy atractivo y estudiante de astronomía. Esa torre se convertirá en el centro de su romance secreto, pero enseguida el mundo exterior empezará a interponerse entre ellos. Dos en una torre es una arrebatadora novela de Thomas Hardy en la que las constantes de su obra (la estrechez moral de la sociedad, la desigualdad entre los sexos, la rebeldía femenina y su derecho a elegir) vuelven a estar presentes y la inmensidad del universo que Swithin recorre con su telescopio contrasta con la pequeñez y mezquindad de la vida en la tierra.

Tengo que reconocer que, aunque los críticos la consideran una obra menor, a mi me ha gustado y hace un fiel retrato de la sociedad victoriana que le tocó vivir. Recomendable.

Hardy entre 1910 y 1915

Hardy entre 1910 y 1915

El autor:
Thomas Hardy nació en Higher Bockhampton, Stinsford, cerca de Dorchester, Inglaterra el 2 de junio de 1840 y murió en su residencia de Max Gate el 11 de enero de 1928, y recibió sepultura en el llamado Rincón de los Poetas (Poets’ Corner) en la abadía de Westminster, pero su corazón fue enterrado en la tumba de su primera esposa, en Stinsford, muy cerca de donde yacen también los padres del autor.
Thomas Hardy publicó un total de catorce novelas. Las dos primeras, Remedios desesperados (1871) y Bajo el árbol del bosque (1872), fueron publicadas de manera anónima. Las dos siguientes, Unos ojos azules (1873) y Lejos del mundanal ruido (1874), ya firmadas con su nombre, cosecharon un enorme éxito. Entre sus obras más aclamadas, destacan El regreso del nativo (1878), El alcalde de Casterbridge (1886), Los habitantes del bosque (1887), Tess la de los d’Urberville (1891) y Jude el oscuro (1895). Todas ellas están vinculadas a la creencia en un universo dominado por el determinismo biológico de Charles Darwin, a la filosofía pesimista de Arthur Schopenhauer, y a la existencia de un mundo en el que el destino de los individuos se ve fatalmente alterado por la suerte. Cansado de que los críticos le reconviniesen por sus temas, Hardy se consagró, tras publicar Jude el oscuro, a la poesía. Poemas de Wessex (1898) y Poemas del pasado y del presente (1901) contienen obras escritas tiempo atrás. Los Dinastas, compuesto entre 1904 y 1908, es un drama épico, no redactado para la escena, de 19 actos y 130 escenas, en el que se narra la intervención de Inglaterra en las Guerras Napoleónicas. Sus poemas cortos, evocadores y visionarios, se publicaron en los libros Risas del tiempo (1909), Sátiras de circunstancias (1914), Momentos de visión (1917), Poemas líricos (1922), Fantasías humanas (1925) y Palabras en invierno (1928).

El libro:
Dos en una torre (título original: Two on a Tower, 1892) ha sido publicado por Alianza Editorial en su Colección 13/20. Traducción de Miguel Ángel Pérez Pérez, 2019. Encuadernado en rústica sin solapas, tiene 412 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Para saber más:
Thomas Hardy en Wikipedia.

 

 

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Literatura, Literatura, Narrativa

“Cuentos victorianos de Navidad”, de varios autores

Selección y traducción de Miguel Ángel Pérez Pérez

«Charles Dickens, Anthony Trollope, Charlotte Riddell, Arthur Conan Doyle, Juliana Ewing y Wilkie Collins»
.

Cubierta de Cuentos victorianos de Navidad

Cubierta de: ‘Cuentos victorianos de Navidad’

El extenso periodo victoriano ( 1831-1901) fue, por diversas y variadas circunstancias, quien dio carta de naturaleza al “espíritu navideño” y consolidó buena parte de la imagen y el carácter que asociamos a estas festividades hoy en día. Fue, asimismo, la edad de oro del cuento de Navidad, del que dejaron muestras los más destacados autores de la época, siendo los de miedo y los de misterio los que gozaron de más aceptación. En esta recopilación antológica no falta, como es natural, Charles Dickens, y junto a los suyos se recogen también magníficos relatos de Anthony Trollope, Charlotte Riddell, Arthur Conan Doyle (uno de ellos protagonizado por Sherlock Holmes), Juliana Ewing y Wilkie Collins.
A Charles Dickens se le puede considerar el inventor del «espíritu navideño». Alianza Editorial ya publicó en un volumen, Cuentos de Navidad, las cinco novelas cortas que el autor escribió a lo largo de la década de 1840, entre las que destaca la celebérrima Canción de Navidad. Una recopilación de cuentos victorianos navideños puede parecer escasa sin algún texto dickensiano, y la presente edición incorpora La historia de los duendes que robaron un sacristán, extraído de Los papeles póstumos del Club Pickwick, es una especie de borrador de lo que unos años después sería Canción de navidad, y que Los siete viajeros pobres responde a la técnica que Dickens emplearía en varios de los números especiales de navidad de sus revistas.

Otro de los grandes novelistas victorianos, Anthony Trollope (casi desconocido en España), escribió varios cuentos de ambientación navideña en los que hace gala de sus habilidades y características habituales. Así, Navidad en Thompson Hall es el divertido relato de las peripecias de una digna señora inglesa en una aciaga noche en un hotel parisino; y en La rama de muérdago demuestra por qué podemos considerar a Trollope el más austeniano de los escritores victorianos.
Charlotte Riddell, quien también firmaba como J. H. Riddell, fue una prolífica escritora que destacó por esos cuentos de fantasmas que tanta aceptación tenían, uno de los cuales, Un extraño juego de Navidad está incluído en la selección.
El nombre de Arthur Conan Doyle normalmente se asocia a Sherlock Holmes, pero aparte de sus aventuras, escribió el entretenido cuento Una nochebuena trepidante, en la que un timorato científico alemán que se cree gafado por el destino ha de enfrentarse a un peculiar grupo de anarquistas, que por las circunstancias políticas y sociales. Bueno, también hay un guiño a los seguidores de Sherlock Holmes con La aventura del carbúnculo azul en el que se ve que Holmes no es inmune al bondadoso espíritu de la Navidad.

Juliana Ewing fue una escritora de literatura infantil que demuestra sus buenas dotes en Dragones: un cuento de Nochebuena, en el que, mezclando lo costumbrista y lo fantástico con suma facilidad, nos recuerda la importancia de los buenos modales y el carácter didáctico de este tipo de literatura, que aquí no se ciñe a los hijos, sino también a los padres.
Y el broche final lo pone Wilkie Collins, quien subtituló su novela corta La máscara robada como Una historia para leer al amor de la lumbre navideña, donde mezcla humor, misterio y melodrama.

Miguel Ángel Pérez Pérez, al final de la presentación nos dice: “La literatura navideña de la época victoriana es, en resumidas cuentas, tan variada como entretenida, así como un buen reflejo de al menos parte de la sociedad para la que fue escrita.”

«Espero que todos disfrutéis con esta recopilación.»

El libro:
Cuentos victorianos de Navidad ha sido publicado por Alianza Editorial en su Colección 13/20. Con selección y traducción de Miguel Ángel Pérez Pérez. Encuadernado en tapa dura con sobrecubierta, tiene 393 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo que nos cuenta como era la Navidad en la época victoriana.

La Navidad en época victoriana

La Navidad en época victoriana

 

 

 

Deja un comentario

Archivado bajo Literatura, Literatura, Narrativa