Archivo diario: 29 diciembre, 2021

«¡Pelayo!», de José Ángel Mañas

«En noviembre tuvo lugar el Certamen Internacional de Novela Histórica ‘Ciudad de Úbeda’ en el que tuve la ocasión de conocer a José Ángel Mañas y charlas sobre su obra ¡Pelayo!»

Esta es la historia verdadera de cómo Pelayo y sus valientes astures iniciaron la más extraordinaria de las aventuras:
la Reconquista de España.

Cubierta de '¡Pelayo!'

Cubierta de: ‘¡Pelayo!’

«En el nombre de Nuestro Señor Jesucristo y de su madre, la Inmaculada Virgen María, me apresto a comenzar la crónica de los hechos sucedidos en este rincón de la cristiandad entre el aciago año 711, cuando se perdió Spania, y el 722, cuando mi hermano Pelayo, coronado rey de los godos, ganó la batalla que permitió iniciar la reconquista del territorio cedido al islam.
Encerrada en este convento de por vida y sin que nadie sospeche que aún respiro, yo, Adosinda, que a punto estuve de ser la primera soberana de estas tierras, me propongo dar testimonio del oscuro periodo transcurrido entre el hundimiento del reino de nuestros ancestros y la instauración del emirato de Corduba, que según escribo estas líneas se fortalece en el sur.
Mi deseo, al escribir el nacimiento del nuevo reino, ha sido penetrar en la entraña de los hechos y revivirlos con los pensamientos y pasiones de quienes los protagonizaron. Porque ya nadie niega que Pelayo y sus hombres hicieron algo más que ganar en Covadonga: juntos sembraron una idea, algo que vale tanto como un mundo nuevo, pues las ideas se agitan en el aire sin que se puedan aprisionar y fecundan a las naciones…».

PREGUNTA. Asegura que Pelayo es el equivalente del rey Arturo de las leyendas célticas. ¿Por qué?
RESPUESTA. Porque los dos son grandes reyes míticos vinculados a la cristiandad y a los orígenes de sus países. Arturo sería un monarca britanorromano que pudo haber luchado contra la invasión de los sajones, y Pelayo el primer rey de la España cristiana ocupada que luchó contra la invasión de los musulmanes. Es posible que la bruma histórica de Arturo sea más espesa que la de Pelayo (cuya realidad a mí me parece fuera de toda duda), pero el aura de leyenda que rodea a ambos personajes es similar. Para mí, Cangas de Onís es un Camelot en miniatura, y allí donde Arturo tiene a su medio hermana hechicera, que es Morgana, Pelayo tiene a su hermana díscola, Adosinda. A falta de Santo Grial tenemos las reliquias de santa Eulalia, entonces patrona de España, y la propia geografía pelayesca, principalmente Asturias, es una tierra de raigambre claramente céltica. A mí, por lo menos, poner en paralelo a estos dos reyes me ha ayudado a escribir mi novela.

P. A diferencia del rey Arturo, la bibliografía de Pelayo es mucho más escasa. ¿A qué lo achaca?
R. Arturo tuvo la suerte de que grandes autores célebres como Mallory y Chrétien de Troyes recrearon su mito en obras de una enorme repercusión; una literatura que ha tenido su prolongación en obras cinematográficas igualmente exitosas como Excalibur o Los caballeros de la mesa cuadrada. Incluso se acaba de estrenar ahora mismo Kamelot, en Francia, una nueva parodia que refresca el mito. Pelayo tuvo un momento de florecimiento en los romances medievales, y luego otro en el siglo XVIII con dos obras de teatro firmadas por Jovellanos y Moratín padre, que actualizaron al personaje; pero a partir de ese momento muy poco, o por lo menos nada con la suficiente relevancia. Su competencia española más directa sería El Cid, que sí que ha tenido desde El cantar hasta la reciente novela de Pérez Reverte, pasando por obras tan universales como la de Racine. Pelayo no ha tenido ese tratamiento, y no sé muy bien por qué razón, porque su historia es magnífica.

P. ¿Renegamos en ocasiones de nuestro propio relato?
R. Hombre, si nos comparamos con el mundo francés o el anglosajón, igual sí. Pero yo lo achaco sobre todo a la falta de medios. El mundo anglosajón ha contado como herramienta de propaganda con el cine americano, que ha sido el más poderoso del planeta, y, lógicamente, potencia sus propios mitos. Era más normal que adaptaran la historia del rey Arturo que la del rey Pelayo. Pero la pantalla necesita siempre nuevas historias. Hemos visto recientemente adaptaciones en serie y película de la historia de Hernán Cortés, y no sería improbable que, en algún momento, alguien se dé cuenta de lo magnífica que es la historia de Pelayo.

P. Cuenta que Mel Gibson se ha interesado por este personaje. ¿Dónde reside su magnetismo?
R. Todo el mundo conoce lo militantemente católico que es Mel Gibson, y si uno ve Apocalypto (que, dicho sea de paso, me encanta) y La pasión de Cristo, se entiende el atractivo que haya podido tener el personaje para él. No sé si su proyecto de película sigue en pie o no, pero, si saliera adelante, no me cuesta adivinar qué tipo de Pelayo resultaría.

