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«El hombre que llegó a ser rey», de Rudyard Kipling

Traducción de Amelia Pérez de Villar
Prólogo de Eduardo Martínez de Pisón
Epílogo de Ignacio Peyró

«Kafiristán (en persa, کافرستان‎, «País de los Infieles») es el nombre de una región montañosa del Hindu Kush, en el noreste del actual Afganistán. Alejandro Magno pasó brevemente por la región e hizo campaña en el valle del Kunar. Una leyenda dice que los kafir son descendientes de los soldados macedonios.»

Cubierta de 'El hombre que llegó a ser rey'

Cubierta de: ‘El hombre que llegó a ser rey’

[Nota a la edición. Javier Jiménez, editor de Fórcola]
Hubo un tiempo, en aquel mundo perdido de la infancia, en que algunos soñamos con volver a Kafiristán. Evocar su nombre, con ecos de una geografía esotérica de lugares lejanos y de difícil acceso, nos ponía en situación de comenzar una nueva y trepidante aventura. Aquellos lugares, entre la frontera del mundo conocido y el mito, pertenecen a nuestra primera educación sentimental, en la que habitan nombres de leyenda, como Danny Dravot y Peachey Carnehan, sin duda los protagonistas más emblemáticos, junto con Kim de la India, de los relatos de Rudyard Kipling.

Esta es una de esas grandes historias que han llenado de sueños nuestras vidas, cuyos personajes nos han deslumbrado con sus pericias y proezas, hazañas llenas de valentía y coraje, de humor, romance y fabulosos tesoros; una de esas historias repletas de truhanes y aventureros que se ven envueltos en el «Gran Juego». Volver a Kafiristán supone adentrarse en lo desconocido, que nos atrae y fascina y donde, de seguro, nos aguardan la gloria y la fortuna, pero también la derrota y la tragedia.

«Para un príncipe, hermano; para un mendigo,
amigo… siempre que sea digno»

Del relato de Kipling no han faltado nunca ediciones, pero nos pareció necesario afrontar una nueva traducción, más rigurosa con el original, debidamente anotada y que supiese, por fin, desbrozar los jugosos matices de la prosa del escritor británico. Para ello nadie mejor que la escritora Amelia Pérez de Villar, que se atreve a romper con la tradición y ha ajustado más fielmente el título inglés al castellano. Nuestra edición se completa con el prólogo de Eduardo Martínez de Pisón, quien sabe conjugar su extraordinaria experiencia como viajero y sabio geógrafo con su pasión por el paisaje, la montaña y aquellas obras de la literatura universal –de Jules Verne a Tintín– donde el mapa, el viaje y la geografía son un personaje fundamental de la narración; y el epílogo de Ignacio Peyró, reputado diarista y periodista anglófilo, que ya nos fascinó con su portentoso y enciclopédico Pompa y circunstancia. Diccionario sentimental de la cultura inglesa. Nuestro deseo es que ustedes se adentren con ojos nuevos en esta aventura y, de la mano de Dravot y Carnehan, vuelvan a Kafiristán, quizá para llegar a ser reyes.

En el prólogo de Eduardo Martínez de Pisón nos cuenta que Kipling basó las líneas más generales de esta novela en la historia real del masón norteamericano Josiah Harlan, hombre culto y aventurero con conocimientos militares que hizo su primera entrada en Afganistán disfrazado y que llegó a príncipe en aquel cruel, turbulento y despótico país de la primera mitad del siglo XIX.
Sin embargo, para informarse geográficamente, Kipling recurrió a la edición entonces en uso de la Enciclopedia Británica, que también ofrece a sus aventureros para que se ilustren sobre el terreno que piensan recorrer, donde se habla de una tierra caracterizada por sus arcaicos e indómitos habitantes, definidos especialmente por ser tribus no mahometanas enclavadas en la escabrosidad de sus valles fronterizos y refugiadas allí como en un islote en medio de un océano musulmán, adornado con los mitos de su raza blanca y de su descendencia más o menos directa desde las gentes del gran Alejandro.

La edición se complementa con dieciséis páginas con grabados de la época y carteles de películas que tienen al Imperio Británico como telón de fondo.

