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“Cuentos de Navidad. De los hermanos Grimm a Paul Auster”

«38 Cuentos de Navidad seleccionados por Marta Salís»
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Cubierta de Cuentos de Navidad

Cubierta de: ‘Cuentos de Navidad’

La Navidad, siempre muy presente en la literatura, ha inspirado relatos magníficos, y son muchos los grandes escritores que se han acercado a ella desde diferentes perspectivas. Seguramente el primer cuento que la trató es del filósofo neoplatónico romano Celso quién en el siglo II, cuando los cristianos empezaban a celebrar el nacimientos de Cristo, escribió una versión del hecho sagrado en la que Cristo nace en Judea y es hijo de una campesina adúltera y un soldado romano llamado Pantero; en su obra Doctrina verdadera (según otros traductores, Discurso sobre la verdad).
Esta antología, sin embargo, parte de una tradición muy posterior y desde luego menos «apócrifa», más ligada a lo que la Navidad sigue significando hoy en el imaginario de Occidente
En esta antología se refleja la alegría, el sentido de comunidad, la excitación espiritual, la oportunidad de cambio, los deseos, la nostalgia e incluso el rechazo que estas fechas despiertan en muchos de nosotros, porque, si bien es cierto que la tradición invita a los buenos sentimientos, no lo es menos que se presta a una variedad sorprendente de estilos y de tonos: no faltan aquí ni el humor, ni la oscuridad, ni la crítica social, ni la fantasía, ni la tragedia.

Los 38 Cuentos de Navidad seleccionados por Marta Salís proceden de distintas tradiciones occidentales (anglosajona, germánica, nórdica, mediterránea, eslava). De los hermanos Grimm y E. T. A. Hoffmann hasta Joyce, Capote o Auster, y alternando clásicos como Canción de Navidad de DickensLa niña de los fósforos de Andersen con piezas poco conocidas e inéditas, este volumen abarca dos siglos de literatura navideña desde los ángulos más distintos y con las más diversas intenciones.

El recorrido por las distintas vivencias, paisajes, sentimientos y tradiciones, comienza por Jacob Wilhelm Grimm y termina con Paul Auster. La calidad del resto de autores, es incuestionable:

  • Jacob y Wilhelm Grimm: Los táleros de las estrellas (1812)
  • E. T. A. Hoffmann: La aventura de la noche de San Silvestre (1815)
  • Nathaniel Hawthorne: Las hermanas (1839)
  • Charles Dickens: Canción de Navidad (1843)
  • Charles Dickens: El cuento del pariente pobre (1852)
  • Hans Christian Andersen: La niña de los fósforos (1845)
  • Fiódor M. Dostoyevski: Un árbol de Navidad y una boda (1848)
  • Theodor Storm: Bajo el abeto (1862)
  • Bret Harte: De cómo Santa Claus visitó Simpson’s Bar (1872)
  • Zacharias Topelius: Ojo de Estrella (1873)
  • Alphonse Daudet: Las tres misas rezadas (1875)
  • Anthony Trollope: Catherine Carmichael o el paso de tres años (1878)
  • Guy de Maupassant: Cuento de Navidad (1882)
  • August Strindberg: Pal y Per (1882)
  • Nikolái S. Leskov: La fiera (1883)
  • Robert Louis Stevenson: Markheim (1884)
  • Amalie Skram: La Navidad de Karen (1885)
  • Antón P. Chéjov: Vanka (1886)
  • Sarah Orne Jewett: La Nochebuena de la señora Parkins (1890-1891)
  • Thomas Hardy: El despiste de una orquesta parroquial (1891)
  • Gustav Wied: Noche de paz, noche de amor… (1891)
  • Arthur Conan Doyle: La aventura del carbunclo azul (1892)
  • Léon Bloy: Navidad prusiana (1893)
  • Luigi Pirandello: Navidad en el Rin (1896)
  • Wladyslaw Reymont: Felices (1897)
  • Clarín (Leopoldo Alas): El rey Baltasar (1901)
  • Grazia Deledda: Mientras sopla el Levante (1902)
  • O. Henry: Un regalo de Navidad en el chaparral (1903)
  • Ramón María del Valle-Inclán: Nochebuena (1903)
  • Saki: La fiesta de Navidad de Reginald (1904)
  • G. K. Chesterton: Las Estrellas Voladoras (1911)
  • Emilia Pardo Bazán: La estrella blanca (1912)
  • James Joyce: Los muertos (1912)
  • Dino Buzzati: Cuento de Navidad (1945)
  • Dylan Thomas: La Navidad de un niño en Gales (1952)
  • Ray Bradbury: El regalo (1952)
  • Truman Capote: Una navidad (1982)
  • Paul Auster: El cuento de Navidad de Auggie Wren (1990)

