Archivo de la etiqueta: Colección Letras Populares

“El talón de hierro”, de Jack London (seudónimo)

♦Edición, traducción, introducción y notas
de Jesús Isaías Gómez López♦

«’El talón de hierro’ está llamada a ser la primera novela distópica de carácter político de la literatura en lengua inglesa y, posiblemente, una de las primeras distopías literarias contemporáneas de la literatura universal

.

Cubierta de 'El talón de hierro'

Cubierta de: ‘El talón de hierro’

El talón de hierro ha sido generalmente considerada como “la primera ficción distópica política y social moderna”, en la que se narra el surgimiento de una tiranía oligárquica en los Estados Unidos. En El talón de hierro escrito en 1906 y publicado en 1908, las opiniones socialistas de Jack London se muestran explícitamente aunque como bien aclara Gómez López en la introducción, en 1905 London publica War of the Classes que recoge los ensayos más revolucionarios e incendiarios donde explica su conversión al socialismo.
En el prefacio de El talón de hierro, Anthony Meredith, el imaginario historiador que descubre –en el año 2632– y estudia el Manuscrito Everhard, ofrece una brillante sinopsis del curso de los acontecimientos recogidos y descritos durante la época del terror impuesta por el yugo del Talón de Hierro –de 1917 a 1932–, así como del devenir de los personajes centrales, en especial , de la escritora de dicho documento Avis Everhard Meredith, como ciudadano de un futuro utópico que interpreta el referido manuscrito con la objetividad avalada por la historia de la humanidad, ofrece una pista clave para el lector, reveladora también de la visión pesimista que el propio London tiene de su tiempo y momento histórico.

“El libro está escrito como las memorias de Avis Everhard, esposa del líder sindical Ernest Everhard, quien viene a liderar la insurrección de los trabajadores. Avis es la hija de un destacado académico estadounidense, y comienza su relato cuando los mimados círculos intelectuales que frecuenta su familia encuentran que es un juego de salón encantador invitar a Ernest a debates.”

La presente edición y traducción de El talón de hierro, nos dice Gómez López en la introducción, responde a un acto de justicia poética en un tiempo como el nuestro en el que el mensaje central de la obra, las tensiones sociales entre el capitalismo y el proletariado, sigue con la misma vigencia que ciento diez años atrás. Ha pasado un siglo y una década desde la primera publicación de la novela y las rebeliones obreras que London plasma en los Estados Unidos de su novela se han expandido a lo largo y ancho de Occidente con distintas fórmulas de rebeldía mediante manifestaciones moderadas que, por fortuna, rara vez acaban en las masacres vaticinadas por London. Con todo el proletariado de hoy en día sigue supeditado a unos poderes fácticos que rigen la economía, la sociedad y la política de nuestro tiempo, aunque, en apariencia, sin aparente atisbo de una controladora Oligarquía.

“Tiene todos los ingredientes de la distopía moderna que será continuada por autores como Zamiátin, Huxley, Sinclair Lewis, Orwell, Bradbury o Burguess”. 

Quiero resaltar la importancia de las ciento treinta y cinco páginas que Jesús Isaías Gómez López dedica a la magnífica introducción y a la completísima bibliografía que incorpora.

Jack London

Jack London

El autor:
Jack London (San Francisco, 1876-Glen Ellen, 1916), seudónimo de John Griffith Chaney, es uno de los grandes escritores estadounidenses de los albores del siglo XX. Su mundo se inspira en una interpretación muy subjetiva de la filosofía de Nietzsche y se construye a partir del principio de lucha por la supervivencia. Nacido en San Francisco, fue esencialmente un niño autodidacta que leía con avidez los fondos de la biblioteca pública. Con diecisiete años se embarcó en su primera goleta, rumbo a Japón, su primera gran travesía en alta mar. Tras varias experiencias como marinero y vagabundo -razón por la que también fue encarcelado-, London acudió a la Oakland High School y, posteriormente, a la Universidad de California, que tuvo que abandonar por problemas económicos. Intrépido ilustrado, él, como muchos, sufrió la fiebre del oro hasta que, finalmente, se dedicó a la escritura. De entre su obra, a menudo nutrida de sus propias aventuras, cabe destacar La llamada de lo salvaje (1903), El lobo de mar (1904), Colmillo blanco (1906) y Martin Eden (1909).

