«La vida borrada de Amalia Finisterre», de Emilio Calderón

«Por desgracia, la justicia es un traje hecho a la medida del hombre, no de la mujer. Es una justicia a la carta. Un juego de naipes marcados antes de que comience la partida… () … No, la justicia no es solo ciega, tal y como la representan en su sentido figurado, también es sucia y desprende un hedor nauseabundo…»

MaudyReseña escrita por Maudy Ventosa.

La Editorial Algaida acaba de publicar el último libro del historiador, editor y escritor Emilio Calderón, La vida borrada de Amalia Finisterre. Basada en un hecho real, nos pone frente al espejo como sociedad que no siempre se posiciona donde debería ante uno de los problemas más graves, dolorosos y actuales que golpea a las mujeres: la violencia machista.

Cubierta de 'La vida borrada de Amalia Finisterre'

Cubierta de: ‘La vida borrada de Amalia Finisterre’

Una joven enfermera a la que han borrado el pasado, destrozado el presente y anulados los sueños futuros por cumplir porque un hombre, a base de golpes, la ha condenado a estar encerrada en un cuerpo roto, sin memoria; una joven desencantada con la tierra que idealizaba, que se da cuenta de que los malos tratos son la enfermedad que sufren todos los países del planeta, con independencia del nivel cultural o económico que tengan… La novela es la denuncia de una realidad descarnada que, por desgracia, deja de sorprendernos por lo habitual; es, a la vez una declaración de principios y posicionamiento frente a la sinrazón. A través de una investigación, el autor encontrará la excusa para poder hablar del maltrato y la personalidad del maltratador; de la culpa; de la muerte; del amor; del pasado; de las personas que atienden los últimos alientos de los moribundos; de la generosidad; de la vida a medias que te ha tocado vivir; de la idealización del amor; de no poder mirarse en el espejo cuando no sabes ni entiendes en qué te has convertido por una relación tóxica que te aliena y aísla, porque no te reconoces; de perder la identidad cuando te anulan… Es una manera de rescatar a todas las mujeres cuya voz, y muchas veces, cuya vida, ha sido silenciada de manera violenta. Un alegato contra la justicia que no protege a sus víctimas y que es tan garantista, que llega a mostrarse más justa con el maltratador que con los maltratados. Favorece a los culpables, mientras que las víctimas se convierten en una carga para la sociedad…Además, nos piden convivir con los asesinos. ¿Son justas y reparadoras con las víctimas las sentencias de nuestros tribunales de justicia?”

¿Existe un perfil del maltratador? Todos tienen características diferentes, aunque es posible que sí participen de un patrón común: buena imagen fuera del ámbito doméstico; baja autoestima y sentimiento de inferioridad; elevada necesidad de poder y dominio sobre la pareja; ausencia de asertividad, empatía y remordimientos; egocentrismo; celos y posesividad; alta capacidad de manipulación… Su mundo es él, y tiene que ser suficiente. Dominio, posesión y control. ¿Sus actos corresponden a un impulso irracional, primario, a un ataque de ira? ¿Son producto de la sociedad patriarcal? ¿Surgen del propio sistema?… amor exacerbado que se transforma en control sin límites; las alabanzas que mudan de rostro para devenir en insultos; las caricias que, en contacto con la piel, se endurecen poco a poco hasta convertirse en golpes; la afirmación y exaltación del otro que se metamorfosea en negación y menosprecio… pero… matar a la víctima no deja de ser un fracaso, porque con su muerte, el maltratador pierde todo su poder…

Aparece la culpa de los supervivientes, de los familiares, por no haber previsto ni sabido ver el peligro que se cernía sobre su hija; la idealización del amor, porque el amor tiene que estar basado en la reciprocidad y no en la incondicionalidad ciega, pienso yo; la dignidad y ayuda en el momento de la muerte, la aceptación… porque ¿la muerte es un horizonte? Ojalá todos pudiéramos contar con alguien que sujetara nuestra mano mientras, al oído nos lee un poema. Me pido a Cavafis, porque “cuando emprendas tu viaje a Ítaca pide que el camino sea largo, lleno de aventuras, lleno de experiencias… () … Que muchas sean las mañanas de verano en que llegues -¡con qué placer y alegría!-…” Siempre maravilloso Constantino.

Íntima es la muerte, como la sexualidad o los actos ilícitos de un maltratador. Sarah, no es posible alejarse del yo más oscuro, de los recuerdos del pasado, porque el pasado siempre vuelve.

Hablaremos de la Ley del Talión, de viajar sin maletas, de ser libre pero no serlo, de quién es más vulnerable, el maltratador o la víctima, aunque, a bote pronto, lo tengamos claro y de que el sexo hacía que te olvidaras del amor, porque no lo necesitabas… o creías que no lo necesitabas.

Está claro que habrá que buscar nuevas respuestas cuando sabes que han cambiado las preguntas…

Mañana, la entrevista con el autor. No se la pierdan, porque será muy interesante.

