Archivo de la etiqueta: Martin Gayford

“Una historia de las imágenes”, de David Hockney y Martin Gayford

«La historia de las imágenes se inicia en las cavernas y finaliza, por ahora, en la pantalla del ordenador. ¿Quién sabe hacia dónde irá en el futuro? No obstante, el desafío sigue siendo el mismo: cómo representar el mundo tridimensional sobre una superficie de dos dimensiones».  David Hockney

Por Ricardo Martínez.

Derivar, u obtener, literatura de las imágenes no deja de ser, mutatis mutandi, un remedo de la  labor del escritor. ¿Acaso no es su objetivo obtener de las ‘imágenes’ de la realidad su texto o argumento? Cuando menos en parte: como referencia material, como escenario

Cubierta de Una historia de las imágenes

Cubierta de: ‘ Una historia de las imágenes’

Así parecen reconocerlo los autores, pues en el encabezamiento a una interesantísima Introducción podemos leer: “Toda imagen es el relato de una mirada sobre algo” Y, a continuación, Hockney nos traslada una reflexión a propósito de un dibujo de Picasso que es realmente revelador e indica hasta qué punto la imagen es capaz de concitar no solo una pretensión de gusto por el color, sino una forma de percepción que tiene que ver más con la filosofía que con la mirada: “Vi una vez un cuadro maravilloso de un búho de Picasso. Hoy, un artista podría coger el pájaro, disecarlo y meterlo en una jaula: taxidermia; pero el búho de Picasso es el relato de un ser humano que mira un búho, mucho más interesante que un animal disecado” Esto es, la imagen puede propiciar el deleite de un mirar físico, pero en la medida de que el hombre es el que mira –todo está hecho a su medida, para su apreciación- ésta posibilita también un mirar interior, un mirar ontológico. Lo otro es lo inmediato, esto es continuidad, es futuro y en potencia traslada el significado de la imagen más allá de su inmediata realidad.

También ha llamado mi atención otra reflexión incluida en este magnífico libro donde la imagen adquiere una dimensión nueva al ser pensada y comentada, cuando, en la p. 54, podemos leer: “Cuando Manet comenzó a pintar en las décadas de 1850 y 1860, volvió la pincelada y regresó la falta de elegancia. Al ver una exposición de pintura académica francesa del siglo XIX se me ocurrió que esto era a lo que se oponían Manet y sus aliados. Y ganaron la batalla: la pintura viva contra la aburrida” Es cierto que en este a modo de manifiesto lo que se expresa es una forma de gusto, y como tal no ha de hacerse extensivo como referente. Ahora bien, denota una forma libre de mirar sin desmerecer, desde luego, el posible formalismo anterior, sino sencillamente una forma de distinguir con la mirada, una manera nueva de ver-sentir la realidad que la imagen nos ofrece.

Magníficamente editado, el libro es un autentico gozo para los sentidos por cuanto, basado en una elección muy rica de imágenes a lo largo de la historia, se subdivide en una serie de apartados didácticos que, gracias al diálogo mantenido por los dos autores acerca de estos soportes gráficos más o menos enfrentados, comparativos, ayuda a establecer un vínculo estético que es un verdadero lujo para todo observador atento. Aquí se invita, de alguna manera, a reparar en el concepto de civilización y a interpretar la realidad más en su sentido trascendente que en su sentido mimético o de un realismo estático sin más.

Considero que la traducción resulta muy atinada, y el hecho de que un artista, Hockney, y un crítico de arte, Gayford, vayan intercalando sus consideraciones estéticas y razonamientos al hilo de la exposición de las imágenes que aquí se recogen, convierten al libro en un referente tan vivo como inestimable, una especie de enciclopedia para el bien mirar. Su sensibilidad y conocimientos, desde luego, es quien les permite hacer comentarios tan sustanciosos como oportunos para cualquier espectador: “Aunque ahora se piense que Euclides no escribió la Catóptrica, este tratado –que obviamente fascinaba a Velázquez- demuestra la antigüedad del interés humano en los espejos. Son, de hecho, tan antiguos como las imágenes” Con razón, el propio Hockney dice: “Siempre me han encantado las imágenes, me dan ideas”

     De eso se trata al observar con detenimiento

Lee y disfruta de un fragmento del libro.

