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«Un país con tu nombre», de Alejandro Palomas

«Esta es una historia de amor, del amor como yo lo entiendo: un vínculo que suma, que no corrompe, que saca del ser humano lo que no puede salir de ningún otro modo. Son páginas en las que las orfandades se reconocen y dejan de serlo al salir a la luz.»

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Cubierta de 'Un país con tu nombre'

Cubierta de: ‘Un país con tu nombre’

Un país con tu nombre trata del amor y la amistad —humana y animal—, de los sueños y también de la muerte. Una vez más, Alejandro Palomas nos acerca a los problemas y dilemas que pueblan la cotidianidad de los seres humanos, desplegando un abanico de sentimientos que conmueven desde el dolor y la gran capacidad sanadora del humor en el drama.
Los lectores de Palomas nos reencontramos aquí con ese espíritu animalista del autor tan presente en toda su obra, aunque nunca hasta ahora con la intensidad y la vehemencia que encierra la mirada única de una elefanta. Quienes tengan la fortuna de leer a Palomas por primera vez descubrirán el particular universo de un escritor que lleva años en estas guerras luchando por un mundo más sostenible.

«Hola, soy Jon y soy tartamudo, aunque solo tartamudeo cuando tengo pena, y nunca con los niños ni con los animales.»

En este país de nombre Palomas, el sentimiento humano y el animal se hablan de tú a tú, desplegados en un abanico de emotivas escenas protagonizadas por una elefanta llamada Susi. Nadie mejor que Palomas logra transmitir la fragilidad animal y humana e indagar en los vínculos y en las carencias que nos habitan por igual.
En cuanto a los otros seres —los humanos—, el autor desdobla a los inolvidables personajes de esta novela en muchas vidas, con sus antes y sus después. Milimétricamente perfilados psicológicamente, vitales a la vez que contradictorios. Edith, mayor pero lejos de ser una anciana, lo tiñe todo con esa filosofía que da una vida vivida hasta las raíces, mientras que Jon y Violeta —la hija de Edith— andan aún algo perdidos, esperando que el tiempo hable y cure.

Esta es una novela sobre la amistad en la madurez, pero lo es también sobre el duelo, la orfandad, el perdón y sobre las mil formas que tienen las familias de recomponerse para sobrevivir y crear lazos más firmes y sinceros. Y es, sobre todo, una novela sobre la importancia de perseguir nuestros sueños. En esta historia, como en la vida, cada uno tiene el suyo:

  • El de Edith: un bosque, su padre y recuperar la mirada benigna de su hija Violeta.
  • El de Violeta: sueña con ser parte, aunque sea mínima, del sueño de su madre. Su sueño es que Edith la mire.
  • El de Jon: la mirada de una elefanta. Verse en sus ojos, muy de cerca, y no tener miedo, ser capaz de confiar y sentirse a la vez parte de algo que lo vincule a la vida.
  • ¿Y el de Susi, la gran protagonista de esta historia? ¿Qué sueñan los animales del zoo? ¿Qué vida invade el zoo durante la noche, cuando las ciudades duermen y los animales recuerdan?

«Todo el mundo sabe lo que es el zoo, pero muy pocos saben
lo que se siente siendo parte del zoo.»

Edith y Jon son los únicos habitantes de una pequeña aldea abandonada que pertenece a un pueblo mayor, situado al fondo del valle. A sus setenta y cuatro años, Edith, publicista jubilada y viuda de Andrea, ocupa la antigua rectoría junto con sus once gatos. Jon (cincuenta y nueve, veterinario) vive en la antigua escuela, que comparte hasta hace poco más de un año con su hermana Mer (cincuenta y ocho, bióloga). Aunque en un principio la relación de Edith y los dos hermanos es prácticamente nula, una urgencia con uno de los gatos servirá para que Edith y Jon estrechen lazos y entre ellos empiece a haber una buena relación que con el tiempo y el trato irá convirtiéndose en una gran amistad.

Como todos los años al llegar la primavera, Mer se marcha de viaje de investigación al sur de Chile y a la Antártida y al poco tiempo a Jon le surge la oportunidad de ocupar la plaza de cuidador veterinario de los elefantes del zoo. Todo habría salido bien de no haber sido por la llegada de una nueva elefanta, Susi, con la que Jon establece un vínculo muy especial y cuya adaptación, después de casi un año de trabajo, no resulta como se esperaba.

«Mi corta vida en el zoo tenía dos historias que la explicaban: la de antes de Susi y la que había empezado el día de su llegada.»

