Archivo de la etiqueta: Luis Mateo Díez

«El arte de contar. Los mundos ficcionales de Luis Mateo Díez y José María Merino», edición de Ángeles Encinar y Ana Casas

«Un congreso homenajea y repasa la obra de los escritores José María Merino y Luis Mateo Díez»

«El 20 y 21 de octubre de 2016 se celebro el congreso El arte de contar, un simposio internacional en homenaje a los escritores y académicos Luis Mateo Díez y José María Merino en las sedes de la Universidad de Alcalá de Henares y la Saint Louis University-Madrid

.

Cubierta de El arte de contar

Cubierta de: ‘El arte de contar’

Coincidente con el 75.º aniversario de ambos creadores, este encuentro en torno a su figura pretende «estudiar su obra en todos los géneros que han cultivado, así como su impronta en la literatura en lengua española». Han sido coordinadoras del congreso la Dra. Ángeles Encinar (Saint Louis University-Madrid) y la Dra. Ana Casas (Universidad de Alcalá)
José María Merino (A Coruña, 1941) y Luis Mateo Díez (Villablino, León, 1942) sobresalen en la literatura española contemporánea por la calidad de su obra. La innovación ha estado siempre en su punto de mira, sin plegarse nunca ni a las modas ni a intereses comerciales. Con una producción prolífica, cada uno ha publicado casi medio centenar de títulos que incluyen novelas, cuentos, novela corta, microrrelatos, ensayos y poesía, han demostrado su dominio en los distintos géneros y su maestría en el arte de contar historias. Han reflexionado sobre la literatura de escritores españoles y extranjeros, clásicos y actuales, conocidos y desconocidos, porque su afán es mostrar lo que las ficciones aportan a la vida y lo que el ser humano se beneficia de la invención a través del poder del lenguaje.
Este libro reúne dieciocho textos que ofrecen diversos matices sobre los mundos ficcionales de ambos escritores. En los textos participan, además de los homenajeados, profesores universitarios, escritores y ponentes que han presentado sus comunicaciones sobre cuentos, ensayos, novelas, poesía, la influencia de estos autores en otros, adaptaciones de su obra al cine o al teatro.

“Con el presente volumen deseamos contribuir a un estudio intenso, riguroso y original sobre sus universos literarios, que, sin duda, podemos calificar con la antinomia de clásicos —en el sentido modélico— y modernos. A los dos autores estudiados, les aseguramos que con sus ficciones se hace realidad más que nunca la máxima de Horacio en su Arte poética: prodesse et delectare.
Ángeles Encinar y Ana Casas.

De izquierda a derecha Luis Mateo Díez y José María Merino. Jesús Marchamalo

Luis Mateo Díez y José María Merino. (Foto: Jesús Marchamalo)

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Deja un comentario

Archivado bajo Literatura, Literatura, Narrativa

«Vicisitudes», de Luis Mateo Díez

«Una novela compuesta por ochenta y cinco capítulos que podrían haber sido ochenta y cinco novelas»

«Soy un escritor que pide un lector sosegado»
.

Cubierta de Vicisitudes

Cubierta de: ‘Vicisitudes’

Vicisitudes en una novela en ochenta y cinco capítulos que comparten el escenario imaginario al que nos tiene acostumbrados Luis Mateo Díez: las Ciudades de Sombra de las que Celama es su máxima expresión (Doza, Armenta, Balma, Celesta, Solba, Mentra, Balboa…). Desde los nombres irrepetibles de los personajes a los azares y las losas que marcan sus vidas, el escritor derrocha inventiva en un torrente inagotable de relatos. La enfermedad, la pandilla, la rutina, la viudedad, la desdicha, el amor, la familia, la muerte, la vida, los recuerdos; temas que se hilvanan desde siempre en la literatura de Luis Mateo Díez encuentran en Vicisitudes su expresión más concisa: capítulos breves que elevan la circunstancia a leyenda, y que por su abundancia generosa recompensan la lectura, de relato en relato, con ecos y reflejos de sí mismos.
Así, en el primer capítulo, Nupcias, asistimos a una boda de la que el novio, Ezequiel, se ausenta repetidamente, dando indicio de la fragilidad del enlace; y en uno de los últimos, Consentimiento, las dos familias que unen sus destinos en esta otra boda están tan mal avenidas que la ceremonia es un estrépito de malos gestos, tan escandaloso que no se sabe si el enlace en efecto ha sido consentido.

