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“Veinte mil leguas de viaje submarino”, de Jules Verne

«Edición, traducción, introducción y notas
de Miguel Á. Navarrete»

«Ediciones Cátedra celebra el 150 aniversario de la publicación
con una edición conmemorativa»
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“Espero que pronto nos lleve usted a las profundidades del mar y que haga viajar a sus personajes en esos aparatos de buzos que su ciencia e imaginación pueden permitirse perfeccionar.”

Cubierta de Veinte mil leguas de viaje submarino

Cubierta de: ‘Veinte mil leguas de viaje submarino’

¿Puede ser que del origen de Veinte mil leguas de viaje submarino tenga la culpa una mujer? La frase que acabas de leer corresponde a una carta de agradecimiento fechada el 25 de julio de 1865 en la que la escritora George Sand agradece a Verne haber recibido Viaje al centro de la tierra y De la Tierra a la Luna.
Aunque Miguel Á. Navarrete nos cuenta que sin quitar importancia a este hecho, no es arriesgado pensar que, tras Cinco semanas en globo (donde predomina el elemento «aire»), Viajes y aventuras del capitán Hatteras (homenaje al «fuego») y Viaje al centro de la tierra (exaltación de la «tierra»), llegase una obra que desvelara los secretos de los grandes fondos submarinos por lo que es plausible pensar que, hacia finales de 1865 o principios de 1866, Verne ya hubiera comenzado al menos a esbozar su futuro Viaje bajo los océanos.

¿Cuántas aventuras conviven en Veinte mil leguas de viaje submarino? El niño se queda boquiabierto ante el gálibo, la maquinaria y la velocidad del Nautilus, deseoso de imitar las andanzas del capitán Nemo, navegante de todos los océanos del mundo y descubridor de maravillas y tesoros sin cuento en paisajes de ensueño.

El joven que relee la novela durante los largos veranos descubre un vocabulario desconocido, un lenguaje casi fantástico, el de las ciencias naturales, los abismos submarinos, la historia o la geografía, y empieza a discernir las contradicciones de un Nemo atormentado, con su lado más compasivo, pero también con el más despiadado.
Y el adulto que vuelve a tomar el libro en sus manos, tantos años más tarde, sonríe con un cosquilleo cuando piensa en Jules Verne preparando con sus palabras y su sabiduría de narrador alguno de los episodios cruciales del libro: la lucha a arponazos contra el presunto narval, la angustia de morir ahogados en el mar o la excursión por los bosques casi sicodélicos de la isla de Crespo, el combate contra el pulpo gigante, el torbellino del Maelstrom…

Todos esos momentos se resumen en una aventura: la de la fascinación que ejercen los buenos libros.

Veinte mil leguas de viaje submarino es una gran narración poética, furibunda, impregnada de tintes románticos y descripciones sublimes, presidida por el mar y por uno de los mejores personajes de Jules Verne, el capitán Nemo, y su legendaria máquina, el submarino Nautilus.

Verne ha inspirado a lectores y escritores de todo el mundo. Turguéniev, Tolstoi, Bradbury, Rimbaud, Perec o Le Clézio son solo algunos de los que lo han leído con pasión. Ahora, cuando celebramos el sesquicentenario, podemos recordar las palabras de Fernando Savater, quien afirma que para interesarse por Verne basta con que el lector«no haya perdido la capacidad de gozar leyendo».

Ahora quiero entrar en uno de las aventuras más interesantes del libro. Si buscamos en Google Earth la isla de Crespo no la vamos a encontrar porque no existe, pero Verne la nombra por primera vez en la página 216 cuando Nemo invita al profesor Aronnax y a sus compañeros a una cacería por los bosques de la isla de Crespo. Más adelante Verne escribe: “Consulté el planisferio y, a 32º 40′ de latitud norte y 167º 50′ de longitud oeste, encontré un islote, descubierto en 1801 por el capitán Crespo que, en las antiguas cartas españolas se denominaba Roca de la Plata […]”.
La isla de Crespo no existe, pero Francisco Joaquín de las Llagas Sánchez Crespo sí existió, como demuestra Navarrete en el epílogo a esta nueva edición al corroborar su existencia en diversos documentos de la época. Nació en 1754 en Priego de Córdoba y, huérfano desde temprana edad, llegó a convertirse en piloto de la Real Armada Española en 1775 y alférez de Navío en 1810. Y, en una de sus múltiples travesías, creyó ver una isla… que no estaba allí.

