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«Los papeles póstumos del Club Pickwick», de Charles Dickens

Traducción de José María Valverde

«Esta espléndida edición de Los papeles póstumos del Club Pickwick, primera novela del gran Charles Dickens, recupera las ilustraciones de su edición original.»
.

«Hay obras en la historia de la literatura europea que constituyen una síntesis magnífica de religión, filosofía y tradición literaria, como la Divina comedia; las hay que han representado una revolución extraordinaria en el campo de los géneros literarios, como el Quijote; otras han supuesto una hazaña prácticamente inigualable de experimentación lingüística, como Ulises, de James Joyce, y las hay que equivalen al diagnóstico de toda una época en sus aspectos más relevantes, como es el caso de El proceso y El castillo, de Franz Kafka. Muchas otras, por fin, han llevado hasta un punto inigualado la vieja lección de educar a los lectores haciéndoles pasar, al mismo tiempo, un largo rato lleno de una serena, tierna y desbordada felicidad. La mayor parte de la obra narrativa de Charles Dickens, empezando por su primera novela, Los papeles póstumos del Club Pickwick, pertenece a esta última categoría y ocupa en ella uno de los lugares más altos que quepa imaginar dentro de los anales de la novelística europea.»

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Cubierta de: ‘Los papeles póstumos del Club Pickwick’

De esta manera comienza el prólogo que Jordi Llovet ha escrito para esta edición de Los papeles póstumos del Club Pickwick. Es toda una declaración de intenciones y con mucha razón.
Vamos a hacer un poco de historia. En el año de gracia de 1836, el editor del periódico Evening Chronicle propuso a un joven Dickens (tenía 24 años) la redacción de una serie de episodios —que iban a editarse por entregas, como solía hacerse en la época— que narrarían las aventuras de una delegación de varios miembros de un imaginario club londinense por la ciudad de Londres y sus alrededores. En un principio, la obra debía ser una narración inspirada en los grabados que habría realizado Robert Seymour acerca de un «club Nimrod» de pescadores cómicamente inexpertos, pero el texto no tardó en imponerse a su ilustración.

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El señor Pickwick dirigiéndose al Club [Pág. 27 del libro]

En el primer dibujo que Seymour presentó se veía a trece miembros sentados en torno a una mesa rectangular, con dos velas encima de la mesa y una lámpara, posiblemente ya de gas, colgando del techo. Uno de ellos, calvo y rechoncho, de edad mediana, vistiendo la levita propia de la época y encaramado a una silla, parece estar dirigiendo un discurso al resto de miembros. En la parte baja del dibujo se pueden observar aperos para la pesca, deporte que no gustaba al joven Dickens. Y como nuestro autor creía que la literatura está por encima del dibujo se negó a seguir las indicaciones de Seymour lo que provocó que éste que ya había dibujado seis escenas para el futuro libro, dejara el proyecto. Su sustituto fue Hablot K. Browne, quien, con el seudónimo y parónimo de «Phiz» se encargaría de este proyecto y de ulteriores proyectos de Dickens.
Inicialmente Los papeles póstumos del Club Pickwick fue publicado por entregas entre abril de 1836 y noviembre de 1837, y cada una de sus entregas se convertía en un acontecimiento literario. En total fueron veinte entregas, nueve en 1836 y las once restantes en 1837.

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‘Portada original de la edición de 1837 con la firma autógrafa de Dickens’

Un aspecto importante a destacar es la traducción. La presente traducción de Los papeles póstumos del Club Pickwick, quizá el mejor trabajo de José María Valverde en este género tan complicado y sin duda una cima en la historia de la traducción en España, se publicó por vez primera en 1980. La versión es magnífica, y no requería en absoluto una revisión a fondo. Las escasas intervenciones del editor de este volumen han consistido, pues, en modificar la puntuación de acuerdo con los usos tipográficos de nuestros días y en nuestra lengua (Valverde los vertió casi todos «literalmente»).
La edición inglesa original en forma de libro presenta cincuenta y seis capítulos, pero el propio Dickens insinuó más tarde una segregación en uno de ellos, más largo que los demás; y todas las ediciones, desde entonces, presentan los mismos cincuenta y siete capítulos que se verán en la presente edición.