De Berlín a Brooklyn, de un pueblecito sardo a un rancho del Lejano Oeste, de la Provenza a Nueva Zelanda, de un aristocrático salón a un pueblo de mineros, de Dublín a un cohete espacial…: en todos esos lugares veremos celebrar la Nochebuena, la Navidad, el día de San Esteban, la Nochevieja o el día de Reyes, y en todos ellos ocurrirá algo que ilustre el tradicional espíritu navideño… o bien lo desmienta.
El sentido religioso está muy presente en relatos como el de Zacharias Topelius, que trata de reconciliar las dos tradiciones pagana y cristiana, el de Dino Buzzati, que alterna lo devoto y lo absurdo, o el de Emilia Pardo Bazán, que reconstruye la historia de la adoración de los Reyes Magos; y, en un orden más terrenal, Alphonse Daudet, Léon Bloy y Ramón María del Valle-Inclán nos hablan, no sin ironía, de las costumbres del clero. Pero hay cuentos en los que la Navidad está completamente secularizada y no es más que un mero compromiso social donde se forjan o consolidan pactos mundanos (Dostoyevski), o donde se remueven anécdotas y episodios que afectan puramente a la vida íntima o personal («Los muertos» de Joyce): de ahí, por cierto, que figuren también en este volumen varios cuentos de intenso lirismo, como los de Luigi Pirandello y Dylan Thomas. Pero en la Navidad de Saki, por ejemplo, más que un compromiso, las fiestas navideñas son ya directamente un engorro.
Vamos, que hay donde elegir, pues la selección de 
Marta Salís es magnífica.

El libro:
Cuentos de Navidad. De los hermanos Grimm a Paul Auster ha sido publicado por Alba Editorial en su Colección Clásica Maior. Los traductores son Paula Brines, Mercedes Corral, María José Chuliá García, Celia Filipetto, Víctor Gallego Ballestero, Isabel Hernández, Maribel de Juan, José Luis López Muñoz, Cristina Marín Rubio, Catalina Martínez Muñoz, Carmen Montes Cano, Katarzyna Olszewska Sonnenberg, Blanca Ortiz Ostalé, Fernando Otero Macías, Marta Salís, Marta Sánchez-Nieves y Miguel Temprano García. Encuadernado en tapa dura con sobrecubierta, tiene 624 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Para saber más:
La Navidad en Wikipedia.

feliznavidad

 

 

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“Colgando de un hilo”, de Dorothy Parker (ilustraciones de Simone Massoni)

Una exquisita edición ilustrada de los mejores cuentos de una de las escritoras más inteligentes y descaradas del siglo XX.
«Lo primero que hago por la mañana es lavarme los dientes y afilar la lengua»

Cubierta de Colgando de un hilo

Cubierta de: Colgando de un hilo

Decía el sabio que las apariencias engañan, pero bien mirado lo que engaña son las expectativas, las ganas de ver y vivir lo que nuestro deseo ha dibujado, sin tener en cuenta la realidad. De ahí que a menudo acabemos Colgando de un hilo, esperando en vano una llamada que nunca llegará o cultivando las malas hierbas de los celos.
Si alguien consiguió reunir en unas cuantas páginas todas las miserias y esplendores de la condición femenina, esa fue Dorothy Parker. En la mayoría de sus cuentos las protagonistas son mujeres que se pierden en amores ridículos, que se empeñan en creer eternas unas relaciones dictadas solo por el deseo pasajero de un hombre, que usan su fragilidad como arma de seducción, un arma que a menudo se vuelve contra ellas dejándolas heridas de muerte.

Ilustración de Simone Massoni

Ilustración de Simone Massoni

Los cuentos de Dorothy Parker no son un alegato feminista, sino una mirada inteligente y cínica al mundo de la mujer, y aunque haya transcurrido más de medio siglo, la actualidad de sus planteamientos continúa totalmente vigente. Me encantan los cuentos seleccionados, pero tengo que reconocer que para mi gusto falta uno, su relato más conocido apareció en Bookman Magazine bajo el título Big Blonde, (La gran rubia). Fue galardonado con el prestigioso Premio O. Henry como el cuento más sobresaliente de 1929. Este relato, entre otras obras maestras del género, sería seleccionado por Augusto Monterroso para su célebre Antología del cuento triste.

