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“Viajeras por el Lejano Oriente (1847-1910)”, de Pilar Tejera

«Pocas cosas ejercieron en el pasado tanta atracción entre los viajeros como el mito del Lejano Oriente. China con sus ancianas leyendas, la exótica Conchinchina, el aroma de la nuez moscada, el clavo y la pimienta en el aire de las Molucas, las estupas de Borobudur en el corazón de la isla de Java, las selvas de Singapur, los sampanes en el mar de la China, el «reino ermitaño» de Corea, los palacios de Surinam, la desconocida península malaya…»

Cubierta de 'Viajeras por el Lejano Oriente (1847-1910)'

Cubierta de ‘Viajeras por el Lejano Oriente (1847-1910)’

A pesar de declaraciones como esta: «Una dama no debería jamás desplazarse sin acompañante a un lugar recóndito», de boca de un editor inglés de guías de viajes del siglo XIX (Karl Baedeker, 1801-1859) descubrimos cada día nuevas damas victorianas que se aventuraron por países remotos. Ediciones Casiopea, y en concreto, su directora, Pilar Tejera, apasionada de las trotamundos decimonónicas, ha contribuido en gran parte a su conocimiento por parte del público. En este nuevo libro, se recogen las andanzas de algunas de estas aventureras por zonas del Lejano Oriente como China, Japón o el Sudeste Asiático. En palabras de Pilar Tejera, autora también de otros libros dedicados a las trotamundos victorianas «Mientras se cuestionaba la capacidad de la mujer para desenvolverse sola, muchas de ellas lograron liberarse de las limitaciones de su educación victoriana participando en el juego masculino de la exploración y también, en el conocimiento del imperio “extramuros”».

“Isabela Bird sería el primer miembro femenino
de la Real Sociedad Geográfica de Londres.”

«Su sexo y su entendimiento las hacen ineptas para la exploración y este tipo de trotamundos femeninos es uno de los mayores horrores de este fin de siglo XIX», declaraba Lord Curzon desde su silla de presidente de la Real Sociedad Geográfica de Londres. Pese a ello, la mujer hizo oídos sordos a declaraciones como esta. Beth Ellis en Burma, Annie Brassey navegando en su pro  fue el primer miembro femenino de la Socipio velero, Mary Crawford Fraser viajando como esposa de un diplomático a Pekín y Tokio, Alicia H. Neva, casada con un empresario establecido en China, la misionera Annie Taylor en las estribaciones del Tíbet, la pintora Marianne North, perdida por las junglas de Java y Sumatra, Ida Pfeiffer, desconcertando con su humor a los antropófagos de Borneo, Constance Cumming, pintando los volcanes activos en Japón, Marie Stopes, recogiendo fósiles en Japón, Anna Leonowens el rey de Siam (El rey y yo), Harriet McDougall, viviendo en Borneo durante veinte años, Emily Innes en las ciénagas de Malasia, Sophia Raffles en las selvas de Sumatra, Helen Caddick recorriendo China y Japón, o Eliza Scidmore, a quien se debe los cerezos japoneses a orillas del rio Potomac, en Washington DC, son algunas de las protagonistas de este libro que pone de relieve que aquellas mujeres merecieron su propio espacio en el siglo de las exploraciones.

Y entre todas ellas os voy a hablar de mi favorita: Isabela Bird (1831-1904). No solo por ser la primera mujer admitida como miembro de la Real Sociedad Geográfica de Londres, sino que recorrió a caballo las islas Sándwich (actual archipiélago de Hawái) y el salvaje oeste americano. Exploró los rincones más remotos de Japón, China y malasia. Cruzó el desierto del Sinaí y los Himalayas y se perdió por Persia y Kurdistán donde los bandidos la asaltaron varias veces y con casi setenta años realizó su última gran azaña recorriendo el Atlas de marruecos a lomos de un caballo regalado por el propio sultán.

«Los viajes le dan a uno el privilegio de hacer las cosas más impropias con total impunidad.»    Isabela Bird

“Todas ellas demostraron que la sociedad estaba muy equivocada o quería seguir ciega con respecto a las viajeras de la época.”

