Archivo diario: 2 julio, 2013

El 2 de julio de …

Hermann Hesse en 1929

Hermann Hesse en 1929

El 2 de julio de 1877 nacía en Calw, Baden-Wurtemberg, Alemania, Hermann HesseFue un escritor, poeta, novelista y pintor alemán que recibió la nacionalidad suiza en mayo de 1924. Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1946, como reconocimiento a su trayectoria literaria.

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“Roma invicta” de Javier Negrete

Cuando las legiones fueron capaces de derribar el cielo

Cubierta de: Roma invicta

Cubierta de: Roma invicta

Tito Livio y Polibio nos cuentan esta pequeña pero esclarecedora historia de lo que “pesaba” ROMA en el año 168 a.C., cuando un poderoso ejército Mandado por el rey Antíoco IV, conocido como Epífanes “el Ilustre”. Un ejército de cuarenta mil soldados: Jinetes gálatas, arqueros árabes; había también elefantes y carros de guerra armados con afiladas hoces en las ruedas, se dirigía a conquistar Alejandría. Cuando Alejandría estaba a la vista ocurrió lo siguiente:

«Y entonces los hombres de Antíoco vieron algo que les hizo detenerse en seco.

No se trataba de un ejército enemigo. En el camino sólo había tres hombres acompañados por una pequeña escolta que permanecía unos pasos atrás. No llevaban armas ni las necesitaban.

Eran romanos.

Cuando Antíoco IV se adelantó a saludar, uno de aquellos tres hombres hizo lo propio. El rey seléucida lo conocía: se llamaba Cayo Popilio Lenas y había sido cónsul de Roma cuatro años antes. Aquel manto con franjas púrpura que llevaba en pleno verano era la toga, una prenda de la que los ciudadanos romanos se enorgullecían tanto como si fuera la égida del mismísimo Zeus.

A Antíoco IV le irritó sobremanera toparse con aquel hombre, pero sonrió tratando de ser diplomático y se acercó a él con la mano tendida para estrechársela. Para su sorpresa el romano sacó de los pliegues de su toga un haz de tablillas y se lo puso en la palma abierta.

—Es un decreto del senado, dijo Polibio. Quiero que lo leas y me des una respuesta.

Cualquier otro que hubiera osado dirigirse así a un rey seléucida habría muerto al instante, alanceado por sus escoltas. Pero los guardias de Antíoco IV se habían retrasado unos pasos por orden expresa del rey. Antíoco IV abrió las tablillas y leyó el decreto, que estaba traducido al griego. El senado de Roma le ordenaba renunciar a la guerra, Evacuar Egipto antes del 30 de julio y no inmiscuirse en los asuntos de aquel país.

El rey cerró las tablillas y dijo:

—Tengo que consultar con mis consejeros antes de responder.

El romano se acercó a él y, con la punta de un sarmiento que llevaba en la mano dibujó un círculo alrededor de los pies de Antíoco IV.

—Antes de salir de aquí debes darme una respuesta para que se la lleve al senado, dijo Popilio

Asombrado ante aquella orden tan perentoria, Antíoco IV dudó unos instantes y tragó saliva. Después respondió:

—Está bien. Haré lo que el senado considere oportuno.

Solo entonces Polibio Lenas le tendió la mano y se la estrechó como aliado y amigo. Después, Antíoco IV y su ejército dieron media vuelta y regresaron por donde habían venido. Antes de que se cumpliera el plazo fijado, habían abandonado Egipto. Desde aquel día, Antíoco IV renunció a sus proyectos de conquistar el país de los faraones.»

«Pero ¿no os dabais cuenta de que, aunque me hubierais destruido a mí, el pueblo romano tiene tales legiones que no solo podrían venceros a vosotros, sino incluso derribar el cielo?». Julio César

Esta historia comienza el año 146 a.C. cuando los romanos, tras añadir Grecia a sus numerosas provincias, emprendieron su tercera guerra contra Cartago. Los cartagineses se defendieron con uñas y acero pero nada pudieron hacer ante el poder imbatible de las legiones comandadas por Escipión Emiliano.