“El genio de Verne hizo que existiera y que perdurase en la literatura una isla que navíos de muy diversos pabellones intentaron hallar durante varios siglos, no demasiado alejada de las costas de Japón. A sabiendas de que le ofrecía un escenario más próximo a la leyenda que a la realidad geográfica, nos hizo visitar sus bosques submarinos en una serie de episodios que tenían y continúan teniendo para el lector mucho de ensoñación, similar a la que vivieron tantos marinos, como D. Francisco Sánchez Crespo, que creyeron vislumbrar los contornos de unas islas mitológicas y cargadas de riquezas allí donde no existía más que la inmensidad del gran Océano”.       [Pág. 635]

Como siempre, Verne es fascinante, es hipnótico en sus aventuras.

La novela se complementa con Bibliografía y dos apéndices: ‘A los lectores del Magasin d’éducation et de récreation‘ y ‘Donde se da cuenta de la vida del «capitán Crespo».

Retrato de Jules Verne por Félix Nadar (c. 1878)

Retrato de Jules Verne por Félix Nadar (c. 1878)

El autor:
Jules Gabriel Verne, conocido en los países hispanohablantes como Julio Verne nació en Nantes, el 8 de febrero de 1828 y falleció en Amiens, 24 de marzo de 1905. Es considerado el fundador de la moderna literatura de ciencia ficción. Se escapó de su casa a la edad de 11 años para ser grumete y más tarde marinero, pero, prontamente atrapado y recuperado por sus padres, fue llevado de nuevo al hogar paterno en el que, en un furioso ataque de vergüenza por lo breve y efímero de su aventura, juró solemnemente (para fortuna de sus millones de lectores) no volver a viajar más que en su imaginación y a través de su fantasía. Predijo con gran precisión en sus relatos fantásticos la aparición de algunos de los productos generados por el avance tecnológico del siglo XX, como la televisión, los helicópteros, los submarinos o las naves espaciales. De 1848 a 1863 escribió libretos de ópera y obras de teatro. En 1863 obtuvo su primer éxito con la publicación de Cinco semanas en globo. Documentaba sus fantásticas aventuras y predijo con asombrosa exactitud muchos de los logros científicos del siglo XX.

El libro:
Veinte mil leguas de viaje submarino (título original: Vingt mille lieues sous les mers, 1869) ha sido publicado por Ediciones Cátedra en su Colección Letras Populares. Edición, traducción, introducción y notas de Miguel Á. Navarrete. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 726 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo en el que Ridley Scott presenta “Los Profetas de la Ciencia Ficción” en un capítulo dedicado a Jules Verne.

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Para saber más:
Julio Verne en Wikipedia.
Anexo: Bibliografía de Julio Verne

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“Relatos de ciencia ficción”, de Edgar Allan Poe

«Edición e introducción de Julián Díez»

Traducción de los relatos de Julio Cortázar
Traducción de los poemas de José Francisco Ruiz Casanova
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Cubierta de Relatos de ciencia ficción

Cubierta de: ‘Relatos de ciencia ficción’

Tiene mucha razón Julián Díez en la introducción cuando escribe que lo primero que llama la atención al lector en este volumen es su propio título. Si el término «ciencia ficción» es bastante reciente, concretamente de 1926, ¿cómo es posible que sean calificados como ciencia ficción unos relatos escritos casi un siglo antes?
En una magnífica introducción que ocupa las cien primeras páginas del libro (aquí quiero notar que casi todos los título de la colección Letras Populares tienen magníficas y extensas introducciones) Díez va analizando con minuciosidad cada una de las características del genio de Poe para luego hablarnos de los relatos que componen el libro, y de los que no están, que por su extensión son merecedores de libros separados. Me estoy refiriendo a Narración de Arthur Gordon Pym (1838) y de Eureka (1848).

La obra de Edgar Allan Poe destaca por una serie de aciertos brillantes, que en ocasiones son fruto de su condición de visionario descontrolado y en otras de su faceta como periodista y observador de la época. Podemos percibir en ella elementos tan consustanciales al género de la ciencia ficción como el vértigo cósmico, la necesidad de verosimilitud o la intencionalidad política. El escritor tenía una actitud heterodoxa ante la ciencia, a la que admiraba pero creía sobrevalorada. En su opinión, la preeminencia que estaba cobrando la ciencia en su época la convertía en una especie de superstición para élites. En un tiempo en el que las fronteras de la ciencia comenzaban a expandirse de forma exponencial casi cada año, Poe albergaba la sospecha de que dichas fronteras alcanzarían pronto territorios más propios del misticismo.

