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“La travesía final”, de José Calvo Poyato (con entrevista al autor)

«La aventura de Juan Sebastián Elcano después
de la primera vuelta al mundo»

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Cubierta de 'La travesía final'

Cubierta de: ‘La travesía final’

Elcano recibía, en 1522, el derecho a usar un escudo de armas con el lema «Primus circumdedisti me». Carlos I se lo otorgaba tras culminar la primera circunnavegación a la tierra. Esa gesta, que generó no pocas tensiones con Portugal, lo convirtió en uno de los marinos más respetados del reino. Recompensado también con una generosa pensión, no iba, sin embargo, a quedarse en tierra tan fácilmente. Era un marino de raza y todos sus esfuerzos se encaminaron al apresto de una nueva expedición que, navegando por la ruta abierta hasta las islas de las Especias, las incorporase a los dominios del rey de España. Elcano soñó con ser su capitán general y lo conseguirá… pero, ¿a qué precio?

Una nueva novela donde se dan la mano acontecimientos y personajes históricos de una época clave de nuestra historia en la que discurre la vida de Elcano después de haber dado la primera vuelta al mundo. Unos años en los que Carlos I acarició el proyecto de incorporar las islas de las Especias al imperio español y en los que llegó a fundarse, en La Coruña, la Casa de la Contratación de la Especiería. Fue aquel un tiempo en que menudearon los desencuentros con los portugueses y también los acuerdos para cerrar matrimonios reales, y hubo además fuertes tensiones en la corte y guerra contra la Francia de Francisco I, que acabará preso en Madrid. Elcano será testigo de todos estos acontecimientos y protagonista de otros, como las Juntas de Badajoz-Elvas, donde la cartografía, uno de los grandes secretos de Estado, será de gran importancia.

«La historia que se cuenta en La travesía final se desarrolla entre los años 1522 y 1526, si bien el Epílogo la prolonga hasta 1529»

P.-¿Cómo surge La Travesía Final?
R.- El planteamiento inicial surge de una pregunta ¿qué fue de Juan Sebastián Elcano después de que hubiera dado la primera vuelta al mundo? Una vez que había terminado La Ruta Infinita, decidí indagar más sobre su vida. Elcano no podía desaparecer sin más. El resultado de esas indagaciones sobre su vida forma parte de La Travesía Final. A ella muy pronto se añadieron otros elementos porque en aquellos años ocurrieron acontecimientos de gran transcendencia en España y Elcano tuvo un papel importante en algunos de ellos.

P.- Elcano es el gran protagonista de su novela, protagonismo que en La Ruta Infinita no toma hasta el último tercio ¿Ha sido difícil adentrarse en la vida del marinero de Guetaria después de dejarle en su momento de máxima gloria?¿Cómo es este nuevo Elcano?
R.-La documentación que hay sobre Elcano a partir de 1522 no es muy abundante, pero suficiente como para poder trazar un buen perfil del personaje. Nos permite acercarnos a aspectos de su vida cotidiana. También, al participar en hechos importantes de los que acontecieron aquellos años, nos ayudan a saber qué papel jugó. Por ejemplo, tenemos su testamento y los de aquella época hablan mucho de la personalidad de quien testaba. Los testamentos de entonces iban mucho más allá de los bienes que poseía. Nos indican sus creencias. Sus preferencias. Sus arrepentimientos…Hay también una Real Cédula por la que pide Carlos I que lo autorice a llevar escolta. ¿Porqué solicita eso? ¿Qué temía?¿Lo habían amenazado?
Por otro lado, he buscado que el lector se encuentre con un personaje de carne y hueso. Desde el marino que ambiciona el mando de una armada real, al hombre que tiene relaciones con dos mujeres sin casarse con ninguna de ellas. Eso, por ejemplo, lo sabemos por el testamento al que me refería antes.