Rudyard Kipling

Rudyard Kipling

El autor:
Rudyard Kipling (Bombay, 1865-Londres, 1936) fue escritor de relatos, poeta y novelista. En su temprana niñez, vivió en Bombay, pero su familia, contraria a que se educase en las colonias, decidió internarlo en un instituto en Londres. De regreso a Lahore, trabajó como periodista. Viajó por Asia y Estados Unidos, donde posteriormente vivió durante un breve período. Finalmente se estableció en Inglaterra. Kipling ha sido el último poeta de masas en Inglaterra, no ha habido otro escritor más leído hasta J. K. Rowling, y gozó de una fama sin interrupciones desde que –con 22 años– se declarara abierto el «Kipling furore» con El hombre que pudo reinar. Conseguir en 1907 el Nobel más temprano de la Historia –y el primero en inglés– también sería útil para depararle tantas admiraciones como envidias. Su fama como escritor le llegó por sus obras sobre soldados, lo que para el Gobierno británico hacía de este «enamorado de la soldadesca» el candidato ideal como corresponsal de guerra en las trincheras del frente francés, en 1915, y en las montañas alpinas del frente italiano en 1917. El periodismo propagandístico de Kipling estaba destinado a tener la mayor repercusión en su tiempo y a permanecer con el mayor simbolismo en nuestros días. Kipling intuyó pronto que la guerra se luchaba en muy diversos campos de batalla, y en el de la comunicación apenas iba a tener rival.

El libro:
El hombre que llegó a ser rey (título original: The Man Who Would Be King, incluido en The Phantom Rickshaw and other Eerie Tales, 1888) ha sido publicado por Fórcola Ediciones en su Colección Periplos. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 116 páginas + 16 de ilustraciones.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo el audio del programa de la cadena SER Un Libro una hora 81: El hombre que llegó a ser rey | Rudyard Kipling.

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Para saber más:
Rudyard Kipling en Wikipedia.

 

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«Sócrates enamorado. Cómo se hace un filósofo», de Armand D’Angour

«Fue por amor al conocimiento y a la justicia por lo que murió Sócrates, un ejemplo moral e intelectual para la posteridad y el primer, y más grande, héroe que tuvo la filosofía… afirma el profesor de Estudios Clásicos en Oxford, Armand D’Angour en el libro que ha publicado Ariel, Sócrates enamorado. Cómo se hace un filósofo

MaudyReseña escrita por Maudy Ventosa.

Cubierta de 'Sócrates enamorado'

Cubierta de: ‘Sócrates enamorado’

Siempre lo imaginé como un hombre introvertido, reflexivo, poco amante de la diversión, solitario, porque lo suponía siempre mayor y austero, poco preocupado por los bienes materiales ni su aspecto físico, como cuentan de él, paseando por el mercado y diciendo: cuántas cosas venden que yo no necesito
Sabemos que no dejó nada escrito y lo que conocemos de él ha sido a través de otros. Platón nos cuenta su manera de pensar y era joven cuando Sócrates murió –tenía veinte años-; Jenofonte en cambio era coetáneo, escritor y militar, y nos narra más su vida cotidiana. Pero Armand D’Angour se dio cuenta de que, ambos hablan de él a partir de los cuarenta años, ¿era antes también pensador original que se cuestionaba todo de forma insistente e irónica?, ¿era un caballero jovial y ocurrente y buen conversador? Hay una parte importante de su vida de la que no se sabe nada, y el autor cree que hay un montón de pistas sobre Sócrates que se han pasado por alto y se plantea un objetivo: ofrecer una perspectiva nueva y con fundamento histórico de la personalidad de Sócrates, de sus primeros años de vida y de los orígenes de su estilo de pensamiento.  En este libro nada se da por sentado, se cuestiona todo, da la vuelta a los apuntes que se tenían hasta ahora: ¿feo de joven y de viejo? ¿ausencia de vida amorosa y más pensador que hombre de acción? O todo lo contrario, joven atractivo, nació en una familia acomodada, tocaba la lira y cantaba poesía, disciplinado física y mentalmente…

Sócrates (Atenas, 470 a.C. – id., 399 a.C) en la Atenas del siglo V a.C, revolucionó las enseñanzas filosóficas y atrajo a un reducido pero selecto grupo de discípulos, con los que practicó un nuevo método de argumentación basado en el diálogo, denominado mayéutica. También cuentan que cuando deambulaba por plazas, palestras, mercados o gimnasios tomaba a gente común como interlocutores –campesinos, mercaderes, artesanos…–. El hijo de una partera, de alguna manera, sigue su camino al alumbrar el conocimiento. Después de tantos años, este filósofo sigue atrayendo a estudiosos de su biografía y su legado filosófico. Muchas preguntas por responder, y tras ser condenado a beber la cicuta, su imagen se hace cada vez más grande y se mitifica.