Uno de mis cuentos favoritos es La incomparable aventura de un tal Hans Pfaall (1835) en el que relaciona el viaje en globo de un hombre a la luna con una combinación de precisión científica y fantasía asombrosa; y que para muchos estudiosos de la ciencia ficción es el primer cuento de ciencia ficción de la historia.
La verdad sobre el caso del señor Valdemar en el que un hipnotizador pone a un hombre en un estado hipnótico suspendido en el momento de la muerte. Un descenso al Maelström, que nos cuenta la historia de un hombre que sobrevivió a un naufragio y un remolino. Sería largo describir los quince relatos y tres poemas, pero al menos os dejo los títulos incluidos en el libro:

  • Manuscrito hallado en una botella.
  • La incomparable aventura de un tal Hans Pfaall.
  • El diablo en el campanario.
  • El hombre que se gastó.
  • La conversación de Eiros y Charmion.
  • Un descenso al Maelström.
  • Un cuento de las Montañas Escabrosas.
  • Revelación mesmérica.
  • El cuento mil y dos Scheherazade.
  • Conversaciones con una momia.
  • El poder de las palabras.
  • El sistema del doctor Tarr y el profesor Fether.
  • La verdad sobre el caso del señor Valdemar.
  • Mellonta tauta.
  • Von Kempelen y su descubrimiento.

Y los poemas:

  • Al Aaraaf.
  • La ciudad del mar.
  • Ulalume. Una balada.

Poe y sus obras influyeron en la literatura en los Estados Unidos y en todo el mundo, así como en campos especializados como la cosmología y la criptografía. Para el que quiera ampliar conocimientos puede consultar el libro de Clarke Olney, Edgar Allan Poe—Science-Fiction Pioneer.

Retrato de Poe por Oscar Halling, copiado del daguerrotipo «Thompson», uno de los últimos retratos del escritor (1849)

Copia fotográfica de Poe por Osar Halling, copiado del daguerrotipo «Thompson», uno de los últimos retratos del escritor (1849)

El autor:
Edgar Allan Poe nació en Boston, Estados Unidos, el  19 de enero de 1809. Es una figura central de la tradición literaria de los últimos siglos. Padre de la novela policíaca, renovador de la novela gótica y los cuentos de terror, pionero de la ciencia ficción, crítico y teórico literario de aguda inteligencia, autor de uno de los poemas más célebres de todos los tiempos (El cuervo), teórico tanto del lenguaje narrativo como del poético, su enorme influencia se ha puesto de manifiesto no sólo en la obra de grandes narradores como DostoyevskiKafkaMaupassantLovecraftBorgesRay Bradbury o Cortázar, sino también en las versiones y citas musicales (de Bob Dylan a Lou Reed, de Iron Maiden a Green Day), cinematográficas (Roger CormanPeter Weirlos hermanos CoenTim Burton…),  pictóricas (DoréGauguinManet) o del cómic (Jonathon Scott FuquaLen WeinDuight MacPherson, entre otros), que le han convertido en un personaje legendario e inmensamente popular. Relatos como Conversación con una momiaLa caída de la casa UsherEl escarabajo de oroLigeiaLos crímenes de la calle MorgueEl tonel de amontillado El gato negro avalan a Edgar Allan Poe como el más perfecto autor de cuentos. Falleció en Baltimore, Estados Unidos, el 7 de octubre de 1849.

El libro:
Relatos de ciencia ficción ha sido publicado por Ediciones Cátedra en su Colección Letras Populares. Traducciones de Julio Cortázar y José Francisco Ruiz Casanova. Encuadernado en rústica con solapas tiene 400 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo con una simpática biografía de Edgar Allan Poe.

Para saber más:
Edgar Allan Poe en Wikipedia.
En este blog también puedes encontrar dos títulos muy interesantes de Poe: Su “Poesía completa” en edición bilingüe de José Francisco Ruiz Casanova; y los “Cuentos completos” con una introducción de Thomas Ollive Mabbott.

 

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