P.- La novela es mucho más que una novela de aventuras en el mar e incluso podríamos decir que Carlos I es un personaje principal en la novela ¿cómo fueron estos años de después de la primera circunnavegación para la historia de España?
R.- La Travesía Final discurre entre los años 1522 y 1526, con un epílogo que se prolonga hasta 1529. En esos años nuestra historia está preñada de grandes acontecimientos. Desde las tensiones con Portugal por el dominio de las rutas marítimas y el control de las islas de las Especias, hasta el matrimonio de Carlos I con Isabel de Portugal. Lo digo porque la reina fue una mujer extraordinaria que va mucho más allá de la belleza con que la retrató Tiziano. ¿Sabe que los primeros claveles que se plantaron en España fue en la Alhambra a donde Carlos e Isabel pasaron parte de su luna de miel? Es un tiempo en que se cierne la amenaza de los turcos o de guerra contra Francia. En1524 se libró la batalla de Pavía y… Francisco I estuvo preso en Madrid. En la casa de los Lujanes.

P.-Todo el mundo conoce la Casa de la Contratación de Sevilla, pero poca conoce la de La Coruña que usted recupera en esta novela ¿Cuáles eran sus funciones?
R.-La creación de la Casa de la Contratación de la Coruña, conocida como Casa de la Especiería, fue una decisión política. Una forma de pagarle a los Andrade y al arzobispo de Santiago haber mantenido tranquila Galicia durante la guerra de las Comunidades. Se fundó porque se tenía el convencimiento de que las islas de las Especias quedaban en el hemisferio hispano, según lo acordado en el tratado de Tordesillas. Sería allí, respetando a Sevilla el monopolio de todo lo relacionado con las Indias, donde se concentraría el tráfico de las Especias cuyo valor era tan extraordinario que hoy nos cuesta trabajo entenderlo.

P.- Elcano está obsesionado con volver a navegar y llegar a la Especiería ¿qué pretende?
R.- Elcano es un marino de raza. Su vida está en la mar y su mayor anhelo, como ya he dicho, es ser capitán general de una armada real. Ese es uno de los ejes de La Travesía Final. Tenía a su favor el prestigio de haber dado por primera vez la vuelta al mundo. También valiosas conexiones con gentes del mar en su tierra natal. Parte importante de los barcos y de las tripulaciones que configuraron una nueva escuadra a la Especiaría eran vascongados. Pero tenía también serios obstáculos, muy importantes en la época, para realizar sus sueños. Los vamos desgranado a lo largo de la novela.

P.- ¿Quién es García de Loaysa, que da nombre a la expedición?
Era un frey de la Orden de San Juan del Hospital, conocidos como hospitalarios. En estos años fueron sido expulsados de Rodas por los turcos y Carlos I les entregará Malta —eso hará que también sean conocidos a partir de ahora como caballeros de Malta—. Por cierto, es curiosa la renta que el rey de España puso a los caballeros por entregarles Malta. A esa orden pertenece Jofré García de Loaysa, quien además tiene valedores importantes en la corte. Su hermano es el confesor del rey y presidente del Consejo de Indias que se ha creado en 1524. Puede adivinar porqué la expedición se conoce con su nombre. Pero le diré algo más: Elcano al final será el capitán general.

P.- ¿Sin destripar la novela cuáles son las claves centrales, los temas que mueven La Travesía Final?
Hay, más allá de que la novela gira entorno a Elcano, que es el protagonista, una serie de personajes que dan vida a las tramas de la novela. Sin que sea coral, tienen varios personajes de mucha importancia. Carlos I, la emperatriz Isabel, el secretario de Indias, Rodríguez de Fonseca, un enano llamado Matías. El lector va a encontrarse con los entresijos de la pugna entre españoles y portugueses por el control las especias. Las tensiones en la corte entre personajes como Francisco de los Cobos y el canciller Mercurio Gattinara sobre la política a seguir. Una expedición que zarpará de La Coruña en 1525 con el objetivo de apoderarse de la Especiería, en la que ocurrieron muchas cosas. Por último, le diré que hay una trama en la que se pone de manifiesto la importancia de los mapas y los conocimientos que proporcionaban los nuevos descubrimientos geográficos. Eran secretos de Estado tan importantes que por conseguirlos se asesinaba. Hay algún que otro asesinato.

