Archivo mensual: abril 2019

“Viaje en autobús. La huida del tiempo. La calle Estrecha”, de Josep Pla

«Prólogo de Sergi Doria»

«“Existen dos grupos de escritores -señala Sergi Doria al comienzo de su prólogo-: los que leemos -solo leemos- y los que, además de leerlos, nos acompañan”. En este segundo tipo se enmarcaría Josep Pla

Reseña escrita por Ricardo Martínez
https://ricardomartinez-conde.es/

Cubierta de Viaje en autobús. La huida del tiempo. La calle Estrecha

Cubierta de: ‘Viaje en autobús. La huida del tiempo. La calle Estrecha’

Es bien fácil recomendar, por sus largos merecimientos, un autor así por cuanto su literatura parece haber inventado al lector; lo hace una figura necesaria por cuanto la narrativa de Pla no podría ser entendida sin escuchador, sin interlocutor consciente: curioso, observador, incluso con su aquel de retranca.
Su escritura es la de un observador no frío, que deja a solas al lector, sino que, por su condición de hombre de tradición, es un observador pensante; siempre hay una alusión a las cosas (y su sustancia interior, tan significativa para nosotros), a la condición ‘biológica’ de todo, al tiempo: “Ahora estamos en la época de los días cortos, días que se acortan un poco más cada día porque nos vamos acercando al de menos luz solar del año, que es, según el calendario astronómico, el 21 de diciembre” Repare el lector, siempre, en el atinado uso de las comas, en la rigurosidad interna de su gramática. “En tal fecha termina el otoño, que es época de declinación, y empieza el invierno, que a pesar de ser la estación más inhospitalaria del año, representa el punto de partida para llegar a las horas de sol tibio, de aire suave y fino de la primavera”

Cada renglón, casi cada palabra, supone incitación, acercamiento. Uno nunca se siente solo leyéndole, tal vez por, una vez más -tal como ocurre con esos escasos y fecundos y ‘educados’ escritores, que los hay- el señor Pla, el de la boina, tiene la gentileza de escribir como si lo hiciese para mí, que le estoy escuchando y me hace vivir más allá, más hondamente, de lo que yo lo hubiera hecho por mí mismo, si estuviese a solas, ante un escenario no descrito por él.
Y qué decir cuando añade a su discurso su punto de pensamiento, como de reparar por dentro: “Si el mundo se estacionara en la luz y el aflojamiento otoñal, por más benigno que fuere, no haría más que decaer y agonizar lentamente. El invierno, en cambio, por más frío que sea, por más encharcado y picante que se presente, deja ver en lontananza -remota, ciertamente- el verde fino y los rosas nacarados que llegan con el perfume de las violetas”

El señor Pla, con esa un si es no es cachazuda forma de decir, nos consuela con ese discurso sin malicia donde, a mayores, el lector casi se atreve, mientras lee, a atribuirle un gesto antiguo y pausado como si nos estuviese hablando y, al tiempo, obtuviésemos de ello convencimiento.
Literatura, pues, limpia, directa, sincera, en alguna manera liberadora de discursos esquivos o interesadamente intencionados. Así es este libro plagado de rasgos de escritor en tantos textos breves, fecundos, desiguales como no podría ser menos, más siempre alusivos a una voluntad, a un criterio, a una forma consciente de mirar.

Un autor siempre curioso, respetuoso. Siempre de viaje, que nos lleva al tiempo que inocula compañía generosa, conocimiento sin estruendos.
Séale dada aquí, pues, una vez más, la bienvenida.

SINOPSIS de la editorial:
“Existen dos grupos de escritores -señala Sergi Doria al comienzo de su prólogo-: los que leemos -solo leemos- y los que, además de leerlos, nos acompañan”. En este segundo tipo se enmarcaría Josep Pla, el mayor prosista de la lengua catalana y uno de los grandes de la literatura española del siglo XX, tanto en sus artículos como en los textos nacidos al calor del ocio. Porque en todos ellos se siente la inteligencia de esa mirada que se detiene en el detalle, atrapa con precisión el correr del tiempo y dibuja con sinceridad irónica los tipos y paisajes de la geografía ampurdanesa.

