Archivo mensual: abril 2013

El 30 de abril de …

Félix de Azúa

Félix de Azúa

El 30 de abril de 1944 nacía en Barcelona, España, Félix de AzúaEs un escritor de novela, poesía y ensayo. Obtuvo el Premio Herralde de novela en 1987 con  Diario de un hombre humillado.

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“Una rubia imponente” de Dorothy Parker

«Cuando compras un Dorothy Parker tienes de verdad un libro. No es Emily Brönte o Jane Austen, pero se ha tomado el trabajo de escribir bien y ha puesto una voz en lo que ha escrito, un estado mental, una era, unos pocos momentos de experiencia humana que nadie más ha transmitido»

Cubierta de: Una rubia imponente

Cubierta de: Una rubia imponente

Edmund Wilson

 Una rubia imponente apareció en Bookman Magazine. Fue galardonado con el prestigioso Premio O. Henry (otros que obtuvieron este premio fueron:  William Faulkner, Flannery O’Connor, John Updike, Truman Capote, Raymond Carver, Saul Bellow o Woody Allen). como el cuento más sobresaliente de 1929. Este relato, entre otras obras maestras del género, sería seleccionado por Augusto Monterroso para su célebre Antología del cuento triste.
La historia narra la ascensión y caída de Hazel Morse. Como nos cuenta el comienzo del libro: «Hazel Morse era imponente, hermosa, de esa clase de mujeres que incitan a los hombres a mover la cabeza con picardía y a chasquear sus lenguas cuando pronuncian la palabra «rubia». Se sentía muy orgullosa de sus pies diminutos y era capaz de soportar el sufrimiento por vanidad, en una pelea con unos zapatitos puntiagudos y con tacones del número más apretado posible. Lo más curioso en ella eran sus manos: extrañas prolongaciones de unos brazos blandos y blancos salpicados con pecas pálidas; unas manos largas y trémulas acabadas en unas uñas amplias y convexas. No debería haberlas afeado con las pequeñas sortijas que llevaba.

Ilustración del libro

Ilustración del libro

No era precisamente una mujer entregada a los recuerdos. En la mitad de la treintena, sus días del pasado formaban una secuencia borrosa y vacilante en la que se entremezclaban acciones de una serie de extraños. A los veintitantos, tras la larga enfermedad y muerte de una madre viuda y mentalmente ausente, había entrado a trabajar como modelo en unos almacenes de ropa: todavía se llevaban las mujeres grandes y ella tenía buen color de piel, envergadura y pechos duros y turgentes. El trabajo no era pesado, conoció a un buen puñado de hombres y pasó otras tantas veladas con ellos, riéndose de sus bromas y diciéndoles cuánto le gustaban sus corbatas. Gustaba a los hombres y ella asumía sin duda que gustarles a tantos hombres era algo deseable. Le parecía que tal popularidad merecía todo el trabajo con el que ella se aplicaba a conseguirla. A los hombres les gusta una mujer cuando les resulta divertida y, cuando les gusta, la sacan de paseo y así va la cosa. Así pues, ella tenía éxito, porque era divertida. Ella era una mujer despreocupada. A los hombres les gustan las mujeres despreocupadas».

«No le llamaba la atención ninguna otra clase de diversión, ni más sencilla ni más compleja. Nunca se le pasaba por la cabeza si no sería mejor hacer cualquier otra cosa. Sus ideas, o mejor aún, las cosas que daba por buenas, iban en paralelo con las que mostraba el resto de rubias de bandera con las que formaba su grupo de amigas.

Ilustración del libro.

Ilustración del libro.

Años después de entrar a trabajar en los almacenes conoció a Herbie Morse. Era delgado, rápido, atractivo. Alrededor de sus brillantes ojos castaños tenía unas arrugas irregulares y tenía la costumbre de morder con ferocidad la piel que rodeaba sus uñas. Bebía bastante, lo que ella encontraba entretenido. Por costumbre solía saludarle aludiendo al estado en que había acabado la noche anterior.
-Vaya cogorza que llevabas -le decía con su risa fácil-. Creí que me moría de la risa: no parabas de pedirle al camarero que te sacara a bailar».

La nueva reedición que ahora se publica incluye otra propuesta visual, una serie de ilustraciones que componen un segundo gran relato que dialoga con el de la cuentista, crítica, columnista y poeta neoyorquina, realizado por la artista zaragozana Elisa Arguilé.
Dorothy Parker nació en Long Branch, Nueva Jersey el 22 de agosto de 1893  y murió en Nueva York el  7 de junio de 1967. Fue 

Dorothy Parker

Dorothy Parker

cuentista, dramaturga, crítica teatral, humorista, guionista y poeta. Muy conocida por su cáustico ingenio, su sarcasmo y su afilada pluma a la hora de captar el lado oscuro de la vida urbana en el siglo XX.

Amantes, amores frustrados, varios intentos de suicidio, eso tenía Dorothy Parker en común con la protagonista de su cuento, pero era también una mujer muy comprometida.

Durante la Guerra Civil, vino a España y apoyó a la República, y en Estados Unidos fue perseguida por el FBI, que la acusaba de comunista. Estuvo en la lista negra de Hollywood durante la famosa caza de brujas, y murió en 1967 de un ataque al corazón. Tenía 73 años y se encontraba sola en un hotel de Nueva York.
En la tumba donde reposan sus restos, un epitafio reza: “Excuse my dust” (perdonen por el polvo).
Una rubia imponente (título original: Big Blonde, 1929)  ha sido publicado por la Editorial Nórdica Libros. Traducido del inglés por Jorge Cano, las estupendas ilustraciones son de Elisa Arguilé. Está encuadernado en rústica y tiene 112 páginas.

Este libro lo puedes adquirir en este enlace

Como complemento pongo el vídeo promocional del libro de la propia editorial, titulado:

Una rubia imponente

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