“España imaginada. Historia de la invención de una nación”, de Tomás Pérez Vejo

“Todo proceso de construcción nacional incluye un cierto componente de genocidio cultural, a veces también físico, de destrucción de culturas realmente existentes y su sustitución por otras nacionales homogéneas”.   [Pág. 482]

Cubierta de: España Imaginada

Cubierta de: España Imaginada

Pocos debates han agitado tanto la vida política española de las últimas décadas como el que tiene que ver con el problema de la nación, España nación de naciones, Estado plurinacional, derecho a decidir… Una interminable polémica en la que tópicos y creencias han ocupado casi siempre el lugar de los argumentos y las ideas.
Las naciones no son realidades objetivas intemporales sino construcciones imaginarias de origen relativamente reciente, en realidad poco más que la fe en un relato. El objetivo de España imaginada es reconstruir, analizar y explicar cómo se construyó este relato en el caso de una de ellas, la española, no en el campo de la política sino en el de la cultura. El Estado-nación, uno de los grandes artefactos de la modernidad, es una construcción política en cuanto Estado pero cultural en cuanto nación.

“A lo largo de poco menos de un siglo, los pintores españoles, patrocinados y tutelados por el Estado, imaginaron, en el doble sentido del pensar y de dar imágenes, la historia de la nación como una gran epopeya colectiva”.

El eje discursivo son las decenas de imágenes, cuadros de historia, propiciadas y tuteladas por el Estado con las que se construyó un relato iconográfico, de una cierta belleza poética, que (de)mostraba la existencia de una nación intemporal cuyo origen se perdía en la noche de los tiempos.

Los Comuneros Padilla, Bravo y Maldonado en el patíbulo.

Los Comuneros Padilla, Bravo y Maldonado en el patíbulo.

“Los Comuneros Padilla, Bravo y Maldonado en el patíbulo, de Antonio Gisbert, es posiblemente el cuadro más emblemático del discurso de nación del liberalismo radical español”.   [Pág. 473]

No se trata de un libro de historia del arte sino de historia política en el sentido más estricto del término. Las imágenes se utilizan no como objetos estéticos susceptibles de explicación sino como vestigios de un complejo proceso político que permitió transitar de un Estado-imperio a un Estado-nación, uno de los fenómenos más fascinantes y revolucionarios del nacimiento de la modernidad política en Occidente.

Con Tomás Pérez Vejo

Con Tomás Pérez Vejo

Una nación es un relato. El embrión, según el autor, tiene una fecha de nacimiento, la monarquía de los Reyes Católicos, un momento de máximo auge y esplendor que se prolonga hasta finales del siglo XVI, con Carlos V y Felipe II, las glorias de la casa española; que entra en decadencia en el siglo XVII para continuar con un XVIII afrancesado y que resucita con la Guerra de Independencia en 1808 y la Constitución de Cádiz. “Esa sería la imagen central de España, no vinculada a imágenes concretas, sino reiterativas”, dice Pérez Vejo. ¿Cuáles son esas imágenes? El reinado de los Reyes Católicos aparece definido por la unificación, la conquista del reino de Granada y el descubrimiento de América; Carlos V es el dominio sobre Europa, pero también la muerte de los comuneros y el fin de las libertades castellanas; Felipe II es el hombre de El Escorial; y de ahí a los obras de Goya sobre el levantamiento contra los franceses, “la nación que vuelve a rebelarse contra el extranjero”.
El fracaso del Estado-nación español, en resumen, no tiene que ver con la organización del Estado sino con la construcción de la nación, y no se resuelve con ingeniería constitucional sino con políticas de construcción de identidad compartida, sean éstas del tipo que sean. Un fracaso que tampoco debe magnificarse; al fin y al cabo, buena parte de los principales Estados-nación europeos podrían definirse como multinacionales: una especie de relativo fracaso colectivo en los procesos de homogeneización nacional. El problema, si acaso, sería el de unas élites políticas, las españolas actuales, cuya ausencia de un proyecto de nación, no de Estado, resulta casi pavorosa.

El libro se complementa con Notas, Bibliografía e Índice onomástico.

Tomás Pérez Vejo

Tomás Pérez Vejo

El autor:
Tomás Pérez Vejo natural de Caloca, Cantabria, este autor es profesor-investigador en la Escuela Nacional de Antropología e Historia de México. Licenciado en Ciencias de la Información, Sociología y Ciencias Políticas, es doctor en Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid. Ha sido profesor invitado, entre otras instituciones académicas europeas y americanas, en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España, la Universidad de Lyon, la Universidad Nacional de Colombia y la Universidad de Cantabria.
Autor de numerosas publicaciones sobre nación y nacionalismo, procesos de construcción nacional en el mundo hispánico y usos políticos de las imágenes, entre sus obras se pueden citar los libros Nación, identidad nacional y otros .

El libro:
España imaginada. Historia de la invención de una nación ha sido publicado por la Editorial Galaxia Gutenberg en su Colección Ensayo. Encuadernado en tapa dura con sobrecubierta, tiene 616 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

 

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