En mayo de 1942 Pla publica Viaje en autobús en el sello Áncora y Delfín,  de ediciones Destino, considerado por muchos como uno de los mejores libros en castellano de la posguerra. El narrador reivindica el viaje como fin en sí mismo en un trayecto moroso que, lejos del exotismo, pretende la desnudez estilística y surge de la observación en silencio desde la ventana de un autobús. El escritor solitario fuma y medita entre viajantes de comercio, recorre paisajes de la Costa Brava y hace de la lentitud ocasión para evocar otros tiempos. Pla lee el periódico, sufre el frío, el hambre… y concluye: “Las ilusiones hay que reservarlas para aliñar las pasiones del amor y humanizar la ironía”. Toda una filosofía de vida.
A lo largo de 1943 el escritor publicará, en el semanario Destinouna serie de artículos en torno a un “calendario sin fechas” por encargo de Ignacio Agustí, amigo y director del semanario. En estas páginas transita por las cosechas, la pesca, la meteorología, las leyendas o las festividades. Todo un recorrido que no escapa a su visión escéptica en la que trata de enlazar la dura realidad que le tocó vivir con esos momentos atemporales que constituyen La huida del tiempo.
La calle Estrecha verá la luz a comienzos de 1951 y fue premiada en su versión original catalana con el Joanot Martorell. Nos encontramos ante una de las novelas más reconocidas del autor, donde se reúnen las observaciones de un joven veterinario en su relación con los vecinos de Torrelles (topónimo literario de Palafrugell, la villa natal de Pla). Momentos de la vida anodina de provincias sin aparente hilo argumental, de sus gentes con sus pasiones y sus rarezas… que nos vienen a revelar el interés literario de Josep Pla por sacar a la luz esa grandeza que se esconde en las “cosas pequeñas”.

Josep Pla

Josep Pla

El autor:
Josep Pla i Casadevall (Palafrugell, 1897– Llufríu, 1981) es sin duda el mejor escritor contemporáneo en lengua catalana (aún hoy, a 37 años de su muerte, es el más leído) y uno de los grandes narradores en castellano, autor de una obra inmensa, publicada en 38 tomos (más de 30.000 páginas). Murió mayor y trabajó hasta el final, preparando y corrigiendo sus Obras Completas. Así quiso titularlas.

El libro:
Viaje en autobús. La huida del tiempo. La calle Estrecha ha sido publicado por Editorial Biblioteca Castro. Prólogo de Sergi Doria. Encuadernado en tapa dura con sobrecubierta, tiene 672 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo, un documental biográfico sobre la vida y obra del autor catalán Josep Pla (1897-1981). El reportaje se divide en cuatro etapas: la primera (1897-1936) describe su etapa como corresponsal de prensa, autor de libros de éxito, diputado y corresponsal parlamentario en Madrid. En la segunda (1936-1948) se narra su huida a Francia al estallar la guerra civil, su regreso a Barcelona con las tropas franquistas y sus años de reclusión voluntaria en el Ampurdán, años de reflexión que inspirarán definitivamente su obra; la tercera parte (1948-1965) se dedica a su etapa como autor de reportajes para la revista Destino, durante la cual escribirá obsesivamente sus nuevos libros y elaborará su obra completa; la cuarta y última (1966-1981) es la de “El quadern gris“, síntesis de toda la obra planiana, y la del reconocimiento general de su literatura como una de las aportaciones más valiosas de la cultura catalana a la cultura española y universal.

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Para saber más:
Josep Pla en Wikipedia.

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“Invisibles”, de Graziella Moreno

«Quería hacer visibles a personas normales que desaparecen… Hay gente que tiene familia a la que les importa… a otras no…»

maudy-ventosa-2Reseña escrita por Maudy Ventosa.

