«Los hombres de Federico», de Ana Bernald-Treviño y Lady Desidia

«“Como Federico y esas mujeres han formado parte de mi vida siempre y he pensado muchas veces en sus destinos, casi pedí a Federico, por favor, que me dejara utilizar a sus mujeres un ratito. A ver si a través de la creatividad y de la literatura podemos hacer que se comprenda un poco más de nuestra historia” – Ana Bernal-Triviño.»

MaudyReseña escrita por Maudy Ventosa.

Si el libro Las mujeres de Federico tuvo una excelente acogida, la segunda parte de la trilogía, Los hombres de Federico —publicado por Lunwerg—, no va a ser menos. La autora, Ana Bernal-Triviño junto a la ilustradora Lady Desidia (Vanessa Borrell) lo presentaron a la prensa de una manera divertida e interesante antes de terminar en la Librería La Mistral: paseando por el Madrid de Federico:

De la mano de la Belén Cantenys, directora de Rutas teatrales, Lola Escudero, directora de Comunicación de Lunwerg —a quién doy las gracias por la invitación—, y por supuesto, con la presencia de Ana Bernal-Triviño —autora de los textos— y Lady Desidia —ilustradora—, fuimos recorriendo las rutas teatrales lorquianas de Madrid, esos puntos de encuentro, de tertulias, de solaz, de intercambio de ideas y copas del autor con otros escritores, artistas y políticos de la época que formaron parte de su vida y que, de alguna manera, influyeron también en su obra. Y como el teatro es magia, esta surgió en este camino de la mano de Tamara Berbés, representando a Margarita Xirgú. Todo cuidado, no le faltaba un detalle a esta actriz y directora teatral catalana enamorada, especialmente, de las obras de Lorca y que las dio a conocer en medio mundo. Apareció vestida de época, con un sombrerito con redecilla negra y una pequeña maleta donde, seguramente, guardaba recuerdos de su gran amigo.

Partimos de la Plaza de Cibeles, esquina con el Palacio de Buena Vista. Presentación de la ruta y de la obra, tratando de unir la autora los dos libros publicados hasta ahora como una sucesión lógica y, casi, como una necesidad para ella. Se produce el primer encuentro con Xirgú, pero sabemos que habrá más, pasada la sorpresa.

Junto a la fuente de la diosa se fotografió Federico en más de una ocasión, como se plasmó en la imagen que publicó el periódico ABC en 1933, trajeado y sonriente, tal vez camino de la Granja El Henar (hoy Alcalá, 40), nuestra segunda parada. Este lugar nació como tienda de leche, manteca y quesos, y terminó convertido en uno de los cafés con tertulias más representativos del siglo XX en Madrid. Alguien lo llamó “laboratorio de tertulias” y no es para menos, porque allí coincidían políticos, periodistas, escritores, artistas, profesores…, todos los que se consideraban intelectuales en la primera mitad del siglo pasado. Entre otras tertulias, destacó la de Ramón María del Valle-Inclán, la de Manuel Azaña, otra de Domínguez y Arniches… En esas reuniones se sentaban juntos personas que podían ser antagónicas políticamente, porque las batallas eran verbales. Al calor de los debates —se hablaba de todo con pasión—, se formaron muchos escritores, pintores y políticos que más tarde serían reconocidos, como Galdós, Lorca, Buñuel, Dalí

Las tertulias no solo se realizaban en El Henar, sino en los cafés más emblemáticos de Madrid, como el Café Lion, que en los tiempos de Federico albergaba en su sótano ‘La Ballena Alegre’, donde se daba cita una tertulia falangista”; también en Alcalá se encontraba el Café Colonial; en el Café del Prado compartían mesa nombres de la talla del propio Lorca, Bécquer, Ramón y Cajal o Buñuel; en el Café Pombo, por su parte, la tertulia la dirigía el gran Ramón Gómez de la Serna; y muchos más, como Nuevo Café de Levante, el Gato Negro, el Café de Fornos,el Marfil o el Café de Roma… sin hablar de la Residencia de Estudiantes, que daría para un capítulo entero; allí García Lorca coincidió con figuras como Luis Buñuel, Rafael Alberti, José Bello, Jorge Guillén, Severo Ochoa, Juan Ramón Jiménez o Salvador Dalí.

La siguiente parada nos lleva al Ateneo de Madrid -calle del Prado 21-, casa que lo acogió y según sus propias palabras: «Me hice socio del Ateneo y allí me paso grandes ratos en la magnífica biblioteca que tiene donde están los libros más raros que quieras leer…». Desde allí escribía cartas a sus padres diciéndoles lo feliz que era en Madrid.

En la Plaza de Santa Ana se encuentra el Teatro Español, donde el escritor granadino estrenó varias de sus obras. Una estatua de bronce, con unas manos vacías -porque alguien robó la paloma que sostenían- mira hacia el teatro. Es el homenaje que rinde a Federico García Lorca el teatro madrileño.

