“El viaje de Shackleton” de William Grill

Hermosamente ilustrado por William Grill, El viaje de Shackleton narra la verdadera historia de cómo Shackleton y sus hombres lograron sobrevivir a esta épica aventura, en un canto a su gran valor y resistencia.

«Me sentía extrañamente atraído por el misterioso Sur. Me prometí a mí mismo que un día iría a la región del hielo y la nieve, y que avanzaría sin descanso hasta llegar a uno de los polos de la Tierra, el final del eje sobre el que gira esta gran bola redonda.» Ernest Shackleton

Cubierta de: El viaje de Shackleton

Cubierta de: El viaje de Shackleton

Hay que agradecer al editor Enrique Redel, y a su equipo la preciosa edición que han realizado del libro de William Grill, El viaje de Shackleton.
Un libro de gran formato en que se habla desde el primer paso que dio Shackleton, que fue recaudar el dinero suficiente para financiar la expedición a principios de 1914, hasta el último, en enero de 1917 en que supervisó las maniobras de salvamento de los expedicionarios del grupo del mar de Rooss. «El proyecto de cruzar la Antártida había fracasado, pero casi todos los hombres de las dos tripulaciones lograron sobrevivir gracias a una extraordinaria combinación de valentía, fuerza de voluntad y resistencia».

En esos tres años, y por orden, tuvo que, con la ayuda de Frank Wild el segundo al mando, elegir a un total de veintiséis hombres de los cinco mil que se presentaron. Elegir los sesenta y nueve perros que tirarían de los trineos. Supervisar la construcción del Endurance (Resistencia), un buque que estaba entre los más resistentes del mundo, y que hacía honor al lema de la familia Shackleton: “Gracias a la resistencia, venceremos”;  «Cada pieza de madera fue concienzudamente seleccionada de entre distintos ejemplares de roble, para que encajara a la perfección en el diseño y la curvatura de la nave».  

Ernest Shackleton al final de una expedición anterior.

Ernest Shackleton al final de una expedición anterior.

Lo siguiente fue el equipamiento y los suministros. Llevaba entre otras cosas trineos y esquís, mantas y mitones; y una bandera del Reino unido que el propio rey Jorge V le entregó a Shackleton con el encargo de que regresara con ella a casa sano y salvo.

El Endurance zarpó rumbo a Buenos Aires el sábado 8 de agosto de 1914. De ahí a Grytviken, el punto más meridional del imperio británico, y cuando estuvo preparado, el 5 de diciembre de 1914, zarpó y se dirigió a las islas Sandwich del Sur, y según el propio Shackleton«Los largos días de los preparativos habían llegado a su fin y la aventura se abría ante nosotros».

El Endurance atrapado en el hielo y hundiéndose.

El Endurance atrapado en el hielo y hundiéndose.

Llegaron a las placas de hielo que cada vez eran más gruesas. «Al principio, a la tripulación le resultó emocionante encontrar aquellas placas de hielo. Pero pronto empezaron a preocuparse ya que el hielo fue haciéndose cada vez más fuerte y resistente». Y llegó el momento en que el Endureance quedó atrapado por el hielo. El 14 de febrero de 1915 Shackleton ordenó que se pusiera el barco a toda máquina, el barco se movió, pero quedó de nuevo atrapado a ¡solo 400 metros de mar abierto! «Agotados y vencidos, los miembros de la expedición comprendieron que lo único que podía hacer ya era esperar».
Convirtieron el barco en su base de invierno, y con buen humor llamaron a su cuartel de invierno “El Ritz”. Durante meses se entrenaron con los perros. Pero el invierno austral fue muy duro y «El Endurance estaba ahora a 800 kilómetros del asentamiento humano más cercano.

Shackleton (derecha) acampado junto al fotógrafo Frank Hurley tras la pérdida del Endurance.

Shackleton (derecha) acampado junto al fotógrafo Frank Hurley tras la pérdida del Endurance.

