Archivo mensual: septiembre 2020

“La librera y el ladrón”, de Oliver Espinosa

«El ladrón y la librera, dos mundos opuestos y,
a la vez, muy relacionados.
¿Había algo de irónico en su mutua atracción?»

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Cubierta de 'La librera y el ladrón'

Cubierta de: ‘La librera y el ladrón’

Hay gente que ama tanto los libros que necesita robarlos. Y eso es lo que les ocurre a los protagonistas de La librera y el ladrón, una novela que es un auténtico cántico a la bibliofilia o, mejor dicho, a la bibliocleptomanía. Oliver Espinosa entrega una ópera prima que se enmarca en la larga tradición de la literatura sobre los ladrones de libros, al tiempo que ofrece a los lectores un thriller extraordinario en el que la cultura es la protagonista principal.
La librera y el ladrón cuenta la historia de Pol, un hombre que, tras pasar la adolescencia en reformatorios y tras formar parte de una organización de pequeños delincuentes conocida como la Banda de la Alcantarilla, se recicla como ladrón de libros antiguos. El salto de los robos en cafeterías al latrocinio en bibliotecas públicas, archivos históricos y librerías de viejo lo dará cuando, la Nochevieja de 1999, conozca a un anciano, Marcos Vera, que compra libros baratos en los puestos del Rastro madrileño y los revende en tiendas de expertos con, en ocasiones, beneficios de un mil por ciento o incluso más. Pol quedará fascinado con la ingente cantidad de dinero que se puede sacar de un objeto tan absurdo –a su entender– como pueda ser un libro, y no dudará en pedir a Marcos que le instruya en el arte de detectar el valor de los manuscritos, las ediciones prínceps y los libros firmados.
Pol y Marcos no tardarán en unir la pericia para el robo del primero con los conocimientos culturales del segundo, y se lanzarán a recorrer varios países para adueñarse bien de volúmenes enteros, bien de páginas sueltas de códices o incunables. Después los venderán a un precio exorbitado y guardarán los beneficios para, en un futuro cercano, poder retirarse.

Pol deseaba aprender sobre libros, y Marcos, aunque arrepentido de su incontrolable tendencia al expolio de esas obras que amaba, no dejaba de envidiar la capacidad de aventura de su joven compañero. Cada uno enseñaba al otro lo que sabía, pero en esto Pol llevaba ventaja: era como una esponja absorbiendo conocimientos.”

Pero, evidentemente, la historia no estaría completa sin la complicidad de una librera. Se trata de Laura Loire, una mujer que heredó la librería de su padre y que ahora, ahogada por las deudas y acosada por los prestamistas, se ve obligada a vender la joya de su establecimiento: una copia manuscrita del primer canto del Inferno de Dante fechado en el siglo XV. Es un libro codiciado por mucha gente. Tal vez por demasía. Pero lo que Laura nunca podía imaginar es que la persona que se lo habría de robar sería el hombre a quien ama: Pol.
Con todo, antes de que Laura pueda pedir explicaciones a Pol sobre dicho robo, éste muere en un accidente aéreo, dejando como única herencia las instrucciones –en clave– para localizar una libreta tipo Moleskine en la que hay anotaciones manuscritas del mismísimo Albert Einstein. El deseo del ladrón era entregar dicha libreta a Laura para que pudiera saldar las deudas y para que le perdonara por haberle robado el Inferno. Pero no parece que la jugada haya salido demasiado bien. Porque hay otras personas interesadas en las anotaciones del científico alemán. Unas anotaciones que, según dicen, podrían contener la fórmula para la elaboración de un arma de ondas gravitatorias.

“Un libro es como una casa (…). Puede ser una chabola o un palacio, pero eso depende no tanto de la fachada, que son las cubiertas, como de lo que haya en el interior. Un libro está esperando a que entres en él y descubras sus secretos. No te fíes de las apariencias.”