Los autores:
David Hockney (9 de julio de 1937 Bradford, Inglaterra) es uno de los artistas contemporáneos mejor conocidos por el público y más aclamados por la crítica. Ha creado sus obras en prácticamente todos los soportes posibles —pintura, dibujo, escenografía, fotografía y grabados— y ha ampliado las fronteras de todos ellos. Es autor de El conocimiento secreto: el redescubrimiento de las técnicas perdidas de los grandes maestros.

David Hockney y Martin Gayford

David Hockney y Martin Gayford

Martin Gayford es crítico de arte de The Spectator y autor de reconocidas obras sobre Van Gogh, Constable y Miguel Ángel. Ha colaborado anteriormente con Hockney en David Hockney.
El gran mensaje: conversaciones con Martin Gayford. http://www.martingayford.co.uk

El Libro:
Una historia de las imágenes (título original: A History of Pictures: From the Cave to the Computer Screen, 2016) ha sido publicado por Ediciones Siruela en su Colección El Ojo del Tiempo, 102. Traducción de Julio Hermoso. Encuadernado en cartoné, tiene 360 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo en inglés en el que David Hockney & Martin Gayford hablan de su libro A History of Pictures (Una historia de las imágenes).


.

Para saber más:
http://www.davidhockney.co/    (Web oficial de David Hockney)

David Hockney en Wikipedia.
http://martingayford.co.uk/   (Web oficial de Martin Gayford)

 

Deja un comentario

Archivado bajo Arte, Biografías, Ensayo - Crítica literaria, Historia, Literatura, Por Ricardo Martínez

“Miguel Ángel. Una vida épica” de Martin Gayford

La agonía y el éxtasis.

Cubierta de: Miguel Ángel.Una vida épica.

Cubierta de: Miguel Ángel.Una vida épica.

En el año 1965 el escritor Irving Stone publicaba una biografía de Miguel Ángel titulada La agonía y el éxtasis, título que refleja a la perfección la vida del artista, ya que fue un hombre neurótico, irritable y hasta deshonesto, pero también generoso y valiente. La figura de Miguel Ángel ha sido llevada al cine en varias ocasiones, siendo la más famosa, la película The Agony and the Ecstasy de 1965, dirigida por Carol Reed sobre una novela de Irving Stone y protagonizada por Charlton Heston como Miguel Ángel y Rex Harrison como el Papa Julio II.
Siempre se dice cuando una biografía es muy completa que es “la definitiva”, y creo que esta sí es la definitiva, pues ha sido fruto de una investigación minuciosa y capaz de englobarlo todo, desde las cartas de la época y aquellas primeras biografías repletas de chismes, hasta las últimas investigaciones acerca de Miguel Ángel. Aunque para el autor, Martin Gayford, el mayor logro de Miguel Ángel no estriba tanto en sus mejores obras como en su inmensa personalidad, que transformó para siempre nuestra noción de lo que puede llegar a ser un artista. Es una biografía que se adentra en la vida del escultor, pintor, arquitecto  y poeta renacentista por caminos poco transitados y permite conocer la intimidad del autor de la Capilla Sixtina a base de un repaso minucioso de su vida y de su obra. Desde sus célebres peleas con Leonardo y Rafael a la tensión de sus relaciones familiares, el personaje histórico se presenta desprovisto del halo divino que habitualmente le acompaña y aparece como un ser humano complejo, sujeto a las confrontaciones del mundo renacentista, que rápidamente se cubría con las hojas de parra y los sayos de la contrarreforma. 

Daniele da Volterra, Retrato de Miguel Ángel, 1551-1552

Daniele da Volterra, Retrato de Miguel Ángel, 1551-1552

Martin Gayford nos narra la vida de Miguel Ángel con las armas de la novela y la profundidad del ensayo. El mero repaso a las obras de Miguel Ángel puede dejar sin aliento a un lector sensible para las obras de arte: esculturas o relieves como El David, Los esclavos, La Pietá, El Moisés o El Neptuno, La virgen de la escalera y la Batalla de centauros; frescos como los de La Capilla Sixtina, El Apocalipsis o La Capilla Paulina y edificios como la cúpula de la basílica de San Pedro del Vaticano o la escalera de la biblioteca de los Médici en Florencia… Todas sus obras maestras son comentadas y la biografía va más allá de una lección de Historia del Arte. Son el testimonio de una mente deslumbrante y llena de contradicciones.

