Archivo mensual: febrero 2015

“Muertes de perro” de Francisco Ayala

«Novela de dictador».

Cubierta de: Muertes de perro.

Cubierta de: Muertes de perro.

La Real academia Española dentro de las ediciones que está realizando con motivo del III Centenario de la institución, ha publicado una de las obras más importantes de Francisco Ayala: Muertes de Perro.
El referente dictatorial ha propiciado que algunos estudiosos enmarquen Muertes de perro dentro de esa especie de subgénero denominado «novela de dictador», cuya primera referencia sería Tirano Banderas (1926), de Ramón María del Valle-Inclán y la última, por ahora, La Fiesta del Chivo (2000), de Mario Vargas Llosa, y en el que también se enmarcarían El señor presidente (1946), de Miguel Ángel Asturias, Yo el Supremo (1974), de Augusto Roa Bastos, El otoño del patriarca (1975), de Gabriel García Márquez o El recurso del método (1974), de Alejo Carpentier, por citar algunos ejemplos muy conocidos.
Francisco Ayala consiguió con Muertes de perro, publicada por primera vez durante su largo exilio en Puerto Rico y Estados Unidos, por la Editorial Sudamericana en el año 1958, una de las más impresionantes novelas escritas en lengua castellana acerca de la arbitrariedad, el abuso de poder, la degradación humana y la corrupción que caracterizan las dictaduras. 

Primera edición de 1958 de Muertes de perro.

Primera edición de 1958 de Muertes de perro.

Lo que le da a Muertes de perro su indiscutible personalidad en el campo de lo que podríamos denominar «ficciones dictatoriales» es, precisamente, su riqueza de matices, una perspectiva que, sin dejar de ofrecernos un modelo de mundo castigado por el despotismo, presenta un panorama de comportamientos y actitudes muy definitorias de la condición humana. En tal sentido, acotar este libro solo como «novela de dictador» sería traicionar su sentido profundo y empobrecer su significado. Ayala hace transcurrir Muertes de perro en una dictadura, pero lo que sobre todo pretende es mostrarnos unas conductas, un panorama social y personal, del mismo modo que la dictadura ya no existe en El fondo del vaso y, sin embargo, son los comportamientos humanos, dentro también de un contexto social concreto, lo que al novelista le interesa presentarnos.
Es una pena que la Real Academia Española, no haya editado Muertes de perro, y El fondo del vaso, dos libros que deben abordarse juntos, ya que mutuamente se complementan, aunque su engarce argumental sea en apariencia muy leve, juntos en un mismo libro tal como hizo la Editorial Espasa-Calpe en el año 1981 dentro de su Colección Selecciones Austral.

Tengo que hacer mención, porque me parece importante, del artículo publicado en la Biblioteca Virtual Cervantes, titulado “Degradación y dictadura en «Muertes de perro», de Francisco Ayala”, escrito por Germán Gullón, del Department of Romance Languages, University of Pennsylvania, PHILADELPHIA. Pa. 19174 (USA).

La obra incluye estudios introductorios del novelista y académico José María Merino y de la crítica literaria Carolyn Richmond.

Francisco Ayala

Francisco Ayala

El autor:
Francisco Ayala García-Duarte  nació en Granada, España, el 16 de marzo de 1906, falleciendo en Madrid, el 3 de noviembre de 2009. Fue catedrático de Derecho Político y letrado de las Cortes, además de dedicarse a la literatura. Novelista, crítico literario, traductor, editor y fue elegido miembro de la Real Academia Española en el año 1983, colaboró en su juventud en revistas literarias como La Gaceta Literaria Revista de OccidenteTras la guerra civil, vivió en el exilio en Argentina (donde fundó Realidad. Revista de Ideas), Brasil, Puerto Rico (donde fundó la revista La Torre) y Estados Unidos, dedicándose fundamentalmente a la docencia universitaria en universidades como la de Princeton y Nueva York, entre otras. Regresó a España en 1976. Es autor de las novelas Muertes de perro y El fondo del vaso; de El jardín de las delicias (premio de la Crítica); del libro de memorias Recuerdos y olvidos (1906-2006), y de las obras de no ficción Tratado de sociologíaRazón del mundo, El escritor en su siglo y Las plumas del fénixEntre otros galardones, fue reconocido con el Premio Nacional de Literatura (1983), el Premio Cervantes (1991) y el Premio Príncipe de Asturias de las Letras (1998). 