Cubierta de Invisibles

Cubierta de: ‘Invisibles’

A la jueza y escritora Graziella Moreno le importan las personas, pero especialmente aquellas que, sin explicación aparente y con una vida equilibrada y tranquila, un buen día desaparecen sin dejar rastro. A ellos dedica su último libro, Invisibles, y, como nos cuenta una tarde de marzo en La Casa del Libro de Gran Vía de Madrid, la mayoría de los casos que conforman esta historia dramática tienen trazos de personas reales, de casos que ha vivido de cerca.
Afirma con cierta desesperanza, que lo más duro es que nadie te busque. Seguramente porque nadie te echa en falta; o porque los que te quieren creen que te has ido de manera voluntaria después de una discusión… o porque buscas romper con tu entorno y empezar de nuevo lejos, donde nadie sepa nada de ti, como si huyeras… En estos momentos, apenas conocemos al vecino que tenemos enfrente. Individualismo absoluto en las grandes ciudades, aunque todo esto no llega a explicar las más de seis mil personas que figuran como desaparecidas en los registros de la policía, y no tenemos constancia de los casos no denunciados. Dice Graziella, que hay miles de restos sin identificar porque nadie sabe quienes son. El panorama es terrible para las familias angustiadas que se mueven en la incertidumbre de no saber qué ha pasado con su ser querido al que sueñan con volver a ver… pero todavía es peor cuando llega la certeza y te entregan una cajita con solo unos huesos.. También es terrible para las personas que investigan, que a veces también son invisibles.
Un 57% de las personas desaparecidas son hombres, y la mayoría, nacionales. En estos momentos, la policía nacional y las autonómicas utilizan bases de datos comunes, lo que puede dar un poco de esperanza y rapidez a la hora de gestionar la información y agilizar la búsqueda.

“Es la novela que me ha salido más de dentro,
es la más auténtica.”

Ágil, precisa, capítulos cortos, a través de los cuales la autora te va enredando en la trama. Te atrapa con unos personajes rotos que arrastran una infancia traumática que siempre pasa factura porque la mayoría no tuvo una segunda oportunidad. Los fantasmas están ahí, los atrapan y marcan lo que son hoy, y lo que no son también. La familia está muy presente en todos sus actos, porque la mayoría de los maltratadores vienen de familias en las que fueron maltratados. Pero hay también una búsqueda de redención a través de actos buenos. “Una de las cosas que más me interesa de mi trabajo es saber por qué hace la gente las cosas… y hay que ir a la infancia, a la familia, que al final se convierte en la esperanza de la novela.”

La protagonista de esta historia es Sara, sargento de los Mossos d´Esquadra, expedientada que no puede investigar y que espera en breve conocer su sanción; condenada a tareas administrativas tediosas, hecha a sí misma a pesar de su padre y con empatía cero. Quiere ser invisible en una comisaría donde solo tiene un “amigo”, su compañero Carlos. La desaparición de una serie de mujeres, a las que no une nada, dará comienzo a esta cuenta atrás hasta llegar a una verdad que hiela la sangre por su crueldad. Y por su credibilidad. “Me costó mucho empezar y me costó mucho acabarla.”

No se puede esconder la verdad. Muchas personas desaparecen todos los días y no se busca a todas porque a veces no importan a nadie. Algunos casos saltan a los medios de comunicación, pero la mayoría permanecen ocultos a la opinión pública y a la ayuda que se pueda derivar de su notoriedad. O no, porque en esos casos, toda la familia está expuesta.

Importante no mirar a otro lado. Puede ocurrirle a cualquiera. A ti o a mí. Necesitamos muchas Graziellas, Saras, Simones, Pablos… gente a los que les importe la gente.¡¡Gracias Graziela!!