El libro concluye con un Epílogo muy interesante donde nos da razón del destino de cada una de las naves que constituían la flota. Una sucinta Bibliografía muy completa y una Nota del autor en la que concluye la historia.

José Calvo Poyato. Foto cortesía del autor

José Calvo Poyato (Foto cortesía del autor)

El autor:
José Calvo Poyato (Cabra, 1951) es doctor en Historia Moderna. Como historiador, ha trabajado sobre el tránsito de los Austrias a los Borbones y la configuración del nuevo modelo de Estado en el siglo XVIII. Comenzó a cultivar la novela histórica hace más de dos décadas con El hechizo del rey, a la que siguieron Conjura en Madrid y La Biblia Negra. Todas ellas tuvieron una excelente acogida, consagrándolo como uno de los más importantes autores del género histórico en España.
En sus últimas obras, Sangre en la calle del Turco, El Gran Capitán y El Espía del Rey, ha abordado personajes clave en la historia de España, como son el general Prim, presidente de gobierno asesinado en 1870, Gonzalo Fernández de Córdoba, conquistador de Nápoles en el reinado de los Reyes Católicos, o Jorge Juan, el gran marino de la época ilustrada.
Sus novelas han sido traducidas en numerosos países, entre ellos Alemania, Italia, Portugal, Francia, Polonia o Rusia.

El libro:
La travesía final ha sido publicado por la Editorial HarperCollins en su Colección de Novela Histórica. Encuadernado en tapa dura con sobrecubierta, tiene 670 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo el booktrailer de la editorial.

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Para saber más:
http://www.josecalvopoyato.com/Inicio/
José Calvo Poyato en Wikipedia.
https://www.facebook.com/josecalvopoyatooficial

 

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“La ruta infinita”, de José Calvo Poyato

«En el Quinto Centenario de una de las más grandes gestas de la historia de la humanidad, con su impecable estilo y habitual rigor histórico, Calvo Poyato nos desvela en ‘La Ruta Infinita’ la historia de esa aventura que fue algo más que la Primera Vuelta al Mundo.»
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El 10 de agosto de 1519 partía del sevillano muelle de las Mulas una flota compuesta por cinco naves (la Trinidad, la San Antonio, la Concepción, la Victoria y la Santiago) dirigida por el experimentado navegante portugués Fernando de Magallanes, que había tenido el empeño y la tenacidad de hacer realidad su proyecto para buscar un paso entre el Atlántico y el mar del Sur. Tras permanecer cuarenta días en la desembocadura del Guadalquivir, frente a Sanlúcar de Barrameda, salieron a mar abierta.

Cubierta de La ruta infinita

Cubierta de: ‘La ruta infinita’

Pero llegar a este día no fue fácil. Vamos a hacer un poco de historia pues merece la pena, y comenzamos en el año 1479 con la firma del Tratado de Alcaçovas entre las coronas castellana y portuguesa en el que no sólo se ponía fin a la guerra de sucesión provocada tras la muerte del rey Enrique IV por el trono castellano entre Isabel La Católica y Juana la beltraneja, sino que además se repartían los derechos de navegación y conquista del Océano Atlántico. Según este tratado, el reino de Castilla, así como las Islas Canarias, serían para Isabel y Fernando, mientras que Madeira, Porto Santo, las Azores y las Islas de Cabo Verde, serían para Portugal.
Múltiples incidentes ponen continuamente en peligro la paz conseguida en Alcaçobas y tanto es así que el día 7 de junio de 1494, en la villa de Tordesillas, Castilla y Portugal firman un tratado que dividía el océano Atlántico por medio de una raya trazada de polo a polo, 370 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde.
España tenía el control de la zona oeste, lo que abarcaba buena parte del continente americano, además de las islas Canarias. Portugal, en cambio, controlaría toda la zona este, con territorios que abarcaban desde África hasta el océano Índico y el pico oriental de Sudamérica, que permitiría la colonización de Brasil.