Estatua de Federico García Lorca

Estatua de Federico García Lorca frente al teatro Español.

La primera de las obras dramáticas de Federico García Lorca, El maleficio de la mariposa, se estrenó 1919 en el Teatro Eslava de Madrid. Duró tan solo cuatro representaciones.

Nos dirigimos ahora a la Fuente de Pontejos, donde Margarita Xirgú reaparece de nuevo. Fue, sin duda, una de las actrices más importantes de la vida y obra lorquiana. Representó Mariana Pineda, La Casa de Bernarda Alba —estrenada póstumamente en Buenos Aires—, La zapatera prodigiosa, Yerma y la última obra teatral del autor estrenada en vida: Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores. Ya en La Mistral, Xirgú nos deleitó con un fragmento del monólogo de esta obra.

La vida de Federico García Lorca en Madrid es apasionante, personal e intelectual. Conoció y se juntó con los intelectuales más importantes del momento, estrenó su primera obra teatral, escribió sus poemas, sus piezas teatrales, fundó el grupo universitario La Barraca… Fue una tragedia que la sinrazón truncara tan pronto su vida.

Ana Bernal-Triviño ha captado su esencia, su duende y Lady Desidia, con sus ilustraciones, consigue que sea un placer adentrarse en estos dos libros, Las mujeres de Federico y Los hombres de Federico. La trilogía finalizará con un tercero, Federico. Esperemos que pronto llegue también a las librerías.

Una pequeña gota de sangre sobresalía del dedo de Rosita. Acababa de pincharse con una espina, tras depositar la rosa mutabile roja en el jarrón del comedor de la Huerta de San Vicente, como hacía justo un año… ¿Les apetece continuar? ¡Qué disfruten!

Ana Bernal-Triviño, Tamara Berbés y Lady Desidia. (Fotos Maudy Ventosa)

Ana Bernal-Triviño, Tamara Berbés y Lady Desidia. (Fotos Maudy Ventosa)

Lee y disfruta de las primeras páginas del libro.

La autora:
Ana Bernal-Triviño (1980) Doctora y licenciada en Periodismo y Máster en Historia del Arte por la Universidad de Málaga (UMA). Es profesora e investigadora en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y periodista en Público, El Periódico y La Hora de La 1 en TVE. Participó como experta especializada en violencia de género en el éxito mediático de Tele5 Rocío, contar la verdad para seguir viva.
Por su trabajo a favor de los derechos humanos y en defensa de los derechos de la mujer ha recibido numerosos reconocimientos: el premio Solidaritat del Institut de Drets Humans de Catalunya, La Buena Prensa, el premio de la Comunicación No Sexista de la Associació de Dones Periodistes de Catalunya, el Caleta de la Subdelegación del Gobierno de Málaga, el Farola del Instituto Andaluz de la Mujer, el de Comunicación del Ministerio de Igualdad y el premio Emilio Castelar.
También ha participado en el trabajo de base de los derechos de la Mujer para el Plan de Derechos Humanos de Catalunya. Es autora de los libros No manipuléis el feminismo. Una defensa contra los bulos machistas (Espasa, 2019), Las mujeres de Federico (Lunwerg, 2021) y Los hombres de Federico (Lunwerg, 2022).

Ana Bernald-Treviño y Lady Desidia con Guillermo Lorén

Ana Bernald-Treviño y Lady Desidia con Guillermo Lorén

La ilustradora:
Detrás de la firma Lady Desidia está Vanessa Borrell. Una sólida formación académica (licenciada en Bellas Artes, Magíster en Teoría y Práctica de las Artes Plásticas Contemporáneas, Grado y Doctorado en la Facultad de Bellas Artes de la UA de Salamanca), una sensibilidad artística única y un estilo inconfundible le han permitido convertirse en un referente de la ilustración actual en nuestro país.
Su trabajo abarca desde proyectos de ilustración editorial, diseño textil, hogar o cerámica hasta productos de papelería. Ha ilustrado los libros Wonderland y Dream (Lumen), El amor y las leyes de Newton (Destino), El libro de los fantasmas y Hello Dream (Savanna Books), y ha participado en trabajos corales como El futuro es femenino y Érase una vez una princesa que se salvó sola (Penguin Random House), Versos de buenas noches (Destino), Loba (Mueve tu lengua), Prodigios (Espasa). También realiza regularmente ilustraciones de cubierta para Editorial Espasa, Martínez Roca o Nocturna Ediciones.
Su trabajo aparece en publicaciones como Cool Illustration The Pattern Book (Monsa), Texitura Pattern Design, Kireei Magazine, Las casas bellas, Pequeña empresa creativa, Project Calm Magazine, Teen Breathe, Libelle Magazine Revista pantera.
Ha ilustrado álbumes musicales como Este instante, de Marta Gómez (Premio Latin Grammy 2015 al Mejor Diseño) y ha colaborado con marcas como L´Occitane, Shiseido, Ron Barceló, Vodafone, Coca Cola, Barbadillo o Loterías, entre otras. También es autora de El jardín secreto de Virginia Woolf (Lunwerg, 2020) y de las ilustraciones de Las mujeres de Federico (Lunwerg, 2021) y de Los hombres de Federico (Lunwerg, 2022).