PERSONAJES:

  • Amalia Finisterre es una joven enfermera, de treinta y tres años, que trabaja en paliativos. Fuerte. Siempre fue una niña alegre y cariñosa; despierta, curiosa y activa y comprometida con la naturaleza y los animales, entregada a su trabajo, con vocación de servicio. Ahora es un muñeco roto por culpa de la mano del hombre.
  • Sarah Toledano, inspectora de la Unida de Atención a la Familia y Mujer de la Policía Nacional de Valencia. Tiene una pesadilla recurrente: se encuentra en un campo de refugiados palestinos. Ella lleva un uniforme de la Policía de Israel y de sus gargantas brotaba una canción que cantaban para mofarse de los prisioneros palestinos. Perteneció al ejército Israelita. Vive en Valencia; siempre en estado de alerta, siempre pendiente del pasado. Hermosa, alta y atlética; tez y cabellera oscura.
  • Matías Almeida, fue un buen estudiante, alumno del padre de Amalia. Mide metro noventa, es fuerte, individualista, ancho de cuello y hombros. Camionero. Aspecto más de galán que de hombre rudo. “Persigue la búsqueda de un mundo que no existe”, escribió Amalia en el libro de Jorge Carrión que le regaló.
  • Carlos Ayuso, médico fisioterapeuta, que dirige las sesiones de rehabilitación de Amalia y parece muy compenetrado con ella. Sabe que responde a su música preferida…

Y Carmen Solís, compañera y amiga de Amalia; y Carmen María Lozano, vecina de puerta de Amalia que fue la que la encontró malherida cuando abrió la puerta de su casa y se topó con el gato en la escalera; y Jorge Bolaños, jefe del Equipo Interdisciplinar de Cuidados Paliativos al que pertenecía Amalia, que dice que es tan fuerte en lo profesional como vulnerable en lo sentimental; y Rafaela González, la madre del acusado, que afirma que su hijo nunca puso la mano encima a ninguna mujer porque en casa aprendió a respetarlas; y los padres de Amalia, Encarnación Duarte, el padre, ambos profesores universitarios… y más, que tendrás que descubrir.

Lee y disfruta de las primeras páginas de la novela.

Emilio Calderón con Maudy Ventosa

Emilio Calderón con Maudy Ventosa

El autor:
Emilio Calderón (Málaga, 1960) reside en Madrid desde hace cuarenta años. Es historiador, editor y escritor. Se inició en la literatura con la publicación de numerosos ensayos históricos. Posteriormente, y durante diez años, se dedicó exclusivamente a la literatura infantil y juvenil y publicó, entre otros títulos, Continúan los crímenes en Roma (Anaya), Julieta sin Romeo (Anaya), El último crimen de Pompeya (Edelvives) y El misterio de la habitación cerrada (Anaya), cosechando notables éxitos con más de un centenar de reediciones de su obra. Su primera novela para adultos, El mapa del creador (Roca Editorial, 2006), fue editada después de disfrutar de una beca de creación literaria en la Real Academia de España en Roma y se convirtió inmediatamente en un éxito internacional, publicándose en veintitrés países. Le siguieron El secreto de la porcelana (Roca Editorial, 2007), El judío de Shanghái (XIII Premio de novela Fernando Lara, Planeta, 2008) -traducida al inglés, y cuyos derechos se vendieron en Alemania, Holanda, Rumanía, Ucrania y Croacia-, La bailarina y el inglés (Finalista del Premio Planeta, 2009), Los sauces de Hiroshima (Planeta, 2011) –traducida al inglés y que cierra su «trilogía asiática»–, La cosecha humana (Planeta, 2012), La biblioteca (Editores de Zut, 2013), El velo de Isis (Ediciones Arconte, 2014), Círculos (Stella Maris, 2015) y Los ojos con mucha noche (Algaida Editores, 2019). También colaboró en 2014 en tres antologías, La vida después: cuentos de cine (Editores de Zut), Relatos Insólitos (Ediciones Arconte) e Imaginaria (Asoc. Matrioska Fons Mellaria). Dentro del género infantil publicó El elefante que quería ser hormiga (Carena Editors, 2012) y El poeta de Velintonia (Edelvives, 2020). Entre sus galardones literarios cuenta también con un Micrófono de Plata de la Asociación de Profesionales de Radio y Televisión en 2009 por su aportación al mundo de la cultura; y con el II Premio de Biografía y Memorias Stella Maris en 2016, por la obra La memoria de un hombre está en sus besos. Biografía de Vicente Aleixandre, convirtiéndose así en el último biógrafo del poeta y premio Nobel de Literatura.

El libro:
La vida borrada de Amalia Finisterre ha sido publicado por la Editorial Algaida en su Colección Algaida Narrativa. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 304 páginas.

Como complemento pongo un vídeo grabado por Maudy Ventosa en el que Emilio Calderón nos habla de su libro La vida borrada de Amalia Finisterre.

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Para saber más:
Emilio Calderón en Wikipedia.
https://www.facebook.com/emiliocalderonescritor
https://twitter.com/EmilioCalderonM

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Archivado bajo Literatura, Literatura, Narrativa, Por Maudy Ventosa

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