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“La corrupción de la carne”, de Ambrose Parry (seudónimo)

«La única diferencia entre un medicamento
y un veneno es la dosis»
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“Ninguna historia decente debería empezar con una prostituta muerta. Pido disculpas: sé muy bien que la gente respetable no quiere ni oír hablar de cosas como ésa. Sin embargo, fue precisamente la idea de que la gente de bien de Edimburgo se escandalizaría lo que llevó a Will Raven, en el invierno de 1847, a meterse de cabeza en esta aventura. Seguro que habría preferido que nadie considerase el hallazgo del cadáver de Evie Lawson como el auténtico comienzo de su vida, pero simplemente no podía tolerar que la historia de aquella pobre mujer terminase allí sin más.”

Cubierta de 'La corrupción de la carne'

Cubierta de: ‘La corrupción de la carne’

Pocas novelas tienen un inicio tan contundente como La corrupción de la carne: «Ninguna historia decente debería empezar con una prostituta muerta.» Pero resulta que ésta no es una «historia decente», sino la constatación de la falta de ética con la que algunos médicos del siglo XIX se comportaron al experimentar con seres humanos en aras del progreso científico. Will Raven, joven estudiante de medicina, es contratado como ayudante por uno de los facultativos más célebres de la época, el doctor James Simpson, para que lo asista durante sus investigaciones sobre el éter, la única forma de anestesiar a las mujeres durante el parto (no olvidemos que Marisa Haetzman, uno de los autores es anestesista). Sin embargo, tan pronto como entra a trabajar en la consulta del insigne médico, Raven empieza a relacionar las nuevas técnicas de anestesia con los asesinatos de varias prostitutas y criadas en la Ciudad Vieja de Edimburgo, entre las que se cuenta su amiga Evie Lawson, y decide rastrear dichas muertes con la colaboración de Sarah Fisher, una chica inteligente, curiosa y muy perspicaz que realiza tareas de asistente para el doctor Simpson.
Superados los recelos iniciales, Raven y Sarah se hacen inseparables y no dudan en acometer, ante la absoluta indiferencia de la policía, la búsqueda del terrible criminal que está experimentando con mujeres de escasa reputación y que acaban muriendo desangradas y evisceradas entre grandes convulsiones. Cuando Raven y Sarah hallen una pista entre los colaboradores más cercanos del doctor Simpson quizá ya sea demasiado tarde…

«Una trepidante novela criminal que nos sumerge en
los experimentos médicos del siglo XIX en Edimburgo.»

Basada en hechos reales, la trama de este original thriller histórico transcurre en el Edimburgo gótico y victoriano del invierno de 1847, donde los experimentos científicos con éter y otras sustancias se ven empañados por una profusión de crímenes pavorosos que están transformando esta «ciudad de mil vidas clandestinas» en un sumidero de carne humana en estado de putrefacción.
Entre los múltiples aciertos de Ambrose Parry, se cuentan la formidable reconstrucción de un acontecimiento científico de primer orden y la magnífica exploración de la sociedad victoriana de la época, sobre todo en lo que respecta a las enormes desigualdades de clase y de género imperantes. Los autores profundizan con honda sensibilidad y aguda pericia en la imposibilidad de las mujeres para acceder a una formación superior y en las pésimas condiciones de vida de los pobres. Todo ello acompañado de un ritmo de la acción trepidante y una intensa carga sensorial en forma de ruidos, olores, visiones y sabores que convierte a Edimburgo, la capital «del decoro público y el pecado privado», en uno de los actores principales de la novela.

Envolventes y misteriosas, las sensoriales brumas de Edimburgo han sido fuente de inspiración para maestros del género negro como Ian Rankin, Val McDermid o James Oswald, cuyos famosos detectives (John Rebus, Karen Pirie y Tony McLean) se han convertido en ídolos para los lectores.

Lee y disfruta de un fragmento de la novela.