Tras Cartago cayó Numancia; Mario venció a Yugurta y después se enfrentó a la amenaza de los misteriosos pueblos del norte; Pompeyo arrasó las riquezas de Oriente y César conquistó las Galias. Sin embargo, pese a su poderío allende sus fronteras, los romanos estaban sumidos en sangrientas luchas internas que sus enemigos no fueron capaces de aprovechar. Tras cada guerra civil, la República se levantó una y otra vez, siempre aumentando su autoridad, siempre ampliando sus territorios.

Javier Negrete y Guillermo Lorén. Foto Meche Rodríguez

Javier Negrete y Guillermo Lorén. Foto Meche Rodríguez

La última de estas luchas fue un auténtico duelo entre dos titanes, Julio César y Pompeyo el Grande, que sacudió todo el Mediterráneo. Cuando las últimas llamas de aquel conflicto se apagaron, los romanos descubrieron que la República se había convertido en otra cosa: un Imperio. Esta es la amena crónica de los acontecimientos que provocaron la metamorfosis.

Y esta crónica nos la cuenta Javier Negrete casi convertido en el “Indro Montanelli” español, pues lo explica y describe con la amenidad de un narrador y con la exactitud de un historiador.

Roma invicta es el relato de como la República se enfrentó a esos enemigos, a veces por aumentar sus territorios y expoliar las riquezas ajenas, como César en la Galia o Pompeyo en oriente, y a veces por defender a su patria de una terrible amenaza, como Mario contra los invasores germanos.

Pero, sobre todo, es el relato de cómo la República se enfrentó a sus propios demonios. Ninguna de las guerras que hizo contra los enemigos exteriores fue tan sangrienta y encarnizada como las luchas que libraros los romanos entre sí. Lo increible es que los adversarios de Roma no lograron aprovecharse a la larga de estas guerras civiles, y que la República se levantó de ellas una y otra vez, siempre aumentando su poder, siempre aumentando sus territorios. No obstante, en el proceso se fue transformando. Aunque después de la muerte de César los romanos siguieron refiriéndose a su estado como res publica, lo cierto era que se había convertido en otra cosa para la que usamos el término “Imperio”. Pero eso es otra historia y no entra en este libro.

Lo que si entra en este libro son una gran cantidad de “codigos BQ”. en cada uno de ellos hay una grabación de vídeo en relación al tema tratado. Para los impacientes que quieren verlos antes de leer el libro se los pongo a continuación:

Ilustraciones

El campamento romano

Los senadores romanos

Las guardias en el campamento

La batalla del río Mutul

Los médicos en Roma

La formación en tortuga

El gladius

La cota de malla

Los gladiadores

El larario

Matronas y vestales

El escorpión

Mapa de Gergovia

El asedio de Alesia

Javier Negrete

Javier Negrete

 

Javier Negrete nació en Madrid el año 1964. Es licenciado en Filología Clásica. Desde 1991 vive en Plasencia, donde imparte clases de griego en el IES Gabriel y Galán. Tiene una hija llamada Lydia.
Desde su primera publicación, La luna quieta, ha cultivado diversos géneros, como la ciencia ficción (Buscador de sombras), la novela juvenil (Memoria de dragón), o la fantasía épica (La espada de guego, El espíritu del mago).

Profundo conocedor del mundo clásico y traductor de varias biografías de Plutarco, ha ambientado varias de sus obras de ficción en el mundo griego:Amada de los dioses (finalista del XXV premio Sonrisa Vertical), la fantasía mitológica Señores del Olimpo (premio Minotauro 2006 y Européen Utopiales 2008), la ucronía Alejandro Magno y las águilas de Roma (premio Celsius 232 de la Semana Negra), la novela histórica Salamina y el ensayo La gran aventura de los griegos, publicado con gran éxito en esta editorial.

Roma invicta ha sido publicado por la Editorial La esfera de los libros en su Colección Historia. Encuadernado en tapa dura con sobrecubierta, tiene 684 páginas.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del libro.

También puedes comprarlo para Ebook.

Como complemento pongo un vídeo de 5thcenturyad titulado:

ROMA INVICTA

Para saber más:

http://javiernegrete.es/

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