Archivo diario: 1 agosto, 2022

«Once perros y medio», de José Miguel Guallar

La dicha
de ser perro y ser hombre
convertida
en un solo animal
que camina movido
por seis patas
y una cola de rocío -Pablo Neruda-

MaudyReseña escrita por Maudy Ventosa.

José Miguel Guallar, fundador de TESARIA y experto en colectivos en situaciones de transformación, acaba de publicar en la Editorial: Independently published su último libro, Once perros y medio. Y esta vez el protagonista no es un experto director de operaciones en contrainteligencia financiera; es un bordercollie de pueblo llamado Milton. Un perro que sabe escuchar y observar y que a veces, se convierte en medioperro… y cuando esto ocurre, paga un precio demasiado alto por conocer.

Cubierta de 'Once perros y medio'

Cubierta de: ‘Once perros y medio’

Once perros y medio, consta dediecisiete historias — ¿o andanzas? —, a través de las cuales, Milton —narrador en primera persona—, va contando al braco húngaro Trasto y a la wippet Lady, las aventuras que escucha en las tertulias que sus dueños mantienen los viernes con un grupo de amigos. Es un excelente fabulador que gusta de adornar y exagerar las hazañas para alimentar su ego y aportar sus propias reflexiones sobre las imposturas y contradicciones de estos humanos, que creen conocer a los perros tras una relación que dura ya cuarenta mil años. Nada más lejos de la realidad. Afirma que los humanos hablaban de nosotros, los perros, cuando querían decir algo sobre ellos, los humanos, que necesitaban adornarse de virtudes que solo eran nuestras. Alardeamos de cuidar a los perros cuando, según Milton, si no fuese por nosotros, gran parte de sus emociones les saldrían en crudo y solo producirían malas digestiones. Sirven, pues, como catalizador de nuestras emociones, como tamiz que filtra y repara dolores, pérdidas y amores (esto tengo que preguntárselo al autor…). Y solo con darles unas caricias y algo de refuerzo positivo. Sale barata la reparación que proporcionan a corazones solitarios y heridos. Es más, ¿influyen en nuestras decisiones y comportamientos?

Es impensable que en un libro de José Miguel Guallar no haya una parte didáctica. En este caso, se centra por completo en historias que tienen como protagonistas a los perros y de las que siempre se extrae una enseñanza. Nos recuerda la expedición al Polo Sur, con el ambicioso Amundsen y su equipo, en la que no quedó un solo perro vivo. Se los comieron. Y, además, la carrera la ganaron los noruegos. La historia le sirve para explicar el condicionamiento al que son sometidos los animales y cómo el mismo grupo de perros ejerce un rol de control cuando alguno quiere ir por libre. Muy interesante también el estudio del psicólogo social Zimbardo, llevado a cabo en la Universidad de Stanford, en el que un grupo de estudiantes asumía el papel de presos y el otro el de carceleros. Este mismo psicólogo fue el encargado, años más tarde, de explicar la locura sádica de los soldados con los presos yihadistas. Estremece el capítulo tres, en el que se narra la enajenación de Stalin para lograr un perro que superase al pastor alemán. En el campo de exterminio canino ruso, chenil Estrella Roja fueron sacrificados más de 20.000 perros para lograr el cruce deseado, en la primera etapa. Dirigía el estudio un genetista, nobel, de corazón helado, hasta lograr el terrier ruso negro. Chernóbil también tiene su lugar en este libro, con los perros radioactivos y los comportamientos extraordinarios que empezaron a tener tras sobrevivir a la explosión ocurrida en uno de los reactores de la planta nuclear.

Pero no todas las historias son tan duras, Milton y sus amigos viven aventuras fantásticas con sus dueños en el descenso de la Garganta de Ardèche; acuden a un concurso internacional de perros de trabajo; trabajan con presos o nos cuentan de qué va el curso de FP de grado en “Técnico en trashumancia y pastoreo”.