El 21 de marzo, día del cumpleaños de Jon, la dirección del zoo le comunica que prescinde de sus servicios: han decidido trasladar a Susi a un santuario y su puesto ya no es necesario. La noticia coincide con otra mucho más perturbadora: Edith se entera de que en breve se instalarán dos granjas de aves en las inmediaciones de la aldea y de que el Ayuntamiento del pueblo ha decidido restaurar la gran casona del lago y convertirla en hotel rural para relanzar la zona.
Edith decide entonces que ha llegado el momento de cumplir su sueño de infancia: marcharse de la aldea antes de que deje de ser su refugio y buscar un bosque al que mudarse y crear en él un santuario de animales. Edith invita a Jon a unirse a su proyecto, pero hay una pieza que falla en todo este relato y ella sabe que, si no afronta la verdad con su amigo, quizá ninguno de los dos pueda cumplir el sueño vital que persiguen: ni Edith conseguirá ese bosque ansiado desde niña donde poder rescatar animales, ni John esa mirada de Susi.

«Soy vieja, Violeta —le diría—, pero tengo un sueño y un amigo y no puedo permitirme perderlos a ninguno de los dos, porque son lo único que he elegido siendo yo, sabiendo lo que elegía, y eso —los sueños y los amigos— es lo que justifica una vida.»

Lee y disfruta de las primeras páginas de la novela.

©Xavier Torres-Bacchetta

©Xavier Torres-Bacchetta

El autor:l
Alejandro Palomas (Barcelona, 1967) es licenciado en Filología Inglesa y máster en poética por el New College de San Francisco. Ha compaginado el periodismo con la traducción de importantes autores y con la poesía (Quiero y Una flor). Entre otras, ha publicado las novelas El alma del mundo, Agua cerrada y El tiempo que nos une. En 2016 recibió el Premio Nacional de Literatura Juvenil por Un hijo, cuya secuela, Un secreto, se publicó en 2019. La exitosa trilogía Una madre, Un perro y Un amor (Premio Nadal 2018) retrata a una familia que ha enamorado a miles de lectores. Con Un país con tu nombre (Destino, 2021) inicia un nuevo universo literario. Su obra ha sido llevada al cine y al teatro y se ha traducido a más de veinte lenguas.

El libro:
Un país con tu nombre ha sido publicado por Ediciones Destino en su Colección Áncora & Delfín. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 398 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo en el que Alejandro Palomas nos presenta su novela Un país con tu nombre.

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Para saber más:
Alejandro Palomas en Wikipedia
https://twitter.com/Palomas_Alejand

https://www.facebook.com/PalomasAlejandro

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«El retrato de Dorian Gray», de Oscar Wilde

Introducción de Robert Mighall
Traducción de Alejandro Palomas
Apéndice de Peter Ackroyd

«La vida te lo reserva todo, Dorian.
Con tu extraordinario atractivo,

no hay nada que no puedas conseguir.»

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Cubierta de 'El retrato de Dorian Gray'

Cubierta de: ‘El retrato de Dorian Gray’

En el apéndice que Peter Ackroyd titula Introducción a la primera edición en Penguin Classics  nos cuenta una muy interesante anécdota. “La creación de El retrato de Dorian Gray estuvo determinada, como tantos otros acontecimientos en la vida de Oscar Wilde, por la casualidad: Wilde y Arthur Conan Doyle estaban cenando con un editor estadounidense, J. M. Stoddart, y durante la velada Stoddart les encargó a ambos que escribieran para la Lippincott’s Monthly Magazine. Conan Doyle nos cuenta el final de la historia: «La contribución de Wilde fue El retrato de Dorian Gray, un libro de un alto nivel moral, mientras que yo escribí El signo de los cuatro». Tan pronto como recibió el encargo, Wilde se puso a trabajar a toda prisa (sin duda, la triste historia de Dorian Gray ya le rondaba la cabeza) y la obra apareció en la Lippincott’s en el número de julio de 1890.”
Para Arthur Conan Doyle, El signo de los cuatro, era su segunda novela, de las cuatro que escribió (junto a Estudio en escarlata, El sabueso de los Baskerville y El valle del terror), protagonizada por Sherlock Holmes; para Wilde, El retrato de Dorian Gray fue su primera y única novela.

«Quiero hacer hincapié en la importancia, tanto de la introducción de Robert Mighall, imprescindible para llegar a conocer a fondo tanto al autor como a su novela; como del apéndice de Peter Ackroyd en el que encontramos una muy precisa información sobre la repercusión que la novela tuvo en su tiempo.»