Un libro de Pilar Tejera imprescindible para todo amante de la aventura que se suma a sus dos anteriores Casadas con el Imperio y Viajeras de leyenda.

Al final del libro se incluye una interesante bibliografía.

Lee y disfruta de las primeras páginas del libro.

Pilar Tejera

Pilar Tejera

La autora:
Pilar Tejera (Madrid, 1958) quien, tras licenciarse en historia, trabajó en comunicación y en periodismo de viajes durante dos décadas. Su pasión por las trotamundos victorianas, que la mantuvo atrapada durante más de quince años, la llevó a crear en 2008,  http://www.mujeresviajeras.com y el sello editorial Casiopea, especializado en títulos de investigación, voluntariado y aventuras protagonizados por mujeres.
Es autora de Viajeras de leyenda, dedicado a las aventureras victorianas en el siglo XIX, y en 2013 brindó un homenaje a las ciclo-viajeras, con el libro Pedaleando el mundo. Ha sido coautora del libro Todos los caminos llevan a África, que recoge las historias de cuarenta impulsoras de proyectos solidarios en el continente africano. Con Casadas con el Imperio, rinde un tributo a las mujeres que vivieron en la India bajo el dominio del Imperio británico.

El libro:
Viajeras por el Lejano Oriente (1847-1910) ha sido publicado por Ediciones Casiopea en su Colección Victorianas. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 206 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo titulado Isabella Bird: la muchacha del Oeste.

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Para saber más:

https://www.mujeresviajeras.com/

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“Alexandra David-Neel. Exploradora y feminista”, de Laure Dominique Agniel

«Se lee como la mejor novela de aventuras»

«Para desentrañar el misterio de la vida de Alexandra David-Neel, Laure Dominique Agniel ha devuelto su lugar a Philippe, el esposo, el amigo, el confidente, el único con quien la más famosa de las exploradoras dejó caer la máscara»

Cubierta de 'Alexandra David-Neel'

Cubierta de: ‘Alexandra David-Neel’

No es la primera vez que la editorial Península publica un libro en el que Alexandra David-Neel (Saint-Mandé, 24 de octubre de 1868-Digne-les-Bains, 8 de septiembre de 1969) es protagonista, pues hace más de veinte años publicó Mi Viaje a Lhasa en colaboración con Altair; ni el primer libro publicado sobre la vida de Alexandra David-Neel pues no debemos olvidarnos de Un destino luminoso de Jean Chalon que publicó Mondadori, ni de la biografía que escribió Ruth Middleton de nuestra heroína y que publicó Circe.
El primer libro que leí de Alexandra David-Neel fue Místicos y Magos del Tibet en una edición que publicó la Editorial Espasa Calpe Argentina con una traducción de la también feminista Rosa Spottorno esposa del filósofo José Ortega y Gasset.

Pero la edición de Laure Dominique Agniel que publica la Editorial Península es en cierta medida distinta. Está basada en las cartas que Alexandra envió a su marido durante los catorce años que estuvo en Asia. En India llegó a conocer a Aurobindo Ghose que llegó a convertirse en uno de los mayores gurús indios con el nombre de Sri Aurobindo y cuyo magnetismo la impresionó. Viaja a Sikkim al norte de la India y en Kalimpong conocerá a un personaje diferente: a Thubten Gyatso decimotercer dalái lama en persona. Llegó a dominar el tibetano tanto en su forma hablada como escrita y un gomchen (maestro lama tibetano) del monasterio de Kumbun le pone un nombre tibetano que a ella le parece grandilocuente… Yishé Tön-Me, que significa ‘lámpara de sabiduría‘.
Podría contar muchas anécdotas que la pasaron pero prefiero que lean el libro, pues es tan interesante que se lee como la mejor novela de aventuras. Su viaje a Lasa es digno de la mejor película.

