Archivo diario: 10 junio, 2012

Música de Wagner en Israel (por Yoel Bar desde Israel)

Museo del holocausto

En 1933, el año en que Hitler subió al poder, se cumplía el 50º aniversario de la muerte del compositor Richard Wagner y hubo una conmemoración en el festival de Bayreuth bajo el nombre “Wagner y la nueva Alemania”. La conexión entre el compositor de ópera del siglo XIX y el dictador del siglo XX existió desde los inicios del Partido Nazi y se fortaleció y desarrolló durante todos los años del dominio de Hitler. Es probable que no haya ningún otro músico tan ligado al nazismo como Wagner y ninguna otra música tan contaminada con asociaciones ideológicas del Tercer Reich.

En 1850, escribió su conocido ensayo Das Judentum in der Musik (“El judaísmo en la música”), en la cual negaba que los judíos fueran capaces de verdadera creatividad. Según Wagner, el artista judío sólo puede “hablar imitando a otros y hacer arte imitando a otros; no puede hablar, escribir o crear arte por su cuenta”. Durante estos últimos años, creció tanto su popularidad como su compromiso público con el antisemitismo. A pesar de su odio por el judaísmo, Wagner mantuvo amistades cercanas con muchos judíos y no parecía apoyar ninguna teoría racial claramente desarrollada.

Después de esta introducción doy el paso a Yoel Bar.

Música de Wagner en Israel

Yoel Bar

Las razones principales por las cuales la música de Wagner se boicotea en Israel son tres: el compositor era antisemita activo y llamó a la exterminación de los judíos, Hitler lo consideraba una fuente de inspiración y sus obras eran interpretadas en los campos de concentración y de exterminio, en algunos casos mientras se introducía a los prisioneros en las “duchas”, que eran en realidad cámaras de gases. Por estas razones Wagner se asocia por los sobrevivientes a la tragedia del Holocausto y su figura es identificada por muchos judíos en todo el mundo con el nazismo.

 Los guardias de Dachau pasaban música de Richard Wagner para ‘reeducar’ a los judíos. En Buchenwald, establecido en 1937, se transmitían conciertos nocturnos de radio alemana por los altoparlantes, lo cual impedía que los prisioneros pudieran dormir. Asimismo, se tocaba música de Wagner para tapar los ruidos de las ejecuciones. En Auschwitz, la música de Wagner se usaba para atormentar a los músicos judíos a los que se les obligaba a interpretar su música. 

 En los campos de exterminio, particularmente en Birkenau, las orquestas de prisioneros tocaban música de Wagner cuando a su alrededor se maltrataba y asesinaba a sus familias, algo que hizo que algunos músicos sobrevivientes experimentaran sentimientos de culpa por el resto de sus vidas. Algunas bandas tenían que tocar durante el denominado proceso de selección: se suponía que esto iba a engañar a los prisioneros recién llegados para que no pensaran que se enfrentaban a una muerte inmediata. Algunos miembros de la orquesta incluso tenían que interpretar música de Wagner cerca del crematorio, por orden de las SS.

Wagner escribió un ensayo, “La judería en la música”, donde manifiesta la idea de que “la extinción de los judíos es una misión del germano de pura sangre”. Casi veinte años después, en otro ensayo menos conocido,  “Aclaraciones sobre el judaísmo en la música”, solucionaba el problema de la siguiente forma: “La decadencia de nuestra cultura podría ser parada por una expulsión violenta de este elemento extranjero de descomposición, aunque eso es algo que no puedo esperar pues para ello se necesitarían unas fuerzas cuya existencia me es desconocida”…
A causa de este tipo de actos Israel ha mantenido durante décadas un veto no oficial sobre la obra de Wagner y aunque muchos directores y compositores han intentado hacer que la música del alemán se vea por encima de su ideología, lo cierto es que sigue identificándose la figura de Wagner con el nazismo.

El profesor argentino Horacio Sanguinetti, rector del Colegio Nacional de Buenos Aires comentó: “Se afirma en defensa de Wagner que, muerto medio siglo antes, no podía evitar que su música ilustrara la saga del nazismo. Pero ocurre que el nazismo no sólo se apropió de su arte, sino también de sus ideas”.

Cada cual dará una respuesta diferente a la pregunta si se debe separar la genialidad de Wagner como músico de la terrible vivencia de quienes pasaron los campos de concentración y de exterminio escuchando obligados sus geniales notas, pero siempre que haya en este país sobrevivientes de aquel infierno, creo que se deberían respetar sus sentimientos.

Para saber más:

http://holocaustmusic.ort.org/es/

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“La llave del destino” de Glenn Cooper

El autor de La biblioteca de los muertos vuelve a demostrar que es un autor que domina la novela de misterio.

En los próximos días saldrá a la venta La llave del destino en la cual se busca el más ansiado deseo del ser humano, un secreto fielmente custodiado el cual podría hacerse realidad: ¿milagro o maldición?
Monasterio de Rouac, 1307. A las puertas de la muerte el abad y último monje de la hermandad quiere dejar constancia de su legado por escrito: el secreto que explica su enorme longevidad y que ha escondido con celo durante más de doscientos años. En unas misteriosas cuevas donde parece que solo haya roca caliza y húmeda oscuridad, se encuentra la fórmula de la eterna juventud. Un aparente milagro que sin embargo, puede convertirse en una maldición…
Francia, en la actualidad. Entre las ruinas del monasterio de Rouac, un equipo de arqueólogos acaba de encontrar un manuscrito antiguo y deteriorado, que les pone sobre la pista de una gruta ocutla. Pero alguien está dispuesto a obstaculizar la investigación… e incluso a matar para proteger su secreto…

El libro cuyo título original en inglés es “The Tenth Chamber”, ha sido traducido por Roberto Falco Miramontes y editado por Grijalbo en rústica. Tiene 392 páginas.

Glenn Cooper creció en Nueva York, se licenció en arqueología con mención honorífica por la Universidad de Harvard y en medicina por la Escuela de Medicina de la Tufts University. Actualmente, además de guionista y productor, es presidente de una empresa de biotecnología de Massachusetts.
Su exitoso debut literario, La biblioteca de los muertos, Grijalbo, 2010 (Library of the Dead), y su secuela, El libro de las alma

Glenn Cooper

s, Grijalbo, 2011 (Book of Souls), le han merecido millones de seguidores en todo el mundo y, particularmente en nuestro país, constituyeron una auténtica revelación. Ahora en La llave del destino, su nueva novela, el autor vuelve a abordar uno de los temas que más le seducen,el destino del hombre, en un thriller totalmente adictivo.

Esperemos que dentro de poco se edite en español “The Devil Will Come”

Como complemento pongo un vídeo de la editorial.

La llave del destino, de Glenn Cooper. Editada por Grijalbo

Para saber más:

http://www.glenncooperbooks.com/

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