Así, tras la muerte de Pol, Marcos y Laura se unirán para desentrañar el misterio de la libreta desaparecida. Y, para conseguirlo, tendrán que plantar cara a una librera neoyorkina (Carla di Modica) que está dispuesta a pagar lo que sea por conseguirla y a un hombre misterioso que, según todos los indicios, pertenece al Mossad. Además, mientras siguen la pista de la fórmula secreta, descubrirán que tanto el Inferno que posee Laura como las otras dos partes de la obra de Dante (el Purgatorio y el Paraíso) que posee Carla di Modica, esconden un secreto que tal vez haga que posean un valor, tanto cultural como económico, mucho mayor del que suponen.

Pocas novelas destilan tanto amor a los libros como La librera y el ladrón. Pese a que uno de los personajes diga en cierto momento que ‘este no es país para coleccionistas’, lo cierto es que los protagonistas de esta ficción son la demostración de que todavía existe entre nosotros una pasión desmesurada por los libros. Una pasión que el autor demuestra sentir en todas y cada una de las frases que componen este thriller cultural de enorme calado.

Una novela adictiva de acción y aventura, y repleta de conocimiento y revelaciones, que nos acerca a un mundo fascinante, el de los coleccionistas de libros antiguos, que atraviesa épocas y lugares y que nos va a servir, además, como un pequeño manual para aprender bibliofilia, y es que, a lo largo de la novela, se van dando claves para que el profano en la materia aprenda los principios básicos del coleccionismo libresco.

Lee y disfruta de un fragmento de la novela.

Oliver Espinosa

Oliver Espinosa

El autor:
Oliver Espinosa Sorensen (Barcelona, 1985) es licenciado en Derecho por la Universitat de València. Después de trabajar para algunos de los bufetes de abogados y consultoras más importantes de este país y para el Ministerio de Economía, pasó al sector hotelero.
En La librera y el ladrón habla con conocimiento, por diversas experiencias profesionales, sobre el desconocido y fascinante mundo de los ladrones de libros, coleccionistas y bibliófilos y sobre un mercado negro de grandes obras culturales mucho más tenebroso de lo que podemos llegar a imaginar.

El libro:
La librera y el ladrón ha sido publicado por la Editorial Planeta en su Colección Autores Españoles e Iberoamericanos. Encuadernado en tapa dura con sobrecubierta, tiene 334 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo con una entrevista  a Oliver Espinosa en 7 Televalencia – Programas TV con motivo de su libro La librera y el ladrón.

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Para saber más:
Bibliofilia en Wikipedia.

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“Madres e hijos”, de Theodor Kallifatides

«Mi madre es mi patria. Siempre me dijo que cuando la perdiera, perdería a mi país… pero recuerda que el primer beso que dio olía a naranja, por eso es posible que nada de eso se pierda cuando ella se vaya…»

MaudyReseña escrita por Maudy Ventosa.

Cubierta de 'Madres e hijos'

Cubierta de: ‘Madres e hijos’

Acabo de finalizar el último libro de Theodor Kallifatides, publicado por Galaxia Gutenberg, Madres e hijos, y aún tengo un nudo en la garganta y siento los ojos húmedos por la emoción de la despedida de dos personas que no saben si volverán a verse; de nuevo vivirán en países distintos –Suecia y Grecia–, a muchos kilómetros de distancia a pesar de que sus corazones están unidos por el amor y la nostalgia. Tengo sesenta y ocho años, pero soy y sigo siendo el hijo más pequeño de mi madre, escribe el autor.