El argumento de la novela es en principio conocido. El protagonista de la novela, el señor Samuel Pickwick, es un anciano caballero, fundador del Club Pickwick. La novela se centra en las aventuras del señor Pickwick junto a sus amigos los señores Nathaniel Winkle, Augustus Snodgrass, y Tracy Tupman, durante un divertido viaje por el mundo. La figura más notable de la novela, después de la de Pickwick, es la de su criado Sam Weller, que curiosamente era un personaje secundario, pero que debido a la gran popularidad que semana a semana se iba granjeando por parte de los lectores, Dickens le fue dotando de mayor protagonismo. Esta es una de las ventajas de escribir una novela por entregas semanales.
Los inolvidables miembros del absurdo Club Pickwick protagonizan aquí, según la generosa tradición de Cervantes, una infinita sucesión de aventuras disparatadas, cómicas, tristes, transidas siempre de una amabilidad quizá nunca igualada.

Lee y disfruta de un fragmento de la novela.

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Charles Dickens

El autor:
Charles Dickens (1812-1870) nació en Portsmouth y era el primogénito varón de un funcionario de la Armada Real. A los doce años, el encarcelamiento de su padre por deudas lo obligó a ponerse a trabajar en una fábrica de betún. Su educación fue irregular: aprendió por su cuenta taquigrafía, trabajó como ayudante en el bufete de un abogado y finalmente fue corresponsal parlamentario del Morning Chronicle. Sus artículos, luego recogidos en Escenas de la vida de Londres por «Boz»(1836-1837), tuvieron gran éxito y, con la aparición en 1837 de Los papeles póstumos del Club Pickwick, Dickens se convirtió en un auténtico fenómeno editorial. Novelas como Oliver Twist (1837-1839), Nicholas Nickleby (1838-1839) o Barnaby Rudge (1841) alcanzaron enorme popularidad, así como algunas crónicas de viajes, como Estampas de Italia (1846). Con Dombey e hijo (1846-1848) inició su época de madurez, de la que son buenos ejemplos David Copperfield (1849-1850), su primera novela en primera persona y su favorita, en la que desarrolló algunos episodios autobiográficos; La Casa lúgubre (1852-1853); La pequeña Dorrit (1855-1857), Historia de dos ciudades (1859), Grandes esperanzas (1860-1861) y Nuestro amigo común (1864-1865). Murió en Gad’s Hill, su casa de campo en Higham, en el condado de Kent.

El libro:
Los papeles póstumos del Club Pickwick (título original: The Posthumous Papers of the Pickwick Club, 1836-1837) ha sido publicado por el sello Literatura Random House en su Colección Grandes Clásicos. Traducción de José María Valverde, y prólogo de Jordi Llovet. Ilustraciones de Robert Seymour Hablot K. Browne (Phiz). Encuadernado en tapa dura sin sobrecubierta, tiene 1032 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo producido por la agencia EFE con motivo del Bicentenario del nacimiento de Charles Dickens.

Para saber más:
https://en.wikipedia.org/wiki/Charles_Dickens
http://dickensmuseum.com/

Obras principales de Charles Dickens

  • Los papeles póstumos del Club Pickwick (Conocido como «The Pickwick Papers») (serie mensual, abril 1836-noviembre 1837)
  • Las aventuras de Oliver Twist (serie mensual en Bentley’s Miscellany , febrero 1837 hasta abril 1839)
  • La vida y aventuras de Nicholas Nickleby (serie mensual, abril 1838-octubre 1839)
  • La tienda de antigüedades (serie semanal en el Master Humphrey’s Clock , abril 1840 a noviembre 1841)
  • Barnaby Rudge : Una historia de los disturbios de los años ochenta (serie semanal en el Master Humphrey’s Clock , 02-11 1841)
  • Un cuento de Navidad (1843)
  • La vida y aventuras de Martin Chuzzlewit (serie mensual, enero 1843 a julio 1844)
  • Dombey e hijo (serie mensual, octubre 1846-abril 1848)
  • David Copperfield (serie mensual, mayo 1849 a noviembre 1850)
  • Bleak House (serie mensual, marzo 1852-septiembre 1853)
  • Tiempos difíciles: Para Estos Tiempos (serie semanal en Household Words , 1 de Abril de 1854, al 12 de agosto 1854)
  • La pequeña Dorrit (serie mensual, diciembre 1855 a junio 1857)
  • Una Historia de dos ciudades (serie semanal en la All the Year Round el 30 de abril de 1859, al 26 de noviembre 1859)
  • Grandes esperanzas (serie semanal en All the Year Round , 1 diciembre 1860 a 3 agosto 1861)
  • Nuestro común amigo (serie mensual, mayo 1864-noviembre 1865)

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«Poetas románticos ingleses» de Wordsworth, Coleridge, Byron, Shelley y Keats (Edición bilingüe)

Introducción de José María Valverde
Traducción de José María Valverde y Leopoldo Panero

Los ingleses fueron quienes escribieron la mejor poesía romántica o, si el término «mejor» resulta problemático, la más atractiva para la sensibilidad de nuestro tiempo. José María Valverde