¿Cómo se hace filósofo? ¿Cómo conoce el amor? Emplea la palabra erotika’, que es “todo lo referente a Eros”, o al “ámbito de lo erótico”, pero que se parece mucho al término griego que significa “hacer preguntas”. Cuenta el autor, que Sócrates afirmaba que Diotina “Siempre que hablaba conmigo me enseñaba cosas sobre el amor”, y Platón afirma que era sorprendente que hablando a una audiencia compuesta exclusivamente por hombres, atribuyera su instrucción a una mujer… ¿es posible que Diotina fuera un personaje de ficción?

Para entender el amor utiliza la imagen de una escalera, en la que los peldaños inferiores representan el amor puramente carnal y, a medida que se asciende, aparecen los valores eternos de bondad, nos cuenta Armand D’Angour sobre la obra de Platón, El Banquete, en el que es posible que la Diotina tuviera algo que ver con Aspasia, mujer de Pericles. Belleza e inteligencia se unen en esta mujer, conocida en Atenas por su elocuencia, educación, y como decíamos, belleza. Sin duda, parece ser una de las mujeres que marcaron la vida de Sócrates, que se casó dos veces y tenía dos, o tres hijos. Tanto Platón, que decía que Sócrates se jactaba de estar siempre enamorado, como Jenofonte, que afirmaba que no había un momento de su vida en el que no hubiera estado enamorado de alguien nos hablan de que el filósofo disfrutó siempre del amor… en compañía de mujeres o de hombres; porque no podemos olvidarnos, que Sócrates amaba también a una persona: al joven Alcibíades.

¿Sócrates enamorado? Sin duda. Como demuestra el excelente estudio de Armand D’Angour.”

Sinopsis:
La imagen más común que se tiene de Sócrates es la de un pensador extraordinario y original que siempre fue pobre, viejo y feo. Lo poco que se sabe de él comienza cuando era un hombre de mediana edad y termina con su juicio y condena a muerte. Pero ¿cómo fueron los primeros años de su vida? ¿Qué impulsó al joven Sócrates a convertirse en filósofo? ¿Qué imagen podemos extraer de su trayectoria personal más allá de los retratos que de él hicieron Platón o Jenofonte? ¿Y en quién se inspiró el filósofo ateniense para configurar su doctrina del amor?

En esta sorprendente biografía, que narra desde la infancia de Sócrates hasta su juventud y madurez, Armand D’Angour da respuesta a preguntas que parecían irresolubles, pero que pueden resultar fascinantes para quienes creen que ya saben todo sobre este filósofo excepcional. A partir de referencias menos conocidas pero igualmente autorizadas, y con una extraordinaria dosis narrativa que dota de cuerpo a los indicios que ofrecen las principales fuentes que conocemos, el autor nos muestra una nueva imagen de Sócrates, que se centra en el viaje iniciático del filósofo y acaba por revelar la identidad de la mujer que más influyó en su pensamiento.

Lee y disfruta de las primeras páginas de la novela.

Armand D'Angour

Armand D’Angour

El autor:
Armand D’Angour es profesor de Estudios Clásicos en Oxford y miembro del Jesus College de esta universidad. Autor de The Greeks and the New, ha escrito numerosos textos sobre poesía, música y literatura griega y latina. Además de recibir el encargo de componer odas en griego clásico para los Juegos Olímpicos de Atenas (2004) y Londres (2012), ha reconstruido piezas musicales griegas a partir de documentos originales en piedra y papiro.

El libro:
Sócrates enamorado. Cómo se hace un filósofo (título original: Socrates in Love, 2019) ha sido publicado por la Editorial Ariel en su Colección Ariel. Traducción de Amelia Pérez de Villar Herranz, 2019. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 224 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo en inglés, en el que Armand D’Angour, autor de Sócrates enamorado discute con su colega clasicista Penny Murray del libro revelador sobre la vida del filósofo y su relación recién descubierta con Aspasia, esposa de Pericles.

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Para saber más:
https://www.armand-dangour.com/

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