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“Memorias. Mi vida con Marina (1896-1991)”, de Anastasía Tsvietáieva

«Memorias. Mi vida con Marina es un documento imprescindible para conocer a Marina Tsvietáieva y un gran fresco de casi un siglo de Historia.»

Reseña escrita por Ricardo Martínez
https://ricardomartinez-conde.es/

La memoria –en este caso un documento de un alto contenido literario- vuelve a llamar a la puerta del lector para ofrecerle un testimonio duro, hermoso, realista, sensible, de una protagonista implicada en una parte de la historia cultural de Rusia, acaso de las más brillantes si bien de las más convulsas.

Cubierta de Memorias. Mi vida con Marina

Cubierta de: ‘Memorias. Mi vida con Marina’

La narradora –la evocadora, con esmerada prosa, de personajes y escenas y acontecimientos- es la hermana de esa gran atormentada vital y poetisa excepcional que fue Marina Tsiviétaieva. Con un cuidado lenguaje culto, más que darnos una visión histórico-política (que suele ser lo habitual) de la época que le tocó vivir, va desgranando con pulcritud un panorama que, al final, es  más  un mundo de sentimiento burgués lo que describe (violentado tantas veces por los cruentos sucesos que fueron confeccionando la primera mitad del siglo XIX ruso, sobre todo bajo el terror aplastante de Stalin) que no ese violento cuadro realista en blanco y negro que también podría ser la representación de esa época histórica.

Anastasia, la narradora, cuenta además no sólo con la condición de protagonista directa que ha vivido los acontecimientos, sino con la perspectiva histórica que le permite observar, dada su longevidad, lo ocurrido con ritmo casi lírico de lo que ha sido su realidad vital; desde luego, su forma de observar: “Una mañana en París. Las sombras alargadas de las casas y de los árboles, las figuras de ángulos oblicuos de la luz, el fresco celeste, plateado, sobre la ciudad que se despertaba, cuya voz era… un ruido sordo”

En el trasfondo del libro aparece siempre la poderosa figura de su hermana Marina,  cuya vida le recorre, pues el texto concluye prácticamente con una alusión directa a la realidad de su fallecimiento: “En este lado del cementerio está enterrada Marina Ivánovna Tsviétaieva, nacida en Moscú el 26 de septiembre de 1892; muerta en Yelábuga el 31 de Agosto de 1941” Fue el suyo un suicidio, después de una vida de penalidades, resultado de una entrega sin reservas  a una idea no solo de la estética, de la poesía, sino de la libertad.
En medio, episodios de amor y de violencia, de poesía y amistad, de un vivir apasionado siempre en defensa de la dignidad, de la creatividad. A través de estas páginas rememorativas –que habían de tener, por cierto, su epígono real y homenaje a la poetisa en un museo dedicado a su recuerdo– hay detalles que se cuelan como un discurso emotivo y descriptivo de  una efervescente y sensible personalidad. A Marina, por ejemplo, le gustaba especialmente la cultura francesa, de ello derivan unos trabajos tempranos de traducción de esa lengua al ruso, pero lo llamativo es que una persona de su carácter sintiese poco menos que veneración por una figura monolítica, discutido y casi teocrático como Napoleón, cuyo retrato figuraba de manera principal como decorado en su habitación. Otro héroe, sin embargo vengativo, habría de venir a sustituirle influyendo en la vida, más directamente, en la vida de la poetisa: Stalin

Lo dicho, la narración es siempre –casi siempre– rememorativa, próxima, amistosa, respetuosa: “En otoño cumplimos Marina 18 años; yo, 16. (Ella, a veces) se acercaba a la estufa y proyectaba sobre los azulejos la sombra de un ganso, su truco favorito (¡Siempre decía que era un cisne!) Enseguida contestaba mi conejo. Discutíamos sobre qué sombra era la más bonita. Las dos acabábamos afirmando con caballerosidad: la tuya”

El ritmo literario de Anastasia es siempre un ritmo cálido, propenso a la armonía, hacia un final oscuro, tal vez esperado: “El mar, que todo el día había sido una línea celeste, una franja ancha allá.., se había disipado en la enorme  noche como  un copo de nieve  en una mano caliente” La enorme noche, una frase con valor de epitafio.