PERSONAJES

  • Sara es sargento de los Mossos d´Esquadra. Está enfadada con el mundo y tiene problemas para las relaciones sociales. Ni simpática ni empática, y dice tacos. Su hermano la saca que quicio casi siempre, pero le cuida a pesar de todo y se preocupa de él. Está en esta comisaría porque la ha “cagado de manera muy sonada”, como dice el comisario. Ella cree que ha sido la falta de autocontrol. Come regaliz desde que dejó de fumar. Tiene una cicatriz en la frente, y muchas en el alma.
  • Simón es el hermano de Sara y trabaja en una biblioteca privada junto a las Ramblas de Barcelona. Culto, adora los libros. Se autolesiona. Busca redimirse.
  • Pablo antes iba colocado siempre, pero ahora está limpio. Es guarda en un parking y muy amigo de Simón, aunque le interesa más Sara. Ya casi ha superado la desaparición de su novia.
  • Miguel se siente culpable por lo que pasó a su madre cuando era pequeño. Su padre está en una residencia y su hermano es un excelente y prestigioso médico de cirugía estética que se preocupa mucho de él. A veces confunde la realidad con los sueños, los límites no están claros, o ¿se estará volviendo un poco loco?. Menos mal que tiene a su hermano…
  • Ricardo Montero es el hermano triunfador de Miguel. Médico, de los buenos. Le gusta la buena vida. Ejemplo para Miguel.
  • El señor Roca era doctor, por eso su vecina le acecha para consultarle sobre sus dolencias. Busca en la biblioteca imágenes de las Erinias, esos monstruos terribles que le obsesionan… Tisífone, Alecto, Megera
  • Lorena tiene una panadería, y hace unos bollos muy ricos y tiernos y pastas de chocolate y crema. Tiene rizos oscuros.

Y las desaparecidas, y muchos más… Tendrás que descubrirlos…

SINOPSIS de la editorial.
Barcelona. La noche del 25 de octubre de 1992, la vida de Miguel Montero, un chico de doce años, cambiará para siempre. Veintiséis años después, las heridas siguen abiertas porque el pasado nos convierte en lo que somos. Barcelona. Primavera del 2018. Sara, Simón y Pablo, con muchos motivos para no mirar hacia atrás y muy pocos para seguir adelante, recorrerán la ciudad en busca de respuestas a las inexplicables desapariciones de mujeres que nada tienen en común; ni la edad, ni la profesión, ni siquiera sus trayectorias vitales coinciden, hermanadas sin embargo, en un trágico destino. Sara, una policía expedientada, a la espera de conocer su sanción, encontrará en esta búsqueda un motivo para probarse a sí misma, pero ello conllevará consecuencias: descubrir una realidad terrible que se esconde a la vista de todos. Porque hay personas a las que nadie echa de menos, a las que nadie busca y que, allí donde estén, esperan ser halladas. Basada en hechos reales, los protagonistas de esta historia deberán asumir sus vidas para poder encarar el presente, porque la verdad es incómoda, y la mayoría preferimos mirar hacia otro lado, aunque eso no nos garantiza que deje de existir. En el año 2017, figuraban en el sistema de Personas Desaparecidas y Restos Humanos sin identificar un total de 6.053 personas. A mediados del 2018, ya se había superado esa cifra. Una media de 38 al día.

Graziella Moreno y Maudy Ventosa

Graziella Moreno y Maudy Ventosa

La autora:
Graziella Moreno (Barcelona, 1965), escritora y jueza. Ha publicado las novelas Juegos de maldad (Grijalbo, 2015), nominada a mejor novela por el primer festival de Cubelles Noir y con mención especial del jurado, El bosque de los inocentes (Grijalbo, 2016), Flor seca (Alrevés, 2017) y Querida Elsa (en formato digital en la plataforma Black and Noir, 2018). Ha participado en antologías de relatos en catalán (Barcelona, viatge a la perifèria criminal, Alrevés, 2017) y en castellano (Cartagena Negra, 2017, y Los Bárbaros, 2018), y otros publicados en revistas digitales (Solo Novela Negra, Fiat Lux). Colabora como articulista en la revista cultural The Citizen, así como en otras publicaciones, y fue miembro del jurado en el concurso de relatos de terror del programa Negra y Criminal de la cadena SER.

El libro:
Invisibles ha sido publicado por la Editorial Alrevés. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 307 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo grabado por Maudy Ventosa a Graziella Moreno por su novela Invisibles.

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Para saber más:
Graziella Moreno en FaceBook
@GraziellaMore

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