Archivo diario: 15 noviembre, 2021

«Astillas en la piel», de César Pérez Gellida

«Te dije que nadie sale indemne después de hacer negocios con la muerte, pero tú, que eres tan inteligente, pensabas que ibas a ser capaz de burlarla, ¿eh? ¡Paleto de los cojones!»

MaudyReseña escrita por Maudy Ventosa.

Cubierta de 'Astillas en la piel'

Cubierta de: ‘Astillas en la piel’

El vallisoletano, maestro del thriller, César Pérez Gellida, acaba de publicar su último libro con la Editorial Suma de Letras, Astillas en a piel.
Me sorprenden varias cosas de esta novela, y cuando llego al final me doy cuenta de que el mismo autor se encarga de explicarlas. Está narrada en primera persona por dos protagonistas; uno –Mateo– habla del pasado, cuando le clavaron esas astillas en la piel de las que no ha sabido desprenderse aún; el otro –Álvaro– nos trae a un presente exitoso y tóxico marcado por otra fecha también que cambia la vida adulta de ambos: la boda de Felipe. Tenemos pues, dos narradores, y dos tiempos narrativos. En un momento crucial, cuando ambos casi pierden el oremus, una voz omnisciente nos contará lo que está ocurriendo.

La cadencia de la novela es lenta. Casi hasta el final, a pesar de que todo transcurre en unas horas; pero hay que ser Gellida para conseguir que el lector siga con él. Te lleva y te trae como quiere. Porque va introduciéndote en el delicado y difícil mundo de las interrelaciones humanas. ¿Cómo se relacionan los niños en un internado? La familia, que da seguridad –casi siempre y que pasaremos de puntillas por ella– es sustituida por el grupo social que tiene que aceptarte y en el que tienes que integrarte. Es una etapa fundamental que puede estar llena de peligros, debido a la posición que ocupes dentro de ese grupo y como interactúes. Todos los miembros tienen su rol, unos son positivos y otros tan negativos que harán la vida imposible del chivo expiatorio que elija el chulo de turno. ¿Qué tiene que ver la amistad entonces? La responsabilidad se diluye en el grupo, se trata de supervivencia… y de cobardía. Y de mentir. Es ahí donde empieza el calvario de Mateo.

HAY ASTILLAS DEL PASADO QUE CONVIENE NO EXTRAER JAMÁS

Dos amigos de la niñez con una deuda pendiente.

Un forzado reencuentro en la amurallada localidad vallisoletana de Urueña.

Y Gellida introduce entonces el tema de los abusos a menores, porque cuando algo puede ir mal, irá mucho peor. Analiza ambos papeles, el del niño abusado y el del adulto abusador. Habla del castigo para modificar una conducta y, sobre todo, de la culpa, que te marcará para siempre si no tienes ayuda… el sentimiento de culpabilidad no existe, existe la responsabilidad. Porque asumir que eres culpable implica aceptar una condena, mejor dicho, una penitencia… ()…ha tenido la oportunidad de elegir su camino, de escoger entre enfrentarse a un problema o dejarse arrastrar por él. Es la falta de arrojo la que le ha llevado a transgredir las normas… ni siquiera los cobardes están exentos de cumplir con las leyes establecidas. El abusador, al igual que el maltratador, racionaliza su acción siempre. Lo explica a través de la cultura griega, justificando que el éxito de esas relaciones se basaba en el equilibrio y el respeto. Equilibrio entre lo que obtenían las partes: el crecimiento intelectual por parte del erómeno y la satisfacción del deseo sexual del erastés. Pero, ojo, no entendido como satisfacción física, sino más bien espiritual. Mateo no tiene quién le proteja. Hasta que acabe la tortura.

Van desfilando por la novela casi todas las emociones básicas: tristeza, asco, miedo, sorpresa, ira, dolor… No aparece la felicidad, pero sí un sentimiento que arrasa con todo: la venganza. Para caminar ligero hay que vaciarse de la carga emocional que nos atrapa como un lastre, dice el autor. Es la debilidad lo que nos hace negar la realidad y regresar al pasado. Que no se puede cambiar.

Gellida maneja de manera admirable ese mundo complicado que habita dentro de nosotros, que nos enfrenta a los demás y nos pone frente al espejo. Asusta creer al protagonista cuando afirma que todos estamos capacitados para matar en determinadas circunstancias, pero nos diferencia el hecho de poder hacerlo a sangre fría… y si se prueba, es peor que la peor de las drogas… Dejemos que sigan matando sus protagonistas (que lo hacen muy bien) y nosotros vamos a disfrutar de su prosa rica y culta, de sus conocimientos amplios de fisiología, psicología, literatura, cultura clásica… De su tierra de la vieja Castilla. Y también de su humor.