Anastasia logró con el tiempo, a pesar de todo, que se creara el Museo Marina Tsviétaieva en Moscú, inaugurado un año antes de su muerte en 1993, a los 98 años. Con ello la memoria de una buena parte de la mejor literatura rusa contemporánea quedaba redimida

Lee y disfruta de un fragmento del libro.

La autora:Anastasía Ivánovna Tsvietáieva
Anastasía Ivánovna Tsvietáieva (en cirílico Марина Ивaновна Цветaева) (Moscú, 1894-1993) pasó sus primeros años de infancia entre lecturas y clases de música. En 1902 su madre cae enferma, por lo que Anastasía y su hermana Marina residen varios años en el extranjero, siguiendo a la madre por las ciudades donde recibe tratamiento. Regresan a Rusia en 1906. Al poco tiempo muere la madre. Estudia en liceos rusos, hasta que en 1911 conoce a quien sería su primer marido, Borís Trujachov. Junto a Marina participa en la vida literaria y cultural de Moscú. En 1912 nace su primer hijo, Andriusha, pero poco después se separa de Borís. En 1914 escribe su primer libro, Reflexiones regias. En 1916, Humo, humo, humo. Tras dos años de relación con el ingeniero Mavriki Mints, dio a luz a su segundo hijo, Alexéi. En 1917 sufre, una tras otra, las pérdidas de Alexéi y de Mavriki.
Aislada del resto de su familia en una Crimea devastada por la Guerra Civil, en 1921 vuelve a Moscú con su hijo Andréi. En 1933 es detenida por primera vez, aunque pronto fue liberada gracias a la intercesión de Gorki. No corre la misma suerte en 1937, cuando también es detenido su hijo. Ambos serán condenados a trabajos en gulags. Sólo podrá regresar a Moscú en 1959, tras su rehabilitación. A finales de los años 80 empezó a fraguarse la idea de crear un museo dedicado a las hermanas Tsvietáieva.

El libro:
Memorias. Mi vida con Marina (1896-1991) (título original: Воспоминания Анастасия Ивановна Цветаева) ha sido publicado por Hermida Editores en su Colección El Jardín de Epicuro – No Ficción. Traducción de Olga Korobenko y Marta Sánchez-Nieves. Encuadernado en rústica con solapas tiene 1210 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo en ruso en el que Anastasia Tsvietáieva lee el poema de Marina Tsvietáieva  «Ты, чьи сны еще непробудны…» (“Tú, cuyos sueños aún no están avanzados …”).

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Para saber más:
Anastasia Tsvetayeva en Wikipedia.

Las hermanas Tsvietáieva

Las hermanas Tsvietáieva

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“Nochebuena”, de Nikolái Gógol

Traducción de Marta Sánchez-Nieves

«¿Por qué Dios permite al diablo vagar por el mundo y tentar a las pobres gentes?»

“En Dikanka nadie sintió cómo el diablo robaba la luna. En verdad, el escriba del ‘vólost’, que salía a cuatro patas del figón, vio a la luna bailando sin ton ni son en el cielo y se lo juró y rejuró a toda la aldea; pero los legos meneaban la cabeza e incluso se burlaban de él.”     [ Pág. 15 y 16]

Cubierta de Nochebuena

Cubierta de: ‘Nochebuena’

El cuento Nochebuena, o La noche antes de Navidad (Ночь пе́ред Рождество́м) en el original ruso, fue escrita por Nikolái Gógol  y está incluido en el ciclo “Tardes en una granja cerca de Dikanka” y se puede considerar como su primer libro (si excluimos el poema Ганц Кюхельгартен, publicado en 1829 bajo el seudónimo de V. Alov). Tardes en una granja cerca de Dikanka consiste en dos volúmenes. El primero fue publicado en 1831 , el segundo – en 1832 . Gogol escribió las historias de las “Noches”en 1829 – 1832. Las historias del libro fueron recogidas y publicadas por la editorial ficticia “Pasichnik Rudyi Panko” .