El libro:
El talón de hierro (título original: The Iron Heel, 1908) ha sido publicado por Ediciones Cátedra en su Colección Letras Populares. Edición, traducción, introducción y notas de Jesús Isaías Gómez López. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 452 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro..

Como complemento pongo un vídeo titulado Pictorial Biography of Jack London.

.
Para saber más:
Jack London en Wikipedia.

 

 

Deja un comentario

Archivado bajo Literatura, Literatura, Narrativa, Literatura. Fantasía y Ciencia Ficción

“Veinte mil leguas de viaje submarino”, de Jules Verne

«Edición, traducción, introducción y notas
de Miguel Á. Navarrete»

«Ediciones Cátedra celebra el 150 aniversario de la publicación
con una edición conmemorativa»
.

“Espero que pronto nos lleve usted a las profundidades del mar y que haga viajar a sus personajes en esos aparatos de buzos que su ciencia e imaginación pueden permitirse perfeccionar.”

Cubierta de Veinte mil leguas de viaje submarino

Cubierta de: ‘Veinte mil leguas de viaje submarino’

¿Puede ser que del origen de Veinte mil leguas de viaje submarino tenga la culpa una mujer? La frase que acabas de leer corresponde a una carta de agradecimiento fechada el 25 de julio de 1865 en la que la escritora George Sand agradece a Verne haber recibido Viaje al centro de la tierra y De la Tierra a la Luna.
Aunque Miguel Á. Navarrete nos cuenta que sin quitar importancia a este hecho, no es arriesgado pensar que, tras Cinco semanas en globo (donde predomina el elemento «aire»), Viajes y aventuras del capitán Hatteras (homenaje al «fuego») y Viaje al centro de la tierra (exaltación de la «tierra»), llegase una obra que desvelara los secretos de los grandes fondos submarinos por lo que es plausible pensar que, hacia finales de 1865 o principios de 1866, Verne ya hubiera comenzado al menos a esbozar su futuro Viaje bajo los océanos.

¿Cuántas aventuras conviven en Veinte mil leguas de viaje submarino? El niño se queda boquiabierto ante el gálibo, la maquinaria y la velocidad del Nautilus, deseoso de imitar las andanzas del capitán Nemo, navegante de todos los océanos del mundo y descubridor de maravillas y tesoros sin cuento en paisajes de ensueño.

El joven que relee la novela durante los largos veranos descubre un vocabulario desconocido, un lenguaje casi fantástico, el de las ciencias naturales, los abismos submarinos, la historia o la geografía, y empieza a discernir las contradicciones de un Nemo atormentado, con su lado más compasivo, pero también con el más despiadado.
Y el adulto que vuelve a tomar el libro en sus manos, tantos años más tarde, sonríe con un cosquilleo cuando piensa en Jules Verne preparando con sus palabras y su sabiduría de narrador alguno de los episodios cruciales del libro: la lucha a arponazos contra el presunto narval, la angustia de morir ahogados en el mar o la excursión por los bosques casi sicodélicos de la isla de Crespo, el combate contra el pulpo gigante, el torbellino del Maelstrom…

Todos esos momentos se resumen en una aventura: la de la fascinación que ejercen los buenos libros.

Veinte mil leguas de viaje submarino es una gran narración poética, furibunda, impregnada de tintes románticos y descripciones sublimes, presidida por el mar y por uno de los mejores personajes de Jules Verne, el capitán Nemo, y su legendaria máquina, el submarino Nautilus.

Verne ha inspirado a lectores y escritores de todo el mundo. Turguéniev, Tolstoi, Bradbury, Rimbaud, Perec o Le Clézio son solo algunos de los que lo han leído con pasión. Ahora, cuando celebramos el sesquicentenario, podemos recordar las palabras de Fernando Savater, quien afirma que para interesarse por Verne basta con que el lector«no haya perdido la capacidad de gozar leyendo».