Álvaro me ha ganado con una despedida que implica un deseo: “que la tierra te sea leve”. Conozco un cementerio, en un pequeño pueblo de Castilla, donde solo en las lápidas de una familia se leen las siglas S.T.T.L. (Sit tibi terra levis). ¡Gracias!

He jugado al crucigrama contigo, y al llegar a la última definición me ha encantado encontrar al equipo de la inspectora Robles. Supongo que es una promesa, ¿no? La respuesta es ¡suerte! Esa era fácil.

VERTICAL (OCHO LETRAS): HABITANTES DEL CIELO… ¿Quién se atreve a seguir jugando?

PERSONAJES:

  • Álvaro Rodríguez López, Súster por el jugador; controla el tráfico de las revistas porno en el colegio. Ahora es escritor de ficción. Tiene un precioso ático en la calle Velázquez. No empatiza con las emociones ajenas. Le costó valerse solo de la mano izquierda cuando sufrió rotura del nervio cubital, -lo que le causó una parálisis severa desde el codo hasta la mano- en la boda de Felipe de la Fuente. Entonces se hizo escritor. Rubio, ojos verdes y tiene pasta. Publica con el seudónimo de Vázquez de Aro.
  • MateoCabrera Nogal es el único amigo que conserva de la infancia; estuvieron juntos en el internado de Guadarrama y más tarde en la Facultad de Derecho de Valladolid. Padece migrañas que le aíslan del presente y le hacen olvidar el pasado. Diseña crucigramas y autodefinidos. Es hijo de un rígido y frío militar, siempre recto y moralmente intachable.
  • Carlos Cabrera Sánchez, el tío de Mateo, es actor. Cuida de él, y es una buena persona. Sin hijos.
  • Don Teófilo Sanz del Amo, profesor de Lengua española. Le llaman El Sapo, por sus abultados ojos de azul electrizante, de mirada fría y lasciva.
  • Darío Gallardo, el Joker, coincide con Álvaro y Mateo en el internado. Es odioso. Amigo de Carmelo el Babas.
  • Y Felipe de la Fuente, un buen amigo de Álvaro en el cole; y el padre Garabito, director del colegio; y el padre Remigio, que era casi ciego; y tambiénSonia, que es preciosa por dentro y por fuera, de conversación interesante y divertida y que tiene dos hijos; y Susana, que es fácil de manipular, aunque arriesgada en el sexo; y Rosa, su agente…
  • Y cómo no, Bittor Balenziaga, teniente, de noventa y tres kg, que es el jefe del Grupo de Homicidios de la Guardia Civil para la demarcación provincial de Valladolid, que nació en Algorta y que es paciente y, por tanto, buen investigador; y Verónica Quiñones, sargento, compañera de Bittor, y el equipo de Valladolid que asoma al final… la inspectora Robles, atractiva como siempre, con su sonrisa de niña malcriada acostumbrada a no perder nunca. Y todo su equipo que amenaza desde la distancia…
  • Y, por supuesto, Eusebio de Frutos, El Loco Eusebio, que es zurdo y había sido legionario. Y tiene antecedentes psiquiátricos.

Sinopsis.
Álvaro, un exitoso escritor, y Mateo, un crucigramista en números rojos, acabarán atrapados en el caótico trazado medieval de la villa y bajo una impenitente cencellada. Ambos serán parte de un macabro juego en el que la sed de venganza los llevará a tomar decisiones que condicionarán sus vidas en el caso en el que alguno logre superar la jornada.
Astillas en la piel es un absorbente thriller psicológico en el que se confirma que César Pérez Gellida es el auténtico mago del engaño de nuestras letras. Una novela con una trama adictiva y asfixiante al más puro estilo cinematográfico y al servicio de la literatura de calidad.

Lee y disfruta de un fragmento de la novela.

Cesar Pérez Gellida con Maudy Ventosa

César Pérez Gellida con Maudy Ventosa

El autor:
César Pérez Gellida nació en Valladolid en 1974. Es Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Valladolid y máster en Dirección Comercial y Marketing por la Cámara de Comercio de Valladolid. Ha desarrollado su carrera profesional en distintos puestos de dirección comercia, marketing y comunicación, hasta que en 2011 decidió dejarlo todo para comenzar una carrera profesional en la escritura. Hasta ahora ha escrito 12 libros y ha recibido varios premios por su tarea literaria. Es uno de los escritores de novela negra más importantes de España.

El libro:
Astillas en la piel ha sido publicado por la Editorial Suma de Letras en su Colección Suma. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 456 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo el booktrailer del libro.

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Para saber más:
https://perezgellida.es/
https://www.facebook.com/cesar.perezgellida

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