El David, Galería de la Academia, Florencia.

El David, Galería de la Academia, Florencia.

Los Médici fueron sus principales mecenas civiles, pero Miguel Ángel también trabajo para muchos papas. De la relación con los papas se extraen conclusiones sobre sus sentimientos religiosos: quería aportar a la iglesia toda la luz su genio y crear inmensas obras de arte repletas de figuras poderosas; quería demostrar a Dios que había acertado al insuflarle su talento pero, al mismo tiempo estaba dispuesto a saquear Roma hasta dejarla dejarla sin blanca. Su obsesión por el dinero, sobre la que Gayford escribe largo y tendido, empañaría en numerosas ocasiones la relación que tenía con los mandatarios de la curia.

Un punto importante en la biografía es la relación entre Miguel Ángel y Leonardo da Vinci. Leonardo tenía la edad del padre de Miguel ángel, pero no encontró en el escultor un discípulo, sino un rival dispuesto a derribarlo. “Resulta atormentador lo poco que sabemos acerca de la relación de estos dos sublimes artistas”, escribe Gayford, pero exprime todos los datos disponibles para dibujar un boceto de la enemistad entre los dos genios. Se sabe que compartieron cinco años en Florencia, compitiendo de manera explícita en alguna ocasión. Escribió Vasari, biógrafo contemporáneo de Miguel Ángel“prevalecía el mayor de los desdenes”. Leonardo era amable, un gran conversador, mientras que Miguel Ángel era frugal y retraído.

La Piedad de la basílica de San Pedro del Vaticano

La Piedad de la basílica de San Pedro del Vaticano

Sin embargo, hay pruebas de que Miguel ángel aprendía de Leonardo aunque no lo admitiera, especialmente a la hora de dibujar bocetos y de hacer presentaciones públicas de sus obras. Ambos fueron los pioneros en el concepto moderno de “inauguración”, generando una gran expectación cuando estaban terminando sus obras.
Otra de las múltiples facetas facetas de Miguel Ángel era la de anatomista. Los cuerpos que vemos en las obras de Miguel ángel no son anatómicamente perfectos. La pietà tiene los hombros enormes y El David una cabeza y unas manos desproporcionadas. ¿Errores? No, intenciones: al describir la mayor parte de la obra de Miguel Ángel se debe recurrir a una palabra terribilità. Concebía el cuerpo humano humano como una presencia que debía llenar la obra con su poderosa anatomía. Así, ideaba seres musculosos, desnudos, heroicos y terribles. Fueran hombres o mujeres, sus figuras siempre emitían un resplandor legendario, a veces amenazante. Para conseguir este efecto de fuerza terrible, para logar que sus figuras humanas se impusieran a cualquier otro elemento, Miguel Ángel estudió muy a fondo la anatomía humana. Combinando su conocimiento profundo del cuerpo con su concepción artística, conseguía que sus figuras n fueran deformes, sino imponentes.

Falleció una tarde del 18 de febrero de 1564, con 89 de edad, y, desde entonces hasta ahora mismo, ni su obra, ni su leyenda se han desvanecido.

Martin Gayford

Martin Gayford

El autor:
Martin Gayford estudió filosofía en Cambridge, y la historia del arte en el Instituto Courtauld de la Universidad de Londres; ha sido crítico de arte del Spectator y del Sunday Telegraph. Actualmente es el responsable europeo de la crítica de arte de Bloomberg. Autor de Constable in Love y The Yellow House, es uno de los mejores autores de biografías artísticas, ha colaborado también en la elaboración de numerosos catálogos. Martin Gayford está casado, tiene dos hijos y vive en Cambridge, Inglaterra.

El libro:
Miguel Ángel. Una vida épica (título original: Michelangelo: His Epic Life, 2013) ha sido publicado por la Editorial Taurus en la Colección Taurus Memorias y Biografías. Traducido del inglés por Federico Corriente. Encuadernado en tapa dura con sobrecubierta, tiene 704 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo muy interesante titulado:

Documental – Miguel angel, una super estrella

Para saber más:

http://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_%C3%81ngel

La creación (Capilla Sixtina, 1508–1512)

La creación (Capilla Sixtina, 1508–1512)

Deja un comentario

Archivado bajo Biografías, Historia, Literatura