Una fuerte tormenta de nieve convirtió la superficie helada en un laberinto de mogotes. La presión del hielo aumentaba alarmantemente y el barco comenzó a elevarse por encima del nivel del mar y a escorarse. Finalmente el barco comenzó a resquebrajarse, el hielo seguía destrozando los refuerzos transversales,  Shackleton vio cómo sus sueños empezaban a romperse, y el 27 de octubre el barco se comenzó a hundir,  pero se mantuvo optimista ante su tripulación: «Nos vamos a casa, les dijo tranquilamente». Detenidos en un mundo blanco y gélido, a miles de kilómetros de su hogar, los miembros de la expedición emprendieron una larga travesía desesperada a través del hielo, a la espera de un posible rescate.

Lo siguiente que ocurrió lo vais a tener que descubrir en el libro, es una aventura impresionante, y Shackleton una persona excepcional. El libro narra la verdadera historia de cómo Shackleton y sus hombres lograron sobrevivir a esta épica aventura, en un canto a su gran valor y resistencia.

Lee las primeras páginas.

William Grill

William Grill

El autor:
William Grill es una de las estrellas emergentes de la escena del libro ilustrado británico de los últimos años. Graduado en la Falmouth University, se ha hecho mereced or, pese a su juventud, de diversos premios y distinciones.Ha participado en la prestigiosa revista Nobrow, ha trabajado para Harrods y varias ilustraciones suyas han aparecido en periódicos como el New York Times. A pesar de que El viaje de Shackleton su primer libro publicado, le ha valido el reconocimiento unánime como uno de los mejores ilustradores jóvenes europeos.

El libro:
El viaje de Shackleton (título original: Shackleton’s Journey, 2014) ha sido publicado por la Editorial Impedimenta en su Colección El Chico Amarillo. Traducido por Pilar Adón, 2014. Encuadernado en cartoné con un gran formato (25 x 31 cm), tiene 76 páginas. Al final del libro se incorpora un glosario con los términos utilizados en el libro.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Como complemento pongo dos vídeos. El primero es el book trailer de la editorial titulado:

«El viaje de Shackleton», de William Grill


El segundo vídeo está en inglés, y se titula:

Sir Ernest Shackleton & The Endurance


Para saber más:

http://es.wikipedia.org/wiki/Ernest_Shackleton

http://ernestshackleton.es/

http://shackletonfoundation.org/

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“La comadrona” de Katja Kettu

«El tema más importante de la novela es conseguir el amor. Personalmente solo he estado enamorada una vez. Cuando le vi por primera vez me prometí a mí misma que si podía conseguir a este hombre ya no pediría ninguno más. Quería incluir esta experiencia en la novela.»

Cubierta de: La comadrona

Cubierta de: La comadrona

«Hace diez años leí las cartas escritas por mi abuela durante la Segunda Guerra Mundial. Me impactaron mucho. Aunque eran tiempos de guerra tenía una gran fortaleza. Me gustó mucho cómo veía la vida,  cómo buscaba el amor. Esas cartas estaban llenas de pasión. Quería escribir sobre ese amor. Mis dos abuelas estuvieron en la guerra. Una se recuperó y la otra enloqueció. Sus hijos sufrieron las consecuencias. Cuando era una niña no sabía que era así por culpa de la guerra.»
«La máxima que aprendí de mi abuela decía que la felicidad viene de tener dos cosas, una imaginación vívida y la facilidad para dormir bien. Yo tengo ambas.»
«Mi objetivo en La comadrona era contar que la guerra hiere a todo el mundo. Quería mostrar cómo los niños, las mujeres, los prisioneros, los soldados desaparecen en ella. De hecho, el periodo histórico elegido no es tan importante como las cuestiones morales que surgen —cómo decidir lo que está bien,
hasta qué punto las decisiones que uno toma afectan solo a su propia vida—. La guerra es un espacio de tiempo en el que la persona pierde su facultad de decidir, su libertad. Hay que tomar decisiones todos los días. O sigues tus propios principios o buscas excusas para seguir los de otros.»
«Violar a una mujer es también una forma política de guerra. Sucedió cuando los alemanes conquistaron la Unión Soviética, cuando el ejército soviético entró en Berlín. Tiene lugar en Somalia y es una manera de opresión. Las mujeres no tienen que luchar. Tienen que mantener en pie sus hogares y sus familias ya que cuando los hombres regresan ya no son personas normales. Han visto tantas muertes y destrucción. A mí me interesó ver qué sucedió entonces con mis abuelas y abuelos. Las mujeres debían criar a los hijos aunque sus maridos estuviesen rotos por dentro.»