Para desentrañar el misterio de la vida de esta increíble mujer, hay un hito, un hilo común al que Laure Dominique Agniel le devuelve su lugar: su esposo, Philippe. El amigo, el confidente, el único con quien deja caer la máscara.
Las miles de cartas a su esposo nos iluminan en su incesante búsqueda de libertad durante los 101 años de su existencia. Los diferentes nombres que ha llevado traducen este viaje de autoinvención: nacida como Alexandra David, asocia el nombre de su esposo con el de ella para firmar su trabajo Alexandra David-Neel.
Lamentablemente las cartas que Philippe escribió a Alexandra se perdieron en uno de los múltiples traslados.

“Viajar, al igual que estudiar, supone firmar un largo contrato con la juventud. A mi modo de ver, no existe fuente de la juventud tan eficaz como esas dos cosas combinadas: viaje y actividad intelectual.”    [Pág. 148]

Tengo que decir que Alexandra tenía cien años cuando renovó su pasaporte por si acaso…

Alexandra David-Neel fue la primera mujer que visitó Lhasa

Alexandra David-Neel fue la primera mujer que visitó Lhasa

«Ocho meses de peregrinaciones, llevadas a cabo en condiciones insólitas, a través de regiones en gran parte sin explorar, no pueden contarse en doscientas o trescientas páginas. un auténtico diario de viaje exigiría varios volúmenes. No hay aquí, pues, más que un resumen de los episodios que me parecen más significativos para despertar el interés de los lectores y darles una idea de las regiones que recorrí como una vagabunda tibetana y llegué a conocer íntimamente.»

Así comienza Mi viaje a Lhasa, sin dudad alguna el libro más famoso de Alexandra David-Néel que disfrazada con un traje de peregrino y con aspecto de mendigo, acompañada por su fiel hijo adoptivo, el lama Yongden, fue en 1924 la primera europea que tuvo acceso a la hermética capital del Tibet.

Sinopsis de la editorial.
Orientalista, tibetóloga, cantante de ópera, pianista, compositora, feminista, periodista, anarquista, escritora, exploradora y budista son solo algunos de los adjetivos que describen a la francesa Alexandra David-Neel, una de las viajeras más célebres de todos los tiempos y la primera mujer europea que consiguió entrar —disfrazada de mendiga— en Lhasa, la capital del Tíbet, en una época en la que los extranjeros tenían la entrada prohibida a la ciudad santa tibetana.
Nacida en 1868, los casi 101 años de Alexandra fueron intensos y llenos de una insaciable necesidad de aventura en los que no había lugar para el papel tradicional de madre, aunque sí para un personaje central en su vida: su marido, Philippe, con quien se casó a regañadientes pero al que amó durante las cuatro décadas de su matrimonio. Independiente y viajera infatigable, su espíritu libre e inquieto la llevó a recorrer tantos países como pudo y a escribir más de cincuenta libros acerca de religiones orientales, filosofía y narraciones de sus viajes, y no dudó en renovar su pasaporte al cumplir los cien años; quizá quedaba alguna aventura por vivir.

Lee y disfruta de un fragmento del libro.

Laure Dominique Agniel

Laure Dominique Agniel

La autora:
Laure Dominique Agniel ha seguido la huella de la exploradora desde el Tíbet hasta Nepal, de la India a China. Ha realizado una serie de documentales sobre Alexandra David-Neel para France Culture y asimismo es autora de Gauguin aux Marquises (Tallandier, 2016).

El libro:
Alexandra David-Neel. Exploradora y feminista (título original: Alexandra David-Neel, 2018) ha sido publicado por Ediciones Península en su Colección Huellas. Traducción de Rosa Alapont Calderaro, 2020. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 215 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento voy a poner dos vídeos. El primero es una grabación impresionante realizada en el mismo año en que falleció, en 1969.

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El segundo vídeo esta realizado por la UNED y María Teresa Román profesora titular de filosofía en la UNED charla conel escritor Jesús Callejo.

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Para saber más:
https://www.alexandra-david-neel.fr/

Alexandra David-Néel en Wikipedia.

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