Archivo diario: 27 abril, 2022

«Toledo. Biografía de la ciudad sagrada», de Daniel Gómez Aragonés

«Urbs regia del reino visigodo, corazón de un reino taifa, referente de la Reconquista, ciudad multicultural, rebelde e imperial en un mismo siglo, baluarte de las artes y las letras y cabeza religiosa del reino.»

Con Daniel Gómez Aragonés

Con Daniel Gómez Aragonés

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El pasado mes de marzo e invitado por la Editorial La Esfera de los Libros y en compañía de periodistas de la prensa escrita tuvimos la oportunidad de desplazarnos a la ciudad de Toledo en la que Daniel Gómez Aragonés, por cierto un personaje muy carismático, con un profundo conocimiento de la historia de la ciudad ha escrito una biografía reveladora, novedosa y brillante de la ciudad sagrada.

Cubierta de Toledo

Cubierta de: ‘Toledo’

Desde los primeros asentamientos a orillas del Tajo, como el del Cerro del Bu, hasta la Toledo de nuestros días, pasando por Toletum, Tulaytula o la ciudad imperial, el autor desgrana, con rigor y pasión, de forma meticulosa pero entretenida, a todos los pueblos y personajes que dejaron su legado a través de los tiempos para recomponer y rescatar del olvido contemporáneo la ciudad más importante de nuestra historia, solo comparable, tal y como defiende el autor, a Jerusalén o Roma.
Pero casi prefiero dejar hablar al autor que en la larga visita a la ciudad nos cuenta que podemos considerar que hay tres grandes momentos en nuestra historia que sustentan que Toledo es una «ciudad sagrada», el corazón de España y a la par su capital espiritual, que, en definitiva, es nuestra Jerusalén, nuestra Roma.

En primer lugar, lo que podríamos suponer como el «inicio de todo» y no hablamos del origen de la ciudad, sino del episodio histórico que más ha marcado y definido a nuestra ciudad protagonista y que siempre ha servido como vara justificativa de su elevada posición política, religiosa y cultural, nos referimos a la época de los reyes godos. Este periodo es el pistoletazo de salida de lo que podría denominarse como el «mito toledano» a través de la configuración de Toledo como la capital del reino, de su condición de urbs regia y de la celebración de los grandes concilios. Una ciudad, la de época visigoda, que en cuanto a su urbanismo iba mucho más allá de los actuales muros del casco antiguo y se extendía por la Vega Baja.

Daniel Gómez Aragones junto a la catedralOtro gran episodio serían los siglos plenomedievales, es decir, la etapa comprendida entre la reconquista de Toledo por parte del rey leonés y castellano Alfonso VI en el simbólico año de 1085 y la muerte de Alfonso X en el año 1284. Prácticamente dos siglos en los que también tuvieron un fuerte vínculo con la urbe del Tajo soberanos como Alfonso VII, conocido como el Emperador, el primer monarca cristiano que se enterró en Toledo tras los últimos reyes godos. Todo un ejercicio de simbolismo nada casual. Igualmente debemos mencionar a Alfonso VIII, quien reunió en Toledo al ejército castellano y cruzado que partió para luchar en la batalla más importante de la Reconquista, la de Navas de Tolosa (1212), y a Fernando III el Santo, que propició el inicio de las obras para la construcción de la espectacular catedral. Y por último y no por ello menos importante, recordamos al religioso navarro pero conocido como el Toledano, Rodrigo Jiménez de Rada, a la sazón arzobispo de Toledo. Este tuvo un papel destacado en la batalla de las Navas de Tolosa y fue el responsable de que el Papado otorgase una bula que venía a reafirmar la primacía de la Iglesia toledana sobre el resto de las españolas y la condición de primado para su arzobispo.