Ilustración de Simone Massoni 2

Ilustración de Simone Massoni

Dorothy Parker escribió una vez que lo suyo era tomarse un Martini, dos como mucho. Después del tercero, ya estaba debajo de la mesa, y al cuarto… debajo de su anfitrión.
Con esas premisas, y haciendo gala de un humor que arañaba los buenos hábitos de la burguesía de entonces, cabe entender que la misma Dorothy se convirtiese en personaje, y que su obra se leyera a menudo como la alegre guarnición de una vida dedicada al chiste ingenioso.
Los años fueron pasando, y el tiempo ha revelado que esta protagonista indiscutible de las tertulias más animadas del Nueva York de entreguerras, esposa infiel y amante solícita, fue además una escritora de primer orden, capaz de resumir en pocas páginas la hipocresía de una sociedad que crecía a la sombra de un dinero recién estrenado y de unas costumbres que se caían de viejas. Así lo muestran las mujeres y los hombres que deambulan por sus cuentos, seres patéticos que lloran en habitaciones exquisitamente decoradas, flirtean con un empeño digno de mejores causas, o ríen sin ganas en la barra de un bar para olvidar que alguna vez fueron felices. Es más, basta con acercarnos un poco a esas parejas desesperadas y tiernas para darnos cuenta de que la prosa de Dorothy Parker no ha muerto. Al contrario, su protesta es más actual que nunca, su sonrisa aún nos acompaña, su amor por Nueva York cala hondo, y su ironía es el mejor de los regalos en una época de tanta perplejidad.

Una exquisita edición ilustrada de los mejores cuentos de una de las escritoras más inteligentes y descaradas del siglo XX.

La mirada de la gran autora nos guía, su humor negro nos acompaña en cada página, y al final, cuando las luces del último bar se apagan y no hay más copas que vaciar, nos queda el talento de una maestra que, hablando de sí misma, habló por todos.

Es destacable la labor de edición que ha realizado la Editorial Lumen al utilizar un papel de alto gramaje, la utilización de dos colores para las fantásticas ilustraciones de Simone Massoni, y guía de lectura de tela.

Lee un fragmento del libro.

La autora:

Dorothy Parker

Dorothy Parker

Dorothy Parker (de soltera Dorothy Rothschild), nació en West End (New Jersey) el 22 de agosto de 1893, pero desde muy joven residió en Nueva York, donde su inteligencia y carácter mordaz la consagraron como el alma de la famosa tertulia del hotel Algonquin. Colaboradora asidua de revistas como Vogue, Vanity Fair y The New Yorker, Parker fue testigo y juez de las costumbres burguesas que se imponían en la gran urbe. Autora de comedias, libros de poemas y cuentos, en los años de la posguerra trabajó en Hollywood como guionista.Muy conocida por su cáustico ingenio, su sarcasmo y su afilada pluma a la hora de captar el lado oscuro de la vida urbana  en el siglo XX. Durante la Guerra Civil, vino a España y apoyó a la República, y en Estados Unidos fue perseguida por el FBI, que la acusaba de comunista. Estuvo en la lista negra de Hollywood durante la famosa caza de brujas
Murió el 7 de junio de 1967 en la habitación de un hotel de Nueva York, a la edad de setenta y cuatro años, acompañada por su perro y una copa de buen whisky escocés.
En la tumba donde reposan sus restos, un epitafio reza: “Excuse my dust” (perdonen por el polvo).

El libro:
Colgando de un hilo ha sido publicado por la Editorial Lumen en su Colección Narrativa. Traducciones del ingles a cargo de Jordi Fibla, Celia Filipetto y Carmen Francí. Ilustraciones de Simone Massoni. Encuadernado en tapa dura con sobrecubierta.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

 Como complemento pongo un vídeo, realmente es solo audio, en inglés en el que Dorothy Parker lee su cuento: Una llamada telefónica.

Para saber más:

Dorothy Parker en Wikipedia.

Ilustración de Simone Massoni 3

Ilustración de Simone Massoni

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