“La máquina del tiempo”, de H. G. Wells

Para jóvenes a partir de 13 años

«La obra pionera de los viajes en el tiempo, escrita por uno de los padres de la ciencia ficción.»
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“Respiré profundamente, apreté los dientes, me aferré a la palanca de inicio con ambas manos y despegué con un fuerte estallido. El laboratorio comenzó a difuminarse y a oscurecerse. La señora Watchett entró y avanzó por la sala, aparentemente sin verme, yendo hacia la puerta del jardín. Supongo que tardó más o menos un minuto en atravesar la estancia, pero a mí me pareció que que cruzaba la habitación como un cohete. Presioné la palanca hasta su posición final. Se hizo de noche como si se hubieran apagado todas las lámparas y, un segundo después, volvió a amanecer. El laboratorio estaba cada vez más difuminado y desvaído, y cada vez más desvaído. Regresó la noche, muy oscura, y luego el día, la noche de nuevo, otro día, cada vez más deprisa, cada vez más deprisa. Un rumor como de remolino de agua me enloquecía, y una extraña y aletargada confusión se abatió sobre mi conciencia…”   [Pág. 46-47]

Impresionante, verdad. A que dan ganas de seguir leyendo. Yo os lo recomiendo.

Cubierta de La máquina del tiempo

Cubierta de: ‘La máquina del tiempo’

A que no os suena un libro titulado Crónica de los Argonautas (The Chronic Argonauts). Pues este era el título original de La máquina del tiempo, pero este detalle muy poca gente lo conoce.
Hoy os traigo a este blog uno de los libros que marcaron mi juventud: La máquina del tiempo (The Time Machine) es una novela de ficción del escritor británico Herbert George Wells, publicada por primera vez en Londres en el año 1895 por William Heinemann. Una parte del libro, la que versa sobre la explicación del invento y en la que se discute sobre la cuarta dimensión, fue publicada en el año 1893 en el Henley’s National Observer. El escritor desarrolló el resto de la novela, que trata de las aventuras de El Viajero del Tiempo en el futuro dos años después, tarea que le llevó escasos quince días. Pese al tiempo que ha pasado desde entonces el libro mantiene su frescura y su interés como el primer día.

Al contrario que Julio Verne, padre del detalle y la explicación minuciosa, Wells describe (a propósito) la máquina de modo superficial y a la ligera, con algunas pinceladas de color (como cuando comenta que tenía partes de metal, cristal de roca y marfil), que nos dejan con la curiosidad por saber más del invento y su mecanismo.
Fue la primera novela de uno de los considerados como padres de la ciencia ficción y, con su mezcla de aventuras y doctrina social, alcanzó un notable éxito, contribuyendo así a la estabilidad de Wells, que a partir de ese momento pudo dedicarse plenamente a la escritura.
El argumento es, creo, muy conocido. Aún así lo expondré de una manera rápida para los que todavía no hayan disfrutado de la ciencia ficción de verdad y crean que Star Wars es lo máximo.
Ante el escepticismo de sus amigos, un científico de finales del siglo XIX logra descubrir las claves de la denominada «cuarta dimensión» (el Tiempo) y construye un vehículo que le permite viajar físicamente a través del mismo. Mientras tanto sus amigos se reúnen en su casa, pero en una ocasión el anfitrión no aparece. Luego de esperar un rato, sus amigos lo ven entrar en un estado calamitoso.
Les cuenta la historia de cómo viajó a través del tiempo: con la intención de conocer el futuro de la humanidad se desplazó hasta el año 802.701, pero lejos de encontrar una sociedad en la plenitud de su desarrollo, ve un mundo en decadencia habitado en su superficie por unos seres hedonistas (los Eloi), pero sin escritura, inteligencia ni fuerza física. El Viajero supone que así debió de terminar la humanidad tras resolver todos sus conflictos existenciales, sin embargo, poco después descubre que estos seres viven con un inmenso miedo al subsuelo y a la oscuridad.

El subsuelo está dominado por unas siniestras criaturas, los Morlock, otra rama de la especie humana que se ha habituado a vivir en las tinieblas y sale de noche para alimentarse de los Eloi que captura. Tras hacer algunas exploraciones por los alrededores a su llegada al futuro, vuelve al lugar donde dejó la máquina del tiempo, pero ya no está; más tarde se percatará de que los Morlock la han encerrado en el pedestal de una estatua que representa a una Esfinge situada en el lugar donde apareció el Viajero del tiempo. Hace todo lo posible para encontrar un modo de recuperarla, y se encuentra con una enorme construcción, el Palacio de Porcelana Verde, un museo en ruinas. Allí recoge herramientas para abrir las puertas de bronce del pedestal de la estatua de la esfinge, pero cuando vuelve descubre que ya está abierta. Entra en ella, encuentra su máquina, y descubre que todo fue una trampa, pero escapa con su máquina antes de que los Morlock lo capturen.
Tras abandonar esta era, el protagonista continúa su viaje avanzando aún más en el tiempo hasta llegar al borde de la finalización de la vida en el planeta Tierra, con una nueva era glaciar que casi destruye toda la civilización. Luego de millones de años, ve cómo el sol se detiene sobre el cielo en un crepúsculo eterno. Exhausto y atemorizado, vuelve a su época y le cuenta la historia a sus compañeros.