Por todo ello España estaba muy interesada en una vía marítima a Asia que no implicase navegar hacia el sur bordeando África y luego ir hacia el este hasta la India. El paso por tierra del Atlántico al Pacífico ya se conocía en 1519, porque en 1513 el conquistador español Vasco Núñez de Balboa había avistado el océano Pacífico, al que llamó «mar del Sur», con una travesía terrestre a través de Centroamérica.
Ante el fracaso que obtuvo al exponer sus propósitos al rey de Portugal, Manuel I, que ya conocía una vía para navegar hacia Asia bordeando África y no tenía necesidad de financiar una nueva vía, Magallanes, acompañado del  cosmógrafo Ruy Faleiro decidió ir a España para exponer al entonces joven rey Carlos I su audaz proyecto. Aceptado el proyecto por el rey, se firmaron el 22 de marzo de 1518 en Valladolid unas capitulaciones para la expedición en las cuales se le otorgaba a Magallanes el título de capitán general de la «Armada para el descubrimiento de la especería», gobernador y adelantado de todas las tierras que «descubriese» y que sin faltar a lo acordado en el tratado de Tordesillas se buscase un paso para llegar desde las aguas del Atlántico hasta el que se conocía entonces como mar del Sur -hoy océano Pacífico- y abrir una ruta para llegar a las islas de las Especias. Había también un tercer objetivo que se mantuvo en secreto.

Carta que Juan Sebastián ElCano escribe a Carlos I, el 6 de septiembre de 1522 en Sanlúcar de Barrameda.

Carta que Juan Sebastián Elcano escribe a Carlos I, el 6 de septiembre de 1522 en Sanlúcar de Barrameda.

José Calvo Poyato nos lleva a la bulliciosa Lisboa, donde se están construyendo la Torre de Belém y el monasterio de los Jerónimos, y en la cual Magallanes da forma a sus sospechas. También viajará a Sevilla, una ciudad en la que se siguen con pasión los viajes a las Indias, y a la corte de un jovencísimo Carlos I, donde se multiplican las intrigas cortesanas y los intentos de frustrar la expedición que protagonizará la gran aventura de viajar alrededor de la Tierra a través de mares desconocidos y hacer frente a los peligros en tierra firme pues realmente había entre España y Portugal una verdadera guerra de espías. Unos y otros buscaban hacerse con portulanos, mapas, cartas de marear o comprar información a pilotos y cartógrafos. Había mucho en juego y en la corte portuguesa actuaron agentes castellanos y en la castellana, portugueses. Hubo sabotajes y muertes.

Después de este paseo por la historia volvamos a la expedición, y volvemos el día 6 de septiembre de 1522, tres años después de su partida, cuando solo una de las cinco naves que partieron, la Victoria, con el velamen destrozado y una menguada tripulación de dieciocho hombres hambrientos y agotados, llegaba al puerto sevillano ante la atónita mirada de una multitud que se apiñaba en el Arenal y llenaba las riberas del Guadalquivir. Al mando de la nao estaba el vasco Juan Sebastián Elcano. Las calamidades y contratiempos sufridos eran incontables, pero habían encontrado un paso para llegar al mar del Sur, a las islas de las Especias, y dando la primera vuelta al mundo.

José Calvo Poyato tardó dos años en documentarse para poder escribir La ruta infinita pero contó con unos buenos aliados para escribir la novela como son los diarios de Antonio Pigafetta y Francisco Albo piloto de la nao Victoria; los numerosos ensayos sobre la Primera Vuelta al Mundo que hay publicados; el Archivo General de Indias en Sevilla que es una fuente de información casi inagotable sobre los barcos y la vida en ellos; y sobre todo la imaginación y el buen hacer de un novelista experimentado.