«La vida misma es un trastorno que no tiene curación.»   [Pág. 497]

Las ciudades imaginarias de Luis Mateo Díez reflejan la realidad incluso cuando lo que sucede en ellas parece inverosímil o sacado de un sueño, como en Baúl, extraordinario capítulo de ambiente noir, un estilo del que encontramos ecos en capítulos de entorno policial como Coronarias, Cicatrices o Instinto. La viudedad como expresión de la soledad y disparadero para la transformación personal, recorre Viudo; el desamor cruel
está presente en Viaje, donde un matrimonio amoroso se desama sin más razón que la de un trayecto equivocado; en Pedazos un padre busca, entre las ruinas emocionales de la familia, lo que va quedando de sus hijos; en Fortuna el tío Piero aparece en la familia como un cometa de luz y termina dejando solo escombros… Un océano inabarcable de emociones que Luis Mateo explora con vocación siempre fabuladora, sin psicologismos ni lecciones morales.
En esta comedia humana en la que una geografía común va engarzando las historias, varios de los personajes encuentran su destino en la antipatía, como Corrado Espina y Acebo Pestaña, los viajantes de Bitácora, que se odian desde que compartieron orfandad en el colegio de los padres Tolontinos y no son capaces de superarlo cuando coinciden en un bar de Solba. Parecen ser un eco de Genaro Ballarta y Ovidio Fluvio, los viejos, uno sordo y otro cojo, de Conmiseración, que se escapan juntos de la residencia unidos por el mutuo aborrecimiento.

Las pandillas de la adolescencia aparecen como terrenos aptos para la enemistad o la derrota en potentes relatos, muchos de ellos escritos en una primera persona del plural perfectamente acoplada a lo narrado. En Ajustes, por ejemplo, todos los miembros de la pandilla intentan evitar a Beltrán por las calles de Mentra, por ser un cantamañanas y un agonías; en Pandilla, la amistad entre los líderes, Curto y Marcelino, deriva en una rivalidad tan íntima como feroz. Como en Escamas, donde los gurús Toreno y Bersilio, son dueños de un lenguaje coloquial y enigmático a la vez que deja a sus seguidores sin saber a qué carta quedarse.
El humor de Luis Mateo Díez se expresa sobre todo a través de una prosa tan elegante y precisa que cuando cae en el jolgorio popular, en capítulos como Regimiento o Torreón, llega a provocar una carcajada de asombro, de pura alegría por la destreza en el uso del lenguaje de un escritor sobrado de facultades.

En Vicisitudes se exploran las consecuencias del hastío, de la pusilanimidad, de la falta de afecto, de la enfermedad molesta pero menor (la hernia inguinal, la úlcera), o de los males mortales del cuerpo y de la cabeza, como en el conmovedor y durísimo capítulo Jardines. Padres cuyos hijos se han echado a perder, amores que duran lo que una cajetilla de tabaco compartida, huecos donde debería haber una emoción. Imágenes inolvidables. Un ojo de cristal que no llora, permitiendo ver la realidad sin dramatismos. Un dibujo de pájaros muertos en el cuaderno de un niño.

«Un libro que quiere ser el mundo entero de Luis Mateo Díez.»

Lee y disfruta de un fragmento del libro.

dav

Luis Mateo Díez

El autor:
Luis Mateo Díez Rodríguez (Villablino, León 1942) es autor de una obra narrativa que lo ha situado en un lugar preeminente en el panorama de las letras contemporáneas. En su fecunda producción cabe citar novelas como La fuente de la edad (1986) –con la que obtuvo el premio de la Crítica y el premio Nacional de Narrativa–, El expediente del náufrago (1992), Camino de perdición (1995),  Fantasmas del invierno (2004) y La soledad de los perdidos (2014). Con La ruina del cielo fue distinguido de nuevo en el año 2000 con el premio de la Crítica y el Nacional de Narrativa. En El reino de Celama (2003) reúne sus tres novelas ambientadas en ese territorio imaginario, y en El árbol de los cuentos (2006) recoge lo publicado hasta ese momento de un género narrativo que ha cultivado con asiduidad. El volumen Fábulas del sentimiento (2013) recoge las doce novelas cortas de ese ciclo narrativo. En el año 2000 fue elegido miembro de la Real Academia Española y le fue concedido el Premio Castilla y León de las Letras. En este mismo sello ha publicado La piedra en el corazón (2006), El animal piadoso (2009) y La cabeza en llamas (2012), que fue distinguida con el Premio Francisco Umbral al libro del año. Su obra se ha traducido a muchas otras lenguas y ha sido llevada al cine y al teatro. Es miembro de la Real Academia Española ocupando el sillón “I” mayúscula desde el año 2001.

El libro:
Vicisitudes ha sido publicado por el Sello Alfaguara en su Colección Hispánica. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 568 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo en el que Luis Mateo Díez nos cuenta rápidamente de que va su nuevo libro Vicisitudes.

Con Luis Mateo Díez

Deja un comentario

Archivado bajo Literatura, Literatura, Narrativa