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“Ensayos completos” de Michel de Montaigne

«Este es un libro de buena fe, lector»

Cubierta de: Ensayos completos

Cubierta de: Ensayos completos

He de remitir al lector a las palabras liminares de los Ensayos. Ningún otro documento puede expresar mejor la intención de Montaigne al escribirlos. Ahí afirma que no le mueven ni la gloria ni el servicio al lector. Lo que sigue es, ni más ni menos, un autorretrato, dibujado a través de los años, en el que los años pasan a ser los verdaderos rasgos que se trazan.

Como nos cuenta Emilio Pascual, esta edición no es una edición minuciosamente anotada. Es una edición pensada para que puedan acercarse a Montaigne todos los que aún no han tenido la fortuna de hacerlo y ahuyentar el desánimo de los indecisos. Montaigne es mucho más moderno de lo que se piensa, y siempre habrá un ensayo para ocasiones imprevistas. Se trata, pues, de una edición de lectura.

Como esta edición es solo de lectura, ha huido de las notas a pie de página. Pero no de la traducción y búsqueda de las fuentes. Para que esta riqueza antológica ofrecida por Montaigne no resulte un arcano indescifrable, hemos recurrido a las ediciones actualmente disponibles (en 2002), de fácil acceso a cualquiera que tenga un prurito de la comprobación o la curiosidad de saber más. La bibliografía adjunta da idea del volumen y variedad de las obras citadas.

Montaigne es el hijo por excelencia del Renacimiento. Y de su padre, naturalmente, que se empeñó en que la lengua materna de su hijo fuese el latín. De ese modo, el pequeño Michel a los seis años leía las “Metamorfosis” en su lengua original, y uno después a Virgilio, cuyas “Geórgicas” admiraría hasta el final. Estudió leyes en Toulouse; fue alcalde de Burdeos como su padre; leyó el “Heptamerón” y hospedó en su casa a Enrique de Navarra; viajó por Suiza, Italia y Alemania, y dejó un “Diario de viaje” que vio la luz doscientos años después.

Château de Michel de Mont

Château de Michel de Montaigne

Tuvo un amigo, Étienne de la Boétie: su amistad, como la de Niso y Euríalo, como la de Pílades y Orestes, ha pasado a ser figura y paradigma. Los “Ensayos” es una de esas obras que puede figurar sin reparo en la biblioteca esencial de la humanidad y nos reconcilia con ella. Montaigne —aquel “bordelés escéptico”, como lo llamó Carpentier— habla con la misma libertad y sensatez del conocimiento, de la razón o de la tortura, que de las dimensiones (discretas) de su pene. No mitifica nada, todo lo mira con un saludable escepticismo y cierta melancólica distancia, pues, dice él, “solo los locos están seguros y resolutos”; un oportuno distanciamiento que le impedía caer en fáciles idolatrías. Incluso de las letras escribe: “Téngolas en gran estima, mas no las adoro”. Incluso de la razón —”cántaro de doble asa, que se puede agarrar por la derecha y por la izquierda”—, sabe añadir que “proporciona fundamento para distintas acciones” (II,12).

Michel Eyquem de Montaigne nació en Château de Montaigne, Saint-Michel-de-Montaigne, cerca de Burdeos, el 28 de febrero de 1533 y murió en el mismo Château el 13 de septiembre de 1592.

Fue filósofo, escritor, humanista, moralista y político del Renacimiento, autor de los Ensayos, y creador del género literario conocido en la Edad Moderna como ensayo.

Michel de Montaigne, por Daniel Dumonstier.

Michel de Montaigne, por Daniel Dumonstier.

Su familia materna, de ascendencia judía portuguesa, provenía de judeoconver- sos aragoneses, los López de Villanueva, documentados en la judería de Calatayud, tres de los cuales fueron quemados por la Inquisición, incluido su bisabuelo Pablo López en 1491. La familia paterna de Michel (los Eyquem) gozaba de una buena posición social y económica y él estudió en el prestigioso Collège de Guyenne de Burdeos.

Recibió de su padre, Pierre Eyquem, alcalde de Burdeos, una educación a la vez liberal y humanista: muy niño fue enviado a convivir con los campesinos de una de las aldeas de su propiedad para que conociera la pobreza. Le despertaban siempre con música, y para que aprendiese latín, su padre contrató un tutor alemán que no hablaba francés y así no tuvo contacto con esta lengua durante sus primeros ocho años de vida. El latín fue su lengua materna; luego se le enseñó griego y después que lo dominó por completo comenzó a escuchar francés.

Entonces se le envió a la escuela de Burdeos y allí completó en sólo siete años los doce años escolares. Se graduó después en leyes en la Universidad. Sus contactos familiares le granjearon el cargo de magistrado de la ciudad y en ese puesto conoció a un colega que sería su gran amigo y corresponsal, Étienne de La Boétie. Los siguientes doce años (1554-70) los pasó en los tribunales.

Admirador de Virgilio, Séneca, Plutarco y Sócrates, fue un humanista que tomó al hombre, y en particular a él mismo, como objeto de estudio en su principal trabajo, los Ensayos (Essais) empezados en 1571 a la edad de 38 años, cuando se retiró a su castillo. Escribe que «Quiero que se me vea en mi forma simple, natural y ordinaria, sin contención ni artificio, pues yo soy el objeto de mi libro». El proyecto de Montaigne era mostrarse sin máscaras, sobrepasar los artificios para desvelar su yo más íntimo en su esencial desnudez.

Junto con Francisco Sánchez, fue el principal defensor del escepticismo en el Renacimiento tardío. Fue un crítico agudo de la cultura, la ciencia y la religión de su época, hasta el punto de que llegó a considerar la propia idea de certeza como algo innecesario. Su influjo fue colosal en la literatura francesa, occidental y mundial.

En 1580, Michel de Montaigne dio a la imprenta la primera edición de sus dos libros de Los ensayos. El éxito fue tan arrollador que, dos años más tarde, apareció una nueva edición, aumentada con un tercer libro y con notables adiciones y correcciones en los dos primeros. Se completaba así la redacción de uno de los libros que mayor prestigio e influencia han tenido en el pensamiento occidental. Sin embargo, el gentilhombre perigordino siguió trabajando en el texto de sus ensayos hasta su muerte, acaecida en 1592.

Ensayos completos ha sido publicado por la Editorial Cátedra en su Colección Bibliotheca AVREA. Con traducción de Almudena Montojo e introducción, notas y traducción de los sonetos de La Boétie de Álvaro Muñoz Robledano. 6ª edición de mayo de 2013. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 1120 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

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El 28 de febrero de …

 

El 28 de febrero de 1533 nacía en Château de Montaigne, Saint-Michel-de-Montaigne, cerca de Burdeos, Francia,  Michel de MontaigneFue un filósofo, escritor, humanista, moralista y político francés del Renacimiento, autor de los Ensayos, y creador del género literario conocido en la Edad moderna como ensayo.

Michel de Montaigne, por Daniel Dumonstier

Michel de Montaigne, por Daniel Dumonstier

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