Nadie cree su historia, pero uno de los tertulianos habituales vuelve el día siguiente y ve cómo el viajero toma ciertas cosas de su laboratorio (entre ellas una cámara) y parte hacia el futuro. Aquel tertuliano, presente en la fuga del Viajero, comenta que aquello ocurrió hace más de tres años. Hoy en día espera al Viajero para preguntarle acerca de su nueva aventura.
Magnífica la traducción de José C. Vales.

Con motivo de la reedición en inglés de La Máquina del Tiempo, un veterano H. G. Wells escribió un prólogo exponiendo algunos datos acerca de la concepción de la obra y de la valoración literaria que le merecía. Lo podéis leer en español en el siguiente enlace.

Quiero terminar con una frase de Bertrand Russell que dice «El valor permanente de Wells reside, en primer lugar, en que fue un liberador del pensamiento y de la imaginación».

Herbert George Wells en 1920

Herbert George Wells en 1920

El autor:
Tras una infancia marcada por la pobreza y la tuberculosis, unos breves estudios en la Escuela Normal de Ciencia de Londres y una serie de trabajos poco adecuados, Herbert George Wells (1866-1946) empezó su carrera literaria como autor de unos relatos científicos de calidad excepcional. Publicó su primera novela, La máquina del tiempo, en 1895, y tuvo un éxito inmediato. Visitó a estadistas como LeninRoosevelt Stalin, con quienes discutió de igual a igual. Fue uno de los fundadores del Pen Club, cuyo fin es promover la unión de escritores de todo el mundo, y batalló sin tregua en defensa de lo que él llamaba una conspiración abierta para derrotar a las fuerzas que llevaban a la humanidad a su destrucción. Con el tiempo, su didactismo y su afán de reformismo social se convirtieron en lastres para su desarrollo creativo, y si bien hubo un momento en el que novelas como Kipps (1905), Tono-Bungay (1909), La historia del señor Polly (1910) y Lo que el señor Britling entrevé (1916) le ayudaron a mantenerse entre los escritores más leídos y apreciados de su generación, a la larga el agorero y el educador de la sociedad acabaron imponiéndose al novelista. Wells supo trasmutar sus amarguras en pesadillas inolvidables, como El hombre invisible (1897). Murió el 13 de agosto de 1946 en Londres.

El libro:
La máquina del tiempo (título original: The Time Machine, 1895) ha sido publicado por Ediciones Austral en su Colección Austral Intrépida. Traducción de José C. Vales. Encuadernado en tapa dura, tiene 222 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Par saber más:
Herbert George Wells en Wikipedia (español).
Herbert George Wells en Wikipedia (inglés).

 

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“Vegesanísimo”, de Álvaro Vargas

«Más de 80 recetas fáciles, sabrosas y rápidas»

Maudy VentosaReseña escrita por Maudy Ventosa.

La verdad es que nunca me planteé hacerme vegetariana siendo oriunda de Ávila, esa tierra en la que se disfruta de una carne excelente y tierna –ternera, cordero, cochinillo, cerdo-); donde con los embutidos derivados de ese del que me gustan hasta los andares, se te caen lagrimones como puños cuando te llega el aroma que desprenden las viandas bien cortadas y presentadas en un plato rústico, acompañadas de un buen vino… !!!Cómo voy a ser vegetariana con semejantes tentaciones!!!!

Cubierta de Vegesanísimo

Cubierta de: ‘Vegesanísimo’

Pero tengo un libro en mis manos que me hace replantear esas convicciones largo tiempo interiorizadas y bien ancladas, a través de los años y la costumbre: VegeSANÍSIMO, del periodista y Técnico Superior en Dietética, Álvaro Vargas.

Supongo que cuando se toma una decisión tan drástica como dejar de consumir productos derivados de los animales, te asaltan “dudas razonables” sobre si vas a carecer de nutrientes básicos para que tu salud no se resienta; cuáles son los alimentos imprescindibles que no puedes abandonar; dónde encontrar productos sanos y frescos que satisfagan tu paladar en estos momentos de incertidumbre; aprender a cocinar recetas sabrosas y que además entren por los ojos; qué van a decir mis amigos … !!Uff!! Cuántas dudas. Para resolver estas preguntas te presento el libro VegeSANÍSIMO.