Cubierta de: Poetas románticos ingleses

Cubierta de: Poetas románticos ingleses

William Wordsworth, Samuel Taylor Coleridge, Lord Byron, Percy Bysshe Shelley y John Keats son los cinco Poetas románticos ingleses que forman parte de la antología de poesía romántica que con traducciones de otros dos poetas, Leopoldo Panero y José María Valverde, se publicó en 1989. Desde entonces, esa edición se ha convertido en una referencia ineludible y prestigiosa de las traducciones de poesía romántica inglesa al español. Y en algo mucho más importante: en una puerta abierta que invita a entrar en ese mundo poético tan cercano a la sensibilidad contemporánea y tan decisivo en la configuración de la poesía que vino después. Austral la recupera en una nueva edición.

William Wordsworth

William Wordsworth

El Romanticismo es la consecuencia cultural de la Revolución Francesa y promovió su propia revolución en el terreno estético e ideológico. La ruptura de lo clásico, el triunfo de lo individual sobre lo colectivo, la exuberancia del corazón en el sentimiento desbordado, el exceso del yo frente al fracaso de la sobria razón ilustrada son algunas de las claves de un movimiento que, más allá de las modas fugaces, contempla el mundo como obra de arte, reivindica el misterio nocturno y la rebeldía y expresa el malestar del artista que ha sido desplazado a los márgenes de la actividad social.

Samuel Taylor Coleridge

Samuel Taylor Coleridge

Porque el Romanticismo, que en su desazón anticipa el desasosiego contemporáneo, fue un movimiento estético que estrictamente duró tres décadas, pero tuvo consecuencias que se prolongan en la actualidad a través de una serie de cruciales estaciones de paso que se llamaron Wagner, Nietzsche, Baudelaire o Rilke, tan intermedios como determinantes de todo lo que vino después de ellos.

Tal vez por eso estos poetas románticos son la juventud más joven de la poesía occidental, nos siguen pareciendo eternos adolescentes instalados en una permanente rebeldía, en una defensa de la libertad frente a la norma, de la estética frente a la ética, de la creatividad imaginativa frente a la imitación mimética.

Lord Byron

Lord Byron

Estos cinco poetas fundamentales, cada uno de ellos con su voz personal, aunque unidos por temas y actitudes comunes y por propuestas estéticas similares, son una representación significativa del universo poético del Romanticismo, de su tonalidad, de su forma de mirar la realidad y el paisaje, de proyectar sus estados de ánimo en la naturaleza.

Narrativos y líricos, dos de ellos -Wordsworth y Coleridge- fueron los poetas de los lagos, respetables y magistrales; otros dos –Byron y Shelley-, satánicos y escandalosos, y Keats, el poeta-poeta, el que murió más joven, a los 25 años, el más claramente tocado por el don de la poesía y la palabra, el que más prestigio conserva hoy entre los poetas.

Percy Bysshe Shelley

Percy Bysshe Shelley

En las páginas de esta antología de una poesía de la mirada y la imaginación, navega a la deriva un viejo marinero alucinado, cantan con distinta letra y la misma música el ruiseñor de Coleridge y el de Keats, Byron hace en Caín la apología del incesto con su hermanastra, se oye a un cuco en medio del paisaje de Worsdworth, cruje la escarcha a medianoche y la melancolía se transforma en Shelley en un himno a la belleza intelectual.

John Keats

John Keats

Esta antología imprescindible llevaba descatalogada algunos años. La recuperación en el cuidado catálogo de Austral añade a las traducciones de Panero y Valverde los textos originales, con los que se completa una generosa y representativa edición bilingüe de casi quinientas páginas. Una edición en la que lo único que se echa en falta es la actualización de la bibliografía, que no va más allá de 1987 –tal como la dejó José María Valverde- y que debería haberse puesto al día con las numerosísimas traducciones nuevas que han ido apareciendo estos años. Espero que en próxima ediciones se solucione esta importante falta.

El libro:
Poetas románticos ingleses 
(edición bilingüe Español-Inglés)  está publicado por la Editorial Austral en su Colección Clásica. Traducido como comenté al principio por José María Valverde y Leopoldo Panero. Encuadernado en rústica, tiene 496 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo dos vídeos en el que el poeta argentino contemporaneo César Bandin Ron lee un verso de Lord Byron y otro de William Wordsworth :

César Bandin Ron lee a Lord Byron, «No volveremos a vagar…»

César Bandin Ron lee a William Wordsworth, «Aves acuáticas»

Para saber más:

http://es.wikipedia.org/wiki/Literatura_del_Romanticismo_en_Inglaterra

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