“Diez negritos” de Agatha Christie

Diez negritos = Ten Little Niggers = And Then There Were None 

Cubierta de: Diez negritos

Cubierta de: Diez negritos

Los que leáis esta reseña os extrañará el porqué casi setenta y cinco años años después de su publicación la traigo a éste blog. Hay dos razones. Primera, porque reordenando mi biblioteca cayó en mi mano; y la segunda y más importante, porque es una novela que cada vez que la leo me gusta más. Quizás sea su sencillez y lo bien armada que está o, que simplemente los malos paguen su culpa. Pero dejemoslo aquí y volvamos a la novela

El 6 de noviembre de 1939 Agatha Mary Clarissa Miller más conocida por Agatha Christie publicó la única novela en la que no aparece ningún detective. Si, ninguno. Ni Hércules Poirot, ni Miss Marple, quizás los más conocidos, pero tampoco estaban el Capitán Hastings, Tommy y Tuppence Beresford, Emily Trefusis, Coronel Race, Ariadne Oliver, Mark Easterbrook, ni Stafford Nye. Como podéis ver una retahíla bien larga de detectives. Pero no, en Ten Little Niggers (como la tituló originalmente Agatha Christie) ni en And Then There Were None (como se titulo en los Estados Unidos; ya sabéis allí está mal visto que a uno le llamen “niggers”, incluso si eres negro) no había ningún detective porque el detective no es otro que el lector, y será su propósito averiguar las claves de la intriga. Diez negritos responde al deseo de dar un golpe definitivo en el mundo de la novela policíaca para demostrar quién manda, quién es el número uno, el único capaz de llegar al más difícil todavía .

El argumento es bien conocido. Diez personas: el juez Lawrence Wargrave, Vera Claythorne, Philip Lombard, el general John Macarthur, Emily Brent, Anthony Marston, el Dr. Edward Armstrong, William Blove y los sirvientes Thomas y Ethel Rogers, reciben una invitación para pasar unas vacaciones en la Isla del Negro (inspirada en la isla Burgh). Esta isla se encuentra en la costa inglesa, en la región de Devon. 

La invitación es sumamente atractiva, ya que se trata de una pequeña isla en la que solo existe una hermosa y gran mansión que fue construida por un millonario norteamericano, quien luego la vendió y nadie sabe hoy quién es el nuevo dueño. A cada uno de los invitados les llega la invitación por carta, firmada por una persona que dice haberlos conocido en el pasado en una situación que para todos es familiar aunque no recuerdan bien a la persona en cuestión. Sin embargo, todos aceptan gustosos la invitación, ya que la persona que los invita describe detalladamente el lugar y las circunstancias en que los conoció. También porque en la nota aparece como una persona muy afectuosa y amable, y además, por lo irresistible que resulta el pasar unas vacaciones en una mansión tan lujosa situada en un lugar tan hermoso.
Todos llegan a la isla el día señalado, y descubren que sus anfitriones, el señor y la señora U.N. Owen, no se encuentran allí, pero serán atendidos por los sirvientes, el señor y la señora Rogers, que hacen las funciones de mayordomo y cocinera respectivamente. Cada uno de los invitados encuentra en su habitación una copia de la canción infantil de los diez negritos enmarcada y colgada en la pared.

Diez negritos se fueron a cenar;
uno se asfixió y quedaron nueve.

Nueve negritos estuvieron despiertos hasta muy tarde;
uno se quedó dormido y entonces quedaron ocho.

Ocho negritos viajaron por Devon;
uno dijo que se quedaría allí y quedaron siete.

Siete negritos cortaron leña;
uno se cortó en dos y quedaron seis.

Seis negritos jugaron con una colmena;
una abeja picó a uno de ellos y quedaron cinco.

Cinco negritos estudiaron Derecho;
uno se hizo magistrado y quedaron cuatro.

Cuatro negritos fueron al mar;
un arenque rojo se tragó a uno y quedaron tres.

Tres negritos pasearon por el zoo;
un gran oso atacó a uno y quedaron dos.

Dos negritos se sentaron al sol;
uno de ellos se tostó y sólo quedó uno.

Un negrito quedó sólo;
se ahorcó y no quedó… ¡ninguno!

Esa noche, durante la cena, los invitados observan diez pequeñas figuras de porcelana, diez negritos, sobre la mesa del comedor. Tras la cena, una grabación les acusa uno por uno de haber sido cómplices o culpables directa o indirectamente de la muerte de diversas personas en el pasado. Los invitados niegan las acusaciones y alegan que las muertes fueron accidentales y que, aunque quisieron ayudar a las víctimas, no pudieron. Entonces se dan cuenta de que han sido engañados para ir a la isla con diversos pretextos, como una oferta de trabajo o el encuentro con una persona conocida. También se dan cuenta de que no pueden marcharse, ya que el barco que trae las provisiones y supone la única comunicación con la costa no puede llegar debido a la tormenta. A partir de ese momento, los invitados empiezan a ser asesinados uno a uno, de forma similar a lo que dice cada estrofa de la canción, y cada vez que alguien muere, una de las figuras de los negritos desaparece.

Tal como dice la canción, tras la muerte de todos en forma similar a las circunstancias descritas en la canción, no queda ningún personaje para encontrar la explicación, por lo que el sorprendente desenlace se desentraña gracias a una nota que se encuentra dentro de una botella arrojada al mar por el asesino.

Es muy esclarecedor el prólogo de  José María Guelbenzu .

Agatha Christie

Agatha Christie

La autora:
La novelista inglesa Agatha Mary Clarissa Miller, nació el 15 de septiembre de 1891 en Torquay (Devon), Inglaterra. Se casó en primeras nupcias en 1916 con Archibald Christie, del cual se divorció en 1928, pero después de este matrimonio se la conoció mundialmente como la escritora de novelas y cuentos policiales y detectivescos, con el nombre de Agatha Christie.
Sus obras se caracterizan por sus desenlaces inesperados. Hay personajes de su creación que han sido muy conocidos por sus lectores y seguidores: Hercules Poirot y Miss Marple.
Entre sus obras se pueden citar: El Secreto de Chimneys (1925), El asesinato de Roger Ackroyd (1926), El misterio del tren azul (1928), Las siete esferas (1929), El Misterioso Mr. Quin (1930), Asesinato en Mesopotamia (1930), La muerte de Lord Edgware (1933), Asesinato en el Orient Express (1934), Muerte en el Nilo (1937), Cita con la muerte (1938), Diez negritos (1939), Un cadáver en la biblioteca (1942), Los Trabajos de Hércules (1947),   Tres ratones ciegos (1950),   El secreto de Chimneys Telón (1975) (donde se produce la muerte del detective Hércules Poirot).
En teatro, se puede nombrar el guión radiofónico dedicado a la Reina MaryLa ratonera, representado a partir de 1952 en teatros londinenses. Escribió también novelas románticas bajo el seudónimo de Mary Westmacott, como Ausente en Primavera

En 1971 fue condecorada con la Orden del Imperio Británico.
Falleció el 12 de enero de 1976 a la edad de 85 años en Cholsey, Reino Unido.

El libro:
Diez negritos (título original: Ten Little Niggers, 1939) ha sido publicado por la Editorial RBA en su Colección Serie Negra. Traducido del inglés por Orestes Llorens. Está encuadernada en rústica con solapas y tiene 224 páginas.

Cómprelo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo un vídeo de STARSONMUSIC con un trailer de la película.

DIEZ NEGRITOS

Para saber más:

http://www.agathachristie.com/

http://en.wikipedia.org/wiki/Agatha_Christie

 

 

 

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