Añoro la visita de Theodor a España este año para presentar su libro, seguramente uno de los más personales; le llevaré la contraria esta vez, siendo yo quien elija mis recuerdos. Tuve la enorme suerte de asistir a la presentación de los dos anteriores –publicados por Galaxia Gutenberg– también– y descubrí un escritor culto –que ama y conoce bien a los clásicos, a los que alude con frecuencia ayudándose de los mitos para apoyar sus reflexiones–; inteligente y sensible, con un enorme sentido de la ética; una persona entrañable, apacible y dulce que transmite confianza y sosiego; con un cierto aura de tristeza que quedó grabado en mi corazón. Ahora lo entiendo mejor cuando afirma el protagonista para mí el olvido es el precio que hay que pagar para seguir adelante. Él siempre será un emigrante, y sentirá como un emigrante, porque para ellos la vida siempre está al otro lado. Presiente que le ha pasado lo mismo que a su padre, que nació fuera de la muralla y se ha pasado toda la vida intentando entrar en ese recinto amurallado que simboliza una sociedad distinta. Ama Suecia, que lo acogió y donde creó una familia y ama Grecia, donde nació y vive su otra familia. Siempre ha vivido esas dos realidades y ahora, por fin, ya no se culpa por haber abandonado su país, nota que ya se ha perdonado

Theodor es el menor de tres hermanos. El mayor era hijo del primer matrimonio de su padre, querido y cuidado por la joven Antonia, su madre, que tiene noventa y dos años y su abrazo huele a limón, como en sus recuerdos. Sabe que está en casa y que ha recuperado su segundo amor, la lengua griega, y su primer amor, su madre, que es capaz de reír y llorar por la misma razón. Con su memoria intacta y con el “testamento escrito” que le dejó su padre cuando su futuro ya se había acabado, intentará rememorar su figura y llenar el enorme vacío que dejó al marcharse.

Sigue esperando a su padre, y su madre está, pero ¿por cuánto tiempo? Mi padre hizo de mí un ser humano y mi madre un escritor. Eran dos mundos distintos, paralelos, pero no excluyentes. Trabajo, deber, perseverancia por un lado; por otro existía lo inesperado, la vulnerabilidad… en el que las lágrimas no eran lo contrario a las sonrisas.

El lenguaje sencillo y directo de Kallifatides nos traslada a un pasado difícil en el que hubo hambre y penurias; mucho dolor como consecuencia del exilio al que sus ancestros se vieron abocados; las guerras, unas suyas y otras no pero que sufrían igual; la familia –a la que siempre se regresa y es sostén de sus miembros– como núcleo principal de la vida de los griegos; la injusticia y la atrocidad del encarcelamiento de un hombre bueno que ayudaba a los demás y que nunca se rindió; al amor a la docencia con el reconocimiento primero, de la labor que llevó a cabo su padre durante toda su vida, y de sus maestros como artífices, en parte, de su futuro como escritor, y que fueron su salvación tanto en Grecia como en Estocolmo, según cuenta.

El amor y la admiración impregnan cada página. A su padre, que dejó una herencia incalculable a sus tres hijos: al mayor, la ética; al mediano, su mirada; y al pequeño su amor por el conocimiento.  Y a su madre, que siempre piensa en los demás y extraña más al niño que fue que al hombre en el que se ha convertido, que prepara los mejores lukumás y bebe un dedalito de retsina, que por las noches se sienta sola a hablar con su fotografía. Afirma que ¡uno solo puede vivir la vida que su alma aguanta! Mientras el protagonista siente que lo único que nos pertenece es el pasado

Entrañable la portada del libro, que muestra la fotografía de un Theodor casi bebé en brazos de su madre. Imprescindible su lectura por la autenticidad y el consuelo de lo que significa nunca rendirse. Y tengo la impresión que también huele a limón…

Theodor Kallifatides con Maudy Ventosa

Theodor Kallifatides con Maudy Ventosa

PERSONAJES:

  • Theodor nació en Molaoi y se autoexilió de Grecia hace más de cuarenta años. Viaja a Atenas a ver a su anciana madre. Un viaje de siete días durante los cuales charlarán en el balcón, con la vista de la Acrópolis al fondo, del pasado. Sobre todo del padre, que murió hace tiempo.
  • Antonia es la madre. Hija de Stilianós Kyriazakos. Era una novia muy bonita cuando se casó con su padre, mucho mayor que ella. Ahora tiene los cabellos grises pero sus ojos siguen siendo inteligentes. Llena de vida para reír y para llorar. Y huele a limón.
  • Dimitris, ya fallecido, es el padre, nació en Trebisonda, hijo de Yorgos y Eleni. Fue el primero de su pueblo que terminó la escuela. Trabajó toda su vida como maestro. Siempre fue un demócrata. Participó en batallas sangrientas y su tiempo siempre era el futuro, o como mucho, el presente histórico. Nunca se rindió.
  • Yorgos, ya fallecido, era el hermano mayor. Amable y bienintencionado. Bueno. No podía dormir más de una hora seguida por la horrible experiencia que tuvo durante la guerra. Honorable, como su padre.
  • Stelios, el otro hermano, ahora está jubilado tras haber trabajado más de treinta años como maestro. Siempre le gustó mandar. Ahora es tan hogareño como un gato. Está casado y su hijo se llama Markus.

Y sus maestros, Pablo, que fue el primero en darse cuenta del don que se le había concedido; y Yannis Raisin, que le descubrió la gran poesía cuando le obligó a leer los poemas de Catulo; Ilían Georgio, y todos los profesores de su nueva patria; y sus mejores amigos, Yannis, poseído por el anhelo del teatro; Diagoras, director de teatro; y Jrisi, hermana de la primera mujer de su padre que siempre estaba dispuesta a ayudar… Y Atenas, y su lengua, y los lukumás, los kurabiés, los kadaif y el vino blanco griego –retsina– cuya elaboración se remonta a más de dos mil años…

Sinopsis:
A los sesenta y ocho años, Theodor Kallifatides, exiliado en Suecia desde hace más de cuatro décadas, visita a su madre de noventa y dos, que sigue residiendo en Atenas. Ambos saben que puede ser uno de sus últimos encuentros.

Durante la semana que pasan juntos, recuerdan lo que ha sido lo más importante en sus vidas con una presencia decisiva del padre, de quien Theodor está leyendo el recuento escrito que este le ha dejado de lo que ha sido su difícil existencia, desde sus orígenes como exiliado griego en Turquía, pasando por sus meses en una prisión de los nazis y su pasión por el oficio de maestro.
Se desvelan así los orígenes de una familia que atraviesa el siglo XX. Pero el libro es sobre todo un maravilloso homenaje al amor de una madre, a la que Kallifatides sabe encarnar en estas páginas de forma inolvidable, a la vez que logra transmitir una verdad universal sobre la importancia de esa figura en nuestras vidas.

Theodor Kallifatides

Theodor Kallifatides

El autor:
Theodor Kallifatides (griego: Θοδωρής Καλλιφατίδης) (Moloai, Laconia, Grecia, 1938) ha publicado más de cuarenta libros de libros de ficción ensayo y poesía traducidos a varios idiomas. Nació en Grecia en 1938, y emigró a Suecia en 1964, donde consolidó su carrera literaria. Ha traducido del sueco al griego a grandes autores como Ingmar Bergman y August Strindberg, así como del griego al sueco a Giannis Ritsos o Mikis Theodorakis. Ha recibido muchos premios por su  en su Colección trabajo tanto en Grecia como en Suecia, país en el que reside actualmente.
Galaxia Gutenberg publicó en 2019 su obra Otra vida por vivir, que ha merecido el Premio Cálamo “Extraordinario 2019”. En 2020, se ha publicado la obra El asedio de Troya en este mismo sello.

El libro:
Madres e hijos (título original: Μητέρες και γιοι, 2020) ha sido publicado por la Editorial Galaxia Gutenberg en su Colección Narrativa. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 176 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Para saber más:
Theodor Kallifatides en Wikipedia.

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