El libro:
Los hombres de Federico ha sido publicado por Lunwerg Editores en su Colección Literatura ilustrada. Encuadernado en tapa dura, tiene 224 páginas.

Como complemento pongo un vídeo en el que Ana Bernal Triviño y Lady Desidia nos hablan de su libro Los hombres de Federico.

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Para saber más:
Twitter @anaisbernal
Instagram _anaisbernal
https://www.instagram.com/ladydesidia/

Foto de grupo

Foto de grupo

Las mujres de Federico y Los hombres de Federico

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«Las aventuras de Pinocho (edición conmemorativa)», de Carlo Collodi

«Un libro engañosamente sencillo sobre la infancia perdida,
que no deja de inspirar interpretaciones y significados nuevos.»

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Cubierta de 'Las aventuras de Pinocho'

Cubierta de ‘Las aventuras de Pinocho’

Si uno confiara en la versión estadounidense de Walt Disney de Pinocho (1940), creería que al final de sus andanzas la marioneta de madera se convierte en humano y acaba siendo un niño feliz. Después de correr innumerables aventuras, Pinocho aprende que la honestidad es la mejor de las reglas con que regirse, mensaje que ha ido reiterando Pepito Grillo, la voz moral de la película. Sin embargo, la novela italiana de Carlo Collodi que vio la luz en 1883 se aleja, y mucho, de esta descripción. Es cierto que Pinocho se alegra de convertirse en humano al final de la historia, pero cada capítulo posee un elemento tragicómico que provoca que uno se pregunte por qué la marioneta debe soportar tanto sufrimiento para convertirse en un chico honesto y correcto. ¿Pretendía el autor ejemplificar con Pinocho, el arquetipo del buen chico malo, que hay que aprender a asumir la responsabilidad de los propios actos? ¿O bien pretendía mostrar la dura realidad de la infancia de los pobres en la Italia del siglo XIX? ¿O acaso es Pinocho una reflexión crítica sobre la infancia del escritor? Al fin y al cabo, Carlo Collodi no nació en el seno de una familia adinerada, ni con el apellido Collodi (su nombre era Carlo Lorenzini ). Sus padres eran sirvientes, por lo que las probabilidades de que acabara siendo un periodista importante o un escritor famoso eran muy pocas. Su propia educación y evolución tienen un aire a cuento de hadas, de modo que para poder entender exactamente por qué su Pinocho, en contraste al personaje de Walt Disney, es así de tragicómico, tendríamos a bien observar la vida y la época en que vivió Collodi.

El verano de 1881 los editores de un semanal infantil, Il giornale per i bambini, encargaron a Collodi una serie de cuentos, el primero de los cuales, publicado en julio de aquel mismo año, se tituló «Storia di un burattino» La historia de una marioneta —. Durante los dos años siguientes, Collodi siguió escribiendo las historias de Pinocho para el semanal, y en 1883 Felice Paggi las reunió en un libro que llevaba por título Las aventuras de Pinocho con ilustraciones de Enrico Mazzanti.

Aunque se trata de una de las historias más célebres del mundo, Las aventuras de Pinocho es al mismo tiempo una obra en gran medida desconocida. Las peripecias de un trozo de madera parlante no son aquí un cuento aleccionador ni sentimental, sino un relato profundamente subversivo sobre la infancia perdida, colmado de crueldad, magia y sátira, en el que se entreveran la picaresca, el teatro callejero y los cuentos de hadas de un modo que anticipa el surrealismo e incluso el realismo mágico.

La traducción al castellano es de Miquel Izquierdo, que dota a este clásico insoslayable de una actualidad palpitante. Esta edición conmemorativa es ideal para regalar a niños y mayores.

El autor:Carlo Collodi
Carlo Collodi (1826-1890), seudónimo de Carlo Lorenzini, nació en Florencia, donde su padre era cocinero de una familia aristocrática. Sirvió como voluntario en el ejército toscano durante las guerras italianas de independencia de 1848 y 1860, fundó un semanario satírico, Il Lampione, y se hizo famoso como autor de novelas y obras teatrales. En 1881 publicó, en el Giornale per i bambini, Storia di un burattino, que apareció dos años más tarde con el título de Las aventuras de Pinocho. Collodi murió en 1890 sin haber visto el inmenso éxito que su obra cosechó en todo el mundo.

El libro:
Las aventuras de Pinocho (título original: Le avventure di Pinocchio, 1883) ha sido publicado por la Editorial Penguin Clásicos. Traducción de Miquel Izquierdo. Encuadernado en tapa dura, tiene 180 páginas.

Como complemento pongo un vídeo titulado La verdadera de Pinocho por Draw My Life en Español.

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Para saber más:
Carlo Collodi en Wikipedia.

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