Nos cuenta el autor, que el número de personas que siguen alimentación vegetariana está entre el 10 y el 12% de la población española y que el 1 – 2% son veganos. Si no conoces la diferencia entre ambos grupos, un pequeño cuadro con sencillos dibujos te lo muestra en el capítulo 1, así como los diferentes tipos que existen de vegetarianos, clasificación que desconocía por completo: flexitarianos, ovovegetarianos, lactovegetarianos, ovolactovegetarianos y vegetarianos estrictos, y los motivos que llevan a estas personas a hacerse vegetarianos.

Maudy Ventosa con Vegesanísimo

Maudy Ventosa con Vegesanísimo

Para saber que estamos haciendo lo correcto con este cambio de hábitos alimenticios tenemos el capítulo 2, en el que nos habla de las proteínas (completas e incompletas), sus funciones y en qué alimentos de origen vegetal podemos obtenerlas; hidratos de carbono, funciones, tipos de hidratos, alimentos que los contienen, fibra, bebidas vegetales…; grasas, necesidades, funciones, tipos de grasas –trans, saturadas, saludables- y alimentos que contienen grasas, como los huevos, el queso, los frutos secos, los aceites y las semillas; vitaminas: vitamina A, D, B12 –que no nos la proporciona el mundo vegetal-, E, K, etc. Fundamental tener clara esta información que nos aporta el autor para no tener problemas derivados de falta de vitaminas.

Finaliza el capítulo con los minerales, micronutrientes que también necesita nuestro organismo; necesidades que tenemos de ellos y funciones. Calcio, hierro, magnesio, potasio, fósforo, zinc, yodo, manganeso y sodio. De nuevo, un sencillo dibujo nos indica qué alimentos contienen cada uno de estos minerales.

¡Ya estamos casi preparados para comenzar! El capítulo 3 nos va a ayudar a hacer la compra, porque no se trata de dar un giro radical a nuestras costumbres, es mejor ir poco a poco hasta alcanzar las metas propuestas si estamos convencidos de que es esto lo que queremos. La experiencia personal de Álvaro Vargas supone un plus en toda regla por la coherencia que supone lo que piensa, siente y hace. Impresiona esta afirmación: lo más complicado del paso al veganismo no es el cambio de alimentación ni la falta de nutrientes, sino el rechazo social. Él lo consiguió. Convirtiéndome en vegano conseguí cuadrar lo que pensaba con lo que hacía, y esto supone una enorme satisfacción para mí.

Y ya hemos llegado a la parte más atractiva de este libro: ¡las recetas por temporadas! Y como estamos en primavera y comienza el calor, qué mejor que preparar un gazpacho de cerezas y dejar que enfríe bien en la nevera mientras cocinamos una hamburguesa de guisantes. De postre tomaremos una tarta de aguacate y queso. Y hay recetas de verano, de otoño y también de invierno.

Recetas fáciles, atractivas y equilibradas. ¡Ya no hay excusas para cambiar! Este libro te va a ayudar a conseguirlo.
Paso a paso, disfrutando.

Sinopsis de Vegesanísimo:
¿Has decidido dejar de comer carne y pescado?, ¿no sabes por dónde empezar?, ¿te preguntas si tendrás todos los nutrientes necesarios, si se presentará algún déficit, si realmente es una dieta saludable o de dónde sacarás la proteína y el hierro? ¿Te aburre comer siempre hummus, remolacha y pasta?
Seitán en salsa de arándanos, hamburguesas de amaranto, ñoquis de boniato, pastel de espinacas… Dividido por estaciones y apostando por los productos de proximidad, Vegesanísimo es la biblia de referencia para veganos y vegetarianos. Una obra de consulta imprescindible donde encontrarás ideas y consejos para darle sabor y color a tus menús diarios.

Lee y disfruta de las primeras páginas del libro.

Álvaro Vargas

Álvaro Vargas

El autor:
Álvaro Vargas, periodista y técnico superior en dietética, ha conseguido seducir a cientos de miles de seguidores en redes sociales que día a día siguen a rajatabla sus consejos sobre nutrición y recetas. Su objetivo es difundir un modelo de alimentación sana y sostenible. Es autor de Nutrición práctica para tu día a díaTu salud a través de los alimentos y Mis recetas veganas.

El libro:
Vegesanísimo ha sido publicado por Editorial Planeta en su Colección Prácticos. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 272 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo en el que Álvaro Vargas nos  habla de cinco alimentos que deberíamos incluir en nuestra dieta diaria, dirigidos especialmente a reforzar nuestro sistema inmune.

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Para saber más:
https://alvarovargas.net/

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