Archivo de la etiqueta: Dos lecciones infernales

“Dos lecciones magistrales” de Galileo Galilei

Unas clases magistrales del propio Galileo en las que intentó situar el Infierno, tal como lo conocemos desde Dante.

Cubierta de: Dos lecciones infernales

Cubierta de: Dos lecciones infernales

En 1992, la Iglesia católica dio una noticia esperada, o quizás inesperada, tal vez ya ni siquiera eso, en todo caso, que quede a criterio de cada quien. Más de tres siglos y medio después se emitía oficialmente el perdón a Galileo Galilei, excomulgado luego de asegurar, sostener y explicar que la Tierra no era el centro del Universo, sino que esta giraba alrededor del Sol, con lo que daba paso a una gran revolución científica y, a su vez, se ganaba un pasaje en primera para alguno de los nueve anillos que, según Dante, constituían el Infierno.

Sin embargo, estos dos personajes enormes de la ciencia y las letras ya habían coincidido (no físicamente evidentemente, pues Dante murió en 1321, y Galileo nació en 1564), algunos años antes de la condena de la Iglesia a Galileo, cuando este, con 24 años, ofreció dos charlas magistrales sobre ubicación, tamaño y estructura del Infierno según la descripción hecha por Alighieri en La divina comedia.

Un tomo que compila el par de charlas que Galileo dio ante la Academia Florentina y en las que, a partir de las medidas y coordenadas que se detallan en La divina comedia, establece la ubicación y las longitudes del Infierno y sus nueve anillos. Con ilustraciones (extraviadas, por lo que no aparecen en este libro) y especificaciones métricas, Galileo hace un detalle de un Infierno cuyo extremo final coincidiría con el centro de la Tierra, centro, a la vez, del Universo según el sistema geocéntrico que el científico se encargaría de derrumbar años más tarde. 

Dante Alighieri (1261-1321)

Dante Alighieri (1261-1321)

Una muy buena introducción de Riccardo Pratesi ubica al lector en la cosmovisión de esa Europa que no sólo se creía el centro del mundo, sino también del Universo, y en la que las distribución de Cielo e Infierno de Alighieri caló profundo. Incluso, la matemática de la época es reseñada por Pratesi, para que la obra sea comprendida en su totalidad. Además, el posfacio de Matías Alinovi (también traductor de la obra) aporta claridad sobre el Galileo que dictó estas lecciones y su momento. 

Para Alinovi, Galilei estaba para entonces (con 24 años) en contacto con las teorías que quitaban del centro del Universo a la Tierra, pero también se encontraba necesitado de un puesto en la academia, con lo que accedió a realizar los cálculos necesarios (con los que mejoraría los realizados por Manetti y vilipendiaría los de Vellutello) para establecer la ubicación y la superficie de cada uno de los anillos del Infierno, además de estimar la medidas del demonio (sí, no leyó mal, hizo algo así como una antropometría del diablo). 

    Indudablemente, estas lecciones, perdidas durante tres siglos y recuperadas por un investigador que las halló por azar, son una excelente oportunidad para realizar una lectura geométrica del Infierno de Dante y para descubrir un aspecto más (ya a esta altura casi pintoresco) de la capacidad científica de Galileo Galilei. 

Comienza a leer algunas páginas

Retrato de Galileo Galilei pintado por Sustermans Justus en 1636

Retrato de Galileo Galilei pintado por Sustermans Justus en 1636

Galileo Galilei nació en Pisa, Italia, el 15 de febrero de 1564 y murió en  Florencia el  8 de enero de 1642. Fue físico y astrónomo . Su nombre está indiscutiblemente asociado a la revolución científica y la libertad de investigación. Pionero de la matemática moderna y de la física experimental, descifró las leyes de la caída de los cuerpos y de la trayectoria de los proyectiles, estudió el movimiento del péndulo e investigó la mecánica y la resistencia de los materiales. Fue un convencido defensor de la nueva teoría, propuesta por Nicolás Copérnico, según la cual la Tierra y todos los planetas giraban alrededor del sol. La Iglesia Católica Romana acusó a Galileo de herejía y lo obligó a retractarse públicamente. Comenzó así una persecución que incluiría la condena a prisión perpetua, aunque Galileo pudo pasar los últimos años en su casa en virtud de la avanzada edad. Siglos más tarde, el papa Juan Pablo II abrió una investigación sobre esta condena y una comisión papal reconoció el error.

Como complemento pongo un vídeo en italiano titulado:

Galileo incontra l’Inferno di Dante – anteprima al Festival

Para saber más:

http://es.wikipedia.org/wiki/Galileo_Galilei

Deja un comentario

Archivado bajo Curiosidades, Ensayo - Crítica literaria, Historia