P. ¿Qué tiene la figura de Adosinda que le hizo escogerla como narradora?
R. Me apetecía resaltar la mujer más interesante del universo pelayesco, y sabiendo cómo se las tenían ella y su hermano, me parecía original utilizarla como narradora. Vista la relación que supuestamente tuvo Adosinda con Munuza, debía de ser ambiciosa. Y de ahí, juzgando la historia con los ojos de una persona del siglo XXI, en pleno auge de esta cuarta ola de feminismo, parecía lógico fijarse en ella, y parecía provocativo contar la historia de Pelayo desde ese punto de vista.

P. Son ya varias las novelas históricas en las que se ha embarcado. ¿Es un género agradecido?
R. Mucho. En un principio, la gente se sorprendió cuando pasé de mis novelas contemporáneas (Kronen, Última juerga, Una vida de bar en bar) a las históricas (Conquistadores de lo imposible, El hispano, ¡Pelayo!) pero en realidad hay una continuidad muy clara. Yo me licencié en Historia y mi óptica, en la novela, siempre ha sido historizante. Lo único que ha cambiado, en el fondo, es que he pasado de novelar la historia española contemporánea a novelar la historia española más tradicional. De todas formas, no soy el único. Pérez Reverte también pasa con facilidad de novelas contemporáneas a las históricas. En el cine esa versatilidad también se da con frecuencia. El propio Scorsese ha pasado de las calles de Nueva York a la vida de Cristo, y Ridley Scott -quizás mi modelo en esto- es capaz de pasar de Blade Runner y Alien a películas sobre las cruzadas o los gánsteres con una facilidad pasmosa.

P. ¿Qué margen le ha concedido a la imaginación en estas páginas?
R. Dada la escasez de documentación, bastante. He tenido que abundar en las relaciones de la familia, imaginar el contexto afectivo y sicológico de Pelayo, pero respetando en todo momento al máximo el contexto histórico. Sabemos que Pelayo estuvo presente, como espatario, junto a Rodrigo, en la batalla del Guadalete; sabemos que se retiró desde allí a las montañas asturianas, y la Crónica de Alfonso III dice que en Viseo se encontró una estela que decía que Rodrigo murió allí; sabemos que Pelayo fue a Córdoba a defender su caso y el de los astures que no querían pagar tributos; sabemos que después se hizo coronar y libró la batalla de Covadonga… Digamos que eso era un esqueleto al que debía dar cuerpo, y es lo que he hecho.

P. ¿Es cierto que la realidad supera la ficción?
R. En este caso, el que Pelayo estuviese junto a Rodrigo, como espatario, en la batalla de Guadalete, era magnífico. Saber que estuvo en la batalla en la que se perdió España y que luego fue el protagonista de aquella, en Covadonga, que inició la Reconquista, es de por sí enorme. Fue el testigo presencial más importante de los dos enfrentamientos armados más cruciales de su siglo, y aquello, si uno tiene un mínimo sentido épico, había que aprovecharlo. A mí me encanta recrear batallas en mis novelas históricas, y aquí tenía la mejor carnaza.

“La historia de la conquista de España por los árabes es uno de los episodios más fascinantes de nuestra historia y, como novelista, no podía no detenerme en ello.”

Lee y disfruta de las primeras páginas de la novela.

José Ángel Mañas (CINH Ciudad de Úbeda)

José Ángel Mañas (CINH Ciudad de Úbeda)

El autor:
José Ángel Mañas (Madrid, 1971) es un escritor perteneciente a la generación de novelistas neorrealistas españoles que arrancaron en la década de 1990. Ganó un premio Goya al mejor guion adaptado en 1995. Ha publicado las novelas: Historias del Kronen (finalista premio Nadal, 1994), Mensaka, Soy un escritor frustrado, Ciudad rayada, Mundo burbuja, Caso Karen, El secreto del Oráculo, La pella, Sospecha, Caso Ordallaba, Todos iremos al paraíso, Conquistadores de lo imposible, Extraños en el paraíso, La verdadera historia de la Movida madrileña (audiolibro), El hispano, cinco volúmenes de sus Episodios republicanos y, junto a Antonio Domínguez Leiva, la serie de novelas cortas El hombre de los 21 dedos y la novela El Quatuor de Matadero. También es autor de los ensayos: Un alma en incandescencia. Pensando en torno a Franciam Charlot (aforismos sobre pintura), El legado de los Ramones, La literatura explicada a los asnos, Un escritor en la era de Internet, Una conversación con Emilia Pardo Bazán. En 2019 ganó el Premio Ateneo de Sevilla con La última juerga, secuela de aquella gran primera novela Historias del Kronen. Sus libros han sido traducidos a varios idiomas.

El libro:
¡Pelayo! ha sido publicado por la Editorial La Esfera de los Libros en su Colección Novela Histórica. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 328 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa de Libro.

Como complemento pongo el vídeo de la presentación en el Certamen Internacional de Novela Histórica ‘Ciudad de Úbeda’ de su novela ¡Pelayo!

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Para saber más:
http://joseangelmanas.com/
https://twitter.com/joseamanas

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