Ahora os voy a hacer un pequeño resumen del argumento.
Dorian Gray es joven, hermoso y parece la imagen de la inocencia; quizás ni él mismo lo sabe… hasta que se ve reflejado en el hermoso retrato que le hace Basil Hallward, que ha quedado fascinado por su figura.
Uno de los amigos del pintor, Henry Wotton, un ingenioso frecuentador de salones que escandaliza a la sociedad con sus epigramas y su desprecio por la moral convencional, le invita a que se aproveche al máximo de su juventud y belleza.
Dorian, consciente por primera vez de sí mismo, teme el paso del tiempo, que acabará con todo su encanto. ¿Qué ocurriría si todos los estragos de la edad quedaran reflejados en el cuadro?
Henry Wotton tiene cada vez más influencia sobre él. Como un nuevo Mefistófeles, desea hacerse dueño de su alma —¿o representa la irresistible fuerza de una sociedad decadente?—, y cuando Gray se enamora de una actriz, se burla, y el joven la abandona cruelmente. Sybil Vane, que así se llama la chica, se suicida. En un primer momento, Dorian se arrepiente, pero ¿fue acaso él responsable?, se interroga. Nada ha cambiado, nada más que el rostro del retrato, que muestra la crueldad de su modelo…
El horror sacude a Gray, pero solo un momento: su deseo se ha cumplido, será joven por siempre. A partir de aquí acumula un pecado sobre otro, sin que su cara pierda su pureza, pero paga un alto precio. Sus noches se llenan de pesadillas, pero nada consigue llenar su vida. Basil, el único que intenta ponerle freno, muere por su mano, y las manos del personaje del retrato se llenan de sangre.
Dorian oculta su alma corrupta, contenida en un cuadro, como la sociedad victoriana —y la de ahora— oculta sus lacras, pero no hay modo de negar la verdad, ni el tiempo, ni la muerte, como acaba descubriendo pagando con su vida.

«El retrato de Dorian Gray es un logro insoslayable de la literatura universal, vertido aquí magníficamente por el escritor y traductor Alejandro Palomas

Lee y disfruta de un fragmento de la novela.

Oscar Wilde, 1882

Oscar Wilde, 1882

El autor:
Oscar Wilde (Oscar Fingal O’Flahertie Wills Wilde) nació en Dublín en 1854. Estudió en el Trinity College de su ciudad y, más tarde, en Oxford, donde destacó en el estudio de los clásicos y como poeta. Fue allí donde recogió la influencia de los estetas Walter Pater y John Ruskin. Su peculiar indumentaria y su carácter excéntrico le convirtieron en blanco de sátiras y bromas, pero su ingenio y su talento le hicieron ganar numerosos admiradores. Tras un primer libro de poemas y una obra teatral, Vera o los nihilistas (1882), que se estrenó en Nueva York durante uno de sus viajes como conferenciante, el autor se instaló en Londres. En 1884 se casó con Constance Lloyd, una mujer irlandesa adinerada, con la que tuvo dos hijos. Desde entonces se dedicó por completo a la literatura. En 1895, en la cima de su carrera tras el estreno en 1890 de su polémica obra de teatro El retrato de Dorian Gray, que se publicaría como novela un año después, y tras el éxito de las comedias Una mujer sin importancia (1893), Un marido ideal (1895) y La importancia de llamarse Ernesto (1895), Wilde se convirtió en la víctima de las iras de la convencional sociedad victoriana al ser acusado de sodomía por el padre de lord Alfred Douglas. Hallado culpable en el juicio, fue encarcelado en Reading y condenado a trabajos forzados durante dos años. La prisión lo arruinó material y espiritualmente, y al salir se instaló en París, donde murió en 1900. Además de sus obras ya citadas, Wilde publicó tres colecciones de cuentos escritas para sus hijos: El príncipe feliz (1888), El crimen de lord Arthur Savile (1891) y La casa de las granadas (1892); un poderoso poema escrito en la cárcel, La balada de la cárcel de Reading (1898), y una extensa epístola confesional, De profundis (1895), publicada tras su muerte. Maestro también de la crítica y el ensayo, sus obras tienen una vigencia universal.

El libro:
El retrato de Dorian Gray (título original: The Picture of Dorian Gray, 1890) ha sido publicado por el Sello Penguin Clásicos. Traducción de Alejandro Palomas y de Julia sabaté Font de la introducción y del apéndice. Encuadernado en rústica sin solapas, tiene 320 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo el trailer de la película El retrato de Dorian Gray.

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Para saber más:
Página web sobre Oscar Wilde.
Oscar Wilde en Wikipedia.

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