Ahora quiero entrar en uno de las aventuras más interesantes del libro. Si buscamos en Google Earth la isla de Crespo no la vamos a encontrar porque no existe, pero Verne la nombra por primera vez en la página 216 cuando Nemo invita al profesor Aronnax y a sus compañeros a una cacería por los bosques de la isla de Crespo. Más adelante Verne escribe: “Consulté el planisferio y, a 32º 40′ de latitud norte y 167º 50′ de longitud oeste, encontré un islote, descubierto en 1801 por el capitán Crespo que, en las antiguas cartas españolas se denominaba Roca de la Plata […]”.
La isla de Crespo no existe, pero Francisco Joaquín de las Llagas Sánchez Crespo sí existió, como demuestra Navarrete en el epílogo a esta nueva edición al corroborar su existencia en diversos documentos de la época. Nació en 1754 en Priego de Córdoba y, huérfano desde temprana edad, llegó a convertirse en piloto de la Real Armada Española en 1775 y alférez de Navío en 1810. Y, en una de sus múltiples travesías, creyó ver una isla… que no estaba allí.

“El genio de Verne hizo que existiera y que perdurase en la literatura una isla que navíos de muy diversos pabellones intentaron hallar durante varios siglos, no demasiado alejada de las costas de Japón. A sabiendas de que le ofrecía un escenario más próximo a la leyenda que a la realidad geográfica, nos hizo visitar sus bosques submarinos en una serie de episodios que tenían y continúan teniendo para el lector mucho de ensoñación, similar a la que vivieron tantos marinos, como D. Francisco Sánchez Crespo, que creyeron vislumbrar los contornos de unas islas mitológicas y cargadas de riquezas allí donde no existía más que la inmensidad del gran Océano”.       [Pág. 635]

Como siempre, Verne es fascinante, es hipnótico en sus aventuras.

La novela se complementa con Bibliografía y dos apéndices: ‘A los lectores del Magasin d’éducation et de récreation‘ y ‘Donde se da cuenta de la vida del «capitán Crespo».

Retrato de Jules Verne por Félix Nadar (c. 1878)

Retrato de Jules Verne por Félix Nadar (c. 1878)

El autor:
Jules Gabriel Verne, conocido en los países hispanohablantes como Julio Verne nació en Nantes, el 8 de febrero de 1828 y falleció en Amiens, 24 de marzo de 1905. Es considerado el fundador de la moderna literatura de ciencia ficción. Se escapó de su casa a la edad de 11 años para ser grumete y más tarde marinero, pero, prontamente atrapado y recuperado por sus padres, fue llevado de nuevo al hogar paterno en el que, en un furioso ataque de vergüenza por lo breve y efímero de su aventura, juró solemnemente (para fortuna de sus millones de lectores) no volver a viajar más que en su imaginación y a través de su fantasía. Predijo con gran precisión en sus relatos fantásticos la aparición de algunos de los productos generados por el avance tecnológico del siglo XX, como la televisión, los helicópteros, los submarinos o las naves espaciales. De 1848 a 1863 escribió libretos de ópera y obras de teatro. En 1863 obtuvo su primer éxito con la publicación de Cinco semanas en globo. Documentaba sus fantásticas aventuras y predijo con asombrosa exactitud muchos de los logros científicos del siglo XX.

El libro:
Veinte mil leguas de viaje submarino (título original: Vingt mille lieues sous les mers, 1869) ha sido publicado por Ediciones Cátedra en su Colección Letras Populares. Edición, traducción, introducción y notas de Miguel Á. Navarrete. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 726 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo en el que Ridley Scott presenta “Los Profetas de la Ciencia Ficción” en un capítulo dedicado a Jules Verne.

.
Para saber más:
Julio Verne en Wikipedia.
Anexo: Bibliografía de Julio Verne

1 comentario

Archivado bajo Literatura, Literatura, Narrativa, Literatura. Fantasía y Ciencia Ficción