Después de este pequeño preámbulo cogemos el libro y leemos que la historia comienza con una descripción del paisaje invernal de Dikanka, Ucrania, en el que nos encontramos una bruja volando sobre el cielo nocturno y al diablo robando la luna y escondiéndola en su bolsillo después de jugar con ella en el cielo, y que nadie en el pueblo nota . Como es la noche antes de Navidad , el diablo es libre de deambular y atormentar a la gente a su antojo, por lo que decide encontrar la forma de vengarse del herrero del pueblo, Vakula, porque pinta arte religioso en la iglesia.
En el pueblo vive un cosaco llamado Korni Chub, cuya hija Osana, una chica de pueblo excepcionalmente hermosa amada por todos los jóvenes, es el objeto del cariño del herrero VakulaChub sale en la noche con su primo Panás a la reunión de la casa del sacristán, de repente se da cuenta de que la luna no está en el cielo. Mientras tanto, Vakula está tratando de ganarse a Osana, quien menciona que su madre, Soloja, es una bruja. Chub y su primo de repente se ven envueltos en una tormenta de nieve iniciada por el diablo y se pierden el uno al otro. Mientras su primo encuentra su camino a la taberna, Chub encuentra su casa, pero el herrero, que está visitando a Osana, le responde. Chub no puede creer que el herrero esté en su propia casa, y concluye que es la casa de otra persona. El herrero lo envía lejos…

“El herrero se acercó y tomó su mano; la niña bonita bajó la mirada. Nunca antes había estado tan maravillosamente bella. El admirado herrero le dio un beso calmo y la cara de ella se encendió muchísimo más. Y entonces fue aún más bella.”
[Pág. 113-114]

La verdad es que entre los puntos suspensivos y esta última frase han pasado muchísimas cosas, algunas de las cuales podéis ver en el vídeo que pongo un poco más abajo.

Lee y disfruta de las primeras páginas del cuento.

Nikolai Gógol

Nikolái Gógol

El autor:
Nikolái Vasílievich Gógol (en ruso: Николай Васильевич Гоголь) nació en Soróchyntsi el 1 de abril de 1809, una aldea cosaca en lo que ahora es Ucrania. En 1828 se mudó a San Petersburgo, donde iniciaría su carrera literaria tras algunos falsos comienzos en 1831, cuando se publicó su primer volumen de relatos ucranianos, Tardes en una granja cercana a Dikanka. Tras su publicación entró en contacto con Alexander Pushkin, una relación importante que le marcaría durante el resto de su vida. Gógol publicó tres libros más de relatos ucranianos, y después, tras un periodo fallido como profesor de la Universidad de San Petersburgo, escribió entre 1835 y 1842 los relatos fantásticos y surrealistas sobre San Petersburgo por los que es más conocido. Siempre nervioso y obsesivo, Gógol comenzó, tras la publicación triunfal de la primera parte de su novela Almas muertas en 1842, a sufrir de manía religiosa. Bajo la influencia de su líder espiritual, empezó a creer que la escritura era pecado, y a finales de 1851 quemó varios manuscritos, entre ellos la segunda parte de Almas muertas. Después se negó a aceptar comida, hasta dejarse morir de hambre el 4 de marzo de 1852 en Moscú, tenía 42 años.

El libro:
Nochebuena (título original: Ночь пе́ред Рождество́м –  Noch péred Rózhdestvom, 1832) ha sido publicado por Nórdica Libros en su Colección Minilecturas. Traducido por Marta Sánchez-Nieves, 2017. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 115 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo de animación rusa titulado La noche antes de Navidad, realizado en 1951 y basado en el libro Nochebuena de Nikolái Gógol.

Para saber más:
https://ru.wikipedia.org/wiki/Гоголь,_Николай_Васильевич 
Página en ruso sobre Nikolái Gógol muy interesante. El traductor de google hace medianamente bien su trabajo

Retrato a lápiz de N. V. Gogol E. A. Dmitriev-Mamonov , 1840-s.

Retrato a lápiz de N. V. Gogol – E. A. Dmitriev-Mamonov , 1840-s.

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