Ambrose Parry

Ambrose Parry

El autor:
Ambrose Parry es el seudónimo con el que firma esta novela el matrimonio escocés compuesto por Chris Brookmyre, escritor de género negro que ha ganado numerosos premios de carácter internacional como el Theatre Old Peculier Crime y el McIlvanney, entre otros, y Marisa Haetzman, anestesista y doctoranda en Historia de la Medicina. De hecho, fue ella quien, investigando sobre la introducción del éter y el cloroformo en la medicina convencional, sugirió a su marido la idea de escribir una historia a cuatro manos. Y así surgió La corrupción de la carne, primera entrega de una serie de thrillers históricos protagonizados por Will Raven y Sarah Fisher.

El libro:
La corrupción de la carne (título original: The Way of All Flesh, 2018) ha sido publicado por la Editorial Salamandra en su Colección Salamandra Black. Traducción de Catalina Martínez Muñoz. Encuadernado en rústica con sobrecubierta, tiene 400 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo en inglés de Ambrose Parry (Chris Brookmye y Marisa Haetzman) en el Festival Internacional del Libro de Edimburgo.

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Para saber más:

Web oficial de Chris Brookmyre
Christopher Brookmyre en Wikipedia.

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“Cuentos de Navidad. De los hermanos Grimm a Paul Auster”

«38 Cuentos de Navidad seleccionados por Marta Salís»
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Cubierta de Cuentos de Navidad

Cubierta de: ‘Cuentos de Navidad’

La Navidad, siempre muy presente en la literatura, ha inspirado relatos magníficos, y son muchos los grandes escritores que se han acercado a ella desde diferentes perspectivas. Seguramente el primer cuento que la trató es del filósofo neoplatónico romano Celso quién en el siglo II, cuando los cristianos empezaban a celebrar el nacimientos de Cristo, escribió una versión del hecho sagrado en la que Cristo nace en Judea y es hijo de una campesina adúltera y un soldado romano llamado Pantero; en su obra Doctrina verdadera (según otros traductores, Discurso sobre la verdad).
Esta antología, sin embargo, parte de una tradición muy posterior y desde luego menos «apócrifa», más ligada a lo que la Navidad sigue significando hoy en el imaginario de Occidente
En esta antología se refleja la alegría, el sentido de comunidad, la excitación espiritual, la oportunidad de cambio, los deseos, la nostalgia e incluso el rechazo que estas fechas despiertan en muchos de nosotros, porque, si bien es cierto que la tradición invita a los buenos sentimientos, no lo es menos que se presta a una variedad sorprendente de estilos y de tonos: no faltan aquí ni el humor, ni la oscuridad, ni la crítica social, ni la fantasía, ni la tragedia.

Los 38 Cuentos de Navidad seleccionados por Marta Salís proceden de distintas tradiciones occidentales (anglosajona, germánica, nórdica, mediterránea, eslava). De los hermanos Grimm y E. T. A. Hoffmann hasta Joyce, Capote o Auster, y alternando clásicos como Canción de Navidad de DickensLa niña de los fósforos de Andersen con piezas poco conocidas e inéditas, este volumen abarca dos siglos de literatura navideña desde los ángulos más distintos y con las más diversas intenciones.

El recorrido por las distintas vivencias, paisajes, sentimientos y tradiciones, comienza por Jacob Wilhelm Grimm y termina con Paul Auster. La calidad del resto de autores, es incuestionable:

  • Jacob y Wilhelm Grimm: Los táleros de las estrellas (1812)
  • E. T. A. Hoffmann: La aventura de la noche de San Silvestre (1815)
  • Nathaniel Hawthorne: Las hermanas (1839)
  • Charles Dickens: Canción de Navidad (1843)
  • Charles Dickens: El cuento del pariente pobre (1852)
  • Hans Christian Andersen: La niña de los fósforos (1845)
  • Fiódor M. Dostoyevski: Un árbol de Navidad y una boda (1848)
  • Theodor Storm: Bajo el abeto (1862)
  • Bret Harte: De cómo Santa Claus visitó Simpson’s Bar (1872)
  • Zacharias Topelius: Ojo de Estrella (1873)
  • Alphonse Daudet: Las tres misas rezadas (1875)
  • Anthony Trollope: Catherine Carmichael o el paso de tres años (1878)
  • Guy de Maupassant: Cuento de Navidad (1882)
  • August Strindberg: Pal y Per (1882)
  • Nikolái S. Leskov: La fiera (1883)
  • Robert Louis Stevenson: Markheim (1884)
  • Amalie Skram: La Navidad de Karen (1885)
  • Antón P. Chéjov: Vanka (1886)
  • Sarah Orne Jewett: La Nochebuena de la señora Parkins (1890-1891)
  • Thomas Hardy: El despiste de una orquesta parroquial (1891)
  • Gustav Wied: Noche de paz, noche de amor… (1891)
  • Arthur Conan Doyle: La aventura del carbunclo azul (1892)
  • Léon Bloy: Navidad prusiana (1893)
  • Luigi Pirandello: Navidad en el Rin (1896)
  • Wladyslaw Reymont: Felices (1897)
  • Clarín (Leopoldo Alas): El rey Baltasar (1901)
  • Grazia Deledda: Mientras sopla el Levante (1902)
  • O. Henry: Un regalo de Navidad en el chaparral (1903)
  • Ramón María del Valle-Inclán: Nochebuena (1903)
  • Saki: La fiesta de Navidad de Reginald (1904)
  • G. K. Chesterton: Las Estrellas Voladoras (1911)
  • Emilia Pardo Bazán: La estrella blanca (1912)
  • James Joyce: Los muertos (1912)
  • Dino Buzzati: Cuento de Navidad (1945)
  • Dylan Thomas: La Navidad de un niño en Gales (1952)
  • Ray Bradbury: El regalo (1952)
  • Truman Capote: Una navidad (1982)
  • Paul Auster: El cuento de Navidad de Auggie Wren (1990)

De Berlín a Brooklyn, de un pueblecito sardo a un rancho del Lejano Oeste, de la Provenza a Nueva Zelanda, de un aristocrático salón a un pueblo de mineros, de Dublín a un cohete espacial…: en todos esos lugares veremos celebrar la Nochebuena, la Navidad, el día de San Esteban, la Nochevieja o el día de Reyes, y en todos ellos ocurrirá algo que ilustre el tradicional espíritu navideño… o bien lo desmienta.
El sentido religioso está muy presente en relatos como el de Zacharias Topelius, que trata de reconciliar las dos tradiciones pagana y cristiana, el de Dino Buzzati, que alterna lo devoto y lo absurdo, o el de Emilia Pardo Bazán, que reconstruye la historia de la adoración de los Reyes Magos; y, en un orden más terrenal, Alphonse Daudet, Léon Bloy y Ramón María del Valle-Inclán nos hablan, no sin ironía, de las costumbres del clero. Pero hay cuentos en los que la Navidad está completamente secularizada y no es más que un mero compromiso social donde se forjan o consolidan pactos mundanos (Dostoyevski), o donde se remueven anécdotas y episodios que afectan puramente a la vida íntima o personal («Los muertos» de Joyce): de ahí, por cierto, que figuren también en este volumen varios cuentos de intenso lirismo, como los de Luigi Pirandello y Dylan Thomas. Pero en la Navidad de Saki, por ejemplo, más que un compromiso, las fiestas navideñas son ya directamente un engorro.
Vamos, que hay donde elegir, pues la selección de 
Marta Salís es magnífica.

El libro:
Cuentos de Navidad. De los hermanos Grimm a Paul Auster ha sido publicado por Alba Editorial en su Colección Clásica Maior. Los traductores son Paula Brines, Mercedes Corral, María José Chuliá García, Celia Filipetto, Víctor Gallego Ballestero, Isabel Hernández, Maribel de Juan, José Luis López Muñoz, Cristina Marín Rubio, Catalina Martínez Muñoz, Carmen Montes Cano, Katarzyna Olszewska Sonnenberg, Blanca Ortiz Ostalé, Fernando Otero Macías, Marta Salís, Marta Sánchez-Nieves y Miguel Temprano García. Encuadernado en tapa dura con sobrecubierta, tiene 624 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Para saber más:
La Navidad en Wikipedia.

feliznavidad

 

 

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