El libro:
Muertes de perro ha sido publicado por la Real Academia Española  en su Colección Tercer Centenario. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 352 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

En los años setenta existió un programa en Televisión Española que destacaba sobre los demás. Se titulaba “A fondo” y lo dirigía Joaquín Soler Serrano. El 11 de diciembre de 1977 entrevistó a Francisco Ayala. Como complemento reproduzco el vídeo de aquel programa por su interés a pesar de haber pasado 38 años.

Entrevista a Francisco Ayala – Programa “A Fondo” (TVE)


Para saber más:

Francisco Ayala en Wikipedia.

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“El billete de un millón de libras” de Mark Twain (seudónimo). Ilustraciones de Marcos Morán

¡Cuán importante es el sentido del humor en la vida!

Cubierta de: El billete de un millón de libras

Cubierta de: El billete de un millón de libras

Dicen, y con razón, que la realidad supera a la ficción. Lo hemos visto en múltiples casos. Pues bien, Mark Twain imaginó en 1983 la existencia de un billete con un valor  de “un millón de libras” para su novela El billete de un millón de libras; y el Banco de Inglaterra emitió en 1908 el primer billete de “un millón de libras” al que le pusieron de nombre Gigante, pero hay más. Hace unos años el mismo Banco de Inglaterra emitió el primer billete de “cien millones de libras” al que bautizaron como Titanes. En total se han impreso 4.040 Gigantes y Titanes por un valor de 8.000 millones de libras.

San Francisco. Ilustración de Marcos Morán

San Francisco. Ilustración de Marcos Morán

Y se preguntarán a que viene esta pequeña curiosidad monetaria, pues viene al caso del libro que tengo entre manos. El protagonista/narrador se llama Henry Adams y la historia se desarrolla en el Londres victoriano, pero comienza en la ciudad norteamericana de San Francisco:
“Cuando tenía veintisiete años trabajaba para un corredor de minas en San Francisco y era un experto en todos los detalles del comercio de valores. Estaba solo en el mundo, y de nada dependía más que de mis habilidades y mi impecable reputación; pero esas cualidades me iban a llevar por el camino de una fortuna futura, y esa perspectiva me alegraba.
Era libre a partir del sábado por la tarde, tras la sesión de Bolsa, y tenía por costumbre salir a navegar con un pequeño barco de vela por la bahía. Un día me aventuré demasiado lejos y fui arrastrado mar adentro…”

Le recoge un barco mercante que se dirige a Londres y en el que sobrevive trabajando con su esfuerzo. De manera que cuando llega al destino: Londres, se encuentra sobreviviendo como un vagabundo, y con solo un dólar en el bolsillo.
Por otro lado en Londres, dos hermanos, hacen una apuesta… y para ello necesitan un hombre con un determinado perfil: pobre, extranjero y honesto.
En Londres, acabo de llegar.

En Londres, acabo de llegar.

Henry Adams se ve envuelto en una inusual apuesta entre dos hermanos ricos y excéntricos. El Banco de Inglaterra emitió un billete de un millón de libras, que los hermanos entregan a Adams en un sobre (solo le dicen que contiene algo de dinero). La razón de esto es que Oliver considera que la mera existencia del billete permitirá a su poseedor obtener lo que necesite, mientras que Roderick sostiene que en realidad tendría que canjeado para que sea de alguna utilidad.

Henry Adams con los hermanos  Abel y Henry.

Henry Adams con los hermanos.

