Archivo diario: 7 agosto, 2012

La pintura realista de sor Isabel Guerra

Isabel Guerra pintando

Si hace unos días colgaba un artículo sobre la pintora norteamericana Alyssa Monks, hoy voy a hablar de una de mis pintoras favoritas, la madrileña sor Isabel Guerra.

La Madre Isabel Guerra, monja de clausura y extraordinaria pintora hiperrealista, que desde su clausura en el Monasterio Cisterciense quiere pintar y amar a Dios. 

Sor Isabel Guerra Peñamaría nació en Madrid en 1947. Pinta desde los 11 años y su formación ha sido

Abierta a tu misterio

autodidacta. Pasó largas horas de su adolescencia y su primera juventud contemplando los cuadros del Museo del Prado, donde se «enamoró» de Velázquez. Con 23 años se hace monja cisterciense en el Monasterio de Santa Lucía de Zaragoza. Desde entonces, allí «ora» y «labora». A partir de 1960 ha realizado más de 20 exposiciones individuales y otras tantas colectivas. Todas ellas con un mismo denominador común: lleno seguro, venta total. Miembro de dos Reales Academias de Bellas Artes, ha recibido numerosos premios y condecoraciones. Es uno de los grandes pintores españoles de la actualidad, y ha sido calificada como «la pintora de la luz»; «de la luz, de la mirada, de la paz, de la búsqueda interior…»

Los cuadros de sor Isabel Guerra se caracterizan por un sereno juego de claroscuros, una luminosidad atrapada en los pliegues de un vestido, en los cristales de una ventana, en las hojas de una planta o en los objetos más sencillos de la vida cotidiana. Su finalidad, según sor Isabel, es «ofrecer un mensaje nuevo al hombre de hoy, tan torturado por tantas cosas, angustiado con tantas prisas, deseando lo que no tiene y despreciando lo que ya posee. La luz que hay en mis

Alégrate el está conmigo

cuadros es una posibilidad de expresión para el hombre de hoy, que vive en medio de tanta oscuridad». Sus pinturas no suelen abordar una temática específicamente religiosa, pero –según su autora– «son, de alguna manera, religiosos. En ellos está presente la Belleza, que es Dios, bondad y amor. Él es la Belleza. Él está ya salvando el mundo. En este caos hay una mano salvadora que es la suya». 

La lectora

El estilo de sor Isabel Guerra, pegado a la realidad pero, al mismo tiempo, desvelando la luz y la belleza que hay en ella, descubre una mirada que no está encerrada en sí misma, ni tampoco en la mera expresión técnica de la obra artística. Si todo hombre es, por el mero hecho de serlo, religioso –en el sentido de estar empeñado en la búsqueda de una realidad mayor a la que ligarse–, entonces todo artista también lo es. La obra de sor Isabel Guerra es buena muestra de ello.

Como complemento pongo un vídeo sobre la pintura de sor Isabel Guerra:

ISABEL GUERRA – Meditación de Thais (Massenet)

Deja un comentario

Archivado bajo Arte