Katja Kettu y Guillermo Lorén

Katja Kettu y Guillermo Lorén

«Cada vez que escribimos sobre historia estamos de hecho escribiendo sobre el presente. La historia siempre me ha interesado. En muchos países la historia es descrita desde un punto de vista blanco o negro. Fue muy interesante escribir La comadrona porque hablaba sobre la Segunda Guerra Mundial, la de todos los europeos, desde el norte de Finlandia. Puedes ver nazis comunistas, personas que cambian su forma de pensar y también cómo los territorios pequeños intentan sobrevivir en una contienda bélica.»
«Con la ayuda de mis personajes quería mostrar cómo la guerra hiere a todo el mundo. No pueden expresar sus opiniones porque tienen que sobrevivir. El patriotismo es un valor poco creativo. Los finlandeses deseamos decir que somos orgullosos, valientes, honestos, humildes…»
«Elegí que la protagonista fuera comadrona porque a estas mujeres se les daba más libertad de movimiento.»

Todo esto forma parte de una entrevista con Katja Kettu que se realizó en Madrid. La autora es fiel ejemplo del buen momento que atraviesa la literatura finlandesa, pues su libro  La comadrona, que ha obtenido un gran éxito tanto de los lectores como de la crítica, ha sido galardonada con los premios Runeberg-palkinto (por La comadrona, 2012) , Kalevi Jäntin palkinto (por La comadrona, 2011) y Book Bloggers, y creo que este libro está destinado a convertirse en uno de los clásicos de este siglo.

La acción se desarrolla en Laponia, 1944: hasta los rincones más inhóspitos de Finlandia llegan los ecos de la Segunda Guerra Mundial. Por las venas de l2a comadrona fluye la sangre de un padre comunista salvajemente represaliado. Desde su infancia vive aislada de una sociedad que la desprecia. Pero su mundo sufre un vuelco cuando un enigmático oficial alemán de las SS la descubre con un cordón umbilical entre los dientes: es la primera vez que alguien la mira de verdad. Su amor la impulsa a seguir a Johannes hasta el campo de prisioneros al que ha sido enviado, y más allá. Hasta la muerte si es necesario.

Lee las primeras páginas.

Katja Kettu

Katja Kettu

La autora:
Katja Kettu nació en Rovaniemi, Finlandía el 10 de abril de 1978. Después de unos años en Tallin y Londres, recaló de nuevo en Helsinki. Hoy en día es una artista multidisciplinar: dirige vídeos musicales, canta en su grupo punk Confusa, enseña guion y divide el tiempo restante entre el cine y la literatura. Se describe a sí misma como feminista y humorista de la desgracia. Ha publicado Surujenkerääjä (El coleccionista de penas), Hitsaaja (El soldador) y La comadrona, que ha cosechado un gran éxito de público y crítica, ha sido galardonada con los premios Runeberg, Thank You for the Book, Kalevi Jäntti y Book Bloggers, sus derechos de traducción han sido vendidos a catorce idiomas, y está en marcha su adaptación teatral y cinematográfica. Su último libro, Piipppuhylly (El coleccionista de pipas), está protagonizado por varios de los personajes de La comadrona.

El libro:
La comadrona (título original: Kätilö, 2011) ha sido publicado por la Editorial Alfaguara en su Colección  Literaturas. Traducido por Dulce Fernández Anguita. Encuadernado en rústica con solapas, tiene 416 páginas. El libro se complementa con un apéndice, una cronología y los agradecimientos.

Cómpralo a través de este enlace con Casa del Libro.

Para saber más:

http://fi.wikipedia.org/wiki/Katja_Kettu

La autora con la intérprete en la entrevista.

La autora con la intérprete en la entrevista.

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