Toda su honradez y sus capacidades son puestas a prueba. Twain nos plantea aquí con su habitual humor e ironía cuestiones como el verdadero valor del dinero, la veneración y la hipocresía que surgen a su alrededor, y el sentido de la honradez, de la amistad y del amor.
Leyendo este libro, te das cuenta de lo importante que es el sentido del humor en la vida. Pero al mismo tiempo, de cómo somos los seres humanos y cómo nos dejamos llevar por las apariencias.

El billete de un millón de libras es uno de los relatos más divertidos, y menos conocidos, de Mark Twain. La fuerza del relato, su agilidad, la chispa y la capacidad de enganchar al lector y los muchos temas que plantea directa o indirectamente hicieron que una versión de este relato fuera llevado al cine en 1954 en una película protagonizada por Gregory Peck

Mark Twain

Mark Twain

El autor:
Mark Twain es el seudónimo de Samuel Langhorne Clemens, nació en Florida, Misuri, el 30 de noviembre de 1835 y falleció en  Redding, Connecticut, 21 de abril de 1910.  William Faulkner le calificó como «el padre de la literatura norteamericana». Twain creció en Hannibal (Misuri), lugar que utilizaría como escenario para Las aventuras de Tom Sawyer y Huckleberry Finn. Trabajó como aprendiz de un impresor y como cajista, y participó en la redacción de artículos para el periódico de su hermano mayor Orion. Después de trabajar como impresor en varias ciudades, se hizo piloto navegante en el río Misisipi, trabajó con poco éxito en la minería del oro, y retornó al periodismo. Como reportero, escribió una historia humorística, La célebre rana saltarina del condado de Calaveras (1865), que se hizo muy popular y atrajo la atención hacia su persona a escala nacional, y sus libros de viajes también fueron bien acogidos. 
Su amplia producción literaria alcanzó gran éxito en su tiempo, el cual se acrecentó con el paso de los años, pues hoy sigue siendo leído en todo el mundo por lectores de todas las edades.  Durante los diecisiete años que pasaron en Hartford y los veinte en Quarry Farm, Twain escribió muchas de sus novelas clásicas, como Las aventuras de Tom Sawyer (1876), El príncipe y el mendigo (1881), Vida en el Misisipi (1883), Las aventuras de Huckleberry Finn (1885) y Un yanqui en la corte del Rey Arturo (1889).
Twain mostró a lo largo de su vida un gran interés por la ciencia, la investigación científica y las nuevas tecnologías. Entabló una gran y prolongada amistad con Nikola Tesla, y ambos pasaron mucho tiempo juntos en el laboratorio de Tesla.

Como curiosidad, y por si hay lectores que lo ignoran, contaré el porqué de su seudónimo: En 1861 encontró trabajo en un pequeño diario de la ciudad, el Territorial Enterprise, y fue allí donde utilizó por primera vez su seudónimo: el 3 de febrero de 1863 firmó una historia humorística sobre un viaje, Letter From Carson – re: Joe Goodman; party at Gov. Johnson’s; music, como «Mark Twain», adoptado de la expresión mark twain, típica de los cantos de trabajo de los negros en los riverboats del río Misisipi, que significa «marca dos», en referencia a dos brazas (3,6 m), el calado mínimo necesario para una navegación segura.

El ilustrador:
Siento no haber encontrado una biografía de Marcos Morán. Lo único que os puedo ofrecer es la dirección de su blog: http://marcos-moran.blogspot.com.es/

El libro:
El billete de un millón de libras (título original: The Million Pound Note, 1893) ha sido publicado por la Editorial Gadir en su Colección El bosque Viejo. Traducido del inglés por Elisabeth Falomir Archambault. Encuadernado en tapa dura, tiene 86 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo con la versión inglesa de The Million Pound Note protagonizada por  Gregory Peck en el papel de Henry Adams.

The Million Pound Note

Para saber más:

http://es.wikipedia.org/wiki/Mark_Twain

Billete de un millón de libras

Billete de un millón de libras

 

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