“Trescientos poemas de la dinastía Tang”, de Literato Solitario del Estanque Fragante (seudónimo)

Introducción, traducción y notas de
Guojian Chen
Prólogo de Carlos Martínez Shaw

Cubierta de Trescientos poemas de la dinastía Tang

Cubierta de: Trescientos poemas de la dinastía Tang

Guojian Chen no es ningún desconocido para los estudiosos de la poesía china. Poseedor de varios premios por su aportación al conocimiento de la poesía china fuera de su país, destaca el Premio de la Universidad de Estudios Extranjeros de Guangzhou en 1989 por la traducción Poemas de Tang, edad de oro de la poesía china, que publicó la Editorial Cátedra en 1988.
Suele decirse que China es un país de poesía y esta no es una afirmación grandilocuente o gratuita. La poesía china, la máxima expresión de la milenaria cultura del país, es la poesía más antigua del mundo. Una buena cantidad de versos célebres, usados ampliamente durante siglos, se han convertido en locuciones que forman parte integrante del idioma para todo el pueblo. Hoy día subsiste aún la tradicional y milenaria veneración por la poesía: ningún líder nacional o personalidad eminente deja de recurrir a versos clásicos para aumentar la fuerza persuasiva de sus discursos, para embellecerlos, para ganarse la simpatía de su pueblo o, simplemente, para ostentar su erudición o su respeto por la cultura y la tradición.
La poesía de la dinastía Tang ha sido señalada como la edad de oro de la poesía china y representa su apogeo y máximo esplendor. Trescientos poemas de la dinastía Tang, que fue preparada en el siglo XVIII por Sun Zhu (firmaba con el seudónimo de Literato Solitario del Estanque Fragante, es, según el consenso de los críticos y los estudiosos chinos, la más difundida, popularizada, comentada, citada y recitada de todas las recopilaciones de poesía china. Desde su aparición ha servido durante dos siglos y medio como fuente de textos de enseñanza para alumnos escolares y estudiantes universitarios. Ha sido objeto de innumerables estudios e investigaciones, constituyendo todo un fenómeno literario permanente en China.
Esta edición bilingüe pone al alcance del lector español las obras de poetas como Li Bai, Du Fu, Wang Wei o Bai Juyi, cuyos nombres resuenan en todos los rincones del mundo.

A Li Bai (701-762) se lo conoce como el “Dios de la poesía”, por ser un poeta lleno de sentimientos ardientes y de un talento incomparable. Sus obras, también llenas de un entusiasmo ardiente y de una imaginación particular, cantan efusivamente al magnánimo paisaje chino.
Hoy día se conservan más de 900 poemas suyos, de los cuales Bebiendo solo bajo la luna, ocupa un lugar especialmente destacado y ha sido transmitido de generación en generación.
Du fu (712-770), por su parte, es conocido como el “Santo de la poesía”. En su juventud, conoció muchos lugares de interés histórico y posteriormente experimentó una historia personal llena de vicisitudes, por lo que desarrolló una especial sensibilidad para entender las miserias del pueblo.

Sus obras describen con audacia la corrupción del feudalismo dinástico y narran de una forma penetrante las amarguras del pueblo. En total, han llegado hasta nuestros días más de 1.400 composiciones de su autoría.
Wang Wei (701- 761) Conocido a veces como “el Buda poeta”, oriundo de la provincia Shanxi, fue un famoso poeta, músico, pintor y estadista. Es bien conocido por sus cuartetas, que pintan tranquilas escenas de agua y llovizna, con pocos detalles y poca presencia humana.
La poesía más famosa de Wang Wei, tal como el poema titulado El eremítico jardín del Ciervo, forman una colección conocida como La colección del río Wang. Recogen el viaje de un poeta, presumiblemente el que hicieron Wang Wei y su amigo íntimo, Pei Di. Representa mucho más que un simple viaje, y ha inspirado a generaciones de poetas, incluyendo recientes adaptaciones en la actualidad.
Bai Juyi (772 – 846) Influido por el movimiento a favor de la lengua antigua de Han Yu, quiso regresar a una poesía más directa, más sencilla; se inspiró en canciones populares y se dice que se deshacía de todos los poemas que sus sirvientes no entendieran. Dentro de su producción destacan Balada de la tañedora del laúd y Canto de la infinita tristeza.

El autor:
Heng Tang Tui Shi (蘅塘退士) Literato Solitario del Estanque Fragante, del que solo en los años cincuenta del pasado siglo los investigadores lograron identificarlo como Sun Zhu (1711-1718), un erudito conocido también como Sun Linxi (su nombre social), que nació en Wuxi, provincia de Jiangsu en una familia muy pobre. En 1763 comenzó a elaborar Trescientos poemas de Tang con la colaboración de su esposa Xu Lanying, sobre la base de varias colecciones de la poesía Tang. aparte de esta antología, es también autor de Apuntes literarios del Literato Solitario del Estanque Fragante.

El libro
Trescientos poemas de la dinastía Tang (título original: Tangshi Sanbai shou诗三百首, siglo XVIII) ha sido publicado por la Editorial Cátedra en su Colección Letras Universales, 520. Introducción, traducción y notas de Guojian Chen. Encuadernado en rústica sin solapas, tiene 573 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo titulado Poemas de la dinastía Tang (edad de Oro de la Poesía China). Versos de Li BaiDespidiendo a un amigo’ y Wen Tingyun ‘Adiós a un amigo que parte al este’. Traducción de Guojian Chen.

Para saber más:
Dinastía Tang en Wikipedia

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Archivado bajo Literatura, Literatura. Poesía

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