Es una pena que la mala relación que existió entre Elcano y Pigafetta (sobresaliente con Magallanes) no haya aportado más luz sobre lo ocurrido desde la muerte de Magallanes hasta el atraque en Sevilla, pues en este periodo el protagonista de la hazaña es precisamente Juan Sebastián Elcano, navegante experimentado y respetado por sus hombres que tomó decisiones arriesgadas que le permitieron, en condiciones particularmente difíciles terminar dando la vuelta al mundo.

Para terminar diré que hay varias claves que iras descubriendo poco a poco durante la lectura de la novela. La primera es entender la importancia de Lisboa o Sevilla como grandes centros de la navegación de la época. La pugna entre castellanos y portugueses los espías, los sabotajes, los atentados…
El proyecto de Magallanes, con su gran secreto no recogido en las capitulaciones. El enrarecido ambiente en que se lleva a cabo la organización de la escuadra. Las tensiones vividas en la expedición, debidas a causas muy diferentes.
Los acontecimientos que tuvieron lugar a lo largo de aquellos tres años sin los cuales no puede entenderse lo que ocurre al final…

Hay que reconocer el esfuerzo de Calvo Poyato en recoger todo lo citado anteriormente, sin perder de vista que se trata de una novela en la que no faltaron las pasiones humanas, desatadas en sus más diversas manifestaciones. Aunque tengáis muchas ganas no voy a desvelar ese otro objetivo, al que hice referencia, y que a mi entender fue decisivo para que Carlos I no vacilara en prestar su apoyo a aquella expedición. Un objetivo que preocupaba a Portugal más que la apertura de una nueva ruta por aguas que no correspondían a su hemisferio y que explican, sobradamente, sus intentos por evitar que la expedición zarpara o que la Victoria culminara su viaje.

«La gesta culminada por Juan Sebastián Elcano y los diecisiete hombres que arribaron a Sevilla, apenas cubiertos por unos andrajos, hambrientos y enfermos a bordo de un barco con el velamen destrozado y que tuvo serias dificultades para poder remontar el curso del Guadalquivir, es merecedora de ser recordada. Aquellos hombres escribieron una de las páginas más grandes de la historia de la humanidad. Hace ahora quinientos años del comienzo de aquel viaje que terminó siendo épico y logró circunnavegar la Tierra por primera vez.»

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Con José Calvo Poyato

El autor:
José Calvo Poyato (Cabra,1951) es catedrático de historia. Se doctoró con una tesis sobre los señoríos en el paso del siglo XVII al siglo XVIII, período que, centrado en el reinado del último Austria, Carlos II, y el primero de los Borbones, Felipe V, constituye la mayor parcela de su labor investigadora: La guerra de Sucesión (1988), Así vivían en el Siglo de Oro (1989), De los Austrias a los Borbones (1990), Carlos II el Hechizado y su época (1992), Felipe V, el primer Borbón (1993) y Juan José de Austria (2002).
Ha publicado también las novelas de base histórica Conjura en Madrid (1999), La Biblia negra (2000), El hechizo del rey (2001), Los galeones del rey (2002), Jaque a la reina (2003), El manuscrito de Calderón (2005), La orden negra (2005), El ritual de las doncellas (2006), La dama del dragón (2007), Vientos de intriga (2008), El sueño de Hipatia (2009), Sangre en la calle del Turco (2011), Mariana, los hilos de la libertad (2013) y El Gran Capitán, que han cosechado todas ellas un gran éxito de crítica y público.
Sus novelas han sido traducidas en numerosos países, entre ellos Alemania, Italia, Portugal, Francia, Polonia o Rusia.

El libro:
La ruta infinita ha sido publicado por la Editorial Harper Collins Ibérica en su Colección de Novela Histórica. Encuadernado en tapa dura con sobrecubierta, tiene 478 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo en el qué José Calvo Poyato nos habla de su libro La ruta infinita.

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Para saber más:
http://www.josecalvopoyato.com/Inicio/
José Calvo Poyato en Wikipedia.
https://twitter.com/JoseCalvoPoyato

Booktrailer “La ruta infinita”José Calvo Poyato realizado por HarperCollins Ibérica.

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