El tercer gran momento nos lleva a lo que auténticamente sería la Ciudad Imperial (nunca «capital imperial»), es decir, Toledo en el siglo XVI. Una centuria que para esta ciudad puede definirse con tres palabras: rebeldía, imperio y orgullo. Y es que el siglo XVI también fue muy toledano dentro de la Historia de la vieja piel de toro. Rebeldía porque fue el origen y el epílogo de uno de los sucesos más interesantes de todo este siglo y del que este año se cumple el quinto aniversario de su conclusión, la Guerra de las Comunidades de Castilla. Nombres como el del capitán toledano Juan de Padilla o el de su esposa María Pacheco, conocida como la Leona de Castilla, sonaron con fuerza en toda Castilla. Imperio por el tiempo que pasó el césar Carlos V entre los muros de su Alcázar. Allí fue donde, por ejemplo, entre otros asuntos derivados de la gestión de su vasto imperio, recibió a los conquistadores Hernán Cortés y Francisco Pizarro. Y orgullo por dos motivos. El primero porque a pesar del traslado de la corte a Madrid por parte de Felipe II, la ciudad vivió un inmenso desarrollo económico, social y cultural que llegó hasta la última década de este siglo y que apiñó entre sus muros a más de cincuenta mil habitantes. El segundo motivo porque es un siglo de grandes arzobispos primados, cuyo más que relevante peso en el reino y cuya impronta en el mismo parece que no terminamos de ponderar adecuadamente. Entre estos grandes prelados quizá debamos resaltar la figura del cardenal Jiménez de Cisneros.

El autor junto a la estatua de Juan de Padilla

El autor junto a la estatua de Juan de Padilla

Además de esos tres momentos históricos, hay que destacar, en sentido cronológico, su valor en época carpetana y su interés bajo el Imperio Romano como enclave fundamental para la gestión del centro peninsular, su importancia para musulmanes ―corazón de un reino taifa― y para judíos ―seguramente la judería más sobresaliente de España―, su condición de lugar de enterramiento para los primeros reyes de la dinastía Trastámara, su vínculo con los Reyes Católicos, su continua reafirmación como cabeza religiosa de España independientemente de la larga crisis y la prolongada decadencia que la azotó desde el siglo XVII.

Y no podemos olvidar que entre sus muros nació el poeta Garcilaso de la Vega y por sus calles pasaron Santa Teresa de Jesús, Cervantes, Lope de Vega y otros grandes de nuestras letras y artes, porque la Guerra de Sucesión impactó duramente sobre ella, porque la Ilustración dejó sus huellas en forma de por ejemplo la Real Fábrica de Armas, porque las acciones del cardenal Lorenzana son dignas de una buena novela, porque muchos viajeros decimonónicos, tanto patrios como foráneos, proyectaron una imagen muy singular de ella, porque cuenta con el edificio más simbólico de la Guerra Civil: el Alcázar, por el hecho de que en un pueblo de su provincia nació el primer español que ganó el Tour de Francia: Federico Martín Bahamontes, conocido como el águila de Toledo, porque es Patrimonio de la Humanidad o porque sus leyendas siguen embriagando a sus innumerables visitantes.

Lee y disfruta de las primeras páginas del libro.

El autor:20220324_123145
Daniel Gómez Aragonés nació en Madrid en 1983 pero reside en la «ciudad sagrada» de Toledo desde hace más de treinta años. Es licenciado en Humanidades, posee la Suficiencia Investigadora y el Diploma de Estudios Avanzados (DEA) en el área de Historia gracias a un trabajo sobre el visigotismo en la Toledo de la Edad Moderna. En el año 2018 fue nombrado Académico Correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo.
Ha colaborado con distintos medios de comunicación y participado en múltiples programas de radio como La Escóbula de la Brújula (Podium Podcast-Cadena SER), Espacio en Blanco (RNE) o SER Historia (Cadena SER), entre otros. Asimismo, ha publicado La invasión bizantina de Hispania 533-625. El Reino Visigodo frente a la expansión imperialEl esplendor del Reino Visigodo de ToledoVouillé, 507. El nacimiento del Regnum Gothorum de EspañaHistoria de los Visigodos y, en La Esfera de los LibrosBárbaros en Hispania. Suevos, Vándalos y Alanos en la lucha contra Roma.
En la actualidad, compagina su actividad divulgativa con la realización de rutas y visitas guiadas en Toledo y Madrid, impartiendo conferencias y clases, y ejerciendo como bibliotecario.

El libro:
Toledo. Biografía de la ciudad sagrada ha sido publicado por la Editorial La Esfera de los Libros en su Colección Historia. Encuadernado en tapa dura con sobrecubierta, tiene 712 páginas + 32 ilustraciones.

Como complemento pongo un vídeo en el que Daniel Gómez Aragonés nos haba de su libro Toledo. Biografía de la ciudad sagrada. Siento las deficiencias de la grabación pues había poca luz.

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Para saber más:
https://danielgomezaragones.com/

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