José Miguel Guallar y Maudy Ventosa

José Miguel Guallar y Maudy Ventosa

El autor gusta de salir al amanecer a pasear con sus perros por la sierra, por lo que no es de extrañar que en esta obra participen todos los sentidos cuando describe el lugar en el que viven, nuestro jardín comunicaba directamente con los pinares y abetos donde los olores a jabalíes, vacas, cabras y corzos eran muy intensos, o cuando narra una aventura en León, el Valle del Silencio y nos traslada a esos bosques de castaños y chopos, poblados de liebres, pájaros con cantos de gran profundidad, halcones, rio de aguas limpias, rayones, jabatos…

El perro es el mejor amigo del hombre porque los acompaña a la muerte. Y es tan importante en nuestras vidas, que hemos intentado inmortalizarlos a través de las pinturas que aparecen colgadas en las más importantes pinacotecas del mundo, en los poemas que les dedicamos o en las canciones que entonan los trovadores. De ahí que a Milton le guste que canten los humanos; él podría ser el primer semiperro trovador, porque sabe que, para ser trovador, hay que tener alma de ladrón de secretos… lo haría cuando sale al amanecer con AD: robar secretos a los pájaros y animales en un momento de descuido. Y eso lo sabe hacer muy bien.

Escuché alguna vez que no te puedes fiar de alguien al que no le guste beber. No sé si es cierto o no; de lo que sí estoy segura es de que no puedes confiar en alguien que no ame a los perros.

El miércoles, en este mismo blog, la entrevista con el autor.

PERSONAJES:

  • Milton, pesa 18 kg. Es un bordercollie, de pueblo; un rural outsider. Narrador y conocedor de muchas historias, gracias a que sabe escuchar y a sus interesantes dueños. Le gusta el bacalao.
  • AD es un humano reservado, pero entusiasta para casi todo; alguna vez tuvo que ser perro porque pensaba en perro y decidía a golpe de instinto, miraba a las chicas guapas como perrito y siempre encontraba salidas para escaparse.
  • Kobina es delgada, fibrosa y ágil gracias a la práctica del yoga; es una polaca segura y fiable. Los viernes es día de tertulia en su casa de la sierra. Son los dueños de Milton.
  • Yukon, una perrita bullmastiff, raza británica cruce entre mastín y bull-dog. Es preciosa, de piel atigrada, ojos ámbar y músculos bien definidos. Su aroma es irresistible.
  • Trasto, es el braco húngaro de Mercedes. Le falta control y disciplina, pero es joven y bravo. Las historias de fantasmas y terror lo alteran muchísimo.
  • Lady, la wippet, galga pequeña de Victoria. Dicen que tiene poderes.

Y Victoria, la amiga veterinaria, una maga con mucha ciencia; y Mercedes, la soñadora del grupo, y Antonio, su marido, editor de publicaciones científicas, un gran seductor contando historias; y Julio, un humano decidido y generoso…

Jose Miguel Guallar

José Miguel Guallar

El autor:
José Miguel Guallar fundador de TESARIA® Transiciones ha dirigido junto a su equipo, durante más de 25 años, proyectos de estrategia y desarrollo con alta proyección expansiva para grandes organizaciones en Europa y América. Bajo el concepto de «fortaleza psicológica» ha diseñado en Boston y Madrid modelos de intervención en liderazgo que han sido apreciados por su utilidad y precisión en el uso de tiempos.
Su experiencia con colectivos en situaciones de transformación y su curiosidad hacia distintas disciplinas de las ciencias sociales lo han conducido de manera natural a la escritura. Ha publicado las obras Magister NavisTransiciones, atreverse a vivir dos vecesMarkus Leonthier IMarkus Leonthier: El Achachila; La cisterna de Nur; Markus Leonthier: El tatuaje de Praga; Once perros y medio es su última novela.

El libro:
Once perros y medio ha sido publicado por Independently published (19 abril 2022). Encuadernado en rústica, tiene 304 páginas.

Como complemento pongo un vídeo en el que José Miguel Guallar nos habla de su novela Once perros y medio.

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Para saber más:
https